Yo aun trataba de entender, como Edward Cullen podia llegar a ser un hombre tan perfecto

Había pasado una semana desde que todas las cosas se arreglaran entre nosotros. Y todo iba perfectamente. Casi.

En esos momentos, eran las 3:30 de la madrugada.

Jamás creí que, conociéndome, caería en algo tan bajo como lo es un antojo. El solo hecho de pensarme con un antojo, era…bueno, me daba pena. Me daba pena que alguien tuviese que hacer algo para sosegar ese maldito antojo.

Y con más razón; generalmente, esos malditos deseos de que desear algo tan fuertemente que darías tu vida en ello, sucedía a horas estratégicas de sueño. Exactamente como ahora.

Y por eso, Edward Cullen era perfecto.

Su marmóreo y helado cuerpo había estado recostado al lado mio, en la cama, hasta hacia menos de 40 segundos. Últimamente me costaba conciliar el sueño, ya que…despertaba con la angustia de considerar siquiera que Edward decidiese desaparecer otra vez. El solo pensamiento me produjo escalofríos.

Por supuesto, trataba de evitar que Edward se diese cuenta. No queria que se preocupara, y mucho menos que sintiese lastima por mi. Por suerte, no era un buen lector de mentes. No conmigo.

Pero sabia que se habia dado cuenta. Lo notaba. Notaba como me miraba, cuando yo estaba entretenida en otra cosa…como si lamentase profundamente haberse ido en aquella ocasión, o como si temiese que fuera a romperme…

Bueno, lo ultimo era cierto. Debia admitirlo.

Parecia que, con el regreso de Edward, mi sentido de la orientación corporal en el espacio habia empeorado profundamente, casi a niveles alarmantes; hasta casi me habia matado con un almohadón de Esme…

En fin. Edward siempre habia estado a mi lado. En todo momento.

Como ahora.

En estos precisos momentos, estaba buscando la comida que yo le habia encargado con demasiada vergüenza. Un postre de frutillas con crema.

Me ruborice sola en la oscuridad. No podia creer que le habia pedido semejante cosa…y menos a un vampiro que hacia poco habia aprendido a cocinar. Aun asi, era demasiado.

Pero no podia resistirme. Parecia que los niños, de golpe y porrazo, decidian que debian darme todos los antojos habidos y por haber, y que de no cumplirlos, moriria del peor de los suplicios al quedarme con las ganas…

Una rafaga leve de aire recorrio mi costado izquierdo. Ni siquiera tenia que mirar; Edward estaba aquí de vuelta.

- Demore demasiado?.- dijo su voz aterciopelada en la oscuridad, mientras extendia el pote magico hacia mi.- Quieres que encienda la luz, o la prefieres asi?

- Enciendela, Edward. No hay problema.- tome la cuchara y comence a comer. Realmente estaba delicioso. En esos instantes, amaba el lado vampiro super veloz de mi novio- futuro padre de mis niños. Y amaba tambien con la preocupación con la que me trataba. Me estire un poco, solo un poco la espalda…

- Te duele la espalda? Quieres que te haga algun masaje? Bella, por una vez en tu vida, no seas cabezota, y pide lo que necesites.- dijo Edward en un susurro, incluso como si el hecho de hablar fuerte me hiciera daño. Suspire.

- Edward.- deje de comer- gran milagro, con lo gorda que estaba…- y tome su mano.- No te inquietes. He pedido lo que necesito. Sabes como soy.

- Pero…

- Pero nada. Solo te necesito a ti. Y todo lo que pueda hacer feliz a mis antojos. Ah, y que me sostengas para no matar a nuestras pequeñas criaturas.- dije riéndome.

- Bueno, mucho mejor asi.- dijo sonriéndome de lado. Casi se me cae el pote de la mano.- Debes descansar. Recuerda que mañana es la cita…

La cita.

Por unos leves 2 minutos habia olvidado la terrible cita.

La cita con Carlisle y su maquina de ecografías.

No es que me molestara. En lo absoluto. Es mas, me entusiasmaba el simple hecho de saber que Edward y yo estaríamos juntos en el momento en el que Carlisle nos mostrara a nuestros pequeños, por muuy pequeños que fueran. Aunque solo fuesen pequeños puntos, no me importaba… el momento lo viviríamos juntos. Y saldaríamos la cita anterior, que habia salido mal…

Lo que me molestaba…mejor dicho, me aterrorizaba, era saber que Charlie estaria alli. Después del incidente con Edward, Charlie estaba…de caceria con él. Era inexplicable lo brusco y huraño que se habia vuelto para con Edward…a pesar de no saber toda la historia. Solo se entero de que nos habiamos peleado, nada mas. Nunca supo que fue por una semana, nunca supo incluso que Edward se habia ido. En fin, demasiada información para su pobre corazon.

Me ponia de los nervios tenerlos a los dos en la misma habitación, y a todos los Cullen afuera. Odiaba la atención. Y justo ahora, venia a ser el centro de atención de todos…que desgracia.

Termine el pote. Definitivamente, estaba hecha toda una ballena, lista para un concurso de calidad. Me daba asco el solo imaginar mi estado.

Edward se mantenia a mi lado, silencioso. Su silencio era una caricia a mis oidos…comparados con los gritos de Emmett.

A esa hora, estaba a grito pelado jugando a "quien puede destruir antes el mobiliario de mamá Esme" junto con Jasper. Parecían niños…

Un golpe seco se escucho en la puerta. Por un momento pense que se trataba de mi imaginación, por lo suave del tono; pero pronto me percate que era alguien que había golpeado para pasar.

Alice apareció danzando por la puerta, emocionada como siempre. Habia tomado la extraña costumbre, para mi total panico, de acariciarme el vientre; aun estaba totalmente plano, solo estaba de 2 meses y medio…pero ella insistia, e insistia… Yo, por supuesto, moria de la vergüenza; pero valia la pena. Me hacia sentir…comoda, en cierto sentido. Saber que habia dos vidas gestandose en mi interior, y que esas dos vidas eran a partir del amor entre Edward y yo…era demasiado.

Y como todo lo que era demasiado, me largue a llorar.

- Oh, Bella! porque te emocionaste antes de lo que planee? Era dentro de 10 segundos!.- dijo Alice en un fingido berrinche.

- Dejala en paz, Alice. Bella, cariño…que sucede?.- dijo Edward, alertado. Pude sentir como todos sus instintos protectores se activaron, como si alguna luz se hubiese encendido en su frente.

- Estoy bien, es solo que…los bebés..

- Oh, niña tonta.- dijo Alice, acercándose y sentándose a mi lado.- Edward, basta. Bella no tiene nada, suéltala.

- Estas igual que Rosalie? Ella se esta comportando demasiado raro para mi gusto.- dijo Edward arrugando la nariz. A mi también me producía un poco de miedo…

Desde hacia varios dias, Rosalie se mostraba…demasiado atenta conmigo. Demasiado para el gusto de Edward. Incluso, habían llegado a pelearse por mi atención, como si yo fuese…Dios, no queria llamar mas la atención de nadie…incluso Carlisle se había vuelto un poco pesado, con todos sus cuidados…

Estaba agradecida con todos, pero esto era demasiado. Odiaba ser el centro de atención, y eso era lo que estaban logrando que fuera.

Sabía que Edward sabia, como tambien lo sabia Alice, lo que Rosalie pensaba. Pero los dos se lo reservaban, como si fuese algo secreto, algo de lo que no podia enterarme…parte de mis cuidados, seguro. No querian que me pusiese nerviosa, por mucho que ya lo estuviera.

Un sueño pesado comenzo a inundar mi mente, mientras una mano helada me ayudaba a recostarme.

Senti otra mano helada en mi vientre, y una dulce voz cantando.

Pronto, me sumi en el mas profundo de los sueños.


Me desperté con un murmullo de voces. Intente fingir que estaba durmiendo, aunque sabia que no funcionaria; los sentidos de mi nueva familia estaba demasiado desarrollado para mi gusto, y de seguro habían escuchado la irregularidad de mi corazón, y de mi respiración. Aun asi, mantuve la esperanza de que no se hubiesen percatado.

Las voces sonaban ansiosas, algunas molestas.

Abri los ojos.

Estaba sola en la habitación. O eso creí, hasta que me di cuenta de que las voces, provenían de mis espaldas.

- Edward, te digo solo lo que tu también viste en mi mente, nada mas.- decía Alice. Estaba alterada. Una punzada de nervios recorrió mi espina dorsal. ¿Que había pasado?

- Pero es imposible. Carlisle hubiera notado algo. Yo hubiera notado algo. Incluso tu y Rosalie hubiesen notado algo, que no se le despegan dos segundos.- decía Edward demasiado rápido. No se como logre entender lo que había dicho, pero lo habia dicho histérico. Nueva puntada.- Hubiesen notado algo extraño. solo algo...

- No lo se, Edward.- senti un leve ruido.- Mírala. Son las 2 de la tarde, y aun no se ha despertado. Esta empeorando en cansancio, Edward.- dijo Alice. Las dos de la tarde?! Había dormido mas de 10 horas seguidas?...la cita?!

- No esta dormida.- dijo una voz aterciopelada.- Siento si te despertamos, Bella.

Me gire lentamente, mirándolos. La cabeza me daba vueltas, me dolia muchísimo. Entorne los ojos para mirarlos mejor.

- Que paso con la cita?.- Alice rodo los ojos.

- No te preocupes, Carlisle la ha corrido para esta tarde. Es urgente que te la hagas hoy.- dijo Alice nerviosa.

- Por que? Que paso?.- toque mi vientre con miedo.

- Alice! No la asustes así con tus idioteces. Ya te lo dije, viste mal.- Edward estaba enojado. Muy enojado.

- No son idioteces! Falta un bebé! Lo veo claro, en un futuro no muy lejano.

De pronto, Alice se tapo la boca con sorpresa, dándose cuenta de que había rebelado mas información de la que pretendía.

Un nudo seco se hizo en mi garganta, dándome cuenta, de que jamás obtendría paz en estos 9 meses.


Holaaa!!

2 disculpas!!

1º: LAMENTO LA DEMORA! me estan matando en la universidad, y encima...me puse a escribir un libro!!XDD por eso demore taaanto! juro que no volvera a pasar!!

2º: este capitulo ha quedado...francamente asquerosoXDD acepto toda clase de insultos, amenazas, etc...

Ya saben: los reviews son mi sueldo, y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue...hagan la excepcion con este chap, se que no les gustara...XDDD

cualquier clase de comentario es recibidoXDD

Nos leemos!!

:Alice: