Me encontraba en una especie de extraño y estupido transe del que, por mucha fuerza de voluntad que pusiese, no lograba superar. Estaba totalmente saturada.

Lo único que recordaba con clara nitidez, era la voz chillona de Alice, informándole al padre de mis hijos la pronta ausencia de uno de ellos.

Obviamente, entre en pánico.

Alice comenzó inmediatamente a farfullar algo que, además del estado de histeria en el que se había sumido gracias a su evidente falta de tacto al decir la noticia- y por ende permitir que yo la escuchase, para furia de Edward- estaba el hecho de la maldita velocidad vampirica. Lo poco que entendí entre sus gritos fue algo así como que en no se cuantos segundos iba a descomponerme…e instrucciones de la ubicación exacta en la que Edward debía estar para que, cuando me desmayara, mi cuerpo inerte no golpeara contra el piso. Genial.

Edward me atoraba a preguntas, visiblemente desesperado. Los sentimientos lo abrumaban, e iban desde el odio e instintos asesinos hacia la boca de Alice, pasando por la desesperación que provocaba el solo hecho de pensar en la nefasta noticia, hasta el pánico que lo embargaba al notar una futura descompostura por mi parte.

Contrariamente a lo que los dos creían, no me desmaye. Sino que fue algo peor a eso. Quede en una especie de estado inerte, despierta, pero inconsciente de lo que pasaba a mi alrededor. Estaba sentada en la cama, sin moverme. Podía ver a Alice frente a mí, mirándome con preocupación; podía sentir a Edward a mi lado, con sus brazos rodeándome y murmurándome algo que jamás logre entender; pude escuchar el momento exacto en el que Carlisle y Esme entraron en la habitación, seguidos de Jasper.

Sentía la boca seca, la mente desconectada.

Sabia que ese estado de despreocupación aparente solo auguraba el principio de una tormenta, que esperaba nunca llegara.

Pero llego.

Y una parte de mi- quizás toda mi materia gris- sabia perfectamente que el hermoso cambio auspiciado instantáneamente en mi se debía a la presencia de Jasper.

Sentí de repente como si un calor bajara por mi espalda lentamente; unas terribles ganas de llorar me albergaron rápidamente, y al mismo tiempo, mi garganta se estrecho. Mi mano derecha- la que Edward no mantenía apretada contra su pecho- fue directo a mi vientre.

Y explote.

- Alice…como es eso de que perdí un bebé?!.- en algún momento que no note, comencé a temblar.

- No, Bella. Yo no dije eso…

- Lo acabo de escuchar! No mientas! Que paso? Edward?!.- mire a Edward con cara de panico, dándome cuenta que las primeras lagrimas comenzaban a derramarse por mis mejillas. Pude notar el dolor en las facciones de mi amado angel.

- Fue solo una vision, Bella. Sabes como son las visiones de Alice…Son subjetivas.- miro amenazadoramente a Alice, quizás sabiendo que esta iba a criticar su forma de expresar su don despectivamente.- Fue solo una…precaución. Verdad, Alice?

- Claro.

Por supuesto, no me lo trague. Miraba el rostro marmoreo de Edward, perfecto, con sus facciones fruncidas por la preocupación, observandome cuidadosamente, en busca de cualquier reaccion. Alice, en cambio, me observaba como catalogando mi aceptación, o mi repudio hacia su afirmación.

El solo hecho de pensar en perder a uno de mis pequeños…me producia un extraño y doloroso vacio en el estomago, y me daban renovadas ganas de llorar.

- Jasper, puedes calmarte?.- dijo en tono agresibo Edward, sacándome de mi ensimismamiento.

- Lo siento.- dijo el aludido. Habia sentido mi angustia, y seguramente la habia magnificado. Alice se acerco delicadamente a el, abrazandolo.

- Edward.- llamo Carlisle. Este se separo de mi lado, no muy a su gusto, y se acerco a Carlisle.- Solo seran unos segundos. Jasper, Alice.

Pude ver que los tres abandonaban la habitación- Edward empujado por Alice- y quedaba a solas con Carlisle.

Este se acerco a mi sonriendo, sentandose a mi lado en la cama. Tardo en hablar de nuevo.

- El embarazo que estas llevando adelante, como bien sabes, no tiene nada de comun, Bella. No debes sorprenderte si alguna complicación se presenta.

- Pero…

- Escucha, Bella. Luego pregunta. Alice, al preocuparse por ti, esta constantemente al acecho de desgracias, y su mente esta sugestionada por ello. Igualmente, dentro de unas horas tienes la cita para hacerte la ecografia.- mis tripas se retorcieron peligrosamente.- Te aconsejaría que descansaras. Y que dejaras todo en nuestras manos. Si?

- Si.- sabia que no valía la pena discutirlo. Carlisle acababa de zanjar el tema con la mayor de las sutilezas.

- Con respecto a tu padre…Por su propio bien mental, y el de tus bebés, seria prudente que no se enterara de…este pequeño incidente, sacando de lado la vision de Alice, claro.- me dijo sonriendo. El solo imaginar la desesperación de Charlie, mezclada con su falta de habilidad para expresarse, concluían en un ataque de histeria que seguramente se enfocaría en Edward.

- Claro. Charlie…quiero decir, mi padre, no se enterara. Dalo por hecho.

- Bueno.- se rio, y se levanto suavemente de la cama.- Debo irme, y dejar entrar a Edward antes de que tire la puerta abajo.

Salio sutilmente de la habitación, y antes de que pudiese girar la cabeza, Edward estaba ocupando el mismo lugar a mi lado, en la cama, como lo habia hecho Carlisle segundos antes.

- Edward…tengo miedo.- dije sinceramente.

- Cariño…no tengas miedo. Yo estoy contigo.- dijo sonriendome. Con sus manos me alzo suavemente, y me tomo en brazos, para acomodarme en posición horizontal en la cama. Me sentia extrañamente mas calmada.- Los Bebés están bien. Todo esta bien.

- Seguro?

- Por supuesto que si. Ahora descansa. En 4 horas es la cita. Veras que todo esta bien.- dijo sonriéndome. Me acomode de costado en la cama, y cerre los ojos. Pude sentir como Edward canturreaba mi nana. Puse mis manos en mi vientre, acariciándolo.

A los segundos, un par de manos frias y perfectas acompañaron a las mias.

Sonrei, mientras volvia a pensar que Edward Cullen era un ser perfecto.


4 Horas después.

- Bella…no vas a morir dentro de esa habitación. Además, no dejare que Carlisle abuse de ti.- dijo Edward en broma.

Estabamos en el hospital. Rosalie, Alice, Jasper, Emmett y Esme se encontraban en un rincón alejado del pasillo; Charlie se encontraba parado, recto como una tabla, apoyado en el borde derecho de la puerta del consultorio al que en momentos tendria que entrar y demostrar todo el valor con el que me habia enfrentado a vampiros potencialmente asesinos…y que parecia ahora me abandonaba. Edward y yo estabamos apoyados en el marco contrario de la puerta. La tension podia cortarse con una moto sierra. Un punto mas para agregar a mis ya crispados nervios.

Pude ver como Edward miraba con cara de pocos amigos a Rosalie, quien le devolvia la mirada- sino ganaba la batalla. Horas antes habian estado peleando, como siempre, gracias a las ganas de Rosalie de encargarse de mis cuidados personales, bloqueadas por el instinto obsesivo y protector de cierto vampiro que, habia cerrado la puerta con llave, habia evitado que Rosalie se me acercara- incluso en el momento de ir al baño- y echandole miradas asesinas constantemente.

Senti una ola de tranquilidad provenir de la nada. Sonrei a Jasper, quien me devolvio el gesto. Aun se sentia culpable por lo de la mañana, pese a haberle dicho- Alice y yo, un minimo de 100 veces- que lo que habia sucedido excedia sus capacidades de control emocional, y que no habia sido su culpa.

Un tic nervioso, pese a la tranquilidad que Jasper me habia transmitido, aparecio en mi pie izquierdo, golpeando el suelo insistentemente. Era el unico sonido que se escuchaba en el pasillo. Espantoso.

Por fin, y como si las plegarias de paz que habia estado rezando se cumplieran, el doctor mas atractivo que habia tenido el placer de visualizar, aparecio por la pequeña puerta en la que estabamos apoyados.

- Charlie.- saludo Carlisle con un movimiento de cabeza y una sonrisa.- Bella, Edward.- nos saludo a nosotros. No pude ni atinar a devolverle el saludo de los nervios.- Entraran los tres…?

- Asi es.- dijo Charlie de manera prepotente. Pude ver que Edward hacia la mayor fuerza del mundo para no reirse alli mismo…y lo agradecia; podria desencadenar en un desastre de proporciones abismales.- Si ellos quieren, claro.

- Papà, Claro que queremos que entre.- dije rodando los ojos. Se ponia en plan victima. Genial.

- Edward, no tienes ningun problema?.- pregunto Charlie.

- Por supuesto que no.

- Bien, entonces, haganme el favor de pasar.- dijo Carlisle un poco mas calmado.

La habitación no era muy grande; solo habia un escritorio, una camilla- que seria próximamente mi pesadilla personificada- y un extraño aparato con una pantalla, que supuse yo seria el artefacto con el que me harian la ecografia. Las paredes estaban pintadas de un tranquilo celeste cielo, bien iluminado…pero aun asi, el olor a desinfectante del lugar me traumatizaba.

- Edward…

- Si?.- hablabamos en murmullos, mientras Charlie le preguntaba algo de no se que partido a Carlisle.

- Tengo miedo…y si los bebès tienen algo malo? Y si lo que vio Alice es cierto? Y si uno de ellos tiene algun problema grave?.- lo dije todo sin respirar, en el tono de voz mas bajo que pude emitir. Edward suspiro sonoramente.

- Bella…los bebès van a estar bien. Tu vas a estar bien. Todo va a estar bien.- me sonrio de lado, y me afloje un poco.- No te angusties de antemano. Solo…disfrutalo.

- Pero…

- Bella.- me llamo Carlisle, quien se encontraba al lado de la camilla. Entre en panico.- Ven y recuestate aquí, por favor.

Vamos.- me susurro Edward al oido, inspirandome confianza. Camine con el paso mas lento que pude hacia la camilla. Me recoste y tome automáticamente la mano de Edward, quien se encontraba a mi lado.

- Veamos.- dijo en un susurro Carlisle, mientras encendia la maquina. Buscaba con la mirada a Charlie, quien se encontraba bastante alejado de mi, en la pared contraria. Su actitud anti social estaba haciendo mella en el. De repente, senti algo frio, muy frio, en mi vientre. Salte en la camilla.

- Bella, tranquila.- dijo Edward riendo.- Es solo el gel. Nada malo..

- El gel…?

Vi como Carlisle acercaba a mi un extraño aparatito, que supe al instante era con lo que los bebès serian descubiertos de su oscuridad. Mi respiración se hizo mas agitada, y pude sentir como Edward apretaba mi mano, para que supiera de alguna manera que el estaba alli, conmigo.

El aparato hizo contacto con mi piel. Finalmente.

- Bueno…podemos ver aquí, y aquí.- señalo Carlisle sonriendo.- A tus dos futuros hijos, Bella.

- Donde?.- preguntamos Charlie y yo a la vez. Papà se habia acercado a la maquina como propulsado por un cohete cuando Carlisle habia señalado a los bebès, y yo en mi desesperación por verlos, casi me habia sentado en la camilla.

- Aquí.- dijo señalando una masa deforme, en mi opinión, y luego señalando otra, al lado.- Y aquí. Felicidades, son bebès extremadamente sanos, por lo que veo.

- Carlisle…podemos saber el sexo?.- dijo Edward en un tono suplicante que no le habia escuchado antes. Por lo que podia ver, Edward entendia la forma y la posición de los bebès…yo no entendia ni pies ni cabeza.

- Por supuesto…si se dejan ver.

Carlisle revolvio el maldito aparato sobre mi vientre, produciendome enormes ganas de orinar. Pude ver su cara de concentración, y la cara de desconcierto de Charlie intentando entender la forma de sus futuros nietos. Finalmente, Carlisle dejo ver un asomo de sonrisa en su rostro.

- El primero es varon, señores.- dijo sonriendo. Pude ver que los ojos de Charlie brillaban de la emocion. Me senti incomoda, y mire a Edward. Este sonreia mirando la pantalla negra, de la cual yo poco entendia.

- Y el otro?.- pregunto Charlie, emocionado. Mientras Carlisle volvia a mover el aparato, una sensación de felicidad me ataco totalmente. Me dieron terribles ganas de llorar, cosa que, obviamente, hice.

- Bella, estas bien?.- pregunto Edward. Carlisle dejo de mover el aparato, mirandome preocupado, y Charlie desvio la mirada.

- Estoy bien. Sigue, Carlisle.- dije sonriendo, o tratando de hacerlo.

- Bien. El otro bebè.- Todos estaban expectantes, igual que yo.- No se que es. No se deja ver. Pero por la costumbre, al no dejarse ver debe ser niña. Felicidades, una pareja.

- Oh Dios…- dijo Edward, emocionado.- tendremos que luchar contra dos a la veces…solos.- en el acto supe que sabia algo que yo ignoraba.

- Que pasa?

- Nada.- dijo inocentemente.- es solo que somos los unicos padres…jóvenes del pueblo.

- Ni me lo recuerdes.- dijo Charlie de mal talante. Le lance una mirada envenenada.

- En realidad, no es asi.- dijo Carlisle.- Ayer vino tu amiga, Bella. Angela, puede ser?

- Angela esta embarazada?.- creo que lo grite, por el susto que Charlie se pego.- en serio?

- Asi es. Esta mas o menos de 3 meses, como tu.- dijo Carlisle sonriendo.

Me dio un pequeño paño para que me limpiara- el cual fue arrebatado rapidamente de mis manos por Edward, quien me limpio en el acto-, y rapidamente acomode mi ropa y me levante de la camilla. No habia sido tan terrible…y el sentimiento de felicidad aun estaba alli.

Charlie salia del consultorio, y a ultimo momento, Edward me detuvo con el brazo.

- Que sucede?

- Bella, tenemos que hablar.- dijo Carlisle en tono preocupado.

- Oh, Dios…no me digas que hay algo que no dijiste! Te dije Edward!.- dije desesperada, mientras cerraba la puerta.

- Los bebès estan bien, Bella…Hay otra cosa.

Me senté, esperando a que alguna extraña noticia nefasta cayera sobre mis hombros.


Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

Dios Santo....pido miles de disculpas!!!! a quienes esperaron que actualizara, y a quienes creyeron que habia abandonado el fiiic!! PERDOON!

tuve un mes terriblemente agitado...y no pude ni siquiera pensar en la historia jajaja

Ahora tratare de actualizar mucho mas seguido...estoy de vacaciones hasta mitad de EneroXDD

espero que les gusteee!!

cualquier cosa, un comentario, una duda, un insulto, una felicitacion...A review!!

ya saben: los reviews son mi sueldo, y la manera en la que se que es gusta y quieren que lo sigaa!!

nos leeemosss!!!

::Aliceee::