Sabia, intuía que algo malo estaba ocurriendo.
Y no solo por mi propio instinto – y las ya infinitas ocasiones en las que yo misma había sido blanco de ataque-, sino por las propias pruebas que mis ojos lograban captar a mí alrededor.
El aire se había enrarecido, y no como antes, que lo había hecho de nervios y expectativa, sino que ahora era un aire de tensión, que podría cortarse solo con una sierra.
El silencio. Mientras yo me sentaba delante del escritorio de Carlisle, lo único que se oía era la voz lejana de Charlie hablando con quien supuse, eran los Cullen. No me importaba.
Edward.
El rostro de Edward lo exponía todo. Tenía la quijada dura, rígida. Los ojos fríos, un poco apagados. Y no me miraba. Eso era lo que mas pánico me producía.
- Bella.- dijo Carlisle en el tono mas conciliador que le era posible.- Como sabrás, los Bebés están en perfectas condiciones, pese a las conjeturas de Alice.
- Seguro?- respire aliviada. Por lo menos, sus visiones habían sido solo una falsa alarma.
Como salida de la nada, la mano marmórea y fría de Edward se poso sobre mi hombro derecho, produciendo cierta presión. Sufrí un escalofrío. Estaba intentando darme…Apoyo?
- Ahora, bien.- dijo nuevamente Carlisle, revisando en unos papeles, bastante nervioso.- Hay una pequeña…complicación.
- Explícaselo con todas las letras, Carlisle.- dijo Edward, apenas abriendo la boca.
- Es que ni siquiera estamos totalmente seguros de que sea eso, ni la causa, Edward.
- Qué es lo que me tienen que explicar?- dije, angustiada. Sabía que no era nada bueno.
- Bueno, mira.- dijo Carlisle, parándose, y sentándose a mi lado. Puso sus manos frías sobre las mías, que estaban sobre mi regazo.- Hay algo mal en ti, Bella.
- En mi?- mire a Edward, desesperada. Eso era. Los bebés estaban bien…era yo la amenaza para ellos.- Soy una amenaza para ellos? Edward!
- Bella, tranquilízate.- dijeron al mismo tiempo los dos vampiros presentes. Mis manos comenzaron a temblar bajo las manos de Carlisle, mientras Edward me rodeaba con sus brazos. Estaba totalmente estático.
- Como quieren que me tranquilice, si me acaban de decir que soy yo la responsable de las visiones de Alice?.- dije, llorando. ¿Es que nada nos dejaría en paz a Edward y a Mi?
- Ves? Te dije que tuvieras mas tacto. Mira en el estado en el que la dejaste.- dijo Edward en tono amenazante. Me aferre a sus brazos, mientras sentia que Carlisle se levantaba de su asiento, sin hacer el menos ruido.
- No habia otra forma. Y Bella, estas malinterpretando las cosas.
- Como?.- dije, llorosa.
- Tu no eres responsable de nada, porque no hablamos de la vision de Alice.
- Entonces…?
- Cuando dije que el problema lo tenias tu, no quise decir que fueras a perder a los bebés.- dijo, sonriendo.
Mire a Edward, extrañada. Edward aun tenia la quijada rigida, y no encontraba motivos de sonrisa. Lo que queria decir que habia algo peor aun.
- Y…cual es mi problema?.- dije, temerosa de la respuesta.
- Por alguna razon que no podemos explicar, estas debilitándote.- explico pausadamente Edward, interrumpiendo a Carlisle.- Los bebés estan bien, pero tu no. Es como si… te absorbieran toda la energia, todo de ti.
- Que…que significa eso?.- dije, mas asustada.
- Que deberemos cuidarte como si fueras de cristal.- dijo Edward, esta vez mas enojado.- No podras salir; si alguien quiere verte, tendra que venir a nuestra casa.
- Y quedarme encerrada hasta que nazcan? Ni lo sueñes.
- Es eso, o perder a tus hijos…y quizas tu vida.- dijo, violento.
- Edward, no es necesario que seas tan extremista.- dijo Carlisle acercándose.- Desde un principio, todos sabíamos que este embarazo iba a ser complicado. Tanto tu, Edward, como tu, Bella.- me miro.- Sabían de estas complicaciones.
- - Pero tiene que guardar reposo…
Pero eso no quiere decir que no puedas dejarla mover en 6 meses, Edward.- rio Carlisle.- Además, sabemos que Bella es fuerte. Ella se sobrepondrá.
- Lo dices porque no son tus hijos, ni tu mujer.- dijo Edward por lo bajo. Sabia que se venia una pelea, por lo que decidí entrometerme.
- Y…es muy grave en el estado en el que estoy?
- Por supuesto que no. Es solo que Edward se preocupo de antemano…
- Hay alguna posibilidad de que lo que Alice vio, se cumpla?
- No, si te cuidas.
- Perfecto. Edward, vamonos.- queria sacar de alli a Edward…no soportaría otra disputa Padre- Futuro padre de mis hijos.
Afuera nos esperaban todos, por supuesto.
Puse mi mejor sonrisa falsa, mientras Edward- sacadas de no se donde- les enseñaba a mi nueva familia y a papá las fotos de los niños. Me entraron nuevas ganas de llorar, pero ahora de alegria. Mi mano se dirigio a mi vientre, que aun permanecía bastante plano.
No se cuanto tiempo estuve divagando acerca de mis futuros hijos, que cuando quise darme cuenta, Edward me observaba, preocupado. Estábamos solos.
- Bella…yo te protegeré. No dejare que nada te suceda ni a ti, ni a los bebés.- abrace a Edward, y este me envolvió en sus fríos brazos. Aspire su aroma, tan caracteristico y cautivante para mi.
- Se que lo harás.
- Hare lo que sea necesario, y mas. Cualquier cosa.
- Lo se.- no me gusto el tono autoritario que uso en su ultima frase, pues sabia lo extremista que podia llegar a ser Edward.
- Vamos.
Obviamente, volvimos a casa en el Volvo.
Al parecer, Carlisle les habia comunicado la noticia de mi estado desfalleciente- o proximo a él- a toda la familia, y habían decidido…guardar las apariencias. En definitivas cuentas, nos habian dejado la casa para nosotros solos.
Por lo que, recordando viejas conversaciones, decidi utilizar el teléfono inagotable de los Cullen.
- Ángela?.- dije, no muy convencida por su voz. sonaba…engripada.
- Bella? Oh, Dios! Te juro que iba a llamarte, pero…lo sabes, verdad?
- Si, lo se.- dije, evitando que una risa escapara de mis labios.- Lo esperaba de todas, menos de ti, Ángela. Me decepcionaste.
- Oh, por Dios! Lo se! Te juro que iba a contártelo, pero es que…me daba tanta vergüenza, y no sabia como decirtelo…
- Ang, no te preocupes. No eres la unica.- dije, ahoa si, riendo.- Yo también estoy embarazada.
- En serio? Eso es genial!! Quieres que nos veamos? Dios tenemos tanto de que hablar!.- parecia mucho mas aliviada y contenta que cuando levanto el teléfono. Eso me alegro.
- Mmm…No puedo salir de mi casa. Estricto reposo.
- Oh, paso algo malo con el bebé?.- dijo, preocupada.
- No, son solo precauciones. Quieres venir tu? Edward podria ir a buscarte.
- No, es mucha molestia…dejalo.
- No es molestia.- escuche la voz de Edward a mis espaldas. Rode los ojos. Habia estado escuchando, y encima, escuchando a distancia lo que Ángela decia por telefono. A veces, odiaba los superpoderes de mi novio.
- Lo has oido? No tiene problemas. Vienes?.- en realidad, deseaba que dijera que si.
- Bueno, esta bien.
- Nos vemos, entonces.
Corte, y mire a Edward con reproche.
Igualmente, no podia enojarme con el. Fruncio un poco el ceño, y al instante entendió que era porque habia estado escuchando sin mi permiso. Obviamente, utilizo su sonrisa infalible para derretirme.
- Volvere antes de que te des cuenta de que me he ido.- dijo, abrazándome.
En un abrir y cerrar de ojos, Edward ya no estaba.
Fui hacia la cocina, con la intencion de esperar su regreso. Me sentia…extraña. Me sentia bien. Como…reconfortada.
A pesar de tener a toda la familia de Edward, a Edward y a Charlie, no me había dado cuenta de la necesidad creciente que sentia dentro de mi de relacionarme con alguien que hubiese pasado o estuviese pasando esta situación; después de todo, era algo nuevo para mi. Y el hecho de haber descubierto que habia alguien de mi edad en mi mismo estado, me llenaba de esperanza.
Tendria a alguien con quien compartir mis dudas, mis temores, mis alegrias; alguien que sentiria como yo las patadas del bebé ( o en mi caso, los bebés); quien sintiera como yo las contracciones, los 6 meses que nos quedaban.
En fin, una futura madre como yo.
Como salido de la nada, senti el murmullo del motor del Volvo. Me sorprendí gratamente. No habia demorado nada en volver.
Me levante, dispuesta a recibirlos.
Antes de que llegara a la puerta, Ángela apareció por ella, llorosa, lanzándose a mis brazos. Consternada la recibi, abranzandola, mientras seguia llorando.
Mire a Edward por sobre su hombro, preocupada.
Solo se limito a alzar las cejas, y a dejarnos solas.
Podia comprobar que, no era la unica que estaba teniendo unos 9 meses bastante complicados.
Holaaa!!!
perdon la demora! aunque fue mas leve en esta ocasion!!
espero que les haya gustado...se que salio mas corto que los anteriores, pero ando un poco trabada para escribirXDDD
desde ya les digo: lo que no se resuelve en este capitulo, y quedo colgado de otros, se ira desarrollando mas adelante...no os desespereis.
cualquier cosa, dudas, consultas, criticas, o simplemente un comentario alentador, por favor...a Rr!!!
ya saben: los reviews son como mi sueldo, son la manera en la que yo se que les gusta y quieren que lo continue!!
nos leemos!!!
y por retraso y adelanto: FELIZ NAVIDAD, Y FELIZ AÑO NUEVO A TODSSS!!!
muchisima suerte en este año que se abre camino^^
::Alice::
