CAPITULO 15.
Una pequeña youkai, con la apariencia de una niña de 8 años, recibía un ataque muy fuerte mandándola volar varios metros cayendo abruptamente en el suelo.
-has que paren-grito una angustiada mujer a su marido.
-continua- menciono el daiyokai a su soldado, ignorando a su mujer.
-si amo-respondió el soldado acercándose a la niña que con dificultad se mantenía en pie, para después disparar varios rayos que salían de sus manos. Con dificultad la niña esquivo varios rayos, pero al ser demasiados uno la alcanzo, mandándola nuevamente al suelo.
-¡ya basta! si no detienes esto, lo hare yo Riki-dijo con determinación la sacerdotisa.
-retírate-ordeno el youkai a su soldado, para después mirar a su mujer-es por eso que tu hija es una inútil, la sobreproteges demasiado, mírala ni siquiera es capaz de derrotar a un soldado insignificante-menciono el youkai, para después retirarse. Mientras la miko se acercaba a la pequeña.
-Kagome, hija ¿estas bien?-pregunto con preocupación la miko.
-mi padre tiene razón, soy una inútil, por eso me odia-dijo la niña soltando varias lágrimas.
-no digas eso mi amor, tu eres muy fuerte, es solo que tu padre te exige demasiado para tu edad-pronuncio Yoshimi comenzando a sanar las heridas de su hija.
-pero eso no quita el hecho de que mi padre me desprecie, yo misma me doy cuenta de lo diferente que es conmigo y con el principe- respondio con tristeza.
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-escúchame bien Yoshimi, que no me vuelva a enterar que en mi ausencia abandonas el castillo porque ya sabes quién va a pagar las consecuencias, tu eres mía-dijo Riki con enojo mientras la besaba posesivamente.
-te he dicho mil veces que no me toques-dijo Yoshimi separándose de el youkai- me das asco-pronuncio con odio.
-tu eres mía y puedo hacer lo que se me antoje contigo-dijo sujetándola de los brazos-incluso puedo tomarte por la fuerza, tal vez y vuelvas a quedar embarazada como cuando me diste por heredero a una estúpida niña que no sirve para nada- menciono el youkai con una sonrisa apretando el agarre.
-no vuelvas a hablar así de mi hija, porque no te lo perdonare, ahora hazme el favor y vete de aquí-dijo con lágrimas en los ojos soltándose del agarre.
-me encanta cuando te enojas, me recuerda a esa noche en que te hice mía por primera vez-dijo con cinismo.
-¡cállate!-grito la mujer cubriéndose los oídos- no sabes cuánto te desprecio-dijo mirándolo a los ojos- pero ¿sabes qué?, que podrás tener mi cuerpo cuantas veces quieras, pero jamás tendrás mi corazón, porque siempre, escúchame bien, siempre mi corazón será de Inu-no-taisho, el hombre de quien me separaste de la forma más cobarde- menciono con enojo, sintiendo un gran golpe en la mejilla.
-no vuelvas a mencionar el nombre de ese infeliz en mi presencia-la miro con gran furia.
-"no puede ser"-pensó Kagome quien desde hace un rato escuchaba la conversación de sus padres atrás de la puerta.
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-eres una estúpida-grito el youkai golpeando a su hija.
-como fuiste capaz de ir a las tierras del oeste, no te das cuenta que son nuestros mayores enemigos-grito furioso el daiyokai.
-tus problemas no son los míos padre-menciono Kagome tocando su mejilla.
-pero que estás diciendo-se acercó furioso a ella agarrándola del cabello-tú vas a hacer lo que yo te diga, no voy a permitir que te acerques a esas tierras, ni mucho menos que te mezcles con el hijo de Toga-termino aventando a la joven.
-no puedes prohibírmelo, ya no soy una niña-pronuncio con lágrimas en los ojos.
-bien, si eso es lo que quieres, te quedaras encerrada en la mazmorra y no volverás a ver la luz del sol hasta que aprendas a obedecerme.
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Una youkai preocupada entraba al comedor ganándose enseguida la atención de todos los presentes.
-mi señor, la señorita Kagome, me pidió que la disculparan ya que no se siente bien.
-¿que es lo que le ocurre?-pregunto Inu-no-taisho.
-no lo sé, ni siquiera me dejo entrar a su cuarto, pero claramente pude apreciar que estaba llorando, con su permiso mi señor- pronuncio la youkai abandonando el comedor.
-Sesshomaru, estas seguro que esto no tiene nada que ver con lo que le ocurrió ayer- pregunto Toga mirando a su hijo.
-y por qué no vas y le preguntas a ella-respondió el príncipe poniéndose de pie- permiso -menciono dirigiéndose a la salida del comedor.
-pobre de mi amiga, no la está pasando bien últimamente-menciono con tristeza Sango.
-si tienes razón Sanguito, pero ella no está sola, así que si al rato no sale de su habitación nosotros iremos a verla ¿te parece?-pregunto Miroku.
-si me parece perfecto-dijo la caza demonios con una sonrisa.
-"tengo la sensación de que mi hijo y Kagome, nos ocultan algo que mi hijo no nos quiso decir ayer"-pensó el general perro.
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Sesshomaru se encontraba mirando la ventana de la youkai con gran preocupación, ya que tenía que admitir que desde que había tocado los labios de la miko, no podía sacársela de la cabeza.
-"¿Que le sucederá a la miko?"- pensó el youkai al sentir el dolor que la miko sentía, inmediatamente frunció el ceño.
-"ya basta, no tengo por qué preocuparme por esa youkai, no me acercare más a ella"- pensó dando la vuelta dirigiéndose a un árbol como de costumbre. Pasado un rato volteo discretamente al escuchar cómo se abría la ventana corrediza del balcón dejando ver a una chica con el semblante completamente triste, mientras parecía mirar un punto fijo ajena a lo que pasaba a su alrededor.
-¿Por qué?- escucho Sesshomaru decir a la youkai, mientras observaba como nuevas lágrimas caían de sus ojos, para después observar como volteaba y le sonreía a alguien.
-"Taishi, pero que está haciendo ahí, ese imbécil"- pensó con molestia Sesshomaru, mientras escuchaba y veía discretamente lo que platicaban.
-perdón por entrar de esa manera Kagome, pero estaba preocupado por ti- menciono el youkai acercándose.
-no te preocupes, está bien, ciertamente comenzaba a necesitar compañía- dijo bajando la mirada.
-bueno, pues entonces para eso estoy yo, siempre voy a estar a tu lado Kagome- dijo levantando la cara de la miko- sé que no es el momento pero ya no puedo ocultártelo más- dijo secando las lágrimas de la joven- Kagome… estoy completamente enamorado de ti- menciono Taishi con decisión.
-yo…- dijo Kagome con sorpresa pero fue cortada por Taishi.
-no digas nada, sé que no tienes cabeza para esto, pero yo tenía que decírtelo- dijo acariciando los labios de la sacerdotisa.
-eres tan especial Kagome- susurro el youkai acercándose peligrosamente a los labios de Kagome.
-Taishi- menciono nerviosa Kagome al ver como se acercaba.
-no me rechaces por favor Kagome- dijo el youkai tocando los labios de la miko. Kagome al sentir el contacto se sorprendió tanto que tardo unos segundos en reaccionar.
-por favor no vuelvas a hacer eso Taishi- dijo la youkai separándose de él.
-perdóname Kagome, pero no pude controlarme, además de que no soportaba el olor de otro youkai en tus labios- dijo mirándola. Kagome al escuchar las palabras de Taishi se sorprendió por haber sido descubierta, pero más se sorprendió al ver llegar a Sesshomaru a su habitación.
-déjanos- ordeno el daiyokai a Kagome.
-no, esta es mi habitación- respondió Kagome nerviosa al ver las miradas que se mandaban los youkais.
-creo que el que debería de retirarse es usted príncipe Sesshomaru- menciono Taishi con enojo, sintiéndose al instante estampado contra uno de los muros de la habitación.
-¡basta!- grito Kagome al ver lo ocurrido comenzando a caminar hacia los youkais, pero retrocedió al ver como el látigo de Sesshomaru cerraba la ventana del balcón.
-te lo voy a decir solamente una vez- menciono furioso el daiyokai sujetando el cuello del soldado- te quiero lejos de Kagome- menciono Sesshomaru asegurándose de decirlo en un tono que la miko no escuchara.
-discúlpeme príncipe pero no lo voy a hacer- dijo con dificultad y molestia el soldado.
-bien- dijo Sesshomaru apretando con mayor fuerza, asegurándose que el soldado no pudiera respirar.
-suéltalo Sesshomaru- grito Inu-no-taisho entrando a la habitación en compañía de los demás. Sin hacer el más mínimo caso Sesshomaru apretó más el agarre.
-por favor Sesshomaru suéltalo- dijo la miko entrando al romper la ventana.
-mhp- pronuncio el youkai soltando a un inconsciente Taishi.
-¿Qué diablos paso aquí?- dijo Inu-no-taisho con molestia mirando a Sesshomaru y a Kagome.
-no es para tanto- menciono alegre Inuyasha con sus brazos atrás de la cabeza.
-Inuyasha por favor- menciono Toga con enojo mirando a su hijo.
-llevare a Taishi a otro lugar- dijo Miroku llevándose a Taishi.
-te acompaño Miroku- dijo Sango escapando de ahí.
-estoy esperando, quiero una explicación, no voy a permitir que mates a alguien sin una razón justa- dijo el general perro mirando a un despreocupado Sesshomaru.
-está aquí- escucharon susurrar a Kagome antes de que desapareciera de la habitación.
-pero que le pasa a Kagome, últimamente se comporta muy extraño- menciono Inuyasha mirando hacia el balcón por donde desapareció Kagome.
-ese hombre está cerca de aquí- menciono Sesshomaru alertando a los otros peli plateados.
-si ahora apenas si siento su presencia- dijo Inu-no-taisho - vamos no podemos dejar a Kagome con ese hombre- dijo Toga mirando a Inuyasha.
-¿Donde esta Sesshomaru?- pregunto Toga con una gota en la cabeza.
-él se fue desde que comenzaste a hablar- respondió Inuyasha.
-bien, hay que apresurarnos- dijo Inu-no-taisho soltando un suspiro de resignación- "jamás va a cambiar"-pensó comenzando a correr, seguido de su hijo.
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Una youkai llegaba justamente a la muralla que protegía al castillo de cualquier ataque, sin esperar más tiempo camino hacia la puerta.
-señorita Kagome, discúlpenos pero no podemos dejarla pasar, es muy peligroso- menciono uno de los tantos soldados que comenzaban a defender la entrada.
-mhp- pronuncio la miko mirando despectivamente al soldado mientras que de un salto llegaba fácilmente al otro lado.
-¡paren!- grito la youkai mirando a todos los kyuuketsukis que se encontraban ahí.
-princesa- mencionaron todos mientras se inclinaban ante Kagome.
-largo de aquí- dijo con enojo, inmediatamente todos los youkais se alejaron.
-no es manera de tratar a tu gente, mi niña- dijo un youkai acercándose a Kagome.
-y me lo dices tú- sonrío Kagome con desprecio.
-vaya, para decírmelo con ese tono supongo que debe de ser porque ya te han puesto en mi contra- dijo Riki.
-te equivocas, ellos no son como tú- dijo Kagome aumentando su energía para colocar una kekai en la muralla al haber sentido la presencia de sus amigos.
-tienes razón hija ellos son nuestros enemigos- menciono Riki mirando a los recién llegados.
-pero qué diablos- menciono Inuyasha, al no poder pasar del lado del que se encontraba su amiga.
-la señorita kagome coloco una kekai, para que nadie pasara-dijo el monje.
-"esa estúpida, es que no piensa antes de actuar"-pensó Sesshomaru arriba de la muralla.
-Kagome quita esto enseguida- grito el hanyo.
-lo siento Inuyasha, pero no quiero que nadie intervenga en este asunto tan privado- dijo la miko sin quitarle la mirada a su padre.
-hija tu no perteneces aquí- dijo Riki mirándola de nuevo- no puedes creer todo lo que te han dicho, o acaso te han dicho que los culpables de que tu madre muriera fueron ellos- menciono el youkai.
-es increíble hasta dónde puede llegar tu ambición, mira que inventar semejante mentira es el colmo-dijo Kagome con enojo-lo que no entiendo aun es porque el cambio de actitud hacia a mí, si lo último que sientes por mí es amor.
-mi amor yo jamás te he odiado, como podría odiar a lo único que me queda de la mujer que más he amado en mi vida-menciono el youkai acercando la mano al rostro de la miko.
-no me toques- dijo Kagome desviando la mano de su padre- ya deja de fingir, todo en ti es tan falso que incluso la palabra mi amor suena tan fría en tus labios- menciono apretando sus puños.
-hija…- fue cortado.
-¡ya basta!-grito con dolor- JAMAS TE HE IMPORTADO O ES QUE ACASO CREES QUE NO HE RECORDADO TUS MALTRATOS, TUS INSULTOS O EL HECHO DE QUE FUI PRODUCTO DE QUE TOMARAS A MI MADRE POR LA FUERZA- dijo con los ojos rojos, mientras desviaba la mirada al ver como Inu-no-taisho intentaba romper la barrera que había creado ante lo que había dicho.
-siempre tan sensible- dijo Riki con una sonrisa- tienes toda la razón, siempre te desprecie desde la primera vez que te vi, en primera por ser hembra aunque para que te sientas mejor después no me importo demasiado ese detalle, pero lo que más he odiado de ti es que desde el primer momento que te vi supe que habías heredado las mismas habilidades de tu madre incluso su carácter- dijo con odio.
-claro ya entiendo, entendiste desde ese momento que jamás podría hacer tu voluntad, como tampoco nunca pudiste hacer que mi madre olvidara a ese hombre- dijo señalando hacia Inu-no-taisho, el cual ya había sido calmado por sus hijos y amigos.
-¡cállate!-grito el daiyokai dispuesto a soltarle una bofetada a su hija pero ni siquiera se acercó cuando fue detenido por Kagome.
-¿sabes cuál es tu error?-dijo Kagome sujetando la mano de su padre- que pensaras que podrías manipularme por el simple hecho de haber perdido mis recuerdos- menciono la youkai mirándolo con odio.
-eres una vergüenza para nuestra especie- dijo Riki soltándose del agarre y lanzando una esfera de energía a Kagome quien la esquivo fácilmente, pero apenas toco el suelo sintió ese dolor en el pecho y un palpitar como la vez que atacaron el castillo, miro por todos lados tratando de encontrar lo que la llamaba, hasta que su vista se detuvo en la muralla, aprovechando la distracción de la joven Riki se abalanzo contra ella.
-¡Kagome cuidado!- grito Sango, pero fue demasiado tarde ya que la miko no pudo esquivar por completo el ataque de su padre y recibió una gran herida en la espalda.
-parece que no aprendiste que en una batalla uno tiene que prestar atención solo a su oponente hija- dijo con burla el youkai mientras guardaba su espada.
-pero gracias a eso acabo de confirmar algo de suma importancia- dijo mirando a una malherida Kagome.
-déjame decirte un pequeño secreto antes de que pierdas la conciencia- dijo el youkai acercándose al oído de la miko- fui yo quien mando a Ryunosuke y a los demás youkais a que te atacaran- termino con una sonrisa mientras se separaba y sacaba el mismo objeto que Ryunosuke había utilizado para drogar a la miko- vendrás conmigo lo quieras o no- dijo acercando una pequeña daga con la punta color verde al hombro de la youkai, sin embrago antes de rozar el hombro la daga salió disparada varios metros a la derecha sin que nadie la tocara, sorprendido Riki miro hacia donde la daga había salido volando, pero regreso su mirada rápidamente al sentir una energía muy poderosa elevarse, sin en cambio fue tan rápido el movimiento de Kagome que Riki solo pudo abrir más sus ojos de sorpresa al sentir como la miko le desgarraba el cuello con sus colmillos.
-uno tiene que poner atención a su oponente padre- dijo Kagome soltando a su padre con varios hilillos de sangre cayendo por su boca.
-al matar a tu padre me demuestras que el destino no se puede cambiar- dijo con una sonrisa sujetándose el cuello- pero mi muerte no cambia en nada las cosas- dijo tosiendo sangre.
-eres tan molesto- dijo Kagome rompiéndole el cuello, mientras observaba como todos los soldados que habían llegado con su padre comenzaban a desaparecer.
-dime, ahora soy digna de ser tu hija padre- susurro la miko mirando como comenzaba a desaparecer el cuerpo de su padre.
-¡Kagome, quita esto de una vez por todas!-grito Inuyasha tratando de disimular su sorpresa.
-"ni siquiera puedo mirarlos a la cara"- pensó Kagome – lo hare cuando este lo suficientemente lejos- dijo la youkai comenzando a caminar.
-yo… necesito estar sola-escucharon los daiyokais y el hanyo decir a Kagome antes de que desapareciera.
-no puedo creer lo que acaba de pasar- dijo Sango tratando de asimilar las cosas.
-si la señorita se debe de sentir muy mal en este momento- comento Miroku, mientras veían como la kekai desaparecía.
-deben de entender que la miko ya no es la misma de antes, parte de su naturaleza ahora es matar- dijo Sesshomaru comenzando a volar hacia donde sentía la presencia de la youkai.
-¡hey! ¿A dónde vas Sesshomaru?- grito Inuyasha.
-él fue a buscar a Kagome- respondió Inu-no-taisho.
-y por qué diablos últimamente tiene que estar tras Kagome- menciono el hanyo con una vena en su frente.
-porque cada día que pasa comienzan a tener más cosas en común, además de que tienen una conexión muy fuerte- menciono Toga mirando a un muy enojado hanyo.
-a que te refieres con eso padre- pronuncio el youkai con una mirada asesina mientras levantaba su puño.
-tranquilo Inuyasha-dijo el monje con una gota en la cabeza al ver la expresión de su amigo.
-hay cosas que deben de saber de Kagome, regresemos al castillo para que puedan entender a lo que me refiero- dijo mirando a todos.
-bien- pronuncio Inuyasha comenzando a caminar hacia el castillo.
-"esto no va hacer fácil, con el carácter de Inuyasha"- pensó Toga comenzando a seguir a su hijo.
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-sabía que vendrías-dijo Kagome agachada terminando de limpiar la sangre de sus manos y su boca en el rio – siempre tratando de hacer lo contrario a lo que digo- menciono sin voltear.
-no te confundas miko si vine fue por que claramente recordaste algo que no me dijiste-dijo el youkai manteniéndose en el mismo lugar con los brazos cruzados.
-pues creo que observaste suficiente como para saber qué fue lo que recordé- menciono la youkai levantándose- por qué mejor no hablas claro y me dices que viniste a ver como estaba, porque te sientes preocupado- dijo volteando a mirarlo.
-bien, lo aceptare si tu aceptas que no sentiste nada al matar a tu padre- dijo Sesshomaru caminando hacia la youkai.
-soy horrible ¿no es cierto?- menciono con una pequeña sonrisa mientras bajaba la cabeza.
-¿te arrepientes ahora?-pregunto el daiyokai.
-creo que eso es lo peor de todo que no siento ni siquiera lastima por él, pero te das cuenta aun así era mi padre y no dude ni por un instante en arrebatarle la vida- pronuncio con los ojos vidriosos.
- ese hombre tampoco dudo en hacerte daño toda tu vida, así que es mejor que lo olvides-dijo Sesshomaru levantándole el rostro a la youkai.
-creo que tienes razón, pero necesito despejar mi mente de todo esto, por eso he pensado que me vendrían muy bien unos días en el futuro- dijo mirándolo fijamente- pero me gustaría que me acompañaran todos incluyéndote- dijo un poco sonrojada.
-no creo que sea buena idea que todos vayan, el castillo no se puede quedar solo- menciono el youkai – "no puedo evitar ver sus labios" – pensó el príncipe soltándola rápidamente para dar vuelta.
-es mejor tener esta platica con todos – dijo Sesshomaru alejándose de ahí rápidamente.
-"ya no puedo ocultarlo más, realmente siento algo muy grande por Sesshomaru" – pensó Kagome – "y estoy segura que no le soy indiferente, lo sé por lo que paso con Taishi, que debo hacer" – pensó comenzando a seguir el camino que el youkai.
- " ya sé, primero debo asegurarme realmente que es lo que siente por mí y para eso creo que tendré que hacerle caso a mi madre, al menos así no hare el ridículo si solo son alucinaciones mías. Si definitivamente hare que el príncipe del oeste pierda ese orgullo que tanto presume por mi" – pensó Kagome con una sonrisa en los labios.
