CAPÍTULO 19.

Dos daiyokais se encontraban profundamente dormidos, cuando de pronto una youkai comenzó a abrir sus hermosos ojos, parpadeó un par de veces para acostumbrarse a la luz, inhaló y sonrió, definitivamente no había sido un sueño pues podía sentir el aroma de quién ahora era su hombre, lo miró parecía tan indefenso y tan lindo que no pudo contenerse a acariciar su hermoso rostro. Sin embargo salió de su ensoñación cuando escuchó un fuerte golpeteo en la puerta.

-Sesshomaru necesito preguntarte algo importante así que abre - Gritó un hanyo al otro lado de la puerta.

-Voy a matar a ese híbrido - Escuchó la youkai decir a un recién despertado Sesshomaru, mientras comenzaba a levantarse.

-¡Espera! - Dijo Kagome deteniéndolo de la mano.

-¿Que sucede, no quieres que te vea aquí cierto? - Preguntó Sesshomaru mirándola a los ojos.

-Si es cierto - Mencionó la miko bajando la mirada, mientras sentía como el demonio la sujetaba de la barbilla mientras se sentaba en la cama.

-¿Cual es la razón? - Preguntó tratando de sonar lo mas dulce posible pero no pudo evitar fruncir el ceño ante la insistencia de su medio hermano ¿Como se le ocurría a ese híbrido interrumpir justamente en ese momento? No, pero esto no se hiba a quedar así, ya encontraría la manera de vengarse.

-Quisiera darles la noticia a todos cuando estemos en la otra época y que tu padre este presente - Mencionó la miko con nerviosismo, ya que tal vez para su señor esa seria una razón muy estúpida. La verdad es que a él que le va estar importando la aprobación de los demás, pero dejo a un lado sus pensamientos cuando escuchó la voz de su amado.

-Si ese es tu deseo esta bien, pero solo te advierto que no soportare que alguien se te acerque con doble intención ¿Me entendiste? - Dijo el youkai dándole un beso en la frente, para después sorprenderse un poco por tales acciones ya que la verdad no era su estilo andar pidiendo la aprobación de su padre, pero al ver el semblante de su mujer no pudo siquiera pensar en otra cosa mas que darle gusto.

-De acuerdo, bueno me voy antes de que tu hermano destruya la puerta - Dijo Kagome con una sonrisa al ver la expresión de enojo que tenia su amado al pronunciar la palabra hermano.

-Casi lo olvido - Dijo Kagome acercándose al daiyokai para darle un pequeño beso en los labios, para enseguida salir por la ventana.

-Sesshomaru, maldita sea abre la puerta - Gritó con enojo el semidemonio, ¿Pero quién diablos se creía su "hermanito" para hacerlo esperar cinco minutos? O más bien que tanto hacia ahí dentro para no poder abrir la puerta. Fruncio el ceño, si no abría entraría por las buenas o por las malas y con ese pensamiento sostuvo la manija de la puerta, pero antes de girarla.

-¿Que quieres? - Preguntó furioso el daiyokai, escondiendo su aroma.

-¿En dónde está Kagome ? -Preguntó sin vacilar mirándolo inquisitivamente.

-No soy su niñero para saber su ubicación - Mencionó el youkai comenzando a cerrar la puerta, de alguna manera, no le había gustado la mirada que le dio. Claro que a él le importaba muy poco que se diera cuenta, es mas le encantararía ver la expresión de su cara, pero su amada tenia otras cosas en mente y si quería verla feliz tenían que guardar las a apariencias al menos por ahora.

-Espera - Dijo el hanyo sujetando la puerta.

- Ayer te la llevaste y hace rato fui a buscarla a su habitación y no se encontraba ahí - Dijo mirándolo furioso.

-Yo cumplí con dejarla ayer en su habitación, lo que haya echo después no me interesa -Dijo con tranquilidad.

-PERO COMO PUE... - Pronunció Inuyasha antes desde interrumpido.

-¿Qué ocurre Inuyasha? - Preguntó la miko atrás de el nombrado. Al parecer había llegado gusto a tiempo, ahora solo rogaba a kami para que no se diera cuenta de la marca en su cuello y su olor, esperando que el perfume que había usado fuera suficiente.

-¿Pero dónde diablos estabas, fui a tu habitación muy temprano y no te encontré, te busqué por los alrededores junto con los demás y nada - Grito el semidemonio sujetando a la miko de los brazos.

-Tranquilizate - Mencionó Kagome con nerviosismo al ver de reojo la mirada del daiyokai, tenia que hacer algo antes de que todos sus esfuerzos se fueran a la basura.

- Lo importante es que ya estoy aquí, dime ¿Para que me buscabas con tanta urgencia? - Pregunto la miko cambiando el tema, ya que su amigo comenzó a mirarla sospechosamente.

-Solo quería decirte que nos vamos en una hora - Mencionó el hanyo inspeccionandola de abajo hacia arriba, por alguna razón sentía que algo había cambiado en su amiga. No, no ¡tonterías! Solo estaba nervioso por que había pensado que algo malo le habia ocurrido.

- Iré a prepararles el desayuno a los niños antes de irnos - Dijo la miko caminando rápidamente, ante la mirada del medio demonio, quien después de unos segundos comenzó a caminar por el mismo camino que la daiyokai.

X-X-X-

-Voy a extrañar mucho tu época Kagome -Menciono una niña sujetando la mano de la nombrada.

-No te preocupes Rin, te prometo que muy pronto volveremos a visitar mi época - Dijo Kagome.

-Mejor caminen de una vez que las vacaciones se han acabado, aun tenemos cosas que hacer aquí así que andando - Dijo Inuyasha comenzando a caminar. Como les encantaba perder el tiempo en cursilerías.

-Pero que genio tiene ese perro - Susurró Shippo sujetando la otra mano de la miko, quien solo sonrió por el comentario de el pequeño.

-Escuche eso mocoso -Dijo enojado el hanyo dando vuelta y caminando hacia el kitsune.

- Respeta a tus mayores niño -Dijo Inuyasha dándole un golpe en la cabeza al pequeño. Quien enseguida se fue a quejar con su madre adoptiva. Kagome al observar los ojos vidriosos del niño, reprendió inmediatamente al hanyo, pero éste solo se burló de la miko y la ignoró al fin y al cabo ya no podía usar su truquito de antaño, sonrió disimuladamente, pero enseguida se preocupo al ver la sonrisa de malicia que su amiga le regalaba.

-¡Abajo!- Dijo Kagome con tranquilidad, mientras veía como Inuyasha tragaba tierra nuevamente. Suspiró de alguna manera la ponía tan feliz volver a tener control sobre el hanyo que ni siquiera se inmuto en hacerle caso a los reclamos de Inuyasha.

-Que no se te olvidé que ahora no necesito de tu collar para hacer algo tan simple - Dijo sonriente la miko.

-Maldita Kagome - Mencionó con dolor el hanyo siguiendo a una adelantada youkai.

-Creo que seria mejor si volamos - Mencionó un apasible daiyokai quien había observado toda la escena. Bueno al menos su mujer ya le había ahorrado el vengarse de ese inútil.

-Si es lo mejor -Dijo Kagome, regalándole una sonrisa, para enseguida mirar a los demás.

- Bien Sango y Miroku se van en Kirara, Rin y Shippo con Sesshomaru e Inuyasha tu te vas conm...-Paró al ser interrumpida.

-Con Taishi - Mencionó Sesshomaru, de ninguna manera hiba permitir que el híbrido se fuera con Kagome.

-¿Que? Estás loco no pienso irme con ese idiota - Pronunció molesto el hanyo.

-Prefiero irme corriendo aunque tarde mas tiempo -Dijo comenzando a caminar.

-Inuyasha espera - Grito Kagome, causando que su amigo se detuviera.

- Creo que ya no es necesario que te lleve Taishi - Dijo la youkai señalando a un dragón de dos cabezas acercándose.

- Tal parece que el sapo estaba esperando la llegada de su amo bonito - Mencionó con burla la youkai imitando la voz de Jaken.

-Amo bonito, no sabe cuanto lo extrañe - Dijo el pequeño youkai inclinándose ante Sesshomaru.

-Callate Jaken o te mato - Mencionó el youkai pasando por encima de su sirviente.

-Bien, pues vámonos, Inuyasha te vas con el sapo - Dijo Kagome.

-Estupida mujer, tu no eres nadie para darme ordenes - Gritó Jaken apuntándole a Kagome con su báculo.

-"Maldito sapo, muy pronto te vas a tragar tus palabras" -Penso la miko comenzando a reír desesperadamente, ante la mirada que todos le daban. Como hiba disfrutar ese momento, pobresito tan ingenuo pensaba Kagome, mientras seguía mirando a un enojado Jaken.

-¿Kagome , te sientes bien? -Pregunto Sango con una gota en la cabeza al ver la atmósfera que rodeaba a su amiga. Como respuesta solo obtuvo un movimiento de cabeza indicándole que si. Sesshomaru comprendió al instante el ataque de risa de su hembra y no pudo contener una muy pequeña sonrisa.

-Jaken, te vas con el hanyo - Dijo Sesshomaru, volviendo a la normalidad.

-¿Madre, podemos irnos con ah-un?- Preguntó Rin interrumpiendo las carcajadas de la youkai.

-Si claro - Dijo la youkai tomando aire para calmarse.

-Bien, pues vamonos ahora si - Dijo Kagome comenzando a volar, seguida de los demás.

X-X-X-

-Buenas tardes el señor Inu-no-taisho los espera en el comedor - Mencionó Aimi inclinándose ante los recién llegados.

-Que bueno, por que me muero de hambre - Dijo Inuyasha dirigiéndose al comedor.

-Y cuando no - Dijo el kitsune, escondiéndose atrás de Kagome al ver la mirada del hanyo.

-No hagamos esperar al señor Toga - Informó la youkai sujetando a los niños, mientras caminaba.

-Me alegra volver a verlos - Mencionó el general perro con una sonrisa.

-Lo mismo dijo señor Toga - Dijo la youkai tomando asiento.

-Bien, antes que nada quisiera comentarles que mañana a primera hora llegan el lord del norte y sur con sus respectivos herederos para la junta que habíamos previsto desde hace semanas - Mencionó Inu-no-taisho mirando a todos los que se encontraban en la mesa.

-Creo que empezamos con una mala noticia - Dijo el hanyo con la boca llena.

-Pues a mi, me parecieron buenas personas ¿No es así Kagome? - Preguntó la caza demonios mirando a su amiga.

-Si opino lo mismo - Dijo la miko con una sonrisa nerviosa al ver el semblante del daiyokai.

-¿Ha ocurrido algo mas en nuestra ausencia? - Preguntó Sesshomaru cambiando inmediatamente el tema, no quería olvidar lo que le había prometido a su hembra ya que para nada le agradaba que esos idiotas vinieran a sus tierras, suficiente tenia con Taishi y con Inuyasha rondando a su mujer, para que encima agregará otros dos a la lista. Definitivamente tenia que proteger a su mujer de los buitres que la rondarán.

-No y ciertamente eso me preocupa mucho, ya que - Se detuvo al ver la expresión de la youkai.

-Lo...lo siento Kagome yo no - Paró al ser interrumpido.

-No se preocupe, la verdad es que no me lastima para nada que mencione la muerte de ese señor. La verdad es que a mi también me inquieta mucho lo que dijo antes de que acabara con su vida - Dijo la youkai pensativamente al recordar lo último que dijo aquel que se hacia llamar su padre.

-Bueno, creo que mañana profundizaremos más sobre ese tema, ahora diganme ¿Que tal estuvieron estos días de descanso? - Preguntó Inu-no-taisho.

-Estuvo increíble señor Inu-no-taisho, el trabajo de mi madre es sumamente interesante - Dijo Rin felizmente.

-Aunque el señor Taishi, Inuyasha y el señor Sesshomaru siempre estaban de mal humor cuando a mi mamá la miraban muchos hombres - Menciono la niña antes de meterse un bocado a la boca.

- Ya veo, me alegro mucho que se hayan distraído un poco - Mencionó el lord del oeste ahogando una pequeña risita. Ya después se las arreglaría para que esos dos infantes le contarán todo con lujo de detalle.

-¿Oye madre? -Pregunto Rin observando detenidamente a la nombrada.

-Dime - Contesto Kagome acercando su copa a sus labios.

-Tienes una marca en el cuello como la del señor Sesshomaru - Dijo la pequeña, causando que la youkai comenzara a toser al ahogarse con la bebida.

-¿Que dices? -Preguntaron en coro el hanyo y Taishi levantándose abruptamente.

-No...creo que viste mal niña - Mencionó el hanyo comenzando a acercarse a Kagome.

-Pues yo también la veo - Dijo el kitsune.

-Inuyasha - Mencionó la miko nerviosa al sentir al medio demonio tan cerca de ella.

-No te atrevas a ponerle una mano encima hanyo - Mencionó Sesshomaru llegando rápidamente enfrente del medio demonio.

-No me vas a detener - Pronunció Inuyasha con tono molesto, mientras acercaba su mano hacia el cabello que cubría el cuello de la miko.

-¡Basta! - Gritó la youkai mirando a los hermanos.

-Yo... Hiba a decircelos justamente ahora, pero al parecer alguien se me adelanto - Dijo mirando a Rin con un poco de reproche.

-¡Como te atreviste a ponerle un dedo encima!- Grito Inuyasha con furia sujetando al daiyokai del cuello y mirándolo desafiante. Quería matarlo, solo de imaginarse a Kagome entregándose a otro lo enfurecía, de Sesshomaru podía esperar esta traición pero ella ¿Por qué? El pensó que con el tiempo podía llegar a reconquistarla y ahora le salia con que ya era una mujer prohibida, era de su hermano. Realmente estuvo tan ciego para no darse cuenta que entre ellos pasaba algo.

-No me toques o no respondo - Dijo el príncipe quitándose el agarre del hanyo.

- Yo no tengo por que dar cuentas a nadie sobre algo que solo nos incumbe a mi MUJER y a mi - Dijo recalcando la ante penúltima palabra. Pero quien rayos se creía para pedir explicaciones. Bueno lo admitía estaba disfrutando su expresión, pero eso no quería decir que se pasara de listo.

-Con permiso - Susurro Taishi dejando el comedor.

-Taishi - Susurro con pena la miko mientras lo veía salir. Tenia que arreglar esto antes de que se saliera de control pero ¿Como? Ella no quería lastimar a nadie.

-No te lo voy a perdonar Sesshomaru - Mencionó con odio el hanyo sacando a colmillo de acero.

-No me vengas con eso estúpido híbrido tu tuviste tu oportunidad y la desperdiciaste, ahora no quieras meterte en algo que no te concierne - Dijo con burla el daiyokai.

-Ahora bien si quieres pelear,sera un placer - Mencionó afilando sus garras, pero ambos fueron interrumpidos por unas carcajadas provenientes del general perro y su soldado de confianza.

-Que bien no puedo creer que en verdad ganara - Dijo Inu-no-taisho con una sonrisa mirando a su soldado. Ya que hace aproximadamente un mes había apostado con su soldado que les daba solamente un mes y medio para que estuvieran juntos. Si, se sentía orgulloso de el mismo, ahora tenia claro que tenia un don para este tipo de cosas.

-Bien, admito mi derrota señor, cuando guste pase a mis aposentos para darle el sake que le prometí - Dijo el soldado con resignación ya que el había apostado por dos meses.

-Pero no te preocupes lo compatire contigo- Pronunció mirando a su soldado para enseguida mirar a quien interrumpia aclarandose la garganta.

-¿Tu lo sabias padre?- Preguntó un molesto Inuyasha.

-Inuyasha, hijo - Dijo el general acercándose a el con seriedad, no podia creer que fuera tan distraído por no decirle de otra manera a su hijo, para no darse cuenta de lo que ocurría con esos dos ¡Por kami! Si mas evidentes no pudieron haber sido, claramente el siempre vio un gran letrero arriba de sus cabezas con las palabras "me gustas" con letras grandes y luces alrededor

- Se que es difícil para ti, pero Sesshomaru tiene razón, hace mucho que tu tiempo ya paso - Dijo Toga dando la vuelta con una sonrisa y mirando a Koru.

- Vamos por ese sake, estoy de muy buen humor - Informó comenzando a caminar, mientras Kagome mantenía una gran gota en su cabeza ¿Que diablos habían echo con el señor Toga? ¿Tan evidente había sido que hasta el demonio de confianza de Inu-no-taisho se había dado cuenta de lo que sentía por Sesshomaru? Por kami que vergüenza sentía en ese momento. Además ¿Como se le ocurrió apostar con la felicidad de su hijo? ¿Que clase de padre era? Sin duda alguna empezaba a dudar de la paternidad de el general, ya que para nada sus hijos actuarían de esa manera. Bueno tenia que admitir que no era cierto del todo mas bien, no les gustaba exponer sus sentimientos a cualquiera.

-Sesshomaru - Pronunció la miko mirando al nombrado.

-De acuerdo, pero estaré cerca por si me necesitas - Dijo el príncipe adivinando lo que su mujer le pedia.

-Inuyasha yo... - Dijo la miko acercándose al hanyo que se encontraba de espaldas con la cabeza agachada.

-Calla, por favor no digas nada - Dijo el medio demonio sin moverse.

-Pero... - Pronunció la youkai con los ojos vidriosos imaginándose lo peor.

-Tu no tienes por que darme explicaciones Kagome, al fin de cuentas todos tienen razón en decir que fui un estúpido en no valorarte en su momento - Mencionó Inuyasha dándole la cara.

-La verdad es que duele, pero creo que no se compara con todo lo que yo te hice sufrir a ti. Por favor no llores - Dijo secándo las lágrimas que caían por el rostro de su amiga.

-Perdoname Inuyasha...yo no quería causarte este dolor y me siento mal por que apezar de todo estoy feliz de ser la mujer de tu hermano - Dijo Kagome mirando al hanyo.

-Tonta, este dolor que siento es causado por mis propias acciones, ¿Sabes? La verdad es que desde que regresaste ya sabia que me habías dejado de querer - Dijo el medio demonio con una pequeña sonrisa al ver la cara de sorpresa de la miko.

-Lo supe por la manera en como me miras ahora, antes había un brillo como el que tienes ahora. ¿Como fui tan ciego? Con razón en la mañana te notaba diferente. Pero no te voy a mentir, cuando paso lo de Kikyo, pensé en reconquistarte pero al parecer el destino tenia algo diferente para ti y mira que ponerte a Sesshomaru en tu camino, creo que realmente has deber hecho algo muy malo para merecer semejante castigo - Dijo el hanyo con una sonrisa cruzando sus brazos.

-Aunque si esa bestia es la razón, para ver ese hermoso brillo en tus ojos y esa sonrisa no me queda mas que darte mi consentimiento - Informó comenzando a caminar hacía la salida.

-Inuyasha - Mencionó la miko antes de que saliera del comedor su amigo - Gracias - Dijo la miko con una sonrisa.

-Soy yo quien deberia de agradecerte Kagome, pero creo que al que deberías de ir a ver es al soldaducho, cuando se entero tenia una cara - Dijo el medio demonio antes de salir.

-"Y tu no" -Pensó la youkai con una gota en la cabeza.

-Sera buena idea ir a ver a Taishi ahorita - Pensó la daiyokai en voz alta.

-Pienso que seria mejor que lo dejaras hasta mañana - Escuchó la youkai decir de su amiga.

-Sango me asustaste - Dijo Kagome con una mano en el pecho, mientras miraba a su amiga.

-Lo siento...pero así debes tener la conciencia - Dijo la caza demonios con una sonrisa maliciosa.

-Tu y yo debemos de hablar de muchas cosas amiga - Dijo Sango tomando a la youkai de la mano - Vamos a mi habitación - Continuó antes de salir del comedor.

-"Estoy segura que sera una conversación muy larga" - Pensó Kagome con resignación.