De hecho, estaba en la cochera.

El lugar parecía mas frio y tenebroso sin los gritos de Emmett, a los que estaba acostumbrada a oír allí.

Edward estaba revisando el motor de uno de los autos de sus hermanos. Quise disimular mi presencia, pero recordé que era inútil. Odiaba no poseer el factor sorpresa en ninguna situación. Simplemente me acerque a él cautelosamente. Me daba la espalda.

- De quien es el auto?.- pregunte tímidamente.

- De Alice. Quiere que le ajuste aun más de la velocidad. Es un monstruo peor que yo.- dijo sin gracia.

- Edward, yo…

- No, déjame hablar a mí primero, por favor.- no dije nada, pues no sabía siquiera que iba a decirle. Me quede muda.- Realmente lo siento. Siento que todo esto resulte de lo más infantil y ridículo, como me lo has dicho.- me retorcí internamente. Mis palabras lo habían herido.- Pero es que no se como manejarlo. Es la primera vez que me enfrento a una situación así, y tengo terror de perderte.- se acerco a mi y me rodeó con sus brazos de acero.- Eres tan delicada e inocente, Bella. Y mira en el estado en el que te he dejado.- dijo apartándose de mi, haciendo alusión a mi vientre. Sonreía.- No es que esté arrepentido, pero si había algo que podía ampliar aun mas tus posibilidades de destrucción, era esto.

- Lo se, y yo me he comportado como una egoísta estúpida. Solo pensé en mí, y no tuve en cuenta tus sentimientos.- no podía mirarlo a la cara. Sabia que si lo hacia la perorata no saldría. Sentí que tomó mis manos, y apoyó su frente en la mía. Me brindaba una paz tremenda y me aflojaba completamente.- Lo siento, Edward.

- No lo sientas, no hay nada que sentir.- me miró con todo el poder arrebatador de sus ojos, y antes de perder el hilo de mis pensamientos, vi un brillo de determinación en ellos.- Intentaremos arreglarlo de la forma mas democrática para todos.- dijo, sonriendo de costado.

- Mas…democrática?.- ya me había vuelto a perder.

- Confías en mi?- pude sentir un atisbo de duda en su voz.

- Claro que si. Sin pensarlo.- dije con la mayor seguridad que mis cuerdas vocales podían tener en esos momentos. Seguía mirando directo a los ojos de Edward.

- Entonces espera y veras.- dijo sonriendo. Me abrazó suavemente al tiempo que me besaba la cabeza.- Me alegro que tu cabello este en tu lugar.

- Yo también. No se que hubiese hecho si tenia que afrontar criar a mis hijos sin cabello.- sonreí. Me sentía tan liviana, tan aliviada; parecía que el resumen de los acontecimientos del ultimo mes solo había sido algo pasajero, estúpido ahora que podía remolonear entre los brazos de Edward sin culpas. Debía agradecer a Emmett cuando volviese.

Edward me guio dulcemente fuera del garaje, directo hacia la casa. Estaba recordando la conversación que había tenido con Esme momentos antes…como Edward se preocupaba por cada paso infinitesimal que yo daba, por cada suspiro, cada movimiento…yo seguía siendo tan egoísta como siempre, ahora podía verlo.

Edward no actuaba por experiencia, sino por instinto. Después de todo él lo debía de estar pasando peor que yo en todo esto. Quizás lo mejor era dejar eso de las clases. Después de todo ya habían pasado 6 meses, y el tema parecía traer demasiados problemas.

Inspire para pedirle perdón muy penosamente a Edward por lo insistente de mi idea. Jamás, en mi egoísmo interno, había considerado lo del tratado. Parecía como si todo aquello de la batalla ancestral con los licántropos se hubiese trasladado lejos, muy lejos de aquí. Y no solo en espacio, sino también en tiempo. Parecía que 6 meses se habían convertido en 6 años, en 6 siglos. Qué va. Para ellos solo debían de ser 6 minutos.

Suspire.

Jacob. Qué seria de el? Que opinaría sobre mi embarazo? Lo sabria? Seguro que si. Los chismes respecto a mi persona volaban con la facilidad de una pluma en un tornado entre los lobos de la reserva. Me estremeci al pensar su opinión. Debían pensar que estaba trayendo al mundo a un demonio, engendro, algo peligroso.

Ahora comprendía por que Edward no quería que fuese. No solo él no podría entrar a La Push, sino que además tampoco sabríamos que opinaban y como actuarían los de La Push…de solo pensarlo, borro por completo la idea de mi mente.

- Edward…- iba a decirle que lo olvidara, que no intentara romper ese estúpido tratado milenario por mi, que todo iba a estar bien asi. Pero no pude.

Mientras íbamos caminando por uno de los pasillos de la casa, sentí como si el piso fuese el techo, y el techo, el piso. O algo asi. Intente apoyarme en la pared, pero una masa fría como el hielo se interpuso.

- Bella? Que te sucede? Estas bien?.- podía sentir el tono de desesperación de Edward. No sentía mi propio cuerpo.

Escuchaba la voz del padre de mis hijos de manera lejana, casi remota. Pude ver otro borrón blanco a mi lado, pues no veía bien.

No tarde mucho en ver todo negro y dejar de sentir.


- Creo que después de todo tienes razón, Carlisle. Tendre que dar mi brazo a torser con respecto a esto.

- No es que alguien lo desee, Edward. Pero mira la situación. Ni siquiera podemos dar una explicación razonable para esto.

Podía escuchar las voces de Edward y Carlisle, muy cerca mio. Mantenía los ojos cerrados.

No sabia donde me encontraba, pero igualmente me resultaba familiar. O era solo el hecho de escuchar a ambos hablando cerca mio. Eso me tranquilizo un poco.

No entendía de que hablaban. Parecían estar planeando algo, o a punto de hacer algún movimiento. Mi cabeza maquinaba qué podría haber sucedido…y entonces lo recordé.

Sentí como una corriente fría me bajaba rápidamente por el cuerpo, agitándome. Me había desmayado. Oh dios, y si hablaban de mi? Les habría sucedido algo malo a los niños?

Intente abrir los ojos, con poco éxito. Me revolví, inquieta, en la cama. Aun me sentía pesada, cansada.

- Creo que ha despertado.- escuché la voz ansiosa de Carlisle mas cerca.

- Bella, cariño? Me oyes? Sea lo que sea que estes pensando, no sucedió nada malo.- dijo Edward en mi oído, con tono suplicante. Me relaje al instante.

Con un esfuerzo casi inhumano, logre abrir los ojos.

Estábamos en la habitación de Edward. Por eso me sentía tranquila. Aunque algunas cosas habían cambiado de lugar, y había otras nuevas que no reconocia. Intente incorporarme torpemente, pero Edward me lo impidió. Luche un poco, obstinadamente, hasta que llegamos al tácito acuerdo de permanecer levemente inclinada- sentada en la cama.

- No sabes el alivio que nos has dado al despertar, Bella.- dijo Carlisle aliviado. Me observaba desde el pie de la cama. Edward, por su parte, se encontraba reclinado en la cama, casi sobre mi.

- Te sientes bien?.- pregunto Edward. Vi miedo en sus ojos.

- Estas seguro que todo esta bien?.- me sentía muy insegura.- Fue solo un desmayo…me ha sucedido antes, o no? Me siento bien, aunque un poco cansada. Debería dormir un poco…

Edward observo a Carlisle preocupado. Yo los observe, preocupada. Nadie dijo nada. En esos momentos odiaba no poseer algún don para comunicarme extrasensorialmente o por lo menos saber qué era lo que demonios los preocupaba. Sentía una opresión de preocupación en el pecho.

Edward, que sucede? Será mejor que me lo digas.- quise sonar amenazante, pero con la histeria que amenazaba con apoderarse de mi, solo salió algo débil y parecido a una suplica.

- Cuanto tiempo crees que te desmayaste?.- pregunto Carlisle. Edward parecía sin habla.

- No lo se.- mire por la ventana. Aun era de dia.- Supongo que una hora, como mucho. Sigue siendo de dia, verdad?- rei nerviosamente como para dar a entender que no estaba tan loca.

- Bella.- Edward había recuperado el habla. Tomo mi cara entre sus manos frias.- has estado durmiendo una semana.

Casi logro desmayarme de vuelta.

Edward apretó la mandibula y se sento a mi lado, temeroso de un posible nuevo desmayo. Carlisle decidió que ya era momento de sentarse en mi cama, también.

- Cómo que una semana? He estado aquí una semana entera?.- no podía creerlo. Una semana era demasiado tiempo, no podía procesarlo.- y los niños, están bien? Edward, por favor…

- No te preocupes, ellos no sufrieron ningún daño, cariño.- dijo Edward en tono conciliador.- Aunque parecen afectarte de una manera abrumadora, ahora mas que nunca.- vi su rostro. Estaba realmente preocupado.

- No sabemos bien que fue lo que sucedió.- hablo Carlisle.- pero…- miro a Edward, esperando su aprobación. Vi como él asentía.- pero creemos, y no te asustes, Bella, que tu cuerpo no esta respondiendo muy bien al avance del embarazo.

- Que quieres decir?.- comencé a hiperventilar.- que no podre continuarlo?.- no reconocia mi propia voz. Sentía la ya tan conocida sensación de ahogo.

- Oh no, nada de eso.- dijo Carlisle, intentando tranquilizarme.- no pensamos que no seas capaz de llevarlo a termino…debemos lograr que llegues a una fecha lo suficientemente tardia como para que no haya riesgos..pero aun asi no podemos asegurar que esto no volverá a ocurrir, y siéndote sincero, lo esperamos.

Me acomode mejor en la cama. No mire a ninguno de los dos.

Sopese lo que Carlisle decía. Me estaba diciendo que no solo cabia la posibilidad de que no llegase a termino con el embarazo, sino que también que estos desmayos- o lo que fuera que fuesen en realidad- siguieran ocurriendo. Y encima habían empeorado. Temblé levemente.

- Bella, estas bien? Tienes frio?.- podía notar el tinte de desesperación en su voz. Estaba tan asustado como yo. – Oh, cariño…no llores… lo solucionaremos, claro que si.- me arrullo entre sus brazos, consciente de que ahora no podría dejar de llorar por un rato.

Cuando logre observar de vuelta la habitación sin que se me empañara tanto la vista, note que Carlisle ya no estaba. De pronto, al pensar en Carlisle, recordé a Charlie.

- Oh, que sabe Charlie de esto? Por favor, dime que no le dijeron la verdad.- chille débilmente, mientras Edward se alejaba un poco de mi.

- No te preocupes, no sabe nada. Cree que te tenemos secuestrada aquí, e incluso no ha dudado, ni pedido hablar contigo. Supongo que esta demasiado ocupado en casa.- vi como su tono conciliador y amable cambiaba a uno ofuscado y nervioso. No lo comprendi.

- Sucedió algo en casa? Esta todo bien?

- Claro. No te preocupes. Creo que lo mejor es que descanses, Bella.- dijo, levantándose.

- He dormido una semana, quiero comer algo…intente moverme, pero sentí un tiron en el brazo. Senti un pequeño dolor, y algo caliente. Cerre los ojos. Esto no podía estar pasándome a mi. Escuche como Edward dejaba de respirar. Observe que era lo que me retenia.

- Edward, no dejes que…!.- escuche el chillido de Alice. Demasiado tarde.

Carlisle me había enchufado un suero en el brazo. Y al tironear, lo arranque. Solo veía algo rojo tiñendo las sabanas de seda de Edward.

Pensando en los niños, y en lo que me esperaba, volvi a marearme.

- Es tu culpa! Otra vez no!.- chillo Alice. Fue lo ultimo que escuche.


Bueno, creo que no tengo perdon de dios por todo lo que los he hecho esperar...supongo que ninguna es una buena

La universidad se ha complicado bastante, y gracias a Dios, he logrado terminar el cuatrimestre ayer..asi que hasta marzo soy libre, lo que significa que la semana que viene o antes es probable que actualice de vuelta :)

espero sepan disculparme, y me hayan esperado..aunque eso debio de requerir mucha paciencia!XD

ya saben...los reviews, son como un sueldo para mi, y la manera en que se que les gusta y quieren que lo continue! y en este caso para saber que no me abandonaron XD

prometo actualizar en menos de 7 dias XD

Los quiero!

:Alice: