- Se puede saber por que no puedo llamar a Charlie? Sabia que algo ocurria, es que no pueden dejar de suceder cosas?!.- grite exasperada, pese a saber que no necesitaba hacerlo para que todos me escucharan desde los diferentes puntos de la casa.

- Eso es imposible, Bella. Sabes que lo atraes todo como una especie de torbellino maldito.- Alice se rio para si. La mire con odio.

- Basta, Alice. No ayudas.- dijo Edward. Se sento en uno de los sofás de la sala, exasperado. La situación lo desbordaba. Se apretó el puente de la nariz. Suspiro.- Mira.- dijo dirigiéndose a mi. Lo hizo en el tono mas pausado posible, pensando que no lo entendería. Me exaspere aun mas.- Charlie esta bien. Física y mentalmente. Es solo que en estos momentos no es oportuno que llames. Es todo. No sucede nada malo.

- Entonces, por que no puedo llamar? Por que me lo ocultas?.

Desde que había despertado de vuelta del segundo desmayo- que gracias a dios, solo había durado 10 minutos- me había dicho que no podía comunicarme con Charlie en esos momentos. Lo cual no lo comprendía, y parecía que nadie se esforzaba en hacerme entender.

En la sala estaban Alice, Esme, Jasper, y por supuesto, Edward. Alice y Jasper estaban sentados juntos, en el mismo sillón, casi pegados. Esme se encontraba un poco mas alejada, preocupada por mi reacción. No quería que ella viese aquello. Me preocupaba que le preocupara mi estado. Odiaba que Esme, de entre todos, tuviera que preocuparse.

Sentí una oleada de tranquilidad cerca, que intente bloquear. Mire furibunda a Jasper, que desvio la mirada hacia Edward.

Edward miraba alternativamente a Jasper, Alice, y luego a mi. Habia un cambio en su mirada. Quizás estuviese sopesando contarme la verdad. Senti una nueva oleada de tranquilidad, pero no iba dirigida a mi…la sentí como desviada de mi persona. Ya estaba alucinando. Alice se rio casi imperceptiblemente y Edward bufó. Frunci el ceño. Era mas que obvio que la humana del grupo se estaba perdiendo la diversión. Me molestaba y divertía a partes iguales, aunque no quería ablandarme en la discusión.

- Esta bien, Bella, tu ganas.- dijo Edward muy despacio, como si le hablara a alguien a quien querria golpear.- Te lo dire, pero debes prometerme algo.- dijo, liberando el poder extremo de sus ojos sobre mi.- Respira.- Vale.

- Qué es lo que pasa?.- pregunte, agitada. No podía despegar los ojos de mi amado. Vi como Edward miraba por el rabillo del ojo a Jasper, quien cambiaba de posición imperceptiblemente. Había algunas mañas que ya podía ver con mis ojos humanos.

- Charlie no esta solo en la casa…digamos que tiene un huésped muy persistente que lo ha estado molestando desde hace unos días.- lo dijo todo en tono de ultratumba, aunque su mirada decía que no debía preocuparme. Era obvio que fuera quien fuese, le molestaba soberanamente.

- Quien es? No me digas que…- obviamente sopese la idea de que fuese un vampiro, pero Edward no me dejo continuar mi delirio de persecución.

- Es Jacob, Bella.-

Obviamente, me quede muda. Todos se quedaron mudos. Pude ver que Edward dejaba de respirar, desesperado por conocer mi reacción.

Jacob? En casa? Comencé a hiperventilar.

Lo había estado recordando últimamente, pero no me sentía preparada para oir su nombre tan pronto como una realidad cercana. Pensé que, pese a la cercanía, La Push mantenía ciertas distancias entre nosotros. La manada, antes amiga, parecía un recuerdo lejano y seguro. No tan cercano y aterrador.

Y si Jacob lo sabia y quería impedir mi embarazo? Seguro lo sabia, pero lo segundo era bastante estúpido, teniendo en cuenta mi estado avanzado. Un peso se alivianó en mis hombros al comprender que Edward estaba ahí, también.

Pero detrás de esa pregunta, vino otra.

Jacob me odiaría por esto?

Senti que mi corazón se estrujaba al pensar en su sufrimiento. No hacia mas que destruirlo, dañarlo. No cabia la mas minima duda de que yo era el ser mas egoísta de este mundo. Seguramente me odiaba. Y odiaba a los niños. Y a Edward…bueno.

Bella, respira, por favor.- escuche la voz lejana de Edward, y reaccione. Mas que lejana, se encontraba parado a escasos centímetros de mi rostro.- Jacob no piensa matarte, ni matar a los niños, ni nada de eso.

- Lo sabe?.- no entendía como me había salido la voz, pero allí estaba. Era increíble como sabia lo que pensaba, pese a no poder leerme la mente. Edward me observo con preocupación.

- Si, lo sabe. Sus sentimientos no son de los mejores, pero no son precisamente violentos.- intento tranquilizarme.

- Quiero verle.- lo dije sin pensar. Apenas lo dije, me arrepentí por ello. El rostro de Edward era un poema.

- Esta bien.- dijo él. Lo mire completamente desconcertada. Cómo, de entre todos los presentes, justo el era quien no había puesto un pero? Algo raro estaba sucediendo.

- Edward, crees que sea prudente…- comenzó Esme, pero el la freno.

- Tú hija.- dijo con cierto rencor, observando a Alice, quien lo miraba como quien no quiere la cosa.- Ya dejo de ver el futuro de Bella desde hace unos minutos, por lo que la decisión de ver al chucho, a Jacob, ya la ha tomado.- me miro con ternura, tomandome las manos.- Bella, se que Jacob Black es un tema complicado ahora, pero te conozco.- suspiro, mirándome con resignación.- prefiero ser yo quien te lleve a un terreno neutro, y poder vigilar sus acciones, a que te diga que no ahora y luego tu planifiques algo estúpido para ir a verle a algún lugar en donde yo no podre entrar.- Me sonrio.

- Eh…supongo.- estaba anonadada. Eran contadas las veces en las que Edward era neutro con respecto al tema Jacob Black.

- Te acompañare.- dijo dulcemente.- Si es que asi lo deseas.


No lo había notado, quizás porque vivía encerrada en la casa de los Cullen, pero en Forks hacia frio. Mucho frio. Y llovia. Por supuesto que si.

El cielo estaba nublado, y parecía casi de noche de no ser por el hecho de que sabia que eran las 2 de la tarde. El suave ronroneo del Volvo de Edward era tranquilizador, junto con la calefacción. Observaba los arboles perderse velozmente de mi vista, sin mirarlo a él. Toque mi vientre, preocupada. Seria esta una buena idea? Sabia que Edward estaba allí, y quizás Jacob no intentara nada extraño…pero podría yo sobreponerme a su rechazo manifiesto? Podría yo ser capaz de volver a entablar una amistad perdida con el, en la actual situación? Nuestros caminos parecían haberse dividido de forma irreversible, ahora que lo pensaba. Era gracioso, después de todo. Y Charlie…pobre Charlie, seguramente no entendía nada de la presencia de Jacob en casa, seguramente habría pensado que algo malo me habría pasado, quizás…

- Bella, esto no es una guerra.- oí su musical risa.- Todo estará bien. Yo te pretegere.

Sentí la necesidad de tomarle la mano, pues las palabras no me salian. Por supuesto, el previó esa sutileza en mi rostro. Tomó y apretó sutilmente mi mano. Me relajé un poco.

Aun asi, sabía que cuando entrara en mi propia casa, iba a estar sola. Porque por más que alguien en quien confias te acompañe, a veces no alcanza. A veces una esta desprotegida a otros niveles. A Edward le preocupaba el nivel físico, parecía. A mi me preocupaba mas mi nivel mental. Egoismo puro. Y del bueno.

Tan rápido como salimos de la casa, Edward dobló por la calle que conducía a la mía. Mi corazón se aceleró. No miré a Edward, no quería enfrentarme a esto. Ahora ya mi decisión no se me antojaba tan valiente. Volvió a apretarme la mano, suavemente, que jamás me había soltado. Esa mano funcionaba como una cápsula de protección, que estaba tensándose hasta el extremo. Llegamos.

Por supuesto, lo primero que vi fue el coche patrulla y la moto. La moto.

Suspiré, pero salió algo entrecortado y patético. Edward desapareció de la cabina del coche, y apareció a la velocidad de la luz a mi lado, para abrirme la puerta. Sus ojos estaban oscuros.

- Bella..no te traje aquí por obligación..no tienes que hacer esto.- su voz sonaba angustiada. Luchaba contra sus propios pensamientos.- Si no quieres, podemos pegar la vuelta ahora mismo. Solo dilo.

Sopese la posibilidad…pero ya estaba aquí. Además, mi propio egoísmo estaba haciendo que me odiara a mi misma, por lo que decidi hacer acopio del poco valor que poseía, y salte del coche. Frio. Mucho frio.

Edward me rodeo con sus brazos, pero al instante se alejo, no demasiado,pero si lo suficiente como para observarme. Vi la desesperación en su rostro. La exasperación por no saber qué pasaba por mi mente. Intente sonreírle, con poco éxito.

Tenia que hacer esto. Debía. Me lo debía a mi. Se lo debía a Jacob.

Oh, pobre Jacob.

- No te preocupes, estoy bien.- Esa voz no era mia. Demonios, a quien quería convencer.- Debo hacer esto, Edward.

- No tienes ningún deber para con él, Bella, cariño.- tocó mi vientre, y un extraño calor se extendió por mi cuerpo.- Siempre has pensado que tienes que solucionar tú sola las cosas. No es asi. Si lo haces, hazlo por ti, no por el.- sonó un poco brusco.

Lo hago por mi, de veras. Además…

Pero mi frase, intentando infundirle animos tanto a él como a mi misma, quedo en el aire. La puerta de casa se abrió con estrepito, y por ella salió Jacob.

El tiempo se paró completamente, o mejor dicho, retrocedió. Retrocedió a la época de su taller, a la montada en moto, a su risa, al tiempo al que todo era fácil. En realidad era demasiado difícil, pero comparado con la situación actual, parecía un juego de niños. Suspiré. Mi capacidad para complicar todo no tenia limites.

Su rostro reflejaba ansiedad, y mucha. Cuando me observó detenidamente, pude ver dolor en su rostro. Seguramente el mio también lo reflejo. Edward me abrazo por la cintura, pegándome un poco a él, y me besó en la cabeza.

Nadie dijo nada. Yo no sabia que decir, no sabia como empezar. Me parecía demasiado soberbio saludarlo como si nada hubiese pasado. Había pasado demasiado.

Jacob miró hacia abajo, compungido. Mire a Edward. Éste frunció el ceño, y arrugó sus labios perfectos. Mi respiración se agitó.

Otro estrepito en la puerta rompió ese silencio mortal. Charlie salió dando tropicones, asustado. Rode los ojos. Seguramente sintió el silencio y pensó que nos habíamos matado. Que ellos dos se habían matado.

Miro la escena, aliviado y exasperado.

- Bella, cariño.- dijo patosamente, acercándose a nosotros. Era obvio que habia notado la tension del ambiente. Me despegue de Edward, luego de observar que no estaba tan tenso como pensaba, y me acerqué a papá. Me estrechó brevemente entre sus brazos. Sus calor me reconforto, me dio también cierta protección. No todo era físico, por supuesto.

- Hola, papá. Te he echado de menos.- dije, sinceramente. Nos separamos. Charlie miró a Edward, detenidamente, desafiándolo. Lo mire, exasperada.

- Edward.- inclinación de cabeza.

- Charlie.- mismo gesto. Parecía una declaración de algo que yo no comprendi.- Bueno, debo hacer unas cosas, ya sabes…uno no es padre todos los días.- dijo, risueño. Charlie lo observo, un poco enfadado, pero mas aliviado.- Bella, llamame cuando termines. Vendré a verte.

Me desespere. Me estaba dejando?

Me besó sutilmente, y pude respirar su olor. Me embriagó. Su mirada era penetrante, avasallante. Toco mi vientre, en señal de despedida. Sus ojos se iluminaron.

- Nos vemos.- pude articular.

Me dedico una sonrisa torcida. Otra inclinación de cabeza hacia Charlie. Nada hacia Jacob.

Subió al Volvo y retrocedió. Lo perdi de vista, y con el, mi valentía.

- Vamos, entremos, hace frio aquí.- dijo Charlie, un poco mas alegre. Me abrazó por los hombros, mientras íbamos hacia la casa. Agache la mirada, cobarde.

Entramos. Obviamente, fui a la cocina. Mi refugio personal. Jacob me siguió. Charlie no. Oh no, mi autodeterminación se estaba yendo literalmente a la mierda.

Por suerte, en la cocina de Charlie parecía haber habido una guerra, por lo que me entretuve acomodando cacharros. No lo mire directamente, y el no dijo nada, pero sabia que estaba allí, observándome.

Intentando meter una sarten en su alacena, se me calló, de los nervios. La sarten nunca llego al suelo.

- Toma.- dijo Jacob. Me atrevi a mirarle, por primera vez. No me miraba. Asi que no era la única con problemas de autodeterminación.

- Gracias.- sone brusca, violenta. Los nervios me superaban.

Nuevamente silencio.

Lo mire, por fin. Sino era ahora, no podría ser nunca.

- Jacob, yo…

- Espera, me gustaría hablar a mi primero, sino te molesta.- dijo entrecortadamente. Se notaba que esto lo había ensayado. Sentí palpitaciones en los oídos. Me salve, por el momento.

- Claro, adelante.

- Mira, Bella…no he sido justo contigo.- miró hacia el suelo.- Yo…me he alejado, pensando que quizás un poco de distancia nos haría bien, me haría pensar con claridad, y quizás, tal ves tu me extrañarías, aunque sea un poco.- quise interrumpirlo, pero me freno con una mano. Estaba envalentonado.- Pero vengo, y me encuentro con esto.- dijo señalándome. Me ruboricé. Era obvio que se refería a los bebés.- Yo jamás pensé que algo asi podía pasar. Incluso llegue a pensar que lo habías dejado, que estabas con otro… yo pensé muchas cosas, todas descabelladas.- sonrio para disculparse.- Pero luego me di cuenta que tu no eres asi. Y aun asi no podía creerlo. No puedo creerlo, Bella. Sencillamente no puedo.

- Yo tampoco, pero asi son las cosas.- dije, acalorada. Toque mi vientre, mas tranquila. Solo un poco.- es un milagro, realmente.

- No te voy a mentir. Me sentí mal.- dijo, avergonzado. Se me estrujo el corazón. No podía parar de hacerlo sufrir.- Muy mal. Yo…no había perdido las esperanzas, Bella.

Silencio.

Como yo no pasaba por su situación, no podía entenderlo, pero la sola idea de pensar que Edward pudiese tener una mujer embarazada por ahí, me revolvía todas las tripas. Me sente en una silla de colores desgastados. Lo mire, francamente apenada.

No apenada de estar embarazada, claro que no. Pero todo había sido tan repentino, que por primera vez 6 meses me parecieron 6 dias. El tiempo a veces tiene una peculiar forma de trabajar.

- Todo fue demasiado rápido para mi también, Jake.- Otra vez, el sentimiento llamado culpa asomaba en mi subconciente, como un veneno.- Pero las cosas son asi.- había sonado un poco brusca.

- Lo se, lo veo.- observo mi vientre en silencio. Sus facciones cambiaban, como si estuviera teniendo una discusión interna muy importante. Yo me sonrojé. No se oia ningún sonido. O Charlie había huido, pensando en la posibilidad de una explosión emocional que no pudiera soportar, o estaba intentando escuchar. Descarte rápidamente lo segundo.

Increíblemente no me sentí insegura sin Edward. Realmente, ahora que veía a Jacob ahí sentado, luchando consigo mismo, intentando contenerse- porque estaba segura, se estaba conteniendo de decir cosas que yo consideraría horrible, y aceptaba de buen grado su autocontrol-, me resultaba estúpido e incluso infantil haber pensado que algo malo podía pasar. Me sentí ridícula. Me acalore. ¿Cómo podía pensar que Jacob, quien me había salvado de la perdición, y había estado a mi lado aunque el corazón y el alma se le destrozaran por mi rechazo, podía hacerme algo? Habia cosas que aun no comprendía, estaba claro. O las nuevas hormonas estaban trabajando mi delirio de persecución para los lados incorrectos.

- Solo…- pronuncio, inseguro.- Solo quiero hacerte una pregunta.

- Adelante.- dije con el valor que no sentía.

- Lo que te quiero preguntar cambiaria un antes y un después, Bella.- me miro, violento.- No quiero que te lo tomes a la ligera, por favor.- sonrio, disculpándose, nervioso.

- No puede ser tan malo.- me retorcí las manos. ¿Edward, donde estabas?

- Claro que no. No puede ser peor que cuando saltaste del acantilado.- dijo, ofendido, pero divertido. Rode los ojos. Gracias al cielo, le quito un poco de aplomo a la cosa.- Solo quiero saber una cosa.

- Dispara.

Me observo, y se tomo su tiempo. Seguramente fueron segundos, pero para mi fueron minutos completos, en todo el sentido de lo que pueden llegar a durar varios minutos de exasperante espera.

- A pesar de…esta situación.- me miro, precavido.- Aún me quieres en tu vida? Quiero decir, podre formar parte de tu vida ahora, y después?


Hola!

Bueno, me demore un poco mas de lo que habia predicho, pero no me sentia particularmente inspirada para escribir, jaja lo siento!

Gracias por sus reviews!

Salesia...no se como haces, pero me lees el pensamiento!XD debo ser demasiado predecible, verdad? Igualmente, espero poder sorprenderos con lo que se viene ahora :)

Ya saben, los reviews son como mi sueldo, y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue!

Aunque atrasado, Felices fiestas! y Feliz año nuevo a tod ss! Por sino aparezco antesXD

Los quiero!

Nos estamos leyendo,

:Alice:

pd:Por favor, si tienen alguna pregunta sobre la historia, logueense primero, porque sino no les puedo contestar personalmente:D (Va sobre todo para ti,SalesiaXD, quise contestarte, y no pude!)

Besos!