CAPITULO 31

Exactamente dos horas habian pasado desde que Kagome había comenzado a posar frente a la cámara. Por alguna razón habían sido las dos horas mas largas y estresantes de toda su carrera y que decir de las varias llamadas de atención que había obtenido de parte de su amigo al estar mirando hacia otro lado. Dejo salir una gran bocanada de aire cuando sus oídos sencibles habían escuchado la frase "cinco minutos de descanso". Asi que sin pensarlo dos veces camino directamente a aquel amenazante daiyokai, de alguna manera tenia que hacer algo para calmarlo o definitivamente lo lamentaría después, sonrio amablemente a los fans que se acercaban a ella a pedirle algún autógrafo o alguna fotografía, pero esta vez su prioridad era calmar a aquella bestia que comenzaba a aumentar su youki, por lo tanto paso de largo obviamente disculpándose con sus fans. Y sabiendo perfectamente lo que tenia que hacer se paro de puntitas al llegar a el y con su mano derecha lo tomo de su cuello y lo acerco a sus labios, escuchando al instante un sonido de sorpresa por todas las personas que se encontraban ahí. Profundizo mas aquel beso cuando sintió como el youki de su amado disminuia considerablemente y este la tomaba de la cintura acercándola a el.

-Espero que con esto te quede claro que solo soy tuya mi amor – Susurro la miko a unos milímetros de distancia de su boca al haber roto aquel beso. Sonrio con disimulo al ver como Sesshomaru la miro con deseo y con emoción y tratando de darle mas confianza lo tomo de la mano y camino un poco situándose en el centro de toda la multitud que se encontraba ahí.

-Antes que nada les agradesco a todos por tomar parte de su tiempo al estar aquí apoyándome como siempre lo hacen, de verdad significa mucho para mi que me acompañen y me animen siempre – Hizo una pequeña reverencia, para seguir con su discurso, mientras observaba como varios celulares y cámaras comenzaban a hacer acto de aparición – Ahora bien… quiero compartir con todos ustedes mi felicidad – Sonrio y apretó el agarre de su mano – Quiero presentarles oficialmente a mi… - Dudo un par de segundos al no saber como presentarlo. Por mas que quisiera presentarlo como lo que era: Su marido, no era tan fácil en esta época ni tampoco en este momento ya que inmediatamente en cuanto la prensa lo supiera comenzarían a hacerle millones de preguntas y cuestionamientos que no le convenían que averiguaran. No definitivamente no era buena idea, se dijo asi misma mientras retomaba su discurso – Mi novio Sesshomaru Taisho, el ser del que estoy profundamente enamorada – Dijo mientras sonreía y escuchaba los gritos de felicitaciones de unos cuantos fans y lamentaciones por otros. Giro un poco su cabeza y observo como su amigo Zeito se acercaba a grandes pasos, al parecer esta vez no se hiba a salvar de un regaño por parte de este.

-Bueno después de esta gran sorpresa, temo decirles a todos que tenemos que continuar con la ultima etapa de nuestra sesión fotográfica, por lo tanto les pido a todos su cooperación – Termino con la mejor sonrisa finjida que pudo, para enseguida llevarse a ese par de tortolos fuera de la vista de las personas que se encontraban ahí.

-¿Estas loca? – Grito Zeito apenas cerraba la puerta del camper.

-Calmate Zeito no es para tanto – Menciono Kagome un poquito nerviosa ante la mirada de su amigo.

-¿Qué no es parta tanto? – Arrastro las palabras con dolor – ¿Sabes cuanto dinero acabamos de perder por no dar la noticia en una exclusiva? – Se dejo caer Zeito dramáticamente con una mano en el pecho, mientras que Kagome casi se le cae la mandibula por la verdadera razón por la que su representante estaba armando tanto alboroto.

-De verdad que jamas vas a cambiar – Susurro la youkai con una mano en la frente observando como Zeito lloraba a cantaros, mientras que Sesshomaru solo fruncia el entrecejo al ver tan ridículo espectáculo.

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-¡¿QUEEE?! – Se escucho un fuerte sonido en la habitación de Kagome y Sesshomaru – ¿Estas seguro? – Pregunto la sacerdotisa bajando el tono de su voz, al percartarse de lo fuerte que había hablado, bueno mas bien gritado.

- Ka…go…me no pue…do res…pirar – Solto con dificultad el hanyo al verse aprisionado del cuello por su amiga al darle la noticia.

-No seas exagerado Inuyasha – Lo miro interrogantemente la miko, mientras apretaba el agarre - ¿Qué? Inuyasha no te entiendo nada – Confeso Kagome al mismo tiempo que lo agitaba un poco. Sin embargo al ver que el hanyo comenzaba a cambiar de color lo solto al instante dejándolo caer sin delicadeza al suelo – Lo…lo siento Inuyasha – Dijo con una media sonrisa al mirar como el nombrado se reincorporaba con dificultad, mientras la miraba con furia.

-¡No puedo creer que estuve a punto de morir, por tu culpa! – La señalo, con sus ojos ardiendo en llamas.

-Ya, ya tampoco exageres y contéstame lo que te pregunte – Hablo con total calma la chica al mismo tiempo que cruzaba sus brazos. Observo que al parecer sus palabras habían incrementado la furia del hanyo ya que al parecer estaba a punto de gritarle, sin embargo antes de que eso ocurriera Kagome escucho un ruido afuera de su habitación y sin pensarlo dos veces lo sujeto y sin ninguna delicadeza lo estampo contra la pered del baño, mientras cerraba la puerta.

-Maldita Ka… - No termino al ser interrumpido por una mano que se situo justamente en su boca, impidiéndole terminar su maldición.

-Shhhh – Lo miro la miko muy de cerca mientras dejaba salir aquella expresión con un dedo sobre sus labios – Si alguien nos encuentra en esta situación tan compremetedora, te aseguro que el que saldrá perdiendo seras tu Inuyasha, ya que a tu hermano no creo que le agrade para nada enterarse de esta situación, asi que guarda silencio por un momento en lo que se va la chica del aseo – Hablo con un tono de voz apenas audible para un youkai. Daba gracias a los dioses que Sesshomaru no se encontraba ahí desde la mañana, la verdad es que cuando despertó se había molestado un poco al no encontrarlo durmiendo a su lado, pero justo en ese momento daba gracias que hubiera desaparecido por un momento.

-No puedo creer que me comprometas a algo asi Kagome – Dijo Inuyasha casia al instante de haber escuchado la puerta de la habitación cerrarse.

-De cuando aca el gran Inuyasha se preocupa por este tipo de cosas – Le dirijio una mirada interrogativa mientras se acomodaba su bata, para enseguida acercarse a el con una mirada seductora - ¿Acaso te da miedo que tu hermanito nos encuentre asi? – Termino a escasos milímetros de suboca ¡Por kamisama! ¿Desde cuando se había vuelto una chica sin escrupulos? Admitia que la situación era bastante divertida al ver como su amigo se sonrojaba al máximo y como su respiración comenzaba a ser irregular, sin embargo estaba segura que si su señor se enteraba de esto su pobre amigo no saldría bien librada de esta, por tal razón decidio cambiar la jugada - ¡Inuyasha!... ¿Sera que temes que Miu se entere? – Finjio sorpresa para a los pocos segundos soltar varias carcajadas al aire.

-No digas idioteces – Trato de aclarar su garganta para no ser descubierto, a pesar de que esa era la principal razón, tenia que admitir que Kagome sabia como ponerle los pelos de punta.

-Debiste de ver tu cara estúpido, jajajajaja – Se echo a reir nuevamente.

-No cabe duda que cada vez te pareces mas a tu dueño – Menciono entre dientes el hanyo cruzando al instante sus brazos.

-¿Qué dijiste? – Dejo de lado aquella diversión al escuchar aquellas palabras del medio demonio.

-No puedo creer que siendo la pareja de ese imbécil no sepas que dia es el aniversario de su nacimiento – Dio un cambio repentino a la platica con toda la intención de distraer a la youkai de su anterior comentario.

-Bu…bueno no fue con esa intención – Se avergonzó un poco, comenzando a jugar con sus dedos – Es solo que con todas las cosas que han ocurrido, creeme que es en lo ultimo que he pensado – Sonrio un poco con un deje de tristeza, mientras lo miraba nuevamente – Hay veces… que nisiquiera siento el transcurrir de los días, o al contrario hay veces que en un abrir y cerrar de ojos han pasado hasta semanas.

-Tampoco es para que te pongas asi tonta, ya lo sabes, por lo tanto puedes hacer tu dichosa sorpresa – Paso de largo Inuyasha después de acariciarle la cabeza a su amiga, la verdad no le gustaba verla melancolica, por lo mismo decidio mejor salir de ahí, ¡total! el ya había cumplido con decirle lo que tanto ansiaba saber la princesa del Este y ademas quería salir de ahí lo antes posible antes de que ocurriera un desastre. Kagome solo pudo sonreir sinceramente antes de ver salir a el hanyo de la habitación.

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Se encontraba sentado con sus brazos cruzados en una silla muy comoda que se encontraba en el balcón de su habitación muy irritado y desesperado. Hacia apenas unas horas que había regresado de explorar el lugar, ya que se encontraba completamente aburrido, hubiese querido que en su "paseo" su hermosa hembra lo hubiese acompañado, pero al parecer se encontraba disfrutando por completo su sueño que no tuvo el valor de despertarla. Por tal motivo al regresar lo único que quería hacer era estar pegado a ella como una lapa el resto del dia, pero se encontró con una gran sorpresa pegado en la puerta de la habitación. No tenia ni la mas minima idea de lo que planeaba su mujer, pero después de leer la nota que había dejado la susodicha no le quedaba mas remedio que esperar la hora marcada para ir a buscarla, solo asi le demostraría que confiaba en ella. Suspiro con pesades y releyó una vez mas aquella pequeña tarjeta en color rosado. "Sesshomaru… se que esto te va parecer un poco extraño, pero por favor confía en mi ¿si? Te estare esperando a las 8:00 de la noche, hasta ese entonces búscame. Te ama…. Kagome". Instintivamente miro su reloj y por primera vez en todo el dia comenzó a relajarse al ver que solamente faltaban 40 mn para la hora acordada. Sin mas se levanto y comenzó a caminar hacia la salida para comenzar con su búsqueda, ya que su sentido del olfato no rastreaba por el perímetro a su mujer, supuso que se encontraba en un lugar mas lejano, asi que para no llegar tarde comenzaría a buscarla desde ya.

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No podía creer que sus ojos pudieran captar algo tan hermoso, de verdad la imagen de una mujer con un vestido amarillo en forma de corazón, corto de enfrente y largo de atrás, él cabello ondulado que bailaba al compás de la brisa, los ojos que brillaban y miraban hacia las estrellas y la piel tan tersa que era bañada con la luz de la luna era algo que jamas olvidaría. Sin quitar la mirada de aquella mujer se situó a su lado en completo silencio, aunque sabiendo que ella sabia que estaba ahí.

-¿No es hermoso? - Captaron sus orejas la melodiosa voz de su mujer.

-No esta mal - Contestó secamente ganándose una risita de parte de Kagome.

-Me alegra que me encontraras tan fácilmente y que hayas venido ¡Ven! - Lo tomo de la mano arrastrándolo hasta una mesa adornada elegantemente a unos cuantos metros de ahí, con velas y pétalos por todas partes - Me imagino que jo has comido nada en todo él día ¿Verdad? - Cuestionó de nuevo la daiyokai una vez sentada - jaja jajaja no me mires así Sesshomaru, en mis tiempos las chicas también tenemos detalles con él ser que amamos -Dijo en tono burlón al ver la cara de confusión de su pareja. Sin esperar respuesta y al ver que él youkai comenzaba a comer decidió hacer lo mismo quedando ambos en un silencio, que a decir verdad era demasiado agradable y para nada incómodo, continuaron un rato así, hasta que ambos terminaron con sus respectivos platillos y por fin Kagome rompió él silencio.

-¡Ahhh¡ Estuvo delicioso ¿No crees? -Se levanto - ¿Que tal si damos un paseo? Menciono estirando su mano hacia su amado.

-De verdad que estas muy rara hoy mujer - Aceptó Sesshomaru tomando su mano, comenzando a caminar hacia la orilla del mar.

-Sesshomaru- Susurro Kagome mirando hacía él inmenso mar que tenia frente a ella - Perdoname - Soltó de repente ganándose él desconcierto del príncipe del Oeste -Si no hubiera sido por Inuyasha yo... Yo ni siquiera me hubiera enterado que hoy es tu cumpleaños ¿Por que no me dijiste?

- Es algo sin importancia, no lo tomes tan enserio - Dijo un poco mas tranquilo al saber la verdadera razón por la cual había mencionado las palabras anteriores.

-¿Como puedes decir que no es importante? Para mi lo es, es él día en que naciste ¡uffff! De verdad que no cambias - Dijo con total resignación cruzando los brazos. No podía creer lo insensible que llegaba a hacer a veces, ella que paso un gran momento de angustia por no saber que darle de regalo, todo para que al gran príncipe del Oeste le importara un reverendo carajo.

-Gracias- Escucho apenas audible la voz de Sesshomaru. Sonrió parándose enfrente de él extendiéndole una bolsa pequeña de regalo.

-Esta es la mejor parte, creeme - Sonrió aun mas cuando observo como él youkai tomaba dudoso la bolsa. Sabia por como la miraba que no tenia idea de que hacer con ella, bien lo entendía suponía que en él sengoku él aniversario de nacimiento como ellos lo llamaban no acostumbraban a dar obsequios.

-¡Abrelo! - insito emocionada y nerviosa, muy nerviosa. Lo había pensado mucho y llego a la conclusión que quizás ese seria un buen regalo para él. Eso esperaba. Comenzó a abrir con mucho cuidado aquella bolsa que Kagome le había dado, no entendía por que lo hacia, pero suponía que él tiempo que paso en esa época tenia algo que ver. Se veía muy emocionada y nerviosa al mismo tiempo lo sabia por su cara y por la forma en como se mordía él labio y por como movía su pie escarbando en la arena. Metió la mano en aquella bolsa y sin duda alguna no pudo distinguir lo que sus manos comenzaban a sacar. Parpadeó un par de veces ¿Por que esos zapatos eran tan diminutos? ¡Espera! Trato de pensar con lógica, miro a Kagome quien lo miraba un poco divertida ¿Se estaba burlando de él? ¡Tenia que ser una broma cierto!? Miro de nueva cuenta los zapatitos. Definitivamente no tenían a nadie cercano a quien le quedaran esas cosas, entonces ¡¿Podria ser posible!?

-¿Sessomaru? - Apenas pudo captar que su hembra lo llamaba, la miro y con un poco de dificultad hablo

-E...e...esto, Tu...tu - Tartamudeo por primera vez en su larga vida bajando enseguida la mirada hacia él vientre de la youkai, para después mirarla nuevamente y obtener una afirmación por parte de la daiyokai.

-Estoy embarazada, vamos a tener un bebe - corrigió - un cachorro.

Estaba feliz, si lo admitía y por primera vez no le importaba que lo vieran. ¡No podía creerlo! Sin dudarlo se abalanzó contra Kagome y la cargo dando un par de vueltas.

-Gracias Kagome - Menciono una vez su hembra toco la fina arena sin romper aquel abrazo. La amaba, la amaba como un loco y a pesar de que comenzaba a recobrar su cordura y por lo tanto comenzaba a pensar en las desventajas de tener un cachorro en estos momentos. Había algo dentro de él que hacia que esa emoción no desapareciera. Rompió aquel abrazo para poder mirarla a los ojos y con sutileza limpio las lágrimas que caían de los ojos de su mujer y ahora madre de su hijo.

-Te prometo que los protegeré mujer - Dijo con total sinceridad comenzando a acercar su mano al vientre de la sacerdotisa y sin poder evitarlo sonrió, por que a pesar de que aun no era capaz de sentirlo él simple hecho de saber que su descendencia estaba ahi lo hacia feliz, muy feliz.

Kagome se sentía dichosa, al princio estaba nerviosa por no saber como lo tomaría él youkai. Sabia que él se haría cargo del bebe, ya que su sentido de la responsabilidad era muy grande, pero no sabia si en verdad lo haría feliz aquella noticia, ya que estaba completamente segura que Sesshomaru tendría él mismo miedo y los mismos pensamientos en cuanto a que tal vez por la seguridad del bebe no era él mejor momento. No quería ser injusta, desde que se había enterado algunas semanas atrás lo había amado y se había comprometido con él en protegerlo incluso si eso le costaba la vida, pero también habían llegado los miedos y preocupaciones, justamente esa había sido la razón por la cual había escondido él nuevo aroma que desprendía al igual que la noticia. Sin embargo al observar la gran sorpresa y alegría con la que Sesshomaru había recibido la noticia todo, absolutamente todo había quedado atrás y al escuchar aquella promesa, sabia que definitivamente los dos cuidarían de él.

-Lo sé Sesshomaru, todos vamos a estar juntos de ahora en adelante - Posó su mano encima del daiyokai quien aun mantenía su mano en él vientre de esta.

-Feliz cumpleaños mi amor.