CAPÍTULO 32.
-¡¿Que!? -Gritaron al unísono todos los integrantes que se encontraban presentes en él comedor.
-¡Es una fantástica noticia hija! - Se apresuró a hablar él mas anciano de los que se encontraban ahí -Dejame darte un abrazo.
-Muchas gracias Señor Taishi -Respondió con sinceridad la youkai a su suegro - Espero que para él próximo mes pueda acompañarnos a mi época para que pueda ver a su nieto.
-¿Es eso posible? -Pregunto con asombro él general perro.
-Por su puesto - Contesto con simpleza dirigiendo su mirada a un shokeado hanyo y visitas - Por favor Inuyasha deja él drama, es simple... Vas a ser tío.
-¿Yo? -Se señalo así mismo - ¿Tu? - Señalo nuevamente, pero esta vez a su querida amiga comenzando a descender terminando así en él vientre de la youkai.
-Creo que necesita asimilarlo - Interfirió Miu acomodando la mano del medio demonio de nueva cuenta en su lugar - Te felicitó Kagome - Corrigió -Bueno a ambos miro también al futuro padre quien solo se mantenía sentado con los brazos cruzados escuchando todo lo que sucedía por la repentina noticia que Kagome había dado a penas recién llegaron. Bueno tampoco era la idea ocultarlo ya que una vez su mujer decidió dejar al descubierto su aroma era mas que evidente él estado en él que se encontraba. Miro de solsayo la forma en la que su padre lo había mirado y capto en seguida su mensaje, sin embargo no le dio importancia en ese momento no quería comenzar a preocupar a su mujer con sus preocupaciones y al parecer las de los demás aunque no dijeran nada y trataran de cubrirlo con un "felicidades"
-Al parecer no es él único que necesita algo de tiempo para digerir la noticia - Habló Sango al observar a Tora - También te felicito amiga, debiste de habérmelo dicho antes, me sorprendió demasiado escucharlo de repente.
-Se los agradezco chicos. Me hace muy feliz que mi bebe nazca en un ambiente lleno de amor, y con dos hermanos mayores que lo van a cuidar y le van a enseñar cosas nuevas cada día ¿verdad, Shippo y Rin? - Miro a los nombrados con amor, ya que desde que les había dado la noticia los pequeños solo se habían quedado en completo silencio.
-¿Hermanos? -Cuestiono la pequeña Rin alzando la mirada por primera vez después de la noticia.
-Para la señorita Kagome ustedes son como sus hijos por lo tanto ustedes tienen él papel de hermanos mayores - Explico Miroku.
-Pero...¿Nos vas a seguir queriendo igual Kagome? - Pregunto esta vez Shippo, después de escuchar lo que Miroku les menciono con anterioridad.
-Shippo, Rin él hecho de que vaya a tener un bebe no significa que los voy a dejar de amar. Además Miroku tiene toda la razón ustedes son muy importantes para mi y necesito que me ayuden a cuidar y amar a este nuevo integrante ¿Me ayudaran? - Dijo la youkai con una sonrisa llena de confianza. Ante estas palabras los niños respondieron con un "si" lleno de emoción y alegría.
-Bueno cambiando un poco de tema y con todo respeto para opinar sobre algo que no me concierne. No cree usted que por su seguridad debió de quedarse en la otra época - Comento Hayate, dejando un profundo silencio.
-Pienso lo mismo Kagome, no debiste de haber regresado en tu estado - Dijo Inuyasha después de recuperarse del shok en él que se encontraba - Además de que ese idiota aun sigue con vida.
-Lo se, y de nueva cuenta agradezco su preocupación - Los miro a todos con seriedad - Pero eso no cambia en nada las cosas, ya que, por si no lo recuerdan él también puede ser capaz de viajar al futuro. Además ya tome una decisión - calló por un momento para poder retomar él tema - Voy a eliminarlo antes de que sea incapaz de moverme.
-¡Es una locura Kagome! Ni siquiera eres capaz de controlar él cristal Márvo. Creo... Que es muy arriesgado - Término Tora con un poco de vergüenza al exaltarse mas de lo normal, pero él hecho de pensar que aquella youkai tan amable pudiera sufrir mas de lo que ya había sufrido le hacia sentir miserable. Ella no se merecía pasar por mas sufrimiento y mucho menos por alguien tan enfermo y malvado como aquel youkai.
-Bueno...pensaba discutir este asunto a solas con Sesshomaru, pero ya que han tocado él tema, creo que sin duda alguna coincido con Tora y con los demás Kagome. Sin embargo también se que terminaras haciéndolo de igual manera así que cuenta con todo nuestro apoyo y por favor deja que te ayudemos, para que tanto tu como él cachorro salgan ilesos - Término él general perro, para después continuar - Lástima que no todos estemos de acuerdo con tu decisión - Sonrió con una sonrisa amarga al darse cuenta de la situación. Inmediatamente la daiyokai miro hacia donde se suponía se encontraba hace unos momentos su pareja y comprendió al instante la mirada que había captado hace unos minutos atrás de padre e hijo.
-Lo siento Kagome, pero tienes que entender sus razones - La miro con un deje de arrepentimiento - Si de algo te sirve no pienso detenerte. Pero tampoco te ayudare esta vez. - Termino antes de levantarse y salir de la sala.
-Kagome, por favor no vayas...Deja que Sesshomaru se encargue del asunto - Suplicó él hanyo deteniendo a su amiga de la mano.
-No puedo dejarlo solo Inuyasha - Lo miro con ojos llorosos - Por favor... Te suplico que no me detengas no...no quiero hacerte daño. Ante tal amenaza Inuyasha no tuvo mas remedio que soltar a la daiyokai ¡Diablos! Su hermano lo mataría si se enterara de eso. Observo varios segundos la salida por donde acababa de desaparecer la youkai y después de dar una gran bocanada de aire se dispuso a seguir él mismo camino, no sin antes darse cuenta que no hiba solo, varios compañeros lo seguían detrás.
X-X-X
-No entiendo por que tienes esa sonrisa estúpida después de que casi te matan la ultima vez - Lo miro de mala manera una sacerdotisa quien miraba él gran ventanal que tenia enfrente.
-Bueno pues resulta que mi querida Kagome esta de regreso y justo a tiempo para la fase final - Dijo Taishi tomando asiento con tranquilidad.
-Si, y te recuerdo que con ella también viene él youkai que arruino tus planes en un abrir y cerrar de ojos - Soltó con ira Kykio dejando de lado él ventanal que tenia enfrente para mirar al youkai que permanecía sentado.
-Jajaja, calmate un poco Kykio esta vez te aseguro que ambos se llevaran una gran sorpresa - Cerró los ojos después de las carcajadas que había soltado - Mira que estas de suerte por que al parecer él príncipe del Oeste nos ha encontrado - Sonrió con varios sentimientos encontrados. Esta vez se aseguraría de que ese príncipe desapareciera de este mundo y con la ayuda del cristal Márvo su ángel regresaría a él de una ves por todas.
-Pareces muy confiado.
-Lo estoy querida, lo estoy - Término con gran determinación en aquellas orbes rojizas.
X-X-X
Por fin había relajado su paso al ver que por fin había llegado a su destino. Echo un vistazo a los alrededores y con paso tranquilo pero firme cruzó la enorme puerta que tenia enfrente. Sabia perfectamente que ese bastardo se encontraba en ese castillo su edor estaba por todos lados así que no podía equivocarse ¿Pero por que no pasaba nada? Era muy extraño tratándose de la calaña que era aquel tipo, había esperado un ejercito o cualquier trampa desde que cruzo la puerta.
Movió levemente la cabeza tenia que encontrarlo y acabar con él antes de que Kagome diera con él. Cruzó de nueva cuenta una enorme puerta y por fin pudo visualizar a su objetivo completamente tranquilo sentado en una especie de trono "Patético" pensó al instante y sin pensarlo mas se abalanzó contra él. Comenzó a golpearlo lo mas fuerte que sus fuerzas se lo permitían y una vez que lo observo completamente ensangrentado lo arrojo hacia los muros. Estaba dispuesto a darle él golpe final pero se desconcertó al mirar como este comenzaba a romper en carcajadas y apoyándose de la pared comenzaba a levantarse limpiándose él hilillo de sangre que caía de su boca ¡Suficiente! ¿Como se atrevía aquel insecto a burlarse de él de esa manera? Lo mataría lentamente para así poder disfrutar de su sufrimiento. Como si se hubiese te le transportado llego a él y con su mano en su cuello lo estampó de nueva cuenta en la fuerte pared de aquel castillo en ruinas.
-Yo...yo no haría eso si fuera tu - Pronunció con dificultad él youkai al sentir como las garras de Sesshomaru comenzaban a penetrar su piel. Como lo suponía él príncipe del Oeste hizo caso omiso de su advertencia y con una leve mirada hacía algunos pilares que se encontraban a su izquierda dio una rápida señal.
-Si continuas, no solo mataras a tu peor enemigo si no también a tu amada hembra - Interfirió la miko al recibir la señal de su señor .Observo como sin piedad él príncipe del Oeste estrellaba brutalmente la cabeza de su amo y sintiendo la presencia de su peor enemiga hablo una vez mas.
-Si no me crees por que no lo compruebas por ti mismo - Intento una vez mas captando esta vez la atención del príncipe.
-Sesshomaru - Grito una recién llegada princesa del Este al ver sano y salvo a su pareja, respiro con alivio y cayó al suelo de rodillas. Inmediatamente Sesshomaru se encontraba enfrente de ella observando él estado en él que se encontraba su hembra, tenia varios cortes por todo él cuerpo en especial un gran corte en la cabeza igual que...
-Yo t...te lo ad...ver...ti - Escucho aquella voz que odiaba tanto y con una gran ira se levanto caminando hacia él youkai. Lo mataría, de verdad lo haría. Sin embargo antes de llegar a él este fue mas rápido y con gran rapidez tomo una roca con la punta muy filosa y se la clavo en la mano. Al instante se escucho su grito y él de Kagome. Paró en seco y volvió la mirada hacia la madre de su futuro descendiente y observo como de su mano comenzaba a emanar gran cantidad de liquido rojo.
-¿Que piensas hacer príncipe? - Lo reto Taishi con una sonrisa de satisfacción empezando a caminar hacia su objetivo "Kagome".
-Si das un paso mas te arrepentirás - Se interpuso Sesshomaru impidiéndole él continuar.
-¿Asi? ¿Y que piensar hacer? Matarme - Lo miro fijamente a los ojos adoptando una pocision desafiante - Adelante principito -Reto nuevamente, para después sentir un gran corte en él pecho.
- No él no lo hará, pero yo si - Mencionó con furia una youkai con ojos enrojecidos guardando su látigo.
-También morirás mi ángel - arrastro la ultima palabra con toda la intención de molestarla.
-¿Como te atreves a burlarte de mi de esta manera? -Grito furiosa la youkai comenzando a aumentar su youki.
-¡Kagome basta! -Grito Inuyasha al observar que la nombrada parecía perder él control cada vez mas.
-¡Oh, vamos! A penas estamos comenzando a divertirnos jajajajajajaja - Estallo en carcajadas Taishi, causando que Kagome aumentara mas y mas su poder tanto que se olvido por completo de cuidar él olor que desprendía, fue así que Taishi paro de reír comenzando a olfatear él aire. ¡Imposible! No podía equivocarse, su ángel olía diferente y no solo eso se podía percibir otra fragancia proveniente de ella, era muy sutil, pero levemente diferente a su olor.
-¡Estas embarazada! -Afirmó Taishi abriendo los ojos lo mas que le fue posible - Bien, ya que te quedaste sin habla es mas que suficiente -comenzó a caminar de un lado a otro tocándose varias veces él cabello, se detuvo y la miro son sorpresa.
-Ni siquiera lo pienses - Hablo la sacerdotisa adivinando los pensamientos del youkai . Se había calmado sin duda alguna, y como no hacerlo si después de escuchar la afirmación de ese individuo lo primero que sintió fue temor. Aun en ese momento tenia un miedo increíble, pero tampoco quería mostrarle tan abiertamente la debilidad que seguramente para él era su bebé. Lo enfrentaría y le quitaría esas ideas estúpidas que cruzaban en ese momento por su mente.
-¿Como estas tan segura? Nosotros... - No termino al ser interrumpido por una mano que lo levantaba varios centímetros del suelo sin hacerle daño.
-Cierra la maldita boca si no quieres que me olvide que no puedo tocarte - Escupió con toda la ira contenida él príncipe del Oeste.
-Para tu pesar maldito youkai de pacotilla no eres él único que la hecho suya - Se soltó bruscamente del agarre para enseguida ser sostenido nuevamente por una mano mas delgada.
-¡No sabes él asco que me da siquiera tocarte y mirarte! Te jactas tanto de haberme hecho tuya - Apretó mas él agarre - Eres tan poco hombre que ni siquiera pudiste hacerlo cuando estaba en condiciones jajaja -Comenzó a reír de repente dejando al susodicho un poco desconcertado por su comportamiento - ¿Piensas que este cachorro es tuyo? Jajaja - Encajo sus garras en él cuello del youkai mirándolo con profundo odio - No digas estupideces por que ni eso fuiste capaz de hacer - Sintió un fuerte golpe en la mejilla una vez termino.
-No juegues conmigo mi ángel. ¿Por que sabes que? Te amo tanto que soy capaz de matarte con mis propias manos con tal de tenerte solo para mi - Miro al daiyokai - ¡No te acerques! - Advirtió acercando sus garras a su cuello - Por él momento tu vendrás conmigo y mas te vale que él cachorro que llevas en él vientre sea mio, de lo contrario no llegara a ver la luz de este mundo - La sujeto con fuerza del ante brazo.
-Primero muerta antes que ir contigo - Se soltó del agarre dando unos pasos hacia tras.
-Bien, tu lo quisiste así - Dijo Taishi penetrando parte de su estomago.
-¡Nooo! - Grito Kagome protegiendo su estomago con sus manos por inercia. Cerro los ojos muy fuerte y pensó lo peor. Su bebe... Su hermoso bebe no había sido capaz de protegerlo. ¡No! Tenia que ser un sueño, una cruel y espantosa pesadilla.
-¿Que esta pasando? - Se pregunto así mismo él youkai al observar que de un momento a otro él cristal Márvo se encontraba enfrente de la miko a la altura del vientre junto con la perla de Shikon. Ambos habían protegido al ser que llevaba en él vientre. Maldijo por lo bajo apretando con furia ambos puños, al parecer él cristal Márvo ya no le serviría. Recupero la compostura lo mas que pudo cuando miro los ojos enrojecidos del príncipe del Oeste, para su mala suerte de nueva cuenta sus planes tenían que cambiar y mas cuando aun le quedaba la duda respecto al cachorro. Tendría que esperar, no solo para poder ver con sus propios ojos que aquel cachorro en verdad no era de él, si no que también tendría que pensar como recuperar ambas perlas, ahora que las dos estaban en manos enemigas.
-Tenia pensado que hoy todo se acabaría. Sin embargo parece ser que aun no ha llegado él momento. Mi ángel te juro por nosotros que la próxima vez que nos encontremos todo acabara, ya no habrá un después. Por cierto deberías de tener mas cuidado con los tanukis - Miro hacia su sirvienta - Kykio ¡Vamonos!.
-¡No! ¡No de nuevo! - Grito la sacerdotisa - ¡Estoy harta de que tus estúpidos planes siempre fallen! Eres un idiota - Lo señalo con rabia - ¡Yo misma terminare con esa maldita! - Dijo antes de sacar un arco y flecha y romper la barrera que él cristal Márvo y la perla de Shikon habían creado momentos atrás. Kagome levanto su mano derecha y antes de que la flecha la alcanzara la detuvo fácilmente. Respiro un par de veces con tranquilidad al saber que su bebé se encontraba bien y regresando a la realidad sonrió. Después de un largo tiempo por fin arreglaría cuentas con la asesina de su familia.
-No interfieran ¿De acuerdo? - Advirtió a sus amigos sin siquiera mirarlos - Le llegó su final a esta perra - Sonrió con arrogancia cambiando su traje de pelea - Pedirá clemencia.
