Carlisle POV

Esto era humillante.

En mis 300 años y pico de existencia, me hubiese imaginado e este tipo de situación. Incluso, ni siquiera en el consultorio, en el que, por algún caso muy especifico, tendría que hacerlo.

No. Yo, Carlisle Cullen, rebajado a acomodar ropa. De mujer.

Y no era solo tener que sacarla de los cajones, y doblarlas. Claro que no. Tambien debia catalogarla por color. Estupendo.

En esos momentos me encontraba luchando en la habitación de mi querida hija Alice. Y digo luchando, porque jamas pense que aquí dentro guardase tanta ropa; creia que todo lo que compraba (casi todos los dias), era compensación de lo que tiraba (que pasaba cada mes). Pero me equivoque. Todo, todo estaba alli dentro. Y era demasiado.

Estaba catalogando el color blanco, hipotéticamente su color preferido. Y digo hipotéticamente, porque el 80 de su ropa era blanca. Ya habia catalogado el color amarillo, verde, y rojo (de lo cual habia muy poco) y no habia encontrado nada raro. Esto era en si un infierno.

La ropa interior era lo ultimo. No queria abusar de toquetear mas de la cuenta la ropa intima de mi hija, por mas de que eso fuera solo una fachada; estaba prácticamente seguro, de que todo esto habia sido por eso: para verme a mi nervioso con la ropa interior. Por suerte, no podia darles el gusto de verme ruborizado. Esa era una de las maravillosas ventajas de ser un vampiro.

Mientras doblaba camisetas blancas de todas las telas habidas y por haber, pensaba en el primer grupo de prendas que habia tenido que acomodar: las de Esme.

Por suerte, era mi mujer. Por suerte, ella se apiado de mi, y me ayudo. Aun en contra de los designios de Alice y Rosalie, quienes estaban comodamente sentadas en el sillon del piso inferior.

Si hubiese sentido frio, una corriente hubiese atravesado toda mi medula espinal. Me daba panico el solo hecho de pensar en mi segunda hija, Rosalie…que demonios tendria dentro de esa habitación, conociendo de antemano los…pasatiempos productivos de ella y mi otro hijo, Emmett…era algo en lo que realmente no queria pensar.

Estaba, pacientemente esperando que el medico que existia en mi interior fuese reclamado por el hospital de este pueblo.

Mire por enesima vez mi biper y mi celular. Ninguno sonaba.

Resignado, segui catalogando la ropa blanca de mi amada hijita.


Edward POV

Era cierto. Emmett tenia razon. Bella se veria hermosa en toda esa lenceria delicada que habia comprado para ella. Pero…como demonios iba a darsela?

En el camino, mientras Emmett habia empezado a cantar (a los gritos) una cancion repugnante de algo llamado Rock moderno (solo me gustaba el de los 70, nada mas), y conducia de tal manera el jeep, que me golpee varias veces la cabeza contra el techo, y Jasper quedo, como consecuencia hundido en el mar de bolsas ( luego de 10 minutos de viaje, decidio darse por vencido en su batalla por acomodarlas, luego de que un sostén que iria para Alice le saltara en la cara y casi rompiese la puerta contraria de la patada presa del panico), indique a Emmett que me dejase en casa de Bella.

Luego de unos fatidicos 15 minutos, en los que revolvimos cada una de las bolsas en busca de la que yo queria, mas los kilos de carne, que en mi opinión eran pocos, mas unas pequeñas bolsas mas, y me dispuse a entrar a su casa.

Lo ultimo que senti, y que anote en mi agenda "asesinar después" mental, antes de abrir la puerta, fueron los pensamientos pecaminosos de Emmett con Bella en la ropa interior que habia comprado, y las descargas de lujuria de Jasper, regalo suyo de cortesía.

Dios mio, se notaba que Bella estaba arriba. La cocina estaba mas desolada que de costumbre, y habia algunos platos sin lavar. Me extraño esa conducta en mi amado angel, ya que solia ser bastante prolija.

Deje las bolsas con vestimenta sobre la mesa, y me dispuse a acomodar lo demas dentro de la heladera y los mostradores. Esperaba con todas mis fuerzas, que a Bella todo este tema de la venganza femenina se le pasase pronto. Demasiado estrés para mi cansado pensamiento.

- Buenas noches, Bella.- salude cordialmente. Ella nunca aprendia. Sabia que la sentia acercarse, pero aun asi caminaba sigilosa por la cocina.

- Oh, demonios Edward! No puedes dejar tus poderes para ocasiones de peligro extremo, y dejarme intentar sorprenderte alguna que otra vez?.- comento haciendo un mohin que me resulto de lo mas tierno. Termine en ese momento de acomodar la carne (que por alguna razon no entraba en la heladera…no comprendia, era demasiado pequeña), y me acerque hacia ella.

- Ese gesto en tu rostro es adorable.- la abrace, y comence a hacer mi actividad preferida, besar su cuello. Levante el rostro para besarla…estaba empezando a hiperventilar.- y ese rubor en tu rostro…es sumamente apetitoso.

- Sabes? Te extrañe.- me dijo mientras se apoyaba en mi pecho.

- Y yo a ti? Se me hizo totalmente insoportable el tiempo que estuve afuera.- lo dije, mientras la besaba nuevamente. Sabia que Charlie aun no habia llegado, que estaba de guardia hasta tarde (ya era tarde) , por lo que podiamos darnos el lujo de hablar o hacer lo que quisieramos.

- Pero seguro te divertiste! Dime, compraste algo mas que comida?.- le brillaron los ojos.

Lo sabia. Sabia que, Alice habia visto que yo compraba la ropa, y por ende, habia puesto de sobreaviso a Bella, quien ahora me reclamaba a mi. Mi delirio de persecución se disparo a velocidades impredecibles…no podia creer lo rapido que funcionaba. Yo no era tan exagerado y perseguido. Menos cuando se trataba de Bella.

- Lo dices pro algo en especial?.- trate de tantear el terreno. No me iba a agarrar deprevenido.

- No, por nada en especial. Solo pense que quizas hubieses visto algo que te haya gustado, no se…- lo dijo un poco desilusionada. Me dio, hasta cierto punto, pena, ver a mi angel decepcionado.

- En realidad, compre algunas cosillas…nada demasiado exagerado.- si no hubiese sido vampiro, estaria sudando como una bestia.

- A si? Que compraste para mi?!

En ese preciso instante, sono un reloj, creo que de la sala de estar, que anunciaban las 11 de la noche. Demonios…por que habiamos perdido tanto tiempo? Ni queria pensar en el pobre de mi padre…mas de 10 horas en…eso…

Ahí fue cuando Bella vio las bolsas apoyadas sobre la mesa, y maldije no haberlas escondido. Mas rapido de lo que previ, Bella se lanzo sobre las bolsas, y corrio escaleras arriba, mientras sentia el motor de un auto estacionarse afuera. Genial, Charlie habia llegado en el momento justo.

Y Bella me habia robado las bolsas. Y quien sabia que ideas raras habia puesto mi hermana en su inocente cabeza.

Tan rapido como pude, subi las escaleras para que Charlie no me viese.

Tenia miedo…mucho miedo.


Carlisle POV

Realmente, ya las 10 de la noche, estaba traumado. Pero en el peor sentido de la palabra.

Habia terminado todo mi "labor", sacando, eligiendo, catalogando, y doblando ropas femeninas. Habia encontrado ropa "vieja" en opinión de Alice y Rosalie, que solo tenian 3 mese se antigüedad. Se me ordeno ponerlas en una bolsa…una bolsa que en esos momentos Emmett revolvia con descaro.

Pero no por eso me encontraba traumado. Sino por todas las cosas que habia supuesto encontraria en la habitación de Rosalie. Dios santo y la Virgen querida…

Lo que Rosalie catalogaba de ropa interior, yo lo catalogaba de pequeñas tiritas de tela. Era espectacularmente pequeña, no podia creer que usase eso. Y encima, el color predilecto era el rojo. Quizas a mi hijo le gustase ese color…

En esos momentos, mientras Emmett revolvia en la bolsa, y Esme me ayudaba a sobrellevar mi estado sentandose al lado mio, observaba como Rosalie estudiaba con entusiasmo lo que su marido habia comprado para ella (que creia yo eran mas pequeños trapos rojitos), y Alice felicitaba a su marido por sus excelentes elecciones. Por lo menos, estaban felices. No queria ni siquiera pensar que me hiciesen acomodarlas.

- Oh, Dios Rosalie, no hablaras en serio.- dijo Emmett con la cabeza dentro de la bolsa. Después de un movimiento brusco, salio, con dos pares de sostenes en las manos, y uno atravesado en funcion de gorra en su cabeza…me daba vergüenza ajena.- no puedes tirar "este" sostén! Demasiados recuerdos, cariño!!.- parecia que de no ser vampiro se largaria a llorar.

- Pero bueno, mira el lado bueno. Ahora tenemos mas ropa para jugar…que te parece?.- le exibio un juego de corpiño y bragas muy…llamativo, de color rojo.

- Mmm, mirandolo asi…puede ser. Pero antes que nada, debo hacer un testeo de calidad.-

Diciendo eso, tomo a Rosalie en sus brazos con bragas, sostén y todo, y la llevo a velocidad vampirica a su habitación a hacer ni queria imaginarme que.

Mi mujer tomo mi mano.

La mire.

Me sonrio. Todo habia sido por ella...ahora que lo veia, habiamos sido muy egoístas con ella. Siempre lavando, planchando y doblando toda esa ropa que yo tuve que presenciar… realmente, ahora entendia todo.

- Por que no subimos, asi descansas?.- dijo dulcemente.

Sin importarme que tanto Alice como Jasper hubiesen empezado a "expresarse" su amor mutuo delante nuestro, ni tampoco el hecho de que ya empezaban a escucharse ruidos "raros" en la parte superior de la casa, ni que mi hijo mayor en esos momentos estuviese sufriendo alguna jugarreta de Bella (porque sabia, por la cara de Alice que asi era), subi con mi esposa a mi habitación.

No podria dormir, pero si descansar.

Solo esperaba que durara mucho. Mucho tiempo.


Holaaa!!

espero que les haya gustado! jajaja pobre Carlisle, ya veremos si tiene que acomodar o no la ropa nuevaXD

ya saben: los reviews son mi sueldo y la manera en la que se que les gusta y quieren que lo continue

nos leemooos!

:Alice: