CAPITULO 42.

(CAPÍTULO FINAL)

ADVERTENCIA:CAPÍTULO LARGO.

Sesshomaru miro de abajo hacía arriba a aquel misterioso niño, levanto una ceja con curiosidad al ver que la capucha de su sudadera le cubría el rostro. Tenía que descubrir en ese momento ¿Quien era ese niño?. Así que con esa pregunta en su mente decidió sacar y jugar su mejor carta.

-¿A quién de los que habitaban esta casa conocías? - Lo miro con seriedad y con mucho detenimiento. A pesar de que no era capaz de ver su rostro, quería escuchar su voz y la forma en como se expresaba para ver si lo que respondía era cierto o no - Si quieres saber quienes somos y que somos, primero tienes que responder. Solo así sabremos si podemos confiar en ti - Completo Sesshomaru al ver que el chico se resistía a responder su primera pregunta. El niño soltó una pequeña carcajada y comenzó a caminar en circulo rodeando a la familia.

-¿Por que debería responder, cuando puedo terminar con ustedes en un abrir y cerrar de ojos? - Tsukasa y Yumiko rugieron y fruncieron el ceño ante las palabras del niño.

-¿Porque estas tan seguro de eso? - Cuestiono Yumiko.

-No estabas hace unos segundos abajo - Respondió con rapidez el niño.

-Si no quieres responder esta bien - Hablo Sesshomaru comenzando a perder la paciencia - Supongo que por lo menos puedes decirnos tu nombre ¿Cierto? - Intento una vez mas.

-¿Cual es el tuyo? - Sesshomaru apretó ambas manos tratando de reunir toda la paciencia que le quedaba. Este niño era peor y mas listo de lo que esperaba. Sin embargo si salia vivo de ahí a quien debería de agradecerle e inclusive ponerle un altar sería a su difunta Kagome, ya que si no fuera por su recuerdo y todas las enseñanzas que ella le había dejado en vida, desde hace varios minutos sabría todo lo que cruzaba por su cabeza. Dio un largo suspiro y respondió no muy amable.

-Mi nombre es Sesshomaru - El niño se detuvo de golpe y miro en dirección al daiyokai.

-¿Estas seguro? - Todos los presentes miraron con curiosidad el cambio tan repentino del niño.

-¿Me conoces? - Cuestiono el príncipe dando un paso al frente.

-Mi...mi nombre es Shunji.

-¿Shunji?

-¿Que sucede padre? ¿Conoces a este humano? - Pregunto Tsukasa al ver la reacción de su padre al escuchar el nombre del niño. Sin embargo Sesshomaru no le respondió, mantenía la mirada fija en ese niño quién de nueva cuenta hablo.

-¡Vaya, esto si que es increíble! Yo siempre escuche historias sobre el gran lord de las tierras del Oeste - Menciono con emoción Shunji - ¡No puedo creer que en verdad exista? ¿Por que si es usted, verdad? - Espero una respuesta, pero Sesshomaru aún parecía absorto en sus pensamientos - Bueno tiene que ser usted - Shunji comenzó a acercarse a el youkai - Tiene las mismas características de las que oí hablar: cabello largo plateado,las marcas que lo autentifican como un daiyokai puro, la estatura, y... - Paro en seco al ver la espada del príncipe - ¡Tenseiga y bakusaiga! - Dio un paso hacía atrás y se inclino - ¡Es un placer conocerlo lord Sesshomaru! ¿Podría enseñarme algunas técnicas? - Shunji hablaba con emoción y excitación sin darse cuenta de las expresiones de desconfianza e incredulidad de los youkais.

-¿De que estas hablando? - Yumiko dio unos pasos al frente y tomo al chico de sus ropas - ¿Acaso eres un espía? ¡¿Quien te envío?! - Sus ojos comenzaron a tornarse rojizos.

-O...oye tranquila - Pronuncio con nerviosismo Shunji colocando ambas manos en frente.

-¡Habla! - Ordeno Yumiko.

-Déjalo - Intervino Sesshomaru después de tomarse unos minutos para procesar la información que había escuchado.

-Pero... - Se quejo Yumiko, pero al ver la mirada de su padre no le quedo de otra mas que soltarlo.

-Disculpa mi intromisión - La voz de Tsukasa tomo la palabra - Es solo que me causa un poco de curiosidad algo que mencionaste hace unos momentos ¿Como esperas que mi padre te enseñe algunas técnicas si eres humano? - Sesshomaru se mantuvo en silencio al querer saber una de las tantas cosas que quería saber acerca del niño. No era para sorprenderse que Tsukasa había formulado una pregunta de esa índole, después de todo su hijo se caracterizaba por eso. El era bastante perspicaz para muchas cosas, una de las cosas por las cuales sus hijos se diferenciaban.

-Yo no soy humano - Sesshomaru frunció el entrecejo. Era evidente que no era un simple humano, eso le quedo claro desde un principio - Soy igual que ustedes.

-¿Que? - Sonrió Yumiko al escuchar tal disparate - En verdad se volvió loco - Cruzo los brazos. Mientras que Shunji colocaba apenado una mano en su cabeza.

-En realidad soy igual que lord Sesshomaru - El nombrado acentúo mas su ceño.

-Demuéstralo - Una vez mas Tsukasa pareció adivinar los pensamientos de su padre.

-¿Ahora? - Pregunto Shunji.

-¿No puedes? - Cuestiono con burla Yumiko.

-No es eso. Es solo que es peligroso hacerlo dentro - Explico el chico - ¡Vayamos fuera! - Los alentó comenzando a caminar hacía el patio trasero del templo. Una vez fuera todos los Taisho se detuvieron y miraban con mucha curiosidad las acciones del tal Shunji. Sesshomaru cruzo los brazos cuando comenzó a ver que el chico se quitaba su capucha y sudadera. Sin embargo cuando se despojo de esta enseguida se cubrió la cara.

-¡Y ahora que! - Grito molesta Yumiko comenzando a caminar hacía el niño - ¡Maldita sea quítate las manos de encima! - Ambos comenzaron un forcejeo.

-Me da mucha vergüenza.

-¡Sabemos que eres horrible de todas formas!

-¡No soy horrible! - Se quejo el niño continuando el forcejeo.

-¿Y entonces que es? - Pregunto exasperada la pequeña youkai.

-Nunca había conocido a personas que tuvieran el mismo tono de ojos que los míos - Ante lo dicho Sesshomaru se sorprendió y comenzó a caminar hacía su hija y el chico. Tenía que ver por el mismo si lo que decía aquel niño era cierto. Llego a ellos y sujeto la muñeca del niño usando la fuerza necesaria para que este le mostrara su rostro.

-¡Ábrelos! - Exigió el daiyokai al ver que aún mantenía los ojos cerrados. El chico dio un leve respingo cuando escucho la voz autoritaria del youkai, fue por eso que con lentitud comenzó a abrir sus ojos. Sesshomaru y los demás dieron un paso hacía atrás al ver que Shunji no mentía. Los mismos ojos dorados que ellos portaban y de los que creían solo el linaje de los Taisho podían heredar se encontraban en ese mismo niño que según el mencionaba era como ellos.

-¿Como es posible? - Susurro una sorprendida Yumiko.

-¿Que sucede? ¿Por que todos de repente parecen muy sorprendidos? Les dije que era como ustedes - Shunji comenzó a cohibirse y a retroceder.

-Eso es lo extraño - Dijo Tsukasa tratando de sonar tranquilo - No detectamos signos de que eres como nosotros. Sin embargo tienes el mismo color que se supone solo nuestra linea de sangre porta. Podrías explicarnos ¿Como puede ser posible?

-Yo...yo no lo se. ¡Les juro que no tengo idea de lo que están hablando! - Trato de explicarse con nerviosismo - Yo creí que era común el color de mis ojos en los youkais. Sobre lo otro mi...mi madre me enseño a ocultar mi youki con el de un humano - Enseguida su youki comenzó a hacer acto de aparición, pero no solo eso su cabello que antes era de un color negro comenzó a tener algunos destellos plateados - ¡Ya lo vieron! - Sesshomaru abrió los ojos con sorpresa y sin esperar mas apareció enfrente del niño y de nueva cuenta lo tomo de su muñeca.

-¡¿Quien te contó sobre mi?! - Grito el daiyokai.

-Mi...mi...madre - Respondió nervioso ante la imponencia del gran youkai.

-¡¿Quién es tu madre?! ¡¿Cual es su nombre?! ¡¿Donde se encuentra en este momento?! - Sus ojos se enrojecieron al momento que apretaba su agarre. El niño solo lo miraba con temor y sin querer unas lágrimas comenzaron a caer de sus ojos, ya que no entendía ¿Cual era el problema? ¿Por que de un momento así se comportaban así con el? Había sido por que les dijo que era como ellos. Su madre siempre le repetía que era muy valiente, inclusive el mismo sabía que era verdad nunca temía a nada. De hecho hace unos minutos cuando recién vio a los youkai los enfrento con valentía, pero en ese momento sentía algo muy extraño instalándose en su pecho. No sabía que era pero "eso" comenzaba a hacerlo sentir muy extraño y sensible - ¡Habla! - Un hilillo de sangre escurrió de su muñeca por todo su brazo. El estallo.

-¡Kagome! ¡Kagome es el nombre de mi madre! - Sesshomaru lo soltó enseguida. ¿Tenía que ser una broma cierto? Seguramente era alguien con el mismo nombre. Con la respiración agitada coloco su mano en su frente tratando de tranquilizarse. Dirigió de nueva cuenta su mirada a un niño que lo miraba confundido y comenzó a repasar lo sucedido: el niño era claramente un youkai, al parecer sabía algo de magia espiritual para poder hacerse pasar por un humano, esos ojos eran iguales a los suyos, el cabello tenía algo de el también, esa expresión que estaba haciendo era exactamente igual a la que ponía su querida Kagome y su nombre era Shunji, el nombre que pensaban ponerle ambos a su próximo descendiente. Todo encajaba... Todo, excepto que Kagome estaba muerta. Pero entonces ¿Que estaba pasando?

-¿En donde esta tu madre? Necesito hablarle por unos momentos -Trago saliva al terminar de decir esas palabras.

-Ella me dijo que esta vez tardaría mas en llegar a casa. Usualmente cada año, justo en este día ella visita un árbol que esta cerca del parque. Pero hoy me dijo que iría a visitar al original. Lo siento pero no creo que hoy pueda verla - Explico Shunji con un poco de timidez.

-Cada año justo en este día - Repaso el daiyokai en un tono de voz bajo - Muéstrame el árbol que visita cada año - Lo miro con un poco de desesperación.

-¿Que esta pasando padre? - Miro de reojo Sesshomaru a su hija, quien lo miraba con preocupación.

-¿No estarás pensando que se trata de nuestra madre, o si? - Esta vez fue su hijo quien hablo. Sin embargo el solo les dio una rápida mirada y comenzó a caminar hacía Shunji.

-Vamos - Dijo Sesshomaru al niño, quien solo asintió con miedo -Supongo que puedes volar ¿no?

-Si, pero mamá me ha dicho que no lo haga aquí - Enseguida se gano una mirada fría del príncipe - Sin embargo siempre existen maneras de que no nos vean - sonrió nerviosamente.

-¿Que esperas? - Pregunto de nuevo Sesshomaru al ver que no avanzaba.

-Tiene mucho que no lo hago - Sesshomaru soltó un poco de aire, se acercó y lo cargo comenzando a acelerar - ¿Donde se encuentra? - Pregunto. Shunji pareció comprender a que se refería y señalo un punto fijo. Sesshomaru y sus hijos que iban atrás de el aumentaron la velocidad y cuando menos lo esperaban se encontraban aterrizando en un área verde, con un solo árbol a unos cuantos metros. Sesshomaru camino hacía el y se detuvo debajo del enorme árbol, comenzó a mirar por todo los alrededores y una vez reconoció el lugar abrió los ojos con sorpresa. Si quitaba aquel parque que se encontraba enfrente y quitaba unos cuantos edificios que se encontraban mas lejos el lugar era nada mas y nada menos que el lugar donde le había propuesto matrimonio a Kagome. Tenía que verla, tenía que ver a esa mujer con sus propios ojos ¿Pero como? Según el niño tardaría en llegar por que iría al lugar original...Paro sus pensamientos en seco ¿Lugar original? miro el árbol de arriba hacia abajo - El sengoku - Susurro y enseguida tomo al niño en sus brazos - ¡Andando! - Dijo a Tsukasa y Yumiko quienes comenzaron a seguirlo de nueva cuenta al templo. Así como había sucedido momentos atrás llegaron en un abrir y cerrar de ojos y un poco confundidos por la actitud de su padre lo siguieron esta vez hasta el pozo donde habían llegado.

-¿Nos vamos ya? - Cuestiono la niña con un toque de reproche.

-Entra - Fue la respuesta que escucho de su padre.

-¿Piensas llevarlo con nosotros? Dudo que pueda atravesarlo.

-Empiezo a creer que es posible - Comento Tsukasa mirando al niño - ¿Por que no lo intentas? - Le sonrió.

-¡Tu también! - Le reprendió Yumiko con el ceño fruncido - Como sea, me iré primero - Fue lo último que dijo la youkai antes de arrojarse al pozo.

-Vamos inténtalo - Lo animo una vez mas. Shunji sonrió con un poco mas de confianza y se acerco a la orilla del pozo.

-Espero que mamá no se moleste - Pronuncio entre dientes Shunji y se arrojo, siendo rodeado al instante por miles de luces. Tsukasa por su parte solo sonrió y miro a su padre.

-Algo me dice que la madre de ese niño tiene mucho que ver en esto. Pensé que solo nosotros eramos capaces de atravesar el pozo.

-Lo sabremos en cuanto veamos a esa mujer - Comento Sesshomaru arrojándose al pozo.

Una vez Sesshomaru toco su mundo, un aroma dulce lo embargo. Esta vez sin mirar y esperar alguna indicación o pregunta de los niños, se puso en camino a tan ansiado lugar. Estaba demás decir que miles de pensamientos pasaban por su mente, pero el único que le importaba en ese momento era llegar a el lugar en donde le había propuesto matrimonio a su Kagome. Aterrizo cerca del árbol y comenzó a avanzar a grandes zancadas, pero sin querer comenzó a hacer mas lentos sus pasos cuando a lo lejos vio la silueta de una mujer mirando el atardecer que comenzaba a llevarse a cabo. Llevaba un vestido color perla, largo, con una abertura en el muslo derecho, sin mangas, con un escote pronunciado, cinturón dorado en la cintura y bordado en la parte de la cintura para arriba. El cabello negro suelto le llegaba donde terminaba su espalda y tanto el cabello como su vestido se ondeaban con el viento. Cuando estaba a unos cuantos metros de ella la observo girar un poco su cabeza y fue cuando reconoció ese hermoso perfil. Era ella, ¡Era su Kagome! ¿Como era posible? Reacciono cuando por fin aquella misteriosa mujer giro por completo dándole la cara.

-Sesshomaru... - Sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo cuando escucho su voz - Ha pasado mucho tiempo ¿Cierto? - En cuanto escucho y miro la sonrisa que le regalaba, no perdió mas tiempo y corrió a abrazarla.

-Por favor, dime que no es un sueño - Cerro los ojos con fuerza tratando de contener las lágrimas. Se aparto lo suficiente para poder mirarla y la tomo del rostro con ambas manos - ¿En verdad eres tu? ¿Eres mi Kagome? - La miro con un poco de temor al aún dudar que en verdad fuera la autentica Kagome.

-¡Por supuesto que soy yo! - Sonrió con lágrimas en los ojos - ¿Acaso existe alguien mas con esta cara y estas curvas? - Trato de bromear a pesar de que las lágrimas seguían cayendo. Sesshomaru no pudo evitar sonreír ante lo dicho por su mujer.

-No existe nadie mas perfecta para mi que no seas tu- Junto su frente con la de ella y aspiro su dulce aroma. Por fin comenzó a sentir que lentamente todo lo que creía haber perdido cuando Kagome se fue, regresaba con mas fuerza. Cerro los ojos una vez mas y esta vez sin poder evitarlo una lágrima resbalo por su mejilla.

-Sesshomaru perdóname - Susurro Kagome limpiando la lágrima de su amado con suavidad. Sesshomaru abrió los ojos y la miro dulcemente al mismo tiempo que sujetaba la mano con la que lo había limpiado.

-No tengo nada que perdonarte. Soy yo el que debería de pedirte perdón. Te falle a ti y a nuestros cachorros - Se detuvo y beso el dorso de su mano - Sin embargo nada de eso me importa ahora si estas aquí, ¿Tienes idea de la falta que me hiciste? - Esta vez decidió ser sincero y mostrarle sus verdaderos sentimientos. Jamás volvería a retener todo lo que en verdad deseaba hacer, decir, bromear, sonreír, jugar, enojarse y demás cuando ella estaba frente a el. Definitivamente no volvería a cometer el mismo error dos veces, al menos no con ella. La mujer que mas amaba - Si no hubiera sido por Tsukasa y Yumiko yo...no se que hubiera sido de mi - Una vez mas la atrajo a el en un fuerte abrazo. En verdad la había extrañado como jamás pensó que extrañaría a alguien y tenerla en sus brazos en esos momentos en verdad lo hacía feliz, incluso sentía que había renacido. De ahora en adelante quería pasar el resto de su vida haciéndola feliz a ella y a sus cachorros, por que se lo merecía ¡Por que ambos se lo merecían! después de pasar por todas las pruebas que pasaron para estar juntos y si habían soportado incluso la misma muerte, nada los detendría de ahora en adelante. Por que para eso viviría para ser felices.

-Has cambiado Sesshomaru - Menciono la youkai mirándolo a los ojos con una sonrisa.

-No creo que sea eso, mas bien creo yo que lo que ha pasado me ha enseñado a ser mas sincero con las personas que amo - Sonrío acariciando su mejilla.

-Bueno...En realidad no me importa mucho si solo me lo demuestras a mi.

-¿A si? Y se puede saber ¿Por que?

-Por que me agrada ser la única que conoce esa parte de ti - Se alejo un poco,cruzo los brazos e inflo sus cachetes - ¿Te imaginas a cuantas mujeres voy a tener que matar si se acercan a ti por mostrar ese lado tan romántico? ¡Aish! solamente de pensarlo me hierve la sangre - Sesshomaru sonrío seductoramente y comenzó a arrinconarla en el árbol.

-Ya te dije que ninguna mujer se compara contigo - Una de sus garras comenzó a descender poco a poco por su cuello hasta el inicio de su escote. Kagome paso saliva con nerviosismo y Sesshomaru se acerco a su oído - ¿Acaso alguien mas sería capaz de seducir al Señor de estas tierras con un simple vestido?

-¡Por supuesto que no! - Respondió Kagome con nerviosismo al sentir el aire caliente de su aliento golpearle su oreja de una forma exquisita.

-Solo hay dos cosas que quiero hacer en este momento. Una: quiero arrancarte ese vestido en este momento y la otra - Se alejo de ella y la tomo de la barbilla - Quiero besar esos labios que me vuelven loco - Una vez termino, la acerco y junto sus labios con los de ella. La mano que tenía en su barbilla la movió hábilmente hasta su nuca para profundizar el beso y con la otra la sujeto de la cintura para desaparecer cualquier espacio que quedara entre ellos. Kagome por su parte hizo lo propio al rodearlo de su cuello. Era un beso demandante, pero sin duda era un beso en el cual ambos demostraban cuanto se amaban. Sin necesidad de decir mas palabras ambos entendían lo mucho que se habían extrañado, lo mucho que sufrieron al sentirse lejos uno del otro, las lágrimas que derramaron, pero sobre todo entendían lo felices que se sentían al estar así de juntos. Demostrando su amor como muy pocos tienen la suerte. Sin palabras.

-¿Papá/Sesshomaru/Madre? - Varias voces se hicieron presentes, causando que la atmósfera que se había formado entre Sesshomaru y Kagome se desvaneciera deshaciendo la unión de sus labios.

-¡¿Que esta pasando?! - Yumiko se acerco muy molesta - ¡¿Quien es esta mujer?! - Señalo a Kagome.

-Yumiko cálmate. Dejemos que padre nos explique - Llego Tsukasa a tratar de tranquilizar a su hermana.

-¡Al diablo las explicaciones Tsukasa! - Se quito el agarre de su hermano con brusquedad y miro a Kagome con rencor - ¿Sabes cuantas mujeres han estado con mi padre en todos estos años? - Kagome un poco sorprendida negó con la cabeza - ¡Ninguna! Y ¿Sabes por que? ¡POR QUE YO NO LO HE PERMITIDO! - Grito mirándola de arriba hacia abajo - ¡Diablos! Esta mujer es muy hermosa - Menciono entre dientes - Admito que eres la mejor hasta ahora - Paso su cabellera con egocentrismo hacia atrás - Pero dudo que puedas vencerme en un duelo cuerpo a cuerpo.

-¿Que estas diciendo? - Tsukasa se coloco enfrente de ella con nerviosismo. Sin embargo Yumiko lo ignoro y lo rodeo para poder mirar a Kagome quién sonrió con ternura. Observo que su padre y ella se dieron una rápida mirada que la hizo sonrojar de alguna manera y hablo.

-¿Que esperas, no eres capaz de hacerlo tu mujer sin escrúpulos?

-¡Lo haré! Te demostrare que esta mujer sin escrúpulos es la mas indicada para estar a lado de tu padre - Sonrío con cierta diversión al ver el vivo retrato de Sesshomaru en su hija. Si fuera por ella preferiría correr hacía sus hijos y mencionarles que ella era su madre. Pero eran tantas cosas que tenía que explicar que necesitaba que estuvieran todos presentes. Inu-No-Taisho quién había llegado acompañado de sus hijos, se había mantenido reprimiendo el hecho de bombardearla con miles de preguntas, agregando que también se encontraba sorprendido.

-¡Que estupidez! Voy a hacer que te arrepientas de tus palabras - Salió de su ensimismamiento al escuchar la molesta voz de su hija. Se hizo a un lado al esquivar un golpe directo que la niña se había atrevido a hacer. Afortunadamente sabía el alcance que poseían sus hijos, fue por eso que el esquivarla fue fácil, a pesar de la rapidez que poseían los tres. Uno, dos, tres, cuatro, cinco veces mas esquivo el ataque de la niña con facilidad, provocando que Yumiko se molestara y atacara esta vez con su látigo color negro. Pero antes de que su látigo alcanzara a su oponente una kekai poderosa lo repelió - Maldita sea - Apretó ambos puños la youkai y sus ojos cambiaron de color - ¡TE MATARE! - Grito con furia dispuesta a mostrarle todo su poder. Mas sin en cambio se detuvo al ver a su tío Inuyasha,Miu,Tora,Hayate,Sango,Miroku,Shippo y Rin se abalanzaban sorprendidos y con lágrimas en los ojos sobre la mujer.

-¡¿Kagome, eres tu?! - Escucho Yumiko decir a su tío - Giro a ver a su hermano con confusión y hablo - ¿Como fue que la llamó el hanyo? - Su hermano la miro con el mismo semblante que ella poseía y antes de que su hermano dijera una palabra,Sesshomaru se acercó con Kagome tomados de la mano.

-Entonces es verdad - Tsukasa hablo en voz baja mirando a Sesshomaru quién solo asintió. Enseguida giro su cabeza para poder mirar a la mujer que se encontraba a lado de su padre.

-Mi nombre en el lugar donde hace unas horas se encontraban es Kagome Higurashi - Los ojos de Kagome comenzaban a nublarse - Pero mi nombre aquí es...Kagome de Taisho, pareja de su padre, princesa de estas tierras y del Este y...su madre - Tanto Tsukasa y Yumiko abrieron los ojos de sorpresa y se quedaron estáticos tratando de procesar la información.

-Pe...pero mamá esta...

-Lo se - Interrumpió Kagome a su hija con la voz ronca - Todos pensaron que estaba muerta, pero no fue así - Unas lágrimas comenzaron a caer de sus ojos - En cuanto me di cuenta que no había muerto quise decircelos, pero no podía hacerlo hasta recuperar todos mis poderes y energías. En verdad lamento tanto no verlos crecer todos estos años - Se dejo caer de rodillas cubriendo su cara con las manos - Por favor perdonenm... - Se callo cuando sintió a sus dos hijos rodearla en un abrazo.

-¡No tienes que pedirnos perdón, sabemos que lo que hiciste fue para protegernos! - Sollozo Yumiko - ¡Perdóname por llamarte mujer sin escrúpulos! - Se lanzo de nueva cuenta a los brazos de Kagome llorando como una bebe.

-Yumiko tiene razón no tienes por que pedirnos perdón embargo te extrañamos muchísimo - Tsukasa sonrío e imito a su hermana.

-Mis niños - Kagome Sonrió y les acaricio el cabellos a ambos con cada una de sus manos - A mi también me hicieron tanta falta - Levanto la mirada y miro a un sorprendido Shunji - Pero hay algo que necesito decirles a todos - Respiro para tratar de tranquilizarse, se levanto siendo seguida por sus hijos y extendió la mano a Shunji quién la tomo con nerviosismo. Esta vez miro a Sesshomaru y comenzó a hablar - Sesshomaru - Trago saliva - El es Shunji - Tomo al niño de sus hombros - Y es nuestro tercer hijo.

-¡¿Queeeee?! - Gritaron todos los presentes quienes escuchaban atentamente lo que Kagome decía.

-¿Nuestro hijo? - Cuestiono Sesshomaru con evidente sorpresa - Pe...pero

-Así es - Interrumpió Kagome - Una de las razones por las cuales no pude romper el vinculo aquella vez fue por que utilice demasiada energía para proteger a nuestros hijos, ya que temía que algo malo pudiera pasarles. Sin embargo otra de las razones fue por que estaba embarazada. Lo descubrí sin querer unos días antes de que peleáramos. Yo pensaba darte la sorpresa cuando todo acabara, pero nunca conté con que el hechizo temporal que use para romper el vinculo por cierto tiempo determinado durara menos de lo esperado. Discúlpame por no decírtelo en su momento y por escondértelo, pero es un milagro que la perla de shikon también lo haya salvado a el - Kagome giro a su hijo y lo miro a los ojos - También perdóname por no decirte acerca de tu padre y de tus hermanos, pero ya que tu también fuiste salvado por la perla de shikon tenías que permanecer conmigo hasta este momento sin ser visto por nadie de esta época. Aún así ¿No estas feliz de que el youkai que tanto admiras sea tu padre? - El niño solo asintió y se limpio las lágrimas con la manga de su sudadera. Dio la vuelta y camino hasta Sesshomaru deteniéndose a unos cuantos centímetros de el.

-Soy Shunji Higurashi es un honor para mi tener a alguien como usted como mi padre - Se inclino con respeto.

-Te equivocas - La voz de Sesshomaru hizo que Shunji lo mirara a los ojos con temor - Tu nombre no es Shunji Higurashi - Sonrió levemente - Es Shunji Taisho tercer hijo del Señor de estas tierras, príncipe y mi hijo - Shunji sonrío ante lo dicho por su padre y sin poder aguantarse mas se abalanzo a el y de nueva cuenta comenzó a derramar lágrimas de se sorprendió un poco al principio por ser abrazado tan de repente, pero después de unos segundos poso una de sus manos en la cabeza del niño. Si fuera el Sesshomaru de antes jamás le hubiera pasado por la mente hacer ese tipo de demostraciones en publico, pero tal como lo había estado pensando desde que Kagome regreso, esta vez las cosas serian diferentes. Además que tipo de padre sería si le niega un abrazo a su hijo, quién por todos estos años solo a tenido la figura materna de Kagome.

-Esto si que es inesperado - Comento Yumiko acercándose a su padre y Shunji - Otro hermano - Dijo causando que Shunji rompiera el abrazo con Sesshomaru y le diera la cara a la niña con cierto temor a ser rechazado.

-Eto...Yo - Pronunció Shunji con nerviosismo al mismo tiempo que jugaba con sus dedos.

-¡Shhhh! - Yumiko coloco uno de sus dedos en los labios del niño -¿Que crees que estas haciendo? - Esta vez coloco sus manos en la cintura con enfado.

-Hermana - Llego al rescate Tsukasa.

-¡Cállate Tsukasa, no me interrumpas! - Le reprendió dándole una mirada de muerte - ¡No puedo creerlo! - Se golpeo levemente la frente con frustración - ¿Por que los dos son tan lentos? - Lo miro y levanto sus manos a los costados - No piensas saludar a tus hermanos adecuadamente - Menciono un poco apenada. Shunji se sorprendió un poco, pero al final hizo lo que su hermana le pedía y la abrazo.

-Gracias...Onne-chan - La miro con ojos de cachorrito.

-¡Eres muy tierno y lindo! - Dijo Yumiko cayendo en sus encantos.

-¡Oigan no me aparten! - Se quejo Tsukasa, para después abrazar a sus dos hermanos - Creo que ahora si estamos completos - Sonrió con felicidad.

-En realidad hay alguien mas que vino conmigo ¿no es así Shunji? - Kagome guiño en complicidad a su hijo.

-¡Es cierto! - Grito el niño emocionado.

-¡Por favor dime que es una niña! - Hablo Yumiko con estrellas en los ojos arrojando lejos a sus hermanos.

-¿Otra niña? - Pregunto Sesshomaru con una expresión cómica.

-Sabía que mis hijos no me fallarían - Se jacto el general perro dando un golpe con su hombro a Tsubasa quién solo rodó los ojos ante el egocentrismo del general.

-¡No es eso! - Se apresuro a decir Kagome con las manos levantadas enfrente de ella - ¡Por kami, pero que cosas piensan! - Se sonrojo un poco la daiyokai.

-¡Espera un momento Kagome! - Inuyasha por fin interfirió - ¿Podrías esperar un momento? Creo que aún no logro digerir todo esto - Camino lentamente hasta ella y la tomo de los hombros mirándola muy seriamente - ¿Acaso quieres morir enserio esta vez? - Su semblante cambio por completo causando un tic en su ceja por el enojo.

-¿Disculpa? - Kagome frunció el ceño.

-Creo que los malos hábitos nunca se olvidan - Dijo con resignación Hayate recargando su brazo en el hombro de Tora.

-Tienes razón - Sonrío con felicidad - Pero creo que por esta vez esta bien - Menciono mirando la escena que comenzaría en cualquier momento.

-¿¡Eres estúpida o que!? - Comenzó a zarandearla de los hombros - ¡Regresas del mas allá como si nada y todavía tienes el descaro de soltar sorpresa tras sorpresa! ¿Acaso nos quieres matar a todos de una impresión?

-¡Pero que demonios estas diciendo imbécil! - Kagome también lo tomo de sus hombros y ambos comenzaron a dar vueltas y forcejear - ¡Yo no tengo la culpa de que no seas capaz de soportar toda la historia! - Esta vez juntaron sus frentes, ambos con venas en sus cabezas y rechinando los dientes - Y por si no o has notado estúpido, ¡ESTOY VIVA! ¡TONTO!¡TONTO!¡TONTO!

-¡Por lo visto tu mal carácter no ha cambiado tonta!

-¡Cállate!

-¡Tu cállate!

-¡ABAJO! - Fue todo lo que escucharon todos los presentes antes de que Inuyasha se encontrara besando el suelo.

-Maldita Kagome - Pronunció Inuyasha fingiendo enojo, ya que era todo lo contrario lo que sentía en esos momentos. El también se alegraba muchísimo por volver a ver a su tan querida amiga. Kagome solo lo volteo a ver y sin que el la estuviera mirando sonrío. Paso de largo a su amigo y se situó en medio de todos los presentes.

-Bien...Aclarando este asunto - Miro a ver a Inuyasha con fingido enojo - Pasemos a lo verdaderamente importante - Esta vez miro a todos - Quiero presentarles a alguien mas - Miro hacía el árbol - Ya puedes salir - Menciono y enseguida una mujer que parecía estar en sus treinta y tantos años se dejo ver, su cabello era de un negro brillante peinado en una hermosa trenza francesa que llegaba a mitad de su espalda, sus ojos eran de un color chocolate profundo y portaba un traje de sacerdotisa -Ella es mi madre biológica...Yoshimi, la perla de Shikon.

-Es un placer conocerlos - Menciono la mujer haciendo una leve reverencia. Inu-no-Taisho quién se había quedado de piedra desde que la vio salir por fin parpadeo y sin importarle los presentes se acercó a la miko y la sujeto de ambas manos.

-No puedo creer que estés viva Yoshimi - Todos miraban atentos la escena.

-Toga - Yoshimi acaricio la mejilla del general con dulzura - A mi también me da alegría volver a verte - En cuanto termino de decir eso Inu-no-Taisho no se reprimió mas y la estrujo en sus brazos.

-Eso quiere decir que nuestros abuelos... - Susurro Yumiko a sus hermanos.

-Creo que si - Dijo Tsukasa con el mismo tono que su hermana.

-Creo que me va a dar migraña - Menciono Yumiko masajeando su sien.

-¡Muy bien, muy bien! Esto en verdad es muy emotivo - Inuyasha comenzó a caminar hacía su padre y la sacerdotisa - A todos nos da gusto que la mujer que mi padre a amado desde siempre este con vida.

-¡Inuyasha! - El general perro lo reprendió con un sonrojo.

-¿Que? Es la verdad después de todo - Sonrió el hanyo con malicia. La venganza es muy dulce fue lo que trato de transmitirle a su padre - ¿Acaso no mencionaste que de lo único que te arrepentías era no haberla hecho tu mujer como se debía? - Inuyasha estaba tratando de controlarse para no soltarse a reír con el semblante tan apenado de su padre.

-¡Ja,ja,ja! - Comenzó la actuación de Inu-no-Taisho - Pero que cosas estas diciendo hijo - Colocó su mano el en hombro de Inuyasha causando que este cambiara su semblante triunfante por uno de dolor - Mejor por que no nos cuentan lo que en realidad paso. Todos estamos muy curiosos no es así Inuyasha - Lo miro a ver con una sonrisa que claramente no mostraba felicidad.

-S...si...Estoy muy curioso - Trato de sonreír ante lo doloroso del agarre de su padre. Kagome solo sonrió a su madre y le indico con la mirada que ella contara lo que había pasado. Yoshimi los miro a todos y comenzó su relato.

-Hace muchos años, para ser exactos el día que se llevaría acabo la ceremonia de emparejamiento entre mi Kagome y Taishi yo intervine como muchos saben. Creé un hechizo que jamás se había intentado todo por el bien de proteger a mi hija. Aquel hechizo me hizo mandarla a salvo al futuro, ya que esa noche Kagome ya había sucumbido al poder negativo del cristal Márvo. Como pueden ir deduciendo desgraciadamente no todo salió como lo planeaba. Taishi y Riki se dieron cuenta de mis intenciones y cuando Taishi marco a Kagome como su mujer la hizo beber de su sangre, algo que ella no recordó hasta hace poco. Kagome no pudo soportarlo y se transformo en otra persona que termino por atacarme. Estuve a punto de fallar, pero gracias al poder y el milagro que los cielos y los dioses me dieron aquella noche la pude alejar lejos del cristal, de su padre y del príncipe. También pude sellar sus recuerdos e instintos con el fin de que tuviera una nueva vida como humana. Cuando eso paso yo estaba a punto de morir. Sin en cambio recibí tanto un castigo y una recompensa por mi atrevimiento...Yo me convertí prácticamente en la perla de Shikon, quede sellada en ella. Por lo tanto lo que Naomi e Inu-no-Taisho vieron esa noche no era yo, si no una representación mía creada por mi propio hechizo. Por que fue mi propio hechizo lo que me llevo a eso, pero a pesar de estar sellada era capaz de ver y escuchar lo que pasaba a mi alrededor. La perla desde un principio me había advertido que permanecería sellada hasta que todos mis poderes regresaran, pero no solo eso. También tenía que esperar una prueba de amor lo suficientemente poderosa por la persona por la cual cometí dicho crimen, ya que como la mayoría sabe uno de los mayores tabúes es meterse con el espacio-tiempo. Fue por eso que no pude hacer mucho cuando solo era la perla.

-¿Entonces Kagome en verdad murió? - Cuestiono Tora.

-Así es...Ese día en verdad Kagome y su hijo habían muerto. Pero también fue el día en que ella dio la prueba de amor mas grande que se puede dar.

-Dar la vida por la persona que amas - Menciono Sango con una sonrisa.

-Exactamente - Sonrió Yoshimi - El amor hace muchos milagros y ese día se hizo mas de uno. Esta vez ambas nos salvamos mutuamente y Shunji fue el regalo y recompensa por todo lo que tuvimos que pasar.

-¿Eso quiere decir que la perla de shikon por fin desapareció? - Pregunto Miroku.

-La perla cumplió con su cometido. Así que dudo que la volvamos a ver de nuevo.

-¿Entonces Kagome se ha vuelto una inútil? - Comento Inuyasha con toda la intención de hacerla enojar.

-Olvidas que aún soy dueña del cristal Márvo.

-Ni siquiera puedes manejarlo bien.

-¿Quieres comprobarlo acaso? - Levanto su puño Kagome.

-Mamá ya es capaz de expulsar todo el poder del cristal. Además si lo piensa bien tío Inuyasha la abuela Yoshimi fue capaz de crear la perla de Shikon por su poder. Según tengo entendido mi madre supera por mucho el poder de la abuela, por lo tanto...

-Si, si ya entendí Shunji - Comento el hanyo con nerviosismo.

-¡Bien! Pues una vez resuelto todo este enigma ¡Hay que celebrar! ¿no es así? - Grito Inu-no-Taisho con mucho animo.

-Me parece muy bien - Dijeron al unisono Hayate y Tora.

-¡Pues que esperamos! - Grito el general perro - Me permite llevarla - Extendió la mano a Yoshimi, quién acepto de inmediato con una sonrisa.

Enseguida todos comenzaron a alejarse en dirección al castillo a excepción de la familia.

-¡Shippo!¡Rin! - Kagome se cruzo de brazos al ver que los ya no tan niños estaban dispuestos a marcharse - Hasta cuando piensan venir a abrazar a su madre - Alzó sus brazos y enseguida los nombrados se engancharon a ella - Les he dicho miles de veces que ustedes también son mis bebes.

-Lo sentimos madre - Se disculparon ambos. Kagome volteo a ver a sus demás hijos y a Sesshomaru y hablo - Ahora si estamos todos juntos - Extendió una de sus manos y enseguida todos captaron el mensaje y fue entonces cuando un abrazo familiar se formo.

X-X-X

PVO:Kagome.

Después de aquella tarde tan emotiva para todos, regresamos al castillo a celebrar como lo había propuesto el señor Toga. Esta de mas decir que fue una noche demasiado larga, ya que continuaron las preguntas por parte de Inuyasha y los demás acerca de lo que estuve haciendo todos estos años en el futuro. En realidad no fue mucho lo que hice, una vez llegue y me entere de mi embarazo mi madre me ayudo hasta al final de este y en cuanto tuve a Shunji en mis brazos pase dos años al cuidado completamente de el, de vez en cuando me gustaba practicar mis poderes y mis técnicas de combate,pero nada fuera de lo común. En cuanto cumplió sus tres años regrese al mundo del espectáculo. Fue un poco difícil, lo admito...No por que hubiese perdido popularidad ni el cariño de mis fans, si no que tuve que contarles la verdad,bueno una verdad a medias para ser exactos. Le revele a todo el mundo que me había casado "secretamente" con el chico que alguna vez había presentado como mi "novio" y también les mencione que a los pocos meses de habernos casado había quedado embarazada y que ahora tenía 5 hermosos hijos. Tres de ellos biológicos y dos adoptados, ya que no quise excluir a Rin y a Shippo. Se armo tremendo escándalo y durante mucho tiempo los paparazzis y reporteros aclamaban una entrevista con Sesshomaru en compañía de mis hijos. Tuve que hacer y decir muchas mentiras para poder evadirlos. Se calmaron un poco cuando les presente a mi hijo Shunji cuando tenía 4 años de edad. La verdad fue muy duro, pero tengo que admitir que gracias a mi hijo, mi madre y mi trabajo ¡Ah! Mis estudios también, ya que retome la universidad convirtiéndome en doctora fue de gran ayuda para no pensar y extrañar a mis demás hijos y a Sesshomaru.

Una vez termine de contarles casi a lujo de detalle mi vida, no quise quedarme atrás y me entere que Sango y Miroku se habían casado y ya llevaban 4 años juntos como marido y mujer, al igual que tenían nada mas y nada menos que 5 hijos. Al parecer en dos de sus embarazos Sango tuvo gemelos, por lo que tenían 4 niños y una niña ¿Quien lo diría?

Sobre Inuyasha y Miu obviamente seguían juntos y ahora tenían 3 hermosos niños. El mayor de ellos era Yusuke, luego le seguía Mika de 6 años y por último Kazumi de 3 años. Según me contó Miu al parecer la relación de Sesshomaru e Inuyasha mejoro bastante, al grado que Sesshomaru le ofreció su puesto como principal heredero para manejar las tierras del Oeste. Sin embargo a pesar de la gran sorpresa que Inuyasha se llevo con semejante ofrecimiento se negó argumentando que lo suyo no era manejar todo el protocolo y obligaciones que caía sobre el lord de las tierras, por lo que termino aceptando ser la mano derecha de Sesshomaru en los demás asuntos, ya que el trabajo había aumentando al tener ahora también las tierras del Este.

En cuanto a Tora y Hayate regresaron a sus tierras a hacerse cargo de sus propias tierras como herederos que son. Obviamente frecuentan demasiado estas tierras. Lo que en verdad me sorprendió bastante es que mi amada hija Rin se mudo al castillo de Hayate argumentando que el se había ofrecido a enseñarle a defenderse, ya que al parecer comenzó a interesarle seguir el camino de Sango. Al principio Sesshomaru se había negado por completo, pero después de que escucho a su padre aconsejarle diciendo que Rin ya no era una niña, si no que ahora era toda una mujer de 19 años de edad y por supuesto muy hermosa, además de humana, tenía que dejarle vivir cada día como ella lo quisiera por que al ser humana, su vida era mucho mas corta. Con ese argumento Inu-no-Taisho hizo entrar en razón a Sesshomaru y como condición dejo a Jaken a su cuidado.

Con Tora es un poco diferente, al parecer le afecto un poco mi supuesta muerte, por lo que solo se dedico a su puesto de lord. Sus mejores amigos Hayate e Inuyasha es con los que suele perder el tiempo cuando se libra un poco de sus cargas. Espero que de ahora en adelante pueda volver a llevar una vida normal o en su defecto una vida como el la quiera vivir.

Shippo por su parte viene y va por todos los lugares. Aveces se encuentra con Sango y Miroku, otras veces en el castillo del norte y así sucesivamente. Según el quiere aprender todo lo que pueda de cada lugar que conoce, para que en un futuro después el pueda enseñárselo a los suyos o a cualquier otra persona. Además de que también Inuyasha lo entrena. El señor Toga junto con los demás lords, al parecer solo se la pasan viajando y de vez en cuando ayudando a sus hijos a liderar u orientarlos para un buen liderazgo. Aunque siendo sincera creo que de ahora en adelante alguien mas se añadirá a su grupo de viajeros.

-¿Estas lista madre? - Salí de mi ensimismamiento al ver por el espejo al dueño de esa voz.

-Creo que si hijo - Dije un poco nerviosa - ¿Que tal me veo? - Tsukasa sonrió ante mi pregunta y se acerco lo suficiente a mi como para tomarme una de mis manos.

-Después de verte, creo que sera muy difícil de encontrar en un futuro alguien que supere mis expectativas como mujer- Sonrió - Eres la mujer mas hermosa que haya visto en mi corta vida madre y estoy seguro que mi padre se quedara con la boca abierta en cuanto te vea llegar.

-Eres todo un amor mi niño - Me acerque a el y lo abrace.

-¿Que están haciendo? ¡Es tarde! - Shunji entro a la habitación y nos tomo de la mano a ambos llevándonos casi a rastras hasta el lugar donde se llevaría a cabo mi boda con Sesshomaru.

Solo esperaba que mi apariencia le encantara, después de todo me había esforzado mucho escogiendo el vestido, el peinado, maquillaje, zapatos. En fin...Todo. El vestido que estaba usando era un corte princesa con una falda vaporosa y prominente acentuando mi cintura y el corpiño era un corte en forma de corazón con pedrería muy hermosa. Los zapatos eran unas zapatillas plateadas con detalles y pedrería igual que el vestido y el peinado era un pequeño recogido en un de los lados, sostenido por un hermoso prendedor con el resto del cabello suelto ondulado perfectamente.

X-X-X

PVO:Sesshomaru.

En cuanto la vi a lo lejos me quede sin respiración. En verdad parecía sacada de uno de los libros que había visto en su cuarto del futuro. Se veía sumamente hermosa y realmente feliz al ser escoltada por nuestros seguro que no era el único que pensaba que se veía sublime, por la manera en que todos la miraban era mas que evidente. Respire y trate de pasar desapercibido ese detalle por hoy. Tome su mano en cuanto llego frente a mi y ambos sonreímos. Al parecer Kagome por consideración a mi le había pedido al monje Miroku que ofreciera la ceremonia y que omitiera todo el sermoneo que estos daban cuando se realizaba una ceremonia. Por lo tanto la ceremonia no duro tanto y cuando menos lo esperamos nos habíamos convertido en marido y mujer con el sello de nuestros labios. El resto del día tengo que admitir fue interesante y hasta divertido. Inuyasha junto con el idiota de Tora armaron un espectáculo al beber de mas, mientras que mi padre y la madre de Kagome nos dieron la sorpresa de que se irían a viajar tanto en esta época como en la otra por un buen tiempo. Mi hija Rin no se quedo atrás según ella quiso aprovechar mi felicidad para decirme que estaba comenzando una relación con el otro imbécil de Hayate, lo deje pasar por ahora claro, pero ya veremos después.

Después de toda esta celebración por nuestra boda Kagome y yo decidimos que era tiempo para estar solos, por eso mismo la lleve lejos de las tierras a una pequeña cabaña que había mandado a construir para cuando me apeteciera pasar el rato solo o con mis hijos.

-Es muy hermosa Sesshomaru - Dijo Kagome con emoción mirando todo al rededor.

-Sabía que te gustaría - Dije tomándola por detrás.

-Me conoces muy bien - Se giro y me miro a los ojos con intensidad - Pero sin dudas lo que mas me encanta en esta vida eres tu Sesshomaru. Contigo cualquier lugar se vuelve mágico y perfecto - Quito el moño de mi smoking y sonrió con seducción - Definitivamente así te ves mejor - Toco la parte de mi pecho expuesta. Sin esperar mas la tome de la cintura pegándola a mi y me acerque a su cuello comenzando a besarlo con suavidad. Con la mano que tenía libre comencé a bajar el cierre de su vestido y una vez el vestido cayo al piso la mire de arriba a abajo y de inmediato sentí una oleada de calor recorrer todo mi cuerpo.

-¿te gusta? - Me pregunto con una sonrisa mientras daba una vuelta lenta mostrando aquel atuendo bastante seductor que portaba - Lo compre especialmente para esta ocasión - Camino de nueva cuenta hacia mi - Y para ti - En cuanto terminó de decir esas palabras sonreí tomándola de la barbilla y hable.

-Me fascino, deberías de usar cosas como esas mas seguido.

-¿En verdad? - También sonrió.

-Lo digo muy enserio - Sonreí seductoramente y la acerque a mis labios. Profundice el beso tomándola de la nuca y con la otra mano la cargue de la cintura haciendo que de inmediato Kagome me rodeara con sus piernas. Camine lentamente sin romper el beso hasta la cama y la deposite con delicadeza. Nos separamos un momento para tomar aire y nos miramos fijamente al momento que ella me quitaba unos cabellos del rostro.

-Te amo Sesshomaru - Susurro con los ojos vidriosos.

-También te amo Kagome y no sabes cuanto - Le dije con sinceridad. Ella solo sonrío con dulzura y enseguida me atrajo de nuevo a sus labios. Mientras que ambos nos permitíamos explorar la boca del otro. Kagome me despojo de mi camisa al igual que yo la despoje de su sujetador. Enseguida sentí que ella desabrochaba mi pantalón y brindándole un poco de mi ayuda quede completamente desnudo. No tardo mucho tiempo para que quedáramos a la par y ahora esta vez exploráramos el cuerpo de cada uno. Me aleje de su boca y comencé a besar su cuello al momento que mi mano iba y venia por todo su cuerpo. Coloque mi miembro en su vagina y por fin después de tanto tiempo volvíamos a ser uno solo. Esta vez por alguna razón nuestros instintos se mantuvieron neutros, ya que sin ninguna prisa disfrutamos uno del otro hasta que ya no pudimos más y ciertamente fue muy la noche en la que volvía a dormir con tranquilidad y felicidad, todo gracias a ella.

X-X-X

PVO:Kagome.

Después de unos cuantos meses desde nuestra boda, nos encontrabamos celebrando el cumpleaños de mi Sesshomaru. Claro que tuve que hacerme de unos cuantos trucos y lencería nueva para convencerlo y festejarle como se merece. Sin embargo en lo que iniciaba la pequeña reunión nos encontrabamos en el patio de entrenamiento haciendo algo que a Sesshomaru le encantaba: Luchar...

-Bien formaremos dos equipos - Coloque mis manos en la cintura mirando a mis hijos y a Sesshomaru - Creo que esta vez sera mujeres contra hombres - Mire a Yumiko y enseguida se coloco a lado mio con una posición arrogante.

-Pero somos tres contra dos - Comento Shunji - Es una desventaja suicida para ustedes.

-¿Que estas tratando de decir hermanito? El único de ustedes que nos puede dar batalla es nuestro padre y estoy segura que mamá podrá manejarlo - Cruzó los brazos con triunfo.

-No creo que eso suceda hermana - Dijo Tsukasa como siempre con una sonrisa - ¿Por que no le dicen al tío Inuyasha que las ayude?

-¡De ninguna manera! - Espeto la niña - Además las dos mujeres cuentan como cinco hombres por lo menor. ¿no es así madre?

-¡Por supuesto que si mi niña! - La abrace con fuerza - Nosotras dos sólitas podemos con tu padre y tus hermanos. Les doy por mucho 7 minutos.

-Cinco.

-Esta bien - Sonreí con diversión mirando de nueva cuenta a los hombres - En cinco minutos serán derrotados por estas bellas y fuertes mujeres. Espero y no se contengan por que nosotras no pensamos hacerlo - Esta vez mire solo a Sesshomaru con una sonrisa cínica. El sonrío de lado y hablo.

-No pensábamos contenernos - Dijo y entonces todos sonreímos.

-Bien - Suspire y comencé a recoger mi cabello en una coleta alta - Esta dicho. Los últimos en caer ganan - Los mire por última vez y di la vuelta siendo seguida por Yumiko - ¡Ustedes serán los testigos! - Grite hacía los espectadores, quienes solo asintieron - Solo has lo que tu sabes hacer princesa. Si necesitas algo yo te cubriré. Por lo tanto siéntete libre de hacer lo que desees. Pero lo mas importante cree en ti y en tus habilidades ¿De acuerdo?

-De acuerdo - Me respondió Yumiko con una sonrisa.

-Tengo un regalo para ti - La toque del hombro y enseguida un traje igual al que utilizaba cuando peleaba la cubrió - Ahora si estamos listas - Dije cambiando mi vestimenta actual por el traje de pelea. Mire hacía enfrente y observe que los chicos también parecían estar listos. Ambos con un traje idéntico al de Sesshomaru con la diferencia del color. El de Tsukasa rojo y el de Shunji era azul obscuro. Observe como se colocaban en posición de ataque y en un abrir y cerrar de ojos los tres desaparecieron. Sabía exactamente lo que estaban planeando por tal motivo mire a Yumiko y utilizando la habilidad de hablar con ella por medio de la mente le indique que colocara una kekai. Ella enseguida alzó la mano y justo en el momento en el que la kekai apareció los tres youkais llegaron rodeando la kekai al momento que la golpeaban. Sabía que no duraría mucho tiempo por tal motivo coloque una de mis manos en la tierra y susurre unas palabras. Fue entonces cuando la kekai se rompió y enseguida me coloque espalda con espalda con Yumiko, le di unas cuantas indicaciones y enseguida ambas sacamos nuestra espada para luchar. Como había predicho Sesshomaru se fue a atacar a nuestra hija sabiendo que si la dejaba fuera sería mas fácil acabar conmigo entre los tres. Dejando un poco sorprendido a mis hijos, me aleje de ellos y con un chasquido de mis dedos unas raíces los interceptaron tomándolos de ambas manos y pies dejándolos ocupados por un momento. Llegue justo en el momento en el que Sesshomaru tenía pensado darle el golpe final a nuestra hija. me coloque en frente de Yumiko y con la funda de la espada repelí el ataque de Sesshomaru. El sonrió y enseguida desapareció de mis ojos, sentí su youki casi enfrente de Yumiko, la tome del brazo y la arroje para evitar el golpe de Sesshomaru. Por tal distracción sentí el látigo de Sesshomaru rodearme la muñeca, para después sentirme arrojada con bastante velocidad hasta el suelo. Para mi buena suerte reaccione a tiempo y caí elegantemente en el piso. Abrí los ojos con sorpresa al sentir dos ataques dirigirse a mi. Esquive uno agachándome y el otro fue desviado por el látigo de Yumiko. Sin esperar mucho tiempo hice aparecer mi arco de luz y dispare una flecha a Tsukasa quién era el mas cercano a Yumiko, el con habilidad la esquivo, pero al no saber el truco que mis flechas poseen fue sorprendido por detrás causando que quedara atorado en el suelo por sus ropas. Fue entonces que Yumiko y Shunji pudieron pelear mas libremente, mientras que yo tuve que esquivar el látigo de Sesshomaru.

-Parece que el calentamiento termino mi amor - Comente con burla al sentir un hilo de sangre caer por mi mejilla. Como era de esperarse Sesshomaru ni siquiera se inmuto y dirigió de nueva cuenta su látigo hacía mi. Sonreí y esta vez antes de que llegara a mi lo detuve con mi mano derecha. Mis ojos cambiaron de color al instante al ver como de mi mano caía gran cantidad de sangre. Lo mire esta vez sin ninguna expresión de amabilidad y susurre unas palabras causando que de mi mano que sostenía el látigo una llamarada de fuego comenzara a expandirse por todo el látigo. Sesshomaru por instinto quiso retirar el látigo, pero yo apreté el agarre causando que la mano de Sesshomaru sufriera una gran quemadura. Aprovechando esa pequeña distracción por su parte me acerque lo suficiente a el para atacarlo con mi espada. Hice un pequeño corte en su pecho, ya que reacciono a tiempo haciéndose para atrás y enseguida gire en el suelo con uno de mis pies extendidos para hacerlo caer, sin embargo el salto esquivando mi pie y enseguida saco a Bakusaiga agitándola una vez. Sabía de lo que era capaz esa arma, por eso mismo no me quedo de otra mas que cubrirme con mis manos al ver que esta vez no podría esquivar el ataque. En cuanto sentí el golpe y mire hacia enfrente vi a bakusaiga mandar a volar mi espada. Di un salto hacía atrás y comencé a esquivar y propinar varios golpes a Sesshomaru. Mire por el rabillo de mi ojo a Yumiko y observe que parecía tener dificultades con los dos chicos. Di un fuerte respiro y de un rodillazo aparte por un momento a Sesshomaru, lo suficiente para sacar uno de mis abanicos. Golpe con fuerza a Sesshomaru en se mejilla y en cuanto vi que su espada se dirigía a mi con fuerza coloque el abanico frente a mi siendo atravesado. Sonreí con triunfo y con un movimiento del abanico le quite a bakusaiga. La arroje lejos de ahí y con un movimiento elegante abrí de nueva cuenta el abanico, lo agite suavemente creando un fuerte viento. Sesshomaru se cubrió con sus manos y fue entonces que me dirigí a auxiliar a mi hija. Saque mi látigo y tome a Shunji del pie arrojándolo a Sesshomaru quién se avecinaba. Fue entonces cuando Yumiko saco una bomba de humo tomando desprevenido a Tsukasa quién comenzó a toser y tallarse los ojos. Después Yumiko saco su látigo, lo tomo del pie haciéndolo caer y enseguida coloco su pie sobre el pecho de su hermana.

-Estas fuera - Sonrió y enseguida se coloco a lado de mi.

-Lo hiciste muy bien - Sacudí con cariño su cabello. Pero a los pocos segundos sentí el youki de Shunji crecer. Gire a verlo y estaba en pleno proceso de transformación. Estaba claro que ahora sería mas complicado, mas sin en cambio me fue imposible no agrandar las comisuras de mis labios al ver la cara sorprendida de Sesshomaru. Shunji era el único de nuestros hijos quién había heredado la cualidad de transformarse en un Inu como Sesshomaru. Pensé que era tiempo de concentrarme de nuevo, cuando mire a un gran perro negro con destellos plateados, ojos rojos gruñirnos. Se abalanzo sobre nosotras y con ambas manos expulse una fuerte energía electrizante causando que fuera arrojado varios metros. Pero en cuanto gire sentí a Sesshomaru abalanzarse sobre mi causando que ambos nos estrelláramos en un muro del castillo rompiéndolo al instante por nuestro impacto. Una vez abrí los ojos escuche un grito de Yumiko, me levante y mire que Shunji tenía una de sus patas encima de ella. Me eleve con resignación y en cuanto mire al frente mire a Sesshomaru y a Shunji mirándome con hambre.

-¡Aish! Enserio piensan que estoy acabada ¿cierto? - Sonreí y pase mi cabello atrás de mi oreja al ver que por la pelea se había desatado. Mire mi reloj y mire que habían pasado 8mn con 30 segundos - ¡Muy bien terminemos con esto en 1mn 30 segundos! Aun tengo que arreglarme y esto ya tomo mas tiempo del deseado -Desde que había mirado el reloj había sentido a ambos aproximarse. Así que en cuanto levante la mirada susurre de nueva cuenta unas palabras, esquive a Sesshomaru, le di una fuerte patada y enseguida me gire levantando la mano capturando a Shunji en una esfera llena de un ataque de Sesshomaru con mi látigo y comenzamos a pelear cuerpo a cuerpo ferozmente. En cuanto mire a Shunji en su forma humana rompí la esfera y cayo directamente al suelo dejándonos a Sesshomaru y a mi como los únicos participantes. En un momento de tomar aire Sesshomaru recupero a bakusaiga y la agito de nuevo hacia mi. Por mi parte hice lo mismo saque mi espada y la agite causando que ambas fuentes de poder chocaran. En cuanto comencé a ver como se extendía la explosión tuve que intervenir y coloque una kekai para reprimir su poder y que no dañara los alrededores. Escupí un poco de sangre al ver que el choque de nuestros poderes era mas grande y grave de lo que parecía y ya que había gastado energía el mantener la kekai era mas difícil. Gire a ambos lados cuando sentí a Tsukasa y a Shunji tomarme de las manos, de lado de Shunji también se encontraba Yumiko, capte enseguida su mensaje y enseguida la kekai se fortaleció haciendo que el poder disminuyera poco a poco hasta desaparecer. En cuanto terminamos todos nos dejamos caer y sonreímos por lo que se avecinaba.

-¿Pero como se les ocurre pelear de esa manera cerca del castillo? -Se acercó Inu-no-Taisho con Yoshimi a su colocó la mano en la frente y suspiro - Hasta cuando van a entender - Menciono con cansancio.

-¡Lo sentimos mucho abuelo! - Dijeron en coro y un poco apenados Shunji y Tsukasa.

-¡Oh, vamos cariño! - Intervino Yoshimi al ver una mirada suplicante de su hija - No lo hicieron con esa intención - Tomo su mano, atrayendo al instante la atención del general - Mejor vayamos a ver si todo esta listo, para la fiesta de tu hijo - Sonrió Yoshimi caminando con el hasta el castillo.

-Creo que fue un empate - Menciono feliz Tsukasa una vez miro a su abuelo cruzar las puertas del castillo.

-Así parece - Sonrió Kagome siendo cargada por Sesshomaru.

-En verdad eres muy fuerte madre - Comento Yumiko siguiendo a sus padres hacia el castillo.

-Ustedes también lo son. De verdad me sorprendieron si siguen así, algún día lograran ser mas fuertes que su padre y yo - Se acercó un poco a Yumiko - Además eso fue una de las cosas por las que tu padre se volvió loco por mi.

-¿De verdad? - Se le iluminaron los ojos.

-Te lo aseguro - Le guiño un ojo Kagome a su hija - Ahora vayan a lavarse y a cambiarse ¿De acuerdo?

-¡Si madre! - Gritaron los tres tomando diferente camino.

-Son tan lindos - Rió Kagome - ¿No lo crees? - Pregunto a Sesshomaru quién la miraba inquisitivamente - ¿Que sucede? - Volvió a cuestionar al momento que entraban a su recámara.

-No deberías de decirle esas cosas a nuestros hijos - La deposito con suavidad en la cama.

-¿Por que no? Es la verdad al fin y al cabo - Dijo Kagome al momento que acercaba a Sesshomaru para beber de el.

-Por eso mismo - Se sonrojo Sesshomaru - Es un poco vergonzoso - Susurro - ¡Vaya! En verdad te cansaste tanto como para comer de esta manera - Sonrío.

-¡Necesito recuperar mis fuerzas! - Hablo una vez termino de comer - Iré a ducharme - Se levanto y mientras caminaba hacía el baño comenzó a despojarse de sus ropas - ¿Vienes? - Giro a verlo antes de entrar.

-¿Como lo logra? - Mascullo con nerviosismo Sesshomaru sin quitar la vista del baño - Al diablo - Pronunció caminando al baño.

X-X-X

PVO:Kagome.

Varias horas habían pasado desde que la celebración por el cumpleaños de Sesshomaru había comenzado. Todo había salido perfecto y aunque el no o demostrara sabía que lo había disfrutado. Una vez terminamos de partir el pastel, tuve que pedir disculpas a los invitados para poder robarme al festejado por unos minutos. Salimos al jardín y le pedí que me siguiera hasta nuestro lugar favorito y romántico. Camine con una sonrisa al frente para poder ver la hermosa noche que se mostraba y no tardo mucho tiempo para que Sesshomaru me alcanzara y me abrazara por detrás.

-Es una linda noche - Comente mirando las estrellas - ¿Te agrado tu fiesta de cumpleaños? - Me gire a verlo.

-No estuvo tan mal - Dio una media sonrisa y se acerco a mi - Gracias - Me dio un beso en la frente.

-No tienes por que agradecerme. Pero aún tengo una sorpresa para ti.

-¿A si? - Levanto la ceja.

-Aún falta mi regalo por tu cumpleaños - Dije con obviedad. Camine hasta el árbol y saque una pequeña caja. Se la extendí y el la tomo con una sonrisa - ¡Anda, ábrelo! - Lo incite. El ensancho mas su sonrisa y abrió con sumo cuidado la caja. Mordí mi labio con nerviosismo y felicidad al ver su expresión. Me giro a ver y con una hermosa sonrisa me cargo y abrazo fuertemente.

-Se te esta haciendo costumbre ¿Cierto? - Dijo en tono divertido una vez me deposito en el suelo.

-¿Ahora es mi culpa? - Bufe con una sonrisa - La culpa es tuya, siempre pareces atinarle en esta época - Termine con un puchero.

-Gracias, en verdad muchas gracias mujer - Me dio un fugaz beso y me miro a los ojos - No tienes idea de lo mucho que te amo y me importas. Te adoro Kagome.

-Y yo a ti Sesshomaru - Dije con emoción antes de sellar nuestros labios. Todo era perfecto y la verdad no podía pedir nada mas, por fin después de una ardua batalla, la felicidad me sonreía y ¡De que manera! Amaba mi vida en estos momentos, pero sobre todo lo amaba a el. La persona que me hizo conocer el significado de lo que es el verdadero amor. Y me enamore de el sabiendo lo que es, sabiendo que nuestro amor no iba a ser tan fácil, que lloraríamos, sufriríamos,pelearíamos, pero que al final volveríamos a estar juntos por que por amor todo se puede y yo estaré siempre con el cada vez que sea necesario, por que en la vida al igual que el amor, nadie dijo que sería fácil. Pero sin duda alguna vale la pena.

-¡Feliz cumpleaños futuro papá! - Dije en cuanto nos separamos.

-Espero que sea niña - Dijo.

-Estoy segura que es Hotaru - Ambos sonreímos y de nueva cuenta el me abrazo por detrás. No mencionamos nada mas,solo nos quedamos mirando lo hermosa de la noche, el único testigo en ese momento de nuestro amor y nuestra felicidad. Seguramente de aquí en adelante habría muchos días felices como estos. Por que con amarnos de la forma en que lo hacemos es lo que nos basta para sentirnos felices.

FIN...

Chicos, chicas pues después de tanto tiempo, de tantas esperas. Por fin doy por terminada esta historia, espero y haya sido de su agrado y bueno lo único que me queda decirles es...Gracias, gracias a todos los que siguieron esta historia de principio a fin, a los que esperaron con paciencia la actualización de cada capitulo, a cada uno de los comentarios que me dejaron. Cabe decir que aunque a veces no podía responder, leí cada uno con mucha alegría. Espero y muy pronto si me decido a hacer un nuevo proyecto se animen a leerlo también. Así que si tienen en mente algo y quieren compartirlo, pueden hacerlo con toda confianza. También como siempre he dicho se aceptan comentarios y sugerencias de todo tipo respecto al final.

De nuevo muchas gracias y nos seguimos leyendo pronto. Los quiero. Cuídense minna-san.