Edward POV

Miedo. ¿Miedo?, nunca había sentido miedo en mis 107 años de existencia. Esto, definitivamente no se acercaba al miedo. Era, en si, directamente pánico.

Y esta vez, Jasper no tenía nada que ver.

Me encontraba encaminándome hacia mi muerte, sin ser consciente de mis pasos, sin medir las consecuencias de portarme tan mansamente… me recordaba a mi mismo como los sentenciados a cadena de muerte, que caminan mirando hacia abajo, y aun así, sabiendo que será la ultima vez que verán algo…

Llegamos al rellano de la escalera; para mi completa desesperación, Bella no se dio vuelta n siquiera para dirigirme la mirada, o para pedirme permiso y entrar a mi cuarto (ella siempre lo hacia…). Simplemente, giro los grados necesarios para adentrarse a ella. Mala señal. Sentí unas risas ahogadas abajo. Mataría a Emmett.

Quizás presa del pánico, no me percate de que mi ángel se había sentado en el sofá de cuero negro; estaba bastante rígida, y tenia el cabello sobre el rostro, para que no viera su cara de odio, quizás… me senté en la cama, frente a ella, y simplemente espere.

Mis temores fueron reemplazados por la sorpresa: Bella estaba, sencillamente temblando.

Comencé a pensar metódicamente, para averiguar si hacia demasiado frío afuera, si habia dejado la ventana abierta; incluso si tenia fiebre. Eso me volvió la desesperación.

- Bella, cariño…que te sucede?.- pregunte bastante inseguro.

- …

Ni siquiera me hablaba. Esto se estaba tornando serio, y se estaba pasando de la raya. Todo por esos mocosos, que habian aparecido de la nada para arruinar mi paz. La paz que habia construido en este pueblo, con mi mujer.

Me levante de la cama, y sin siquiera hacer ruido, me sente a su lado. Su cabello se mecia mientras temblaba, y sus hombros se movian espasmódicamente. Oh, Dios…estaba llorando.

Y todo, todo por mi culpa. Mi maldita culpa.

- Bella, por favor, dime que te sucede…- le murmure suavemente, intentando no asustarla con mi proximidad. Debía ser cauto, muy cauto.

- Es que…me duele, Edward.- murmuro entre hipidos.

- Que te duele? Oh, Dios Santo, sabia que toda esta emoción extra no te caería bien.- comencé a repasar mi manual medico mental, en busca de alguna dolencia especifica causada por el pánico, el odio, la emoción, o cualquier cosa repentina y chocante.- Solo dímelo.

- Me duele aquí.-

Mierda.

Simplemente, estaba mal.

Le dolía el pecho. Era grave, entonces. Porque si lloraba, era porque le dolia seriamente. Como podía ser, que con todos los cuidados que yo le brindaba, se hubiese enfermado de esta manera? Era imposible.

- Estas segura, mi niña?.- dije tratando de sonar sincero, y no burlón. Lo único que me faltaba era que ella creyese que yo me burlaba, o no le creía.

- Si, estoy completamente segura. Me duele por ti.

Me cayo como un balde de agua helada. Ella lloraba, sufría, y le dolía el pecho: por mí. En ese momento, la luz entro en mi cabeza como un rayo delator: esto tenía que ver con el tema de los bebés, y mi respuesta ante ello la había puesto mal.

Me rei en la oscuridad. Era increíble lo insensible que había sido, y lo ciego que había estado hasta hacia momentos. Ella estaba mal porque yo no quería a los bebés. Era solo eso. No era un dolor fisico. Era emocional.

- Pero Bella…yo no es que no los quiera, simplemente…no me gustaría tenerlos, es todo.- dije a modo de disculpa. Ahora que ya sabía la razón de su dolencia, me sentía mas seguro.

- No te das cuenta? Si no los quieres a ellos, no me quieres a mí.

- Eh? De que estas hablando?.- ahora si me había desconcertado. Y el solo hecho de no poder leer su mente, y estar esperando una respuesta rápida, me estaba enloqueciendo. Me sentía demasiado frustrado.

- Es que, si en algún caso yo quedara embarazada.- me atajo al ver que yo iba a decir que era imposible.- en algún caso hipotético, reaccionarias así, no es verdad? No querrías tenerlo! No querrías a tu hijo!.- sin mas se largo a llorar otra vez. Ahora me enoje.

- Estas loca, tonta Bella. Si tu pudieras quedar embarazada, seria el premio y el tesoro mas grande que yo pudiera tener. Seria la cosa mas hermosa que pudiera pasarnos. No lo dudes. Ni un instante.- lo susurre en su oído, abrazándole suavemente los hombros.

- En serio?

- Si, en serio.

- Realmente me lo dices en serio, Edward?.- sus ojos brillaban. Como decirle que no a eso?

- Si, cariño.

- Entonces puedo decirte, que considero que ese bebé me fue extirpado antes de tiempo, y que creo que es nuestro, y debemos cuidarlo?.- cara de cachorro abandonado.

- Ah no, Bella! Eso si que no! No puedes hacerme este tipo de chantajes. Sabes bien que ese bebé no es nuestro, y que por ende, no podemos responsabilizarnos de el. Además, que dirá Charlie?.- tire el ultimo cabo al que podía sostenerme. Bella estaba haciendo trampa, así que yo también lo haría.

- No eres consciente, de que amo a ese bebé como si fuese mío? Como si hubiese salido de mi interior?.- puse los ojos en blanco, no podia creer lo que me estaba pasando.- lo necesito Edward! Y con respecto a Charlie, el entenderá. Siempre lo hace.

- A si? Como entendió mi problema cuando me fui, y luego regrese?.- me dolía enormemente recordar aquello, pero era necesario. Debía hacerle entender a mi amada que no era tan sencillo como ella lo planteaba.- lo siento, Bella. Pero es así.

Estaba por largarse nuevamente a llorar. Me fascinaba por un lado, pues era algo que yo ya no podía hacer, y verlo en mi ángel me resultaba hermoso. Pero el solo hecho de saber que era de sufrimiento, machaco esa idea. Fruncí el seño. Si hubiese sido humano, me dolería la cabeza enormemente. Tendría una migraña crónica, y de por si un surco en el puente de mi nariz. Como lo hacia siempre que estaba estresado, lleve mis dedos pulgar e índice hacia allí. Me calmaba en algo.

" Maldito seas, Edward! Tanto necesitas verla sufrir?! No te das cuenta de que sufre en serio, y no es una simple jugarreta?" lo suponía. Debí haber previsto eso. Alice, y seguramente mis otros 3 hermanos, mas mis dos padres, estarían en el piso de abajo escuchando la batalla verbal que Bella y yo manteníamos en mi cuarto. A veces, deseaba haberme quedado solo. Suspire, resignado.

- Bella…que es lo que quieres? Dímelo, por favor…- dije ya, asumiendo la derrota. Esperaba que con esto olvidara lo que acababa de decirle insensiblemente.

- Que que es lo que quiero? Quiero ese bebé, de ojos verdes, rosado, envuelto en ropitas, hermoso, precioso….- si, se había olvidado. La emoción la sobrepasaba.

- Si lo tienes, estarás satisfecha?

Bingo. Sus ojos brillaron como dos luceros. Había dado en el blanco, y podía sentir en mi mente los chillidos de Alice. Tendría que matarla a ella también.

Bella se tiro a mis brazos, emocionada. Yo sonreí en la penumbra de mi habitación, sabiendo lo que me esperaba. Gritos. Llantos agudos en la madrugada (que despertaran a Bella). Olores…raros y "traidores", como los habia descrito Emmett; comido. Cada dos horas.

Me estaba superando antes de haber comenzado. Pero Bella estaba feliz. Y eso, era lo que a mi más me importaba ahora.


1 día.

2 días.

3 días después.

Carlisle POV

Sabia que era hermoso tener a 4 hermoso chiquillos iluminando nuestras vidas. Sabia que las mujeres de la casa, incluyendo a Bella, estaban radiantes; sabia también, que había habido algunos…problemas físicos y emocionales en el transcurso de estos 3 días. Pero esto estaba pasándose de la raya.

- Alice…

- Si, Carlisle?.- en esos momentos, revolvía en una bolsa rosada, que por lo que podía ver, eran nuevas adquisiciones para su "hija".- que necesitas?

- Bueno, mira. Hay un problema. Quien salir todos ustedes también?

Como si un rayo los hubiera disparado, Jasper y Edward aparecieron por la escalera. Eso me estaba cansando también. Cualquier llamada, ellos la consideraban una esperanza de que yo hubiera encontrado algún dato de los niños. Y es que, ciertamente, parecían haber aparecido de la nada…y Mi Lautaro estaba muy feliz con nosotros, y los demás también, por lo que no me Quitaba el sueño.

- No, niños. No hay nada nuevo.- vi sus caras de decepción. Hasta cierto punto, me causaban risa. Y mas, sabiendo que era la primera vez que Alice y Jasper estaban tan cerca. El muy terco aun seguía en pie de guerra.

- Que pasa, papa?.- llegaron Emmett, Rosalie, Bella, y mi esposa, con Lautaro en brazos.

- Lo que quería informales, y esto exime a Emmett y a Rosalie, es que hace 3 días que no van al colegio. Lamento comunicarles que porque ahora tengan una nueva responsabilidad, que Repito, es en verdad de ellos dos.- apunte a mis dos hijos "mayores".- no significa que no tengan que seguir fingiendo. Y en tu caso Bella, tu padre no se seguirá creyendo que en verdad estas yendo al colegio y te estas quedando aquí con Alice.- se ruborizo hasta las orejas.

- Pero…no te das cuenta de que somos padres?.- farfullo Alice lastimeramente.

- Lo siento. Es mi última palabra.

Sabía que me odiarían.

Pero, por una cuestión personal, quería ver como se las arreglarían.

Esto se iba a poner divertido.


Holaaaaa!!

espero que les haya gustado:D

ya saben: los comentarios son mi sueldo, y la forma en que se que les gusta y quieren que lo continue.

(las partes que faltan, como esos tres dias...no desesperen, en el proximo capitulo pondre lo que falteXD)

nos leemos!!

muchas gracias por su apoyoo!!

:Alice: