Holaa!!

Dedicado a Pandora XD que se que anda necesitando de esto.XD

Jasper POV

Mierda.

Me sentía como la mierda.

Me encontraba en mi habitación, totalmente absorto en mi mundo caótico y perturbador, escuchando de manera lejana los gritos histéricos que subían y bajaban de los pisos de la casa (pude reconocer 4 gritos histéricos: el primero, y principal, porque estaba mas cerca y era el que mas me preocupaba, el de Alice, quien había dejado de aporrear la puerta; el segundo grito, que fue mas un rugido, lo interprete como la dulce voz de Esme transformada en el diablo en persona…qué sabia yo por que; el tercer grito, fue el de Rosalie, incomparable por su acento enojado y a punto de derribar la casa; y el cuarto…bueno, el cuarto grito, fue mas una mezcla de chillido con grito ahogado, de Emmett…). Sentía también como entre los gritos, se escuchaban cristales rompiéndose, nuevas maldiciones, mas gritos, nuevos golpes…silencio, y nuevamente todo el circuito.

Pero eso no me importaba.

Lo único que me importaba, eran dos terribles acontecimientos.

Qué guerra civil, qué trincheras, qué balaceras… si creía que todo eso era martirio, dolor, y sufrimiento constantes, lo que mi cerebro y oídos estaban experimentando…era demasiado.

La cosa esa, el bodoque rosado maldito, estaba llorando como nunca antes; no lloraba, gritaba. Estaba fuera de si, la maldita cosa rosada. Y yo con ella.

Ahora, viendo todo desde afuera, entendía el griterío: en mi desesperación, había lanzado ondas de pánico y odio por toda la casa, lo que había desencadenado…bueno, el griterío. Y los destrozos. Y el griterío nuevamente.

No me atrevía ni siquiera a mirar a la cosa rosada. Tenía terror de sufrir un nuevo ataque esquizofrénico. No, gracias.

Demasiado tenía ya.

Edward estaba equivocado. Si teníamos alma. Una que yo iba a perder en momentos más…

Mire a mi alrededor.

El estropicio que había hecho antes de que me agarrara el ataque…era comparable con una habitación realmente reluciente y ordenada al lado de lo que mis ojos visualizaban en estos terribles momentos agonizantes.

Todo destruido.

No solo la ropa (si…destruí hasta la ropa de Alice…sin comentarios), sino también lo que quedaba de escritorio, de mesita de luz, las sillas, el armario…e incluso había quitado el empapelado de la pared. Finas hebras de papel verde colgaban inertes desde la pared… vi la luz prendida de nuestro baño.

Ay, Santa Confederación y todos los soldados juntos.

Había destruido el baño también. El templo de mi esposa, su lugar preferido (después del centro comercial), su bunker…

El inodoro, que dios sabia para que estaba allí, estaba partido por la mitad. El mueble blanco inmaculado, estaba totalmente astillado y manchado con algo pegajoso y de coloretes raros (supuse yo el shampoo). Y lo peor. Oh, dios mío.

El espejo.

No quedaba ni un centímetro cuadrado unido a otro. Totalmente hecho pedazos.

Una nueva descarga de desesperación me asolo cuando sentí como el pomo de la puerta era jalado con insistencia, con desesperación. Alice.

Mire la puerta. El único vestido de Alice que no había sido cruelmente destruido, mancillado y descuartizado, estaba colgado de la puerta. No se como se salvo, pero allí estaba. Y Alice, ya sabiendo el terrible y trágico final de todas sus valiosas pertenencias, no quería quitarle la vida a la última.

Mas gritos, mas patadas…mas llanto fingido. Y mas llanto verdadero, pero ahora sumando a los bodoques inmundos que mis hermanos y mamá tenían.

Me agarre la cabeza con las manos, revolviéndome el cabello, y notando que me faltaba un poco. Mire para el campo de batalla bombardeado, y note madejas de cabello. Genial. En mi desesperación, me arranque pedazos de cabeza.

Desesperación. Pánico. Terror indescriptible.

Esme. Nos mataría por sus muebles (había alcanzado a escuchar que esa era la causa del griterío).

Alice. Me mataría. No estaría tan calmada si supiera que SU espejo había muerto.

Los bodoques. Matarían a mis oídos. Realmente los odiaba.

Y ahora, mi cabello. Me quedaría calvo. Un vampiro calvo!

Simplemente me senté en la cama, ya sabiendo mi trágico final, sabiendo que no tenia salvación. Comencé a reír histéricamente cuando me percate que la cosa, el bodoque, se arrastraba reptando hacia mí.

Que había hecho yo, para merecer esto?!


Bella POV

Tercer plato roto.

Menos mal que papá se encontraba totalmente absorto en el living, para percatarse de que su hija estaba acabando con todo el mobiliario.

Los calores que había experimentado en el coche eran pocos al lado de los que en esos momentos sufría.

Jake estaba recostado contra el marco de la puerta de la cocina, sin mover un pelo. Simplemente, alternaba la mirada desde mi cuerpo (totalmente convulsionado y terriblemente torpe y destructivo en esos momentos), mi cosita (que se encontraba en un cochecito que Edward había tenido la amabilidad en traer), y Edward, quien lo miraba a él, de reojo y también sin moverse un milímetro. Nada más que este estaba al lado mío.

Se escucho un rugido proveniente de la televisión. Parecía que habían anotado…Charlie estaría demasiado ocupado irradiando ondas de alegría (o de odio, que sabia yo), a través del teléfono a Billy. Menos mal, no podría darse cuenta de que hacia media hora que estábamos en la cocina, y ninguno de los dos se había movido. Ninguno de los dos…ninguno de los dos.

Revise el estofado que estaba preparando. Había tenido que usar cantidades exorbitantes de comida, pues Jacob comía como un caballo. Además de lo que se venia, no quería imaginarme como demonios haría Edward esta vez para zafar.

Sabía perfectamente que tenia todo calculado. Edward sobresalía por sus obsesiones y su odioso perfeccionismo, y en esta ocasión, no seria la excepción. Revolví la mezcla.

Estaba segura, que entre que seguía poniéndole cosas a la comida, y me desplazaba en la cocina, solo sentía mi respiración. Y la de Eddie.

Jacob tampoco estaba respirando.

Rodé los ojos con cansancio. No respiraban. Ninguno de los dos. Ni para hacer ruido que interrumpiera su irradiación de odio visual (y seguramente por parte de Jacob también mental), ni para aguantar sus olores mutuos.

Parecían dos niños pequeños.

Y hablando de niños….

Eddie, ya demasiado tranquilo en todo ese tiempo, empezó a revolverse inquieto en su coche. Mi pequeña cosita seguramente tendría hambre, pues no había encontrado oportunidad de alimentarlo la última vez que me había acordado de que tendría hambre. Demasiado bien se comportaba.

Me encontraba revolviendo un poco mas el estofado, por lo que demore en atender a su llamado…Odiaba ser humana.

En todo el tiempo que demore en dejar la cuchara, y dar un paso para darme vuelta (cuestión de 2 segundos), Edward había desaparecido de mi lado, para situarse frente a nuestra cosita. Claro. No contaba con que Jacob tenía la misma velocidad.

Mi terror creció, y todos mis delirios (de persecución, de muerte, de todo) comenzaron a salir a flote.

Estaban: Jacob, el cochecito (con Eddie dentro), y Edward. Los dos franqueando al niño.

Se miraron con gesto hosco, como si ninguno de los dos quisiera hacer un movimiento en falso que desencadenara la muerte de mi cocina…y de la casa. Pero eso no era lo que me preocupaba. Lo que me preocupaba, era que Eddie, en el enredo de cuerpos matándose, quedaría en el medio.

Me acerque rápidamente, notando que ninguno de los dos se movía. Tome a Eddie entre mis brazos, quien se calmo un poco…Edward me rodeo la cintura con uno de sus brazos, y apoyo la cabeza en mi hombro izquierdo, mientras Jacob se acercaba para acariciar a mi cosita. Tenía terror. Ahora tanto Eddie como yo estábamos en el medio de las dos bestias.

- Bella, falta mucho? Realmente…que pasa aquí?.- dijo mi padre, salvándome. Estaba exactamente en el mismo lugar en el que Jacob había estado momentos antes, nada mas que os miraba como si…no quise ni saber que paso por la mente de Charlie, pues sentí el temblor en mi hombro. Edward estaba por morir de un ataque de risa.

- No, papá. Toma. Lleva los platos.- me abrí camino como pude, pues al ver a Charlie, los trogloditas se habían calmado un poco. Deje a Eddie en el cochecito de vuelta dejándole la orden a Edward de que le diese algo de comer (por suerte, había leche en la heladera), mientras tomaba los platos y me dirigía hacia papá. Era un manojo de nervios. No entiendo como tropecé con el aire siquiera en esos momentos. Sorpresivamente, cuando le di los platos, Charlie me aferro el codo y me saco de la cocina.

- Bella, estas bien?.- me pregunto mirándome lleno de preocupación.

- Si, papá. Porque no habría de estarlo?.- pregunte nerviosa.

- No se…supongo…bueno, digamos que…no es saludable juntarlos en la misma habitación…no entiendo como Edward supo que Jacob vendría. Porque lo sabia, no me lo niegues.- me dijo antes de que lo contradijera.- se que tu instinto de auto preservación te impediría hacer esa llamada, pero…

- Papá, tu no te preocupes. En todo caso, usaras tu poder aquí, verdad?

Charlie estaba por contestar un sí, ya más tranquilo, cuando escuche un golpe seco proveniente de la cocina. Todos los calores se concentraron todos juntos en mi cuerpo, abrasándome.

Corrimos hacia la cocina, Charlie tan o mas preocupado que yo. Pero lo que vimos…fue inaudito.

Edward y Jacob, los dos enfrentados, sostenían…una mamadera, desde dos lugares distintos, obviamente sin tocarse. Charlie no lo noto, por supuesto, pero yo podía ver como estaban forcejeando por ella.

Viendo que todo andaba bien, Charlie se fue con los platos haciéndome un guiño de complicidad.

Apenas Charlie desapareció, los dos a la vez empezaron a gruñir como bestias, lo que asusto a Eddie… y comenzó a llorar.

- Se puede saber porque demonios no se controlan un poco?.- dije ya, enojada. Cargue a Eddie conmigo.

- Pregúntale al homicida de tu chupasangre, que dice ser el "padre" del pobre niño.- dijo Jacob, sin soltar la mamadera.

- Cállate, chucho maldito. Eres tu el que no sabe nada.

- Tu no me callas.

- Si lo hago. Bella, solo fue un malentendido, nada del otro mundo…

- Malentendido? Bella, estaba por matarlo!

- Se puede saber que paso?.- dije cansada. Apague la cocina, y me dispuse a escucharlos.

- Tu Edward, el muy todopoderoso y sabelotodo, así como saco la leche de la heladera, se la quería dar al niño.

- Y no veo que de malo esta en ese sencillo acto. No entiendo tu punto.- dijo Edward, quien había ganado la pulseada con la mamadera.

- A ver, Edward…podrías dármela un momento?.- moría por reír, pues sabia que el punto de Jacob era seguramente el correcto.

- Por supuesto.

Tan pronto como sentí que me daba la mamadera, no supe distinguir cual de las dos estaba mas fría: si su mano, o la leche. No pude evitar reírme.

- No es gracioso, Bella.

- Si lo es, admítelo.

- No entiendo tu punto. Podrías explicármelo?

Realmente me sentía mal por reírme de el. Todo el, tan inocente y educado, no se daba cuenta de que casi acababa de darle a nuestra cosita una leche tan fría que podría haberlo matado (si es que la aceptaba). Me daba pena reírme de su inocencia.

A Jacob, no.

- Edward…convengamos que estas a una temperatura, mmm…digamos, fuera de lo normal, verdad?.- dije, tratando de esconder la histeria que amenazaba con salir.

- Así es.- dijo, frunciendo el ceño. Le molestaba la risa de Jacob de fondo, y más a aun: que yo lo tratara de débil mental y que a la vez estuviera por reírme otra vez.

- Bueno…la leche estaba a tu misma temperatura.

No tuvo tiempo de reaccionar. Estaba segura que de haber sido humano, su rostro estaría rojo en cuestión de milisegundos, sobrepasando mi record mundial.

Charlie apareció por la puerta, dispuesto a comer de una vez (los hombres, todos ellos…excepto Edward, estaban hambrientos, y no quería descubrir que podía llegar a pasar si no satisfacía sus necesidades alimenticias). Miro la escena nuevamente, y se percato de Eddie otra vez.

- Ah, Bella. no me has explicado de donde sacaste esta hermosura.- dijo papá sonriéndole. Era la primera vez que lo veía tan cariñoso con alguien, ya que era tan reservado como yo.

- Eeh, bueno…- me encontraba al borde del abismo. No sabia que decir.

- Ah, Bueno Charlie. Es mío.

Las palabras no fueron dichas por Edward.

Me gire lentamente, para ver como Jacob Black sonreía abiertamente hacia mi padre.

Holaaa!!

lamento la terrible tardanza!!

espero que les haya gustadoXDD

me rei yo solita mientras lo escribia...estoy bien, ehh??XD

bueno, ya saben: Los reviews son mi sueldo, y la manera en que se que les gusta y que quieren que lo continue XD

nos leemos!!

:Alice: