A/N: Hola chicos! Aquí está el cuarto capítulo, intentaré subir el capitulo 5 antes de que terminen mis vacaciones. Disfruten.


Capítulo 4

Un mes después, Sabine ya estaba oficialmente de permiso y Rex se había unido a la tripulación para ayudarlos con las misiones que les daban los demás Generales; también durante este tiempo, la Mandaloriana empezó con antojos y cambios de humor.

Una noche, Zeb se levantó para usar el baño y cuando regresó, notó al joven Jedi durmiendo en su antigua cama. "Uh… ¿niño?" Zeb preguntó confundido al ver a su antiguo compañero de cuarto. El Lasat lo sacudió ligeramente. "¿Ezra?"

"¿Qué?" Ezra preguntó adormilado.

"¿Qué estás haciendo aquí?" El Lasat preguntó confundido. "Sabes que tu cuarto está cruzando el pasillo, ¿verdad?"

"Sí, lo sé." El joven respondió. "Sabine me echó de "su" cuarto."

Zeb se rió entre dientes. "¿Qué hiciste esta vez?" Preguntó.

Ezra sacudió la cabeza. "Nada. Ella estaba en uno de sus cambios de humor y Kanan me aconsejó que la escuchara y que le hablara cuando estuviera más calmada o en un humor más relajado."

"Suena lógico, viniendo del sujeto que durmió una semana en el Espectro por no haber escuchado a su esposa." El Lasat respondió.

Ezra asintió. "Entonces… ¿está bien si duermo aquí por esta noche?" Preguntó.

"Claro, niño. Fue tu cuarto también después de todo." El Lasat dijo y se acostó. Antes de que los dos se pudieran dormir, la puerta se abrió. Ezra miró hacia la puerta y vio a Sabine recargándose en el marco de la puerta.

"¿'Bine?" El joven Jedi preguntó. "Linda, ¿estás bien?"

Ella asintió. "Sí, tuve un pequeño antojo y me levanté pero creo que Mira extraña a su papi." Dijo.

El joven Jedi sonrió, él sabía que Mira no era la única que lo extrañaba. "¿Me puedes hacer un chocolate caliente y después podemos regresar a nuestro cuarto?" Ella preguntó.

"Por supuesto." Él respondió y bajó de la litera. "Hasta mañana, Zeb."

"Hasta mañana, tortolitos." Zeb respondió y se durmió.


Dos días después, Sabine estaba buscando a Ezra alrededor de la base, cuando ella lo vio, caminó hacia él. "Hola, Jedi."

"Hola." Él dijo. "¿Todo bien?" Preguntó cuándo vio una gran sonrisa en su rostro.

"Sí, estoy bien." Ella respondió y vio su vientre en crecimiento. "Creo que sentí una patadita esta mañana." Ella dijo sonriendo.

"¿En serio?" El joven Jedi preguntó sorprendido.

La Mandaloriana asintió. Ezra sonrió y tomó su mano. "Ven." Dijo y la llevó a un cuarto vació; puso su mano sobre el vientre de ella y esperó a que su hija diera una patadita. "Paró." Dijo.

"Ella sabe que su papi está aquí." La Mandaloriana dijo sonriendo.

"Huh. La próxima vez, avísame. ¿Sí?" Dijo.

Ella asintió y regresaron a sus respectivos deberes. El resto del día transcurrió tan normal como los rebeldes pueden tenerlo. Después de una misión para reabastecerse, la tripulación del Fantasma se preparó para un merecido descanso mientras la nave regresaba a Dantooine.

Ezra entró a su cuarto esa noche pero se detuvo en la entrada y sonrió suavemente cuando vio la escena enfrente de él. Sabine apartó su vista de su cuaderno de dibujo unos minutos después cuando sintió que alguien la observaba. "¿Ezra?" Preguntó. "Amor, ¿todo está bien?"

El joven Jedi siguió sonriendo y caminó hacia la cama. "Sí, solo estaba disfrutando el momento y pensando que tan lejos hemos llegado." Dijo y se sentó al lado de su esposa.

"¿En serio?" Ella preguntó.

El joven asintió. "Sí. Recuerdo que cuando nos conocimos, no soportabas que estuviera alrededor sobre todo cuando coqueteaba contigo."

Ella se rió. "No eras muy discreto, que digamos."

Ezra rió en respuesta. "Sí, pero creo que maduré." Respondió.

"Para bien." Ella dijo.

"Y ahora estamos casados y vamos a tener un bebé." Él comentó.

Sabine sonrió. "Sí, como Kanan una vez dijo ¨La Fuerza trabaja en maneras misteriosas¨." Dijo y rodeó el cuello de Ezra con sus brazos.

Él se rió levemente. "Creo que tienes razón." Se inclinó y la besó suavemente en los labios. Después de eso, el joven Jedi se levantó de la cama y se empezó a cambiar cuando Sabine lo llamó.

"Ezra."

"¿Qué ocurre?" Preguntó.

"Ven aquí, rápido." Ella respondió y extendió su mano.

El joven levantó una ceja y caminó hacia la cama. Él extendió su mano y la joven la tomó y la llevó hacia su vientre. Los ojos de Ezra se agrandaron cuando sintió a Mira pateando, levantó su vista y se encontró con la mirada de Sabine y le dio una gran sonrisa mientras lágrimas de felicidad se formaban en sus ojos.

"Hola pequeña." Ezra dijo suavemente arrodillándose enfrente de Sabine. "Tu mami y yo te amamos mucho." Besó su vientre y le sonrió a la joven enfrente de él. "Te amo."

"Yo también." Ella dijo sonriendo.

Unos minutos más tarde, la joven pareja se acostó en la cama. El joven Jedi rodeó con su brazo a Sabine y la acercó hacia él hasta que su espalda fue presionada contra su pecho. "Buenas noches, bebé." El joven dijo y puso una mano sobre el vientre de su esposa.

Ella sonrió y puso su mano sobre la mano de él. "Hasta mañana, cariño. Tu papi y yo te amamos mucho."