Hola (:

Gracias por seguir leyendo, gracias en serio ya vamos 21 favoritos y 38 followers, se que son poquitos pero no saben en serio lo feliz que me hacen y estoy muy agradecida de que se tomen la molestia de leerme y de seguir la historia.

Graciaas también a DamaLunaely y a Pauli Jean Malfoy que siempre me dejan un hermoso review.

Las dejo leer.


Hermione sentía la cabeza más pesada que de costumbre, su garganta estaba seca y tenía nauseas. Sin abrir los ojos aún, respiró profundo y fue abriendo los ojos poco a poco. Se dio cuenta que no estaba en su habitación sino en la sala de su casa y Draco Malfoy estaba dormido a su lado mientras Ron dormía frente a ellos. Sentía los ojos pesados, volvió a cerrarlos esperando volver a dormirse pero casi inmediatamente un gemido de Draco la despertó. Harry tenía apuntando su varita al cuello de Draco, quien lo miraba con terror. Harry tenía la cara bastante roja y respiraba de una forma extraña, Hermione se levantó apresurada para intentar calmar a su amigo.

-¿Qué demonios paso aquí?- Pregunto Harry ignorando los comentarios de Hermione

-Harry, no pasa nada…- dijo Hermione- Por favor baja la varita, no hagas alguna estupidez

-Estupidez es meter a un mortifago a tu casa Hermione, mira lo que le hizo a Ron ¿en que estabas pensando? Maldita sea, siempre creí que eras la más madura… ¿Estás saliendo con este parasito?

-Potter, puedes quitar eso de mi- dijo Draco tranquilo señalando la varita de Harry- Weasley está bien, no hay nada de qué preocuparse.

Harry quitó la varita, observó como Draco se levantaba del sillón y se acercaba a Hermione, la tomó por el brazo y trato de tranquilizarla.- Granger, ¿mañana puedes ir por la tarde a las oficinas del profeta? Por favor.

-¿Por qué tengo que ir yo?- dijo Hermione a la defensiva

-Te lo estoy pidiendo por favor…-

Dio un beso, de nuevo cerca de su boca, le dio un pequeño abrazo, miró a Ron y después poso los ojos en los de Harry quien seguía apuntando con la varita, tomó su saco y salió de la casa camino a su departamento. Al llegar escuchó voces, no estaba de ánimo para recibir visitas, cuando entro y vio a Blaise y a Pansy discutir perdió la poca paciencia que le quedaba.

-Está loca, se metió al departamento…- gritó Blaise- dile que no puede estar metiéndose cuando se le antoje

-Eso no es lo que me decías cuando me rogabas que me metiera en tu cama…- gritó Pansy

-¡Draco, esto no puede seguir así!- Gritó Blaise y empujo a Pansy haciéndola caer al piso

-¡Sal de aquí Zabini!, ¡SAL DEL MALDITO DEPARTAMENTO SI NO QUIERES QUE TE MANDE EN PEDAZOS!- Gritó Draco, se acercó a Pansy, y la ayudo a incorporarse

Blaise salió azotando la puerta al salir, Pansy se volvió un mar de lágrimas en cuanto Blaise se salió, Draco a pesar de sentirse disperso logró tranquilizar a Pansy, le hizo un té y puso una poción relajante en él, le dio una taza a su amiga pelinegra y él bebió otra. Se mantuvo despierto hasta que Pansy quedo dormida profundamente, una vez dormida, el también se permitió dormir hasta el día siguiente.

Al siguiente día, Ron y Hermione salieron de la casa, caminaron sobre la acera hasta la parada de autobuses, para poder llegar a la estación de trenes. Llegaron a su anden y al cuarto para las nueve, el tren iba llegando con puntualidad. Compartieron su vagón con un una familia que pareció nunca percatarse de la presencia de los jóvenes porque ambos venían en completo silencio.

-Gracias por acompañarme- dijo Hermione dedicándole una sonrisa

-Cuando quieras- le devolvió la sonrisa

-Acerca del incidente…

-No, Hermione- interrumpió Ron- no es necesario.

Fue lo único que hablaron durante Media hora de camino. Llegaron al centro de la ciudad, Primero, fueron al servicio postal, Hermione tenía que enviar una carta a sus padres y Ron a Lavander. Después de que cada uno envió su respectiva carta, se separaron. Ron tenía que comprar unas cosas para el regreso de Lavander y Hermione tenía una cita en el Profeta.

Hermione llegó al enorme edificio del profeta, ni siquiera sabía que Draco trabajaba ahí, por lo que le pareció bastante raro cuando él, le sugirió que se reunieran dentro del profeta. Se anuncio con la recepcionista, pensó que la harían entrar, pero Draco salió minutos después a recibirla.

-Granger,- dijo Draco dando un beso en la mejilla- gracias por venir. ¿Te parece si comemos por aquí cerca?

-¿Trabajas en el profeta? – preguntó Hermione una vez en el auto de Draco

-a veces…

-¿A veces? Malfoy, esa no es una respuesta.

-¿Has hablado con Potter? – evadió Draco

-¿Con Potter? Creo que deberías disculparte con Ronald, no con "Potter"- imitó su tono de voz

-¿por qué siempre tratas de imitar mi voz? Yo no hablo así…- sonó más duro de lo que pretendía, vio que Hermione bajo la mirada y sello sus labios- Me gusta como peinaste hoy tu cabello.

Hermione le dedicó una pequeña sonrisa- Me gusta tu…- interrumpió su pensamiento cuando se dio cuenta que habían tomado una autopista- ¿dónde vamos? Dijiste que querías comer cerca…

-Gracias por venir, no estaba seguro que vendrías- dijo Draco sin despegar la vista de la vía- ¿Sabes si tu amiga Luna me haría un favor?- ignorando la pregunta de Hermione

-Draco Malfoy, pidiendo un favor… interesante. Pero en serio necesito saber dónde vamos-

-Por el favor, verás Pansy… necesita estar en vigilancia, y no le agrado nada que en la mañana la dejara con el elfo. Luna podría verla en lo que salimos nosotros.

-Draco, si Pansy no está bien tal vez no sea una buena idea salir, debemos asegurarnos que esté bien. Además, ¿un elfo? Dejas al pobre elfo a cargo de Pansy… P.E.D.D.O valuará tu caso, te lo advierto.

Llegaron al edificio, Hermione se dio cuenta que toda la calle estaba llena de edificios sumamente lujosos, frente a la calle había un enorme parque que semejaba al central Park en Nueva York, Hermione no estaba segura si era una zona mágica o de muggles, habían dado tantas vueltas que no estaba cien por ciento segura, ni siquiera estaba segura si era el edificio de Pansy o de Draco.

Draco ignoro completamente al doorman, Hermione le dedico una pequeña sonrisa y siguió a Draco que caminaba rápidamente hacia el elevador. Llego el elevador y Draco presiono el botón que los llevaba hasta el penthouse. Una vez dentro un pequeño y delgado elfo se apreció frente a ellos explicando que Pansy acaba de dormirse, Draco se quedó a escuchar todo lo que había hecho en el día Pansy mientras Hermione recorría el penthouse tratando de descifrar de quien era el lujoso departamento.

Empezó por el recibidor donde estaba, no había mucha decoración, y la que había parecía sumamente cara y delicada que Hermione prefería ignorar. Caminó hacia la sala donde se encontraba una gran chimenea en medio, justo arriba de la chimenea había una fotografía. Hermione la tomó, Era una foto de Pansy riendo a lado de Draco, se veían felices. Hermione se percato de lo bien que se veían bien los dos juntos, sintió un poco de celos. ¿Por qué no habrían terminado juntos? Después miró al fuego de la chimenea, donde era consumida una fotografía de Blaise Zabini bailando con Pansy, Hermione lo entendió todo.

Salió de la sala y siguió el camino hacia la habitación continua, era una habitación grande, con paredes grises y una cama enorme, también cubierta con colores grises, lo único de color eran las pequeñas almohadas verdes recargadas sobre la cama. Olía a Draco, Hermione se dio cuenta que era su habitación. Siguió recorriendo aprovechando que Draco no estaba por ahí. Llego al escritorio, tomó un regalo envuelto torpemente con colores rojos y dorados, en la tarjeta se leía:

Para Ronald Weasley.

DM

-Pensaba dárselo hoy por la noche…- dijo Draco por detrás- a Potter le envié uno hace rato, por eso quería saber si habías hablado con él.

-¿por qué?-

-¿por qué, qué? No entiendo

-¿Por qué disculparte ahora con ellos? – Preguntó Hermione- ¿Por qué Draco Malfoy se está disculpando si nunca lo hizo?

-Porque si quiero estar contigo, tengo que comenzar a arreglar ciertas cosas. Porque si quiero salir con Hermione Granger, tengo que disculparme con sus amigos para que ella quiera estar con un imbécil como yo.

Hermione se acercó a él, se levanto sobre sus puntas y dio un tierno beso sobre los labios de Draco, él comenzó a profundizar el beso hasta que los dos necesitaron aire.

-¿Cómo está Pansy?

-¿Te molestaría ordenar algo aquí? Creo que si no es bueno dejarla sola- Draco dio un pequeño beso a Hermione- ¿Puedes quedarte con ella mientras me hago cargo de la comida?

Hermione aceptó, salió tomada de la mano de Draco hasta que la guió al cuarto donde Pansy estaba. Draco le dio un beso y salió de la recamara, dejándola con un bulto muy bonito sobre la cama: Pansy Parkinson. Hermione se percató que la habitación estaba bastante oscura, se acercó a la ventana y abrió un poco las cortinas, vio a Pansy incorporarse en la cama y se acerco a ella.

-Gracias Herms- dijo Pansy su cara casi perfecta ahora tenía unos ojos bastante hinchados y rojos

-No preguntaré que paso…- Hermione se sentó a lado de Pansy- pero si necesitas hablarlo con alguien que no sea Draco, puedes contar conmigo.

-Gracias… Draco no pregunta nada, solo me da calmantes. – Señalo con la mirada una taza humeante de té- ya no quiero dormir.

-No lo tomes, puedes darte un baño y dejar que tu cuerpo se relaje… al menos eso es lo que yo hago- Hermione peino el cabello largo de Pansy

-¿A caso vi que Draqui te dio un beso?- preguntó Pansy mientras Hermione se sonrojaba- ¡Están saliendo!

Draco y Hermione ya habían terminado de comer. Ordenaron comida china, y las cajas vacías estaban sobre la mesa, cuando Pansy salió de su baño, traía un vestido rojo holgado que parecía más bien una playera muy larga, pero se moldeaba a la perfección en el cuerpo atlético de Pansy.

-Pansy, necesito que me acompañes a casa de Hermione, tal vez Potter y Weasley se apiaden de mi por venir con dos hermosas mujeres, además no quiero dejarte sola aún, así te puedo vigilar… me dijo Eet (El elfo de la casa) que Blaise estuvo rondando por aquí, así que vas con nosotros.


Estuvo un poco más cortito que los pasados... pero ando corta de tiempo (y de inspiración) hehe

Gracias de nuevo, espero sus reviews.