De vuelta por aquí, Hola a todas!
De nuevo quiero agradecerles por sus favoritos, alertas y reviews. Las dejo leer.
PW
-Luna no tardes por favor- gritó Hermione cuando Luna salió de la tienda que tenía en el callejón Diagon.
Luna quería ir a comprar ingredientes para pasteles de calabaza y había dejado a su mejor amiga a cargo. Hermione, comenzó a ordenar un poco la tienda, catalogo los diferentes artículos, limpio un poco los estantes y atendió un par de clientes, antes de que una visita inesperada entrara en la tienda. Pensando que era un cliente más, salió detrás del mostrador para atenderlo.
-Señorita Granger, ¿me veo tan diferente que no me reconoce?- Preguntó Lucius Malfoy quitando la capucha que lo cubría
Hermione sintió la urgencia de tener cerca su varita, cuando la sintió en la bolsa del pantalón, saludó- No es normal que un Malfoy compre en una tienda de baratijas.
-De eso no estoy tan seguro…- dijo Lucius, miró alrededor de la tienda como si estuviera buscando algo.
-¿Qué es lo que busca?- preguntó Hermione a la defensiva
-¿No está mi hijo por aquí o sí?- vio a Hermione negar con la cabeza- Bien, en ese caso podemos hablar.
-¿Por qué estaría su hijo en una tienda como está?
-No te hagas la tonta, que tú y yo sabemos que no lo eres, ni un poco. Sé que estás saliendo con él, y antes de que te lo preguntes no, no me lo ha contado él.
-Si viene a pedirme que me aleje de él, está perdiendo su tiempo.
-¿Por qué haría algo así? No es un secreto que usted y Potter ayudaron a que saliera más rápido de Azkaban, no alejaría a mi hijo de mis salvadores
-Entonces viene a agradecernos, lamento decirle que Harry tampoco está aquí para escucharlo
-Dijimos que no se iba a hacer la tonta, señorita Granger. No vengo a eso, tal vez en otra oportunidad.
-Diga de una vez que es lo que quiere y dejemos está charla de una vez por todas- dijo Hermione molesta
-Es sobre sus padres, señorita Granger, creo que corren peligro.
Después de prometerle a Hermione que iría a disculparse con Potter, aunque él sentía que Ron merecía más la disculpa, dos días después se vería con Harry acompañado de Hermione y Pansy, por si intentaba matarlo. Por supuesto que no quería siquiera hablar con Harry pero sabía que era más bien una manera en la que Hermione buscaba la aprobación de Harry Potter.
Draco creyó que se verían en casa de Hermione, iba manejando hacia esa dirección cuando Hermione le comentó que irían a casa de Harry, no de ella. Les tomo cerca de quince minutos más llegar a casa del mejor amigo de su novia. Al llegar, Harry vio el automóvil estacionarse frente a la casa, se acercó a recibirlos; había hablado con Hermione por la mañana donde ella le informaba de su visita, de la intención de Draco y ella también quería hablar de otro asunto con él.
Al llegar a ellos, envolvió a Hermione en un abrazo, a Pansy le dio un pequeño beso en la mejilla y con Draco apenas y estrecho su mano con él. Dentro de la casa, Ginny ya los estaba recibiendo más animada que Harry los invitó a la sala y sirvió té para todos.
-¿Eso es lo que creo que es?- preguntó Pansy señalando un cuadro en la pared de la habitación de junto
-Sí, vaya Pansy que buen ojo- dijo Ginny- ¿Quieres verlo más cerca?
-Por supuesto.
Pansy y Ginny caminaron hacia el viejo cuadro donde se mostraba una vieja y fea granja donde el único movimiento que se registraba era el respirar de un cerdo que dormía tranquilamente a lado del granero. Hermione, se levantó de su lugar y siguió a sus amigas, no le interesaba para nada el cuadro, que de acuerdo con Ginny, fue uno de los primero cuadros mágicos que se crearon. Pero estar con Harry y Draco a solas no le parecía buena idea. Corrió hacia sus amigas, pero Hermione no prestó atención al cuadro, estaba distraída observando a Draco y Harry con su vista periférica.
En cuanto Pansy terminó de admirar el cuadro volvieron a la habitación donde los hombres ahora compartían un vaso de whisky y Hermione pudo jurar que escuchó a Harry soltar una pequeña risilla. Nerviosa corrió hacia ellos y buscó los ojos de Draco, este le sonrió y se levantó de su lugar, le dio un beso en frente y la ayudó a sentarse.
Después de compartir la comida, Ginny llevó a Pansy a Draco a conocer la casa para que Harry y Hermione pudieran platicar a gusto. Harry la invitó a su estudio, a Hermione le sorprendió ver el primer uniforme de quidditch de Harry en una vitrina, se sentó junto a él en el sillón y dejo que su mejor amigo le sirviera un poco de whisky.
-No estés nerviosa Herms, ¿te encanta tener todo bajo control verdad?
-Parece que apenas me conoces- olió el whisky antes de beberlo
-Use legeremancia con Draco- dijo Harry sin vacilar
- ¿Qué hiciste qué?- Hermione paso las manos varias veces por su cabello- ¿Qué viste?
-Al principio creí que sabía resistirlo, pero en cuanto lo intenté inmediatamente lo vi todo- Harry paseaba por el estudio, pero decidió sentarse cuando notó que estaba poniendo nerviosa a Hermione- Primero vi el primer día que él y yo nos conocimos en Hogwarts, después vi cuando lo golpeaste en tercero, también te vi bailando con Viktor, después vi muchas cosas oscuras, cosas que imagino tuvo que hacer obligado por Voldemort, inmediatamente después de eso saliste tú riéndote, dedicándole una mirada tierna a Draco y lo que imagino fueron varias citas caminando por el parque y comiendo en tu casa, supongo que cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo pensó en mí, porque al último vi fue cuando creyó que había muerto en la gran batalla.
-¿Viste algo sobre su papá?- preguntó Hermione
-No, nada. Ni siquiera la mansión Malfoy. ¿Pasa algo?
-Ayer recibí una visita inesperada de Lucius en la tienda de Luna, creí que Draco sabía algo de eso.
-¿Qué quería?
-Por supuesto primero me dijo que sabía de mi relación con Draco y con su tono sarcástico me dio a entender que "lo aprueba" pero en realidad no hablamos mucho de eso. Habló sobre algunos opositores que aún están en el mundo mágico, al parecer intentaban atacar a mis padres y él fue bueno… a advertirme.
-¡Por Merlin, Herms! ¿Cómo se encuentran tus padres?
-En cuanto se fue, hable con mi madre por la línea de emergencia, me dijo que ella y mi padre se dieron cuenta de que alguien los estaba espiando desde hace tiempo, por lo que cambiaron de residencia y están a salvo. Ni siquiera quiso darme su nueva dirección hasta que fuera seguro.
-¿Draco sabía de esto?- preguntó Harry dejando su vaso en la mesa
-No, creo que no ha hablado con su padre desde hace mucho tiempo… por eso quería saber si había aunque sea pensado en él.
Saliendo de casa de Harry, Draco y Hermione fueron al centro de Londres, a comprar los trajes nuevos que Draco quería, insistió en comprarle algo a Hermione en la tienda muggle donde le gustaba comprar, pero Hermione no estaba de ánimo para comprar ropa. Si bien la comida con Harry había ido bien, Draco y Harry pudieron convivir sin matarse el uno al otro, incluso Draco ni siquiera pareció molesto cuando Harry utilizo legeremancia con él. Cuando Hermione le preguntó si le había molestado, él solo dijo que estaba agradecido que Harry lo haya hecho, ya que él vio que lo que sentía por Hermione, era real.
Después de las compras en el Londres muggle, volvieron al callejón Diagon ya que Hermione quería ir a flourish & blotts por una nueva edición. Pasaron por la tienda ya cerrada de Luna, Hermione recordó la visita de Lucius, pensó en decirle algo a Draco, pero prefirió no interrumpir la plática de Draco sobre su postura en la relación de Pansy con Blaise.
Cuando llegaron al departamento de Draco, después de haber cenando en una pizzería mágica, se dieron cuenta que Pansy no estaba, al parecer tenía una cita con un compañero de trabajo, se estaba recuperando rápidamente.
Decidieron ver una película en la sala de video, prepararon un poco de palomitas y se sentaron frente al televisor sin darse cuenta que habían caído profundamente dormidos en el sillón donde solo los cubría una pequeña sábana. Por la mañana, a Draco lo invadió un olor a fresas, lo que supuso que el cabello de Hermione estaba cerca de él, abrió los ojos poco a poco, le dio un tierno beso en el cuello y la abrazo un poco más hacía él.
-Draco- Narcissa Malfoy limpió su garganta- buenos días
En cuanto escucharon a Narcissa ambos se levantaron rápidamente del sillón, Draco abotono su camisa y Hermione amarró su cabello en una coleta. Draco preparó un poco de café mientras Hermione cepillaba sus dientes, Narcissa los espero inmóvil en la sala. Cuando los dos volvieron, se levantó de su lugar y se acercó a Hermione
-Hermione, ¿puedo llamarte así? No sabes cómo me emocione cuando Draco me dijo que estaba saliendo contigo, eres lo que a él le hace falta. Mira nada más que guapa estas, cada vez más bonita
-Claro que si, señora. Puede llamarme Hermione- Draco notó que sus mejillas se enrojecían- muchas gracias.
-¡Qué bueno que los encuentro a los dos juntos! Me ahorraré un viaje…- Dijo Narcissa tomando las manos de Hermione
-Madre, ahora que pasa… por favor dime que no tiene nada que ver con mi padre- preguntó Draco
-Oh no, tu padre no sabe que estoy aquí. Los quiero invitar el próximo fin de semana a la mansión, pueden llegar desde el viernes. El domingo es la boda de tu primo, no pueden decirme que no.
-Mamá, no sé si Hermione se sienta cómoda…
-Por supuesto que nos encantaría estar ahí- dijo Hermione entrelazando su mano con la de Draco.
El fin de semana de la boda llegó más rápido de lo que nadie había esperado. Draco recogería a Hermione en su trabajo y de ahí viajarían juntos a la mansión Malfoy. Draco seguía sorprendido de que Hermione aceptará la invitación de Narcissa, él ni siquiera había estado seguro de querer ir a la boda, pero cuando Hermione aceptó le pareció un lindo gesto.
Llegaron a la mansión, un escalofrío recorrió la espalda de Hermione al recordar la última vez que había estado ahí, no como invitada… Sintió el brazo de Draco abrazarla, se relajo un poco y dejo que él la guiara cruzando los enormes jardines para llegar a la puerta.
-No puedo creer que aceptaras- dijo Draco en cuanto toco el timbre anunciando su llegada
-Lo hice por ti- dijo Hermione e inmediatamente Narcissa apareció llenándolos de besos y abrazos
-Hay té y galletas en el jardín trasero- anuncio Narcissa- Vayan para allá en lo que terminan de preparar su habitación
-¿Su habitación? ¿Significa que dormiremos juntos?– preguntó Hermione una vez lejos de la madre su novio
-Tú quisiste venir…- la miró a los ojos – Granger, ¿por qué aceptaste venir? Los Malfoy nunca hemos sido otra cosa más que malos contigo. ¿Por qué lo hiciste?
-Porque si quiero estar contigo, tengo que aprender a perdonar y olvidar.
-¡Pero si es el pequeño Draco Malfoy!- gritó alguien del otro lado del jardín, aventando sus lentes de sol sin importar donde cayeran, tenía el cabello rubio igual que Draco, lo que Hermione se imagino que era el primo de este. - ¿Ahora qué amiguita trajiste a casa? ¿Qué hiciste con las gemelas Suecas de la otra vez?
-Ella es Hermione Granger, mi novia.- anunció Draco, Hermione estiró su mano y el joven solo la observó
-Espero que mi primo no te corra antes de la boda- comenzó a reír torpemente, Draco buscó los ojos de Hermione pero ella miraba fijamente a Oliver, el primo.
-¿y mi futura prima?- preguntó Draco intentando romper la tensión
-Esta con mi madre, por Merlin Draco, ¡Nunca te cases!- se sentó frente a ellos y comenzó a tronar los dedos hasta que apareció un elfo- Cómo se tardan para atenderme, quiero un té helado.
-Voy a enseñarle a Hermione el resto de la casa- anunció Draco- Siéntete como en casa.
Una vez lejos, Hermione volvió a hablar- Así que unas gemelas suecas…
-lo que no fue en tu año, no debe hacerte daño- Draco guiñó el ojo pícaramente
-Tu primo es bastante… ¿arrogante?
-Prepárate para un fin de semana con mi familia- le dio un beso y la siguió guiando por los enormes jardines.
Espero les haya gustado, ahora ya tuve un poco más de tiempo para poder escribir. También he estado pensando en subir otra historia, pero aún no estoy muy segura... aunque eso no quiere decir que abandonaré esta, para nada.
Muchísimas gracias por leerme, me hace un feliz. Espero su review. PW
