¡Hola!

¿Cómo están? Yo feliz de estar de vuelta con un nuevo capítulo.

Quiero agradecer de nuevo a Pauli Jean Malfoy y a Damalunaely porque sus reviews siempre me hacen feliz.

Muchas gracias a todas por seguir esta historia! SON LO MEJOR

Las veo abajo, PW.


Draco dejo a Hermione en su vieja habitación, para salir en busca de su madre. La buscó en el salón donde todos estaban reunidos, pero tardó en encontrarla. Preguntó a varios invitados, pero nadie supo darle respuesta. Estaba decidido a abandonar la mansión con Hermione sin decir una sola palabra, después enviaría a su madre una carta explicando todo y a Oliver un caro y lujoso regalo de bodas.

De vuelta a su habitación, estaba ideando lo que harían él y Hermione lejos de ahí: primero pensó en llevarla al spa donde él y su madre escaparon después de la guerra (Cuando Lucius fue condenando en Azkaban), pero después de pensarlo bien, creyó que lo que Hermione necesitaba era sentirse en casa. Le acompañaría hasta su casa y después dejaría que ella lo llevara a cualquier restaurante muggle. Sonrió para si mismo, después escuchó la risa de su madre. Dio la vuelta, y siguió la risa y el murmullo de una conversación.

Draco, hijo- Narcissa se percató de la presencia de su único hijo- ¿Podemos hablar un minuto en privado?-. Draco asistió levemente con la cabeza, espero a que su madre se terminara de disculpar con las personas que compartía el té. Se dirigieron a la biblioteca.

-Madre, Hermione y yo nos iremos esta misma noche- Draco pasó una mano por su rubio cabello- Hermione en verdad lo lamenta, pero que creo no lo pensamos muy bien.

-¿Dónde está ella en este momento?, justo quería hablar con ustedes…- Antes de que terminara de hablar, Draco dio el paradero de la castaña- Creo que la corre peligro aquí, Draco. Llévatela lejos, perdón por ponerlos en esta situación.

-¿Y hasta ahora lo dices, madre?- Draco levantó su voz más de lo necesario, salió de la biblioteca y corrió hacia su vieja habitación.

Llamó la puerta, aunque era su habitación le pareció correcto hacerlo. Después de tres golpes nadie respondió. Sintió oportuno entrar, pensando que tal vez Hermione estuviera en el tocador. Al entrar se percató que la habitación estaba vacía, pero el baúl y sus pertenencias aún estaban sobre la cama. "¿Hermione?" la llamó sin tener respuesta. Comenzó a sentir una extraña sensación apoderándose de su cuerpo, las manos comenzaban a cosquillearle. Salió al pasillo y trató de llamarla de la misma manera. De nuevo, no tuvo éxito. De regreso a la habitación, buscó entre las partencias de Hermione, esperando que tal vez se hubiera desesperado y cumplido su promesa de irse sin sus pertenecías. Pero justo a lado de sus viejas fotografías, algo llamo su atención: el collar que siempre decoraba el cuello de Hermione (una cadena corta y dorada con un dije de un reloj de arena y varios arillos.) Sabía que Hermione nunca andaba sin ese collar.

El miedo siguió apoderarse de él, sabía que Hermione no se iría así. No cuando le dijo que le esperaría para irse juntos. Busco un pedazo de pergamino en su escritorio, tomo la pluma y escribió rápidamente una carta, llamó a un elfo e hizo que este llevara la carta a una lechuza. Le ordenó que estuviera atento y esperara la respuesta, que seguramente contestarían rápido. En cuanto la carta llegará, el elfo tenía que buscar inmediatamente a Draco. Después de dar las instrucciones, mando un patronus a Blaise y a Pansy "Necesito su ayuda, los veo en la entrada principal. NO LE DIGAN A NADIE"

Cuando sus amigos llegaron, Draco leía la respuesta que el elfo, obedientemente había llevado a su amo. Pansy preguntó que pasaba, pero Draco aún no terminaba de leer la carta y la ignoró. Unos segundos después, Blaise intentó preguntar de nuevo y esta vez Draco quitó la vista del viejo pergamino.

-Hermione, no puedo encontrar a Granger- Anunció Draco, de nuevo volvió a pasar su mano por su rubio cabello. Esperando que el cosquilleo en las manos desapareciera, pero no lo logró.

Pansy empezó a reír, pero Blaise le dio un codazo haciéndole entender que Draco, no bromeaba.

-Creí que estabas con ella- dijo Pansy transformando sus zapatillas por un par de zapatos bajos, por si necesitaba correr- ¿Qué fue lo que paso?

Draco explicó la situación reciente a sus amigos. Después, ordeno a Pansy revisar toda la mansión Malfoy por si Hermione seguía dentro. Si la encontraba la llevaría directamente casa de Potter. La carta de respuesta, era de Harry autorizando que los tres magos pudieran aparecer en su casa además de mencionar que habilitó la red flu. Potter ya estaba al tanto de la desaparición de Hermione, trataría de localizarla con Luna y de ser necesario, avisaría al departamento de aurores.

Los tres volvieron a la mansión, Pansy corrió por el pasillo principal hacia los calabozos, después de dar un giro, desapareció de la vista de Blaise y Draco. Una vez solos, Draco estaba apunto de desaparecer, cuando Blaise lo detuvo.

-No creo que la aparición sea lo mejor en estos momentos.- sugirió Blaise- Estas muy nervioso. Dijiste que Potter habilitó su red flu, vamos por ahí.- Draco asintió, caminaron hacia la chimenea.

-Tranquilo, Granger es bastante inteligente para estar en peligro- dijo Blaise antes de que Draco desapareciera por la chimenea.

Segundos después, Draco y Blaise atravesaron la sala de Potter, inmediatamente Harry salió y con las manos fue empujando a Draco hasta que chocaron con la pared de la chimenea, amenazándolo. Draco no despegó ni un segundo los ojos de Harry, quien no pudo soportar la mirada de Draco y eventualmente lo dejo ir.

-No creo que sea tiempo para pelear- Aconsejo Blaise, después sonrió coquetamente a Ginny quien iba entrando con varios libros en los brazos.

-Luna, Herms y yo después de la guerra hicimos un plan de rescate para las tres- soltó los libros y sacó un par de calderos- Jamás imagine que lo ocuparíamos.

Los tres hombres se acercaron a la mesa donde Ginny preparaba ciertas pociones y leía varios libros a la vez. Draco estaba sorprendido, jamás imagino que la pelirroja pudiera ser capaz de recrear algún hechizo. En realidad, ningún Weasley le parecía apto para hacer magia. Estaba concentrado en sus propios pensamientos, recriminándose lo prejuicioso que siempre había sido, que no se dio cuenta que Ginny le había hecho una pregunta, hasta que Potter tuvo que repetirla.

-Malfoy, ¿Hermione dejo algo en tu casa?- trono los dedos frente a los distraídos ojos grises. Draco sacó el collar de su bolsillo y lo dejo en la mesa. (Aunque Harry había ofrecido sus manos para tomarlo)

-El giratiempo…- susurró Ginny, compartió una mirada rápida con Harry para después salir murmurando palabras que nadie supo descifrar.

Justo cuando Ginny salió, Pansy apareció en la sala, como si alguien hubiese conspirado para que los hombres no pudieran estar solos en una misma habitación sin la presencia de una mujer. Jadeando, Pansy trató de explicar donde había buscado a Hermione y como había interrogado discretamente a los invitados, por si alguien la había visto. Uno de los elfos le dijo que Hermione había estado en la cocina, y la vio por varios pasillos, pero que al final la vio caminar con Draco, por lo que dejo de preocuparse por la líder de P.E.D.D.O . Después Pansy relató su encuentro con Narcissa Malfoy donde le comentó que alguien había visto a Lucius por la mansión pero que le parecía imposible encontrarlo, y que esperaba que él no fuese el culpable de la desaparición.

-¡Debiste de haber empezado por eso Pans!- gritó Draco- en realidad no nos importaba si el atuendo de Astoria era correcta para el tipo de evento en el que estaba. Menos si el elfo estaba preocupado por P.E.D.D.O que en realidad ni siquiera estoy seguro de lo que es.

-Tu padre no puede lastimar a Hermione- dijo Harry como si lo hubiera pensado en voz alta- además, Lucius ayudó a Hermione hace poco con sus padres, le anticipó que estaban en peligro.

-¡¿Qué?!- gritaron Pansy y Blaise al mismo tiempo. Robándose las palabras de la boca de Draco. Él se quedo callado escuchando la explicación de Potter.

Minutos después, Harry salió de la habitación, Pansy veía atentamente a Ginny quien seguía leyendo y moviendo calderos, Blaise admiraba, o criticaba, la casa de Harry Potter. Draco no se podía quedar ahí sin hacer nada, no podía esperar ni un minuto más a que Ginny terminara de hacer quien sabe qué (seguía un poco escéptico), tenía que hacer algo. Sus manos comenzaron de nuevo con el cosquilleo, no podía quedarse así, tenía que ver si su padre tenía que ver con algo sobre la desaparición de su novia. Tenía que hacer algo y ya. Organizando en su cabeza las ideas que tenía para comenzar a buscarla, su mente se distrajo cuando la pequeña rubia cabeza de Luna Lovegood apareció en la sala con una sonrisa enorme. Solo de verla Draco se puso de peor humor, ¿Cómo podía estar tan contenta si Hermione estaba desaparecida?

-¡Harry!- gritó Luna y se acercó hacia él dando pequeños saltos- recibí tu mensaje. ¿Alguna noticia de Herms? – vio negar a todos con la cabeza, después se paro frente a Draco- Entonces tú y yo tenemos asuntos que atender.

Le sonrió y aprovechó la distracción de Draco para tomarlo de la mano y hacerlo caminar junto a ella hacia la chimenea. Nadie dijo nada, solo vieron a los dos rubios desparecer entre el fuego verde. Aparecieron en la tienda de antigüedades y cosas extrañas que Luna tenía en el callejón Diagon. Luna, quien desde que habían viajado a través de la red flu, no había dejado de decir el nombre de Hermione ni un solo minuto, buscaba algo en varias cajas y baúles.

-Hermione, Hermione Granger, Hermione…- seguía Luna ignorando la mirada de Draco. Encontró un pequeño tuvo con un liquido rosa, lo bebió mientras con dificultad se sentaba en una silla. Cuando terminó el liquido, Draco pudo notar que los ojos azules de Luna, se había hecho cafés.

….

Hermione trato de soltarse de Lucius, pero él la tenía sujetada por el brazo tan fuerte que si ella intentaba de nuevo soltarse, era probable que su hombro se zafara o que algún hueso del brazo se rompería. La obligo a caminar, Hermione supo que cuando Lucius trató de aparecer, no había pensado bien en el lugar. O tal vez, no lo conocía a la perfección.

Camino a su lado, Lucius le había soltado un poco, pero Hermione podía sentir aún la varita de Lucius contra su espalda. Pensando como lograr escapar de ahí, comenzó a reconocer el lugar, pero no menciono nada, solo siguió ideando su escape. Su varita estaba en su bolsillo, si era lo bastante rápida, la podría sacar sin que él lo notara. También pensó en hechizar al patriarca de los Malfoy con un hechizo no verbal, pero deshizo la idea cuando pensó que Lucius traía probablemente un hechizo protector.

-Srita. Granger, lamentó hacerla viajar en estas situaciones tan… incomodas- se detuvo Lucius obligando a Hermione a hacer lo mismo- Pero, jamás habría aceptado a venir por las buenas.

-¿Venir? ¿Venir a donde?- Preguntó Hermione- ¿Qué hacemos en un barrio Muggle?

-Srita. Granger, ambos sabemos que no es tan solo un barrio muggle- La obligó a mirar hacia las viejas casas- Dígame como entrar.

-Puede intentar tocar los timbres de la casas muggles, estoy segura que sabe para que sirven. No había necesidad de traerme hasta acá, pude haber explicado el funcionamiento de un timbre desde la habitación de Draco.- Lucius perdió la paciencia pensando en bofetear a Hermione, pero no lo hizo solo volvió a hacer la misma pregunta.

-No sé de que habla, en serio y aunque lo supiera después de esto no le ayudaría en lo absoluto.

-Dígame si no es curioso que hay un Grimmauld 11 y un Grimmauld 13 pero no un número 12. – Hermione se quedó en silencio, mirando desafiante hacia el señor Malfoy. No movió ningún músculo hasta que sintió la varita mover hasta su cuello, era obvio que eso era una amenaza.

-¿Tengo que recordarle el hechizo que el ministerio le puso? ¿Sobre el hechizo que le prohíbe lastimarme a mi, a Harry o a cualquier Weasley? Fue su única condición para salir de Azkaban…

Lucius río sarcásticamente-¿Qué te hace pensar que no pedí ayuda para torturar a la sabelotodo si no me dice como entrar a la antigua guarida de la orden?

-Señor Malfoy, piense bien lo que hará- Hermione comenzó a ponerse nerviosa- estoy segura que Draco no lo perdonaría si vuelve a Azkaban o si intenta hacerme daño. Me ayudó con mis padres… Señor Malfoy, por favor piense bien lo que hará- rogó Hermione antes de ver como alguien se aparecía frente a ella.


Perdón si me he tardado en actualizar, pero espero que les haya gustado el nuevo capítulo.

Díganme hasta ahora como les ha parecido la historia, Ya vamos en el capítulo 10!

¡No olviden seguir la historia y dejar un lindo review! si quieren, claro. Besos, muchos besos. PW