¡Nuevo capítulo!
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PW
Draco Malfoy nunca se había sentido así. Por supuesto Draco nunca había sentido preocupación por alguien que no fuera él. Pero Pansy, quien estaba sentada del otro lado del enorme escritorio sonreía con satisfacción. No era el hecho de que Draco o Granger estuviesen en peligro, solamente era porque sabía que él estaba sintiendo algo más que solo lástima o desagrado por Hermione Granger. Draco inmóvil en la silla del escritorio veía hacia la nada, su plan de interceptar a Potter tenía que esperar, pues cuando llegó a las oficinas y pregunto por él, la secretaria de Millecent dijo que no tenían que ser molestados, ni por el mismísimo dueño Del Profeta.
¿Qué hacia Pansy Parkinson ahí? En un impulso estúpido Draco pidió su ayuda, pero todos sabían que ella no era de mucha ayuda; nunca fue la bruja más brillante, eso era cierto, pero era la única capaz de tranquilizar a Draco y de confiar en él ciegamente. Sin embargo, en esos momentos lo único que quería Draco es que ella dejara de sonreír como estúpida y que le ayudará a pensar un poco en su situación.
-¿Draco, que pensabas cuando te pusiste ese traje?- por supuesto Pansy era la única que podía decir un comentario tan estúpido en una situación así… y salirse con la suya.
-Mi madre me lo obsequió hace poco Pans… ¿Podemos concentrarnos en la "situación de aquí"? – con sus dedos hizo el movimiento de comillas cuando hablo.
-Yo no sé porque te preocupas tanto,- dijo Pansy limpiando la suciedad inexistente de sus uñas- es obvio que hagas lo que hagas, serás la última persona con la que Potter querrá hablar. Pusiste en peligro a su mejor amiga…
-Pans…-llamó Draco- eres un genio. ¿Qué te parece esperar a Potter fuera de la oficina de Milli? Estoy segura que si finges que estás buscando a Hermione él te dirá dónde estás…
-Potter no es tan estúpido, Draco- Pansy mostró desagrado- No es tan tonto como crees. Además, ¿Por qué estaría yo buscando a Granger?
-Algo se te ocurrirá- dijo Draco, se levantó de su lugar y obligo a Pansy a hacer lo mismo. Sin un esfuerzo mínimo la llevo hasta la puerta de la oficina- No vuelvas hasta que tengas información, mientras intentaré con mi madre.
Pansy aun asimilando lo que había pasado, se quedó unos segundos frente a la puerta cerrada, después emprendió su camino hacia la oficina de Millecent Bulstrode. Espero impaciente hasta que Potter salió veinte minutos después. ¿En verdad había gastado veinte minutos de su vida? Draco tendría que pagar por eso… además ¿Qué tan seguro era que obtendría información de Potter?
Mientras tanto, en la oficina del director del Profeta, Draco esperaba impacientemente que su madre contestará su carta. Tal vez era más difícil que él encontrará a Hermione, pero su padre, era su padre ¡Por Merlín! Tenía que haber una manera de localizarlo. Desesperado salió al pasillo para ver si Pansy había tenido éxito en su misión; rendido cuando no vio señales de la pelinegra dio la vuelta para regresar a su oficina, cuando vio a una figura conocida caminar hacia su dirección, su vista perfecta fue capaz de reconocerla. Nunca había cruzado una palabra con ella, pero podía identificar a Lavander Brown. Ella pareció no reconocerlo al principio, pero cuando él bufó, ella pareció reconocerlo.
-Claro, Malfoy. Draco Malfoy. De Hogwarts, ¿cierto?- él asintió con la cabeza y sonrió hipócritamente, vaya que esta chica era estúpida- Me parece fascinante. Ahora que mi Rorro y yo nos vamos a casar, todos los de nuestra generación de Hogwarts parecen querer ser mis amigos. ¿Quieres una invitación?
-En realidad me preguntaba si has visto a Hermione Granger últimamente- Draco notó la mueca que Lavander hizo cuando dijo el nombre de Hermione. – Me pareció oír que estaba en el edificio…
-¿Hermione?- dijo con desagrado- ella no va a ir a mi boda Malfoy. No sé para que la quieres. Probablemente esté donde Lunática, las vi en la cafetería antes, pero si te soy honesta. Espero que ya se hayan ido.
Por alguna razón, Draco se molestó cuando Lavander se refirió a Luna como "lunática" tenía tanto tiempo que no escuchaba ese apodo… Draco estaba seguro que Lovegood tenía más inteligencia en un cabello que la chica parada frente a ella en todo el cuerpo. Se despidió de Lavander cuando ella comenzó a justificar su visita, al parecer habían quedado tan maravillados con su artículo en la revista que querían más sobre ella. En realidad, el único motivo por el que estaba ahí, es porque los escritores querían saber más información sobre el reciente aumento de seguridad del trío de oro. Por supuesto ella no tenía la menor idea de eso, Ron ni siquiera había comentado nada con su prometida. Era obvio que no le gustaría saber que están protegiendo a Hermione, además Lavender era tan bocona que terminaría por soltar todo al primero que lo preguntará.
Draco volvió rápido a su oficina para ver si su madre había contestado. Si aún no lo hacía, pensaba ir a la cafetería, con suerte se encontraría con ellas. Pero cuando entro a la oficina, vio a la lechuza albina de su madre esperando pacientemente en la ventana. La hizo pasar y leyó con desesperación la respuesta de su madre.
…
Hermione Granger veía como Luna cambiaba el color de su bebida. De transparente pasaba a naranja a morado a azul. Sus colores favoritos. Su previó encuentro con Lavander la había dejado con mal humor y saber que el único motivo por el cual estaba Luna con ella, la hacía perder más la paciencia. Harry había encomendado a Luna cuidar de Hermione mientras él no estaba: Hermione había aprovechado que el arete de Luna había cobrado vida mágicamente y que la rubia había decidido perseguir su joyería viva, para poder escapar de su vista. La cafetería estaba cerca, y a la vista de todos, sabía que no correría el menor peligro si ella se quedaba ahí un tiempo. Pero cuando Draco apareció frente a ella, frustro todos sus planes obligándola a volver al cuidado de Luna. Quien no se había dado cuenta que Hermione se había ido (y regresado), pues seguía persiguiendo su arete hasta que Hermione lanzó un hechizo paralizante y volvió a quedar inmóvil.
Su mente era quien debería de hechizar, pues no dejaba de dar vueltas y vueltas a los últimos minutos que pasó en la cafetería con Draco. Él en verdad se veía desorientado y sin pista de lo que estaba pasando, pero no podía ser así, él tenía que saber lo que estaba mal. Era Draco Malfoy, él siempre tenía una segunda agenda para todo, no hacia las cosas sin pensarlo. Hermione presentía que él sabía, que su padre de nuevo lo había obligado a acercarse a ella para hacerla vulnerable. Podía casi escuchar la conversación entre padre e hijo.
-¿Granger, padre?- decía Draco arrastrando las palabras- ¿Has perdido la cabeza?
-Hazlo para vengar al Señor Tenebroso- la voz imaginaria de Lucius Malfoy la hizo estremecerse- ¡Hazlo por la familia Malfoy!
Hermione regreso de su transe, Luna seguía cambiando el color de su bebida solo que ahora decía los colores antes de cambiar su bebida. Minutos después, Harry apareció con Lavander colgada de su brazo. Hermione vio que Harry no quería ser grosero pero el gesto de cansancio en su cara reflejaba que Harry daría todo solo para que Lavander dejará de hablar. Estaba tan concentrada en despreciar a Lavander que no se dio cuenta que detrás de ellos venía Pansy Parkinson con su diminuto vestido. Hermione pensó en alzar su varita para defenderse, pero si Lavander era lenta, Pansy más. O al menos para Hermione… pero Pansy pareció tener la habilidad para leer la mente de Hermione, pues inmediatamente dirigió sus profundos ojos azules hacia los cafés de ella. Le sonrió y alzó las manos en son de paz. Pansy tenía una distancia razonable con Harry y Lavander, probablemente también se había cansado de escuchar a Lavander. Se acercó a Hermione y a Luna, les sonrió con ganas y se sentó frente a ellas sin esperar a ser invitada.
-Lovegood, recibí tu regalo el otro día- dijo Pansy- perdón que no he tenido tiempo de pasar por la tienda. Pero espero ir pronto.
Hermione se quedó inmóvil. No entendía la situación, primero que nada, porque Harry no estaba apuntando su varita hacia Parkinson, Hermione sabía que ella sería incapaz de hacerle algo, pero Harry no. Harry no sabía que ella apreciaba un poco a Hermione. Y lo segundo, no sabía que Luna y Parkinson eran tan amigas como para intercambiar regalos. ¿En qué momento? Y sobre todo… ¿Por qué Pansy estaba con ellos y no con su rubio amigo?
Cuando cada quien estuvo tan distraído como para no prestarle atención a la pelinegra, Pansy se acercó lentamente a Hermione, esperando no asustarla demasiado. Hablo como si fuese un policía encubierto- Draco quiere hablar contigo, no sé que este pasado. Pero estoy segura que Draco está tan desinformado como yo. Al menos explícale, ¿quieres?
-Parkinson… yo-
-Su oficina está en el cuarto piso, es la más grande. La reconocerás inmediatamente- Yo te cubro con ellos- señalo al grupo con la cabeza- Te prometo que si no estás devuelta en diez minutos, les diré dónde has ido.
Sin pensarlo, Hermione asintió con la cabeza aceptando la oferta de Pansy. Tomó el elevador al cuarto piso. Pansy tenía razón, reconoció la oficina inmediatamente, no solo era casi del tamaño de todo el piso. Tenía una decoración con los colores de la casa de Slytherin y fuera de esta había el lugar de una secretaria. Le sorprendió no ver a nadie en su lugar, así que se acercó a la puerta de madera y llamó. Escuchó la voz de Draco invitándola a entrar.
-¿Gra-Granger?- carraspeó Draco- No sabía que estabas por aquí. ¿Cómo has dado con mi oficina?
-¿El dueño, Draco?- Hermione miraba con curiosidad la oficina. -¿El maldito dueño del Profeta?- Draco solo se quedó en silencio permitiendo que Hermione siguiera admirando la oficina. Cuando su curiosidad fue llenada lo suficiente, Hermione recordó que hacía ahí.
-¿Qué es lo que quieres Malfoy?- pregunto Hermione
-No lo sé-
-¿Por qué mandas a Parkinson a buscarme y después actúas con sorpresa al verme?- Hermione ya se había llevado las manos a la cadera con tonto mandón.
-No lo sé-
-¡¿Qué es lo que quieres de mi Draco Malfoy?!- el tono de Hermione cada vez era más alto.
-¡No lo sé, Granger! Solo sé que te quiero a ti.- Hermione que definitivamente no esperaba esa respuesta se quedó sin habla. ¿Hablaba en serio? ¿Draco Malfoy si era capaz de tener sentimientos por ella? ¿Todo era el plan de su padre? No lo sabía, y tampoco le importaba. Corrió a los brazos de Draco y le dio un profundo beso. Tan profundo que le pareció, que cuando se separaron no podía mover las piernas. Espera, en verdad no podía mover las piernas.
Hermione miró a su alrededor, en la puerta de la oficina Lucius y Narcisa Malfoy estaban parados frente a ellos con las varitas apuntando a ambos. Hermione subió la mirada hacia Draco quien también apuntaba con la varita a sus padres. Hermione se maldijo, ¿cómo había sido tan estúpida? Era más que obvio que Draco jamás atacaría a sus padres, no para salvar a la única sangre sucia que ha odiado toda su vida… pero ese beso fue… Hermione cerró los ojos, era inútil. Por más inteligente que fuera, sabía que tres varitas contra una no tendría un buen resultado. Escucho un ruido ensordecedor, abrió los ojos y de pronto la oficina estaba cubierta en humo, su primer instinto fue correr, lo intentó. Pero se dio cuenta que Draco sostenía su mano y claramente, tenía la intención de correr junto a ella.
¿Qué les pereció? Está un poco más corto, lo sé. Pero espero les haya gustado. No olviden su review, por favor!
Besos, PW.
