Hola!
Ya estoy de vuelta, ¿cómo están?

¡Ya casi es Navidad y eso! ¿Les gustaría un capítulo especial de Navidad?

Las dejo leer, Gracias por estar conmigo a lo largo de estos 15 capítulos!

Paola Walker


La puerta se abrió, mostrando un par de dentistas un tanto sorprendidos por ver a su hija casi ser devorada a besos por un rubio bastante alto. Hermione se soltó de los brazos del rubio y corrió a los brazos de sus padres, quienes también la recibieron con un agradable abrazo.

-¿Ronald?- preguntó la madre de la bruja. Hermione sintió como el color se subía en sus mejillas. ¿Por qué su madre confundía a Draco con Ron?, seguro él rubio no estaría nada contento. Se giró para poder ver a Draco; él tenía la quijada tensa y apretaba fuerte los puños, pero al parecer no había oído nada, puesto que Hermione siguió su mirada y se encontró con Ronald Weasley y Lavander Brown bajando de un automóvil.

Draco despegó la mirada del pelirrojo para mirar a Hermione quien estaba más colorada que nunca. Intentó decir algo, pero Draco notó que estaba confundida y un poco ansiosa. Ronald pasó frente a él sin siquiera mirarlo, se acercó a los padres de su ex novia y los saludo como si los años no hubiesen pasado; su ahora novia, al contrario, parecía que había sido arrastrada a la fuerza y obviamente estaba disgustada de estar ahí, saludó a Draco con un pequeño movimiento de cabeza, ignoró a Hermione y se colocó entre Ron y los padres de Hermione.

Draco se acercó a Hermione, le dio un beso en la mejilla esperando que eso le ayudara a relajarse un poco, la tomó de la mano y siguieron a los demás que ya estaban dentro de la casa. Ron y Lavander no paraban de disculparse por la intromisión, pero Draco estaba seguro que esa era totalmente su intención, de alguna manera, Ronald se enteró que ese día iba a conocer a los padres de Hermione. Pero ahora, la madre había solicitado a Lavander y a Hermione que le ayudarán con el jardín, así que Draco, Ronald y el patriarca se quedaron dentro.

-¿Crees que esté bien ahí dentro?- preguntó Hermione sosteniendo un par de ramas secas- siento que debería ir para allá.

-Deja que tu padre se encargue de ellos- tomó las ramas que Hermione ya había arreglado con magia- un poco de tiempo con tu padre no es tan malo.

Hermione no dijo nada, solo juntó los labios y siguió arreglando las flores de su madre, la cual seguía empeñada en tener un vivero a pesar de que nunca podía mantener una planta viva. Miró a su madre, mientras esta plantaba las flores nuevas, se reprimió a sí misma por hacer que sus padres no tuvieran un lugar fijo para vivir, probablemente a la madre no le disgustaba que las flores murieran puesto que ha cambiado de residencia ya en varias ocasiones y casi siempre era culpa de su única hija.

-Me encanta esta casa- dijo la madre como si supiera lo que su hija pensaba- Creo que a tu padre también le gusta. Los vecinos de enfrente también son nuevos, así que hemos tenido oportunidad de conocer el lugar. Tu padre quiso salir de la casa y del consultorio, ¿Puedes creerlo? Nunca lo había visto tan agradable.

Hermione comenzó a disculparse con su madre por los cambios de residencia, pero la matriarca no aceptó la disculpa, puesto que sabía que Harry y ella lo hacían para protegerlos, aunque en esta ocasión no estaba muy segura de cuál era el peligro, pero estaba feliz de estar ahí, así que obligó a Hermione a seguir reviviendo las flores. Hermione y su madre se habían empeñado a ignorar a Lavander, quien solo canturreaba mientras revivían las plantas, parecía que tampoco le disgustaba el hecho de ser ignorada, pero cuando la madre de Hermione se metió a la casa por más fertilizante, Lavender corrió hacia Hermione y la tomó del brazo.

-Lo vi- dijo Lavander abriendo de más sus enorme ojos- Hoy por la mañana lo vi. Desperté y llegó a mí. Vi a Malfoy entregándote a sus padres. No debí de haberle mencionado a Rorri, pues lo primero que hizo fue arrastrarnos hasta aquí.

Hermione se soltó de mala gana, si algo odiaba era el "tercer ojo" de Lavander, según ella fue quien vio que ella y Ronald terminarían su compromiso. Hermione asegura que Ronald hablaba con Lavander antes de que terminaran y ella únicamente unió los puntos de la historia.

Del otro lado de la casa, dentro de la sala de estar, Draco contaba el tiempo en el que el señor Granger terminaba de leer el periódico, Ron se había excusado pues según tenía varias cartas que escribir. Así que, ahí estaba Draco, mirando al padre muggle de su novia. Nunca había conocido a los padres de alguna novia, aunque en realidad no recordaba haber salido con alguien el tiempo suficiente para haber conocido a algún pariente, salvo cuando solía salir con las hermanas Greengrass, al mismo tiempo. Los pensamientos de Draco fueron interrumpidos cuando el señor Granger dejó repentinamente a un lado el periódico y salió de la sala sin comentar nada. Draco se quedó sentado preguntándose si tenía que seguir al patriarca o simplemente esperar a que Hermione viniera por él. Decidió levantarse y caminar hacia la ventana frente a él que daba al jardín donde su novia, la madre de esta y Lavander se veía concentradas en sus labores de jardinería.

-No sé cómo soportan estar en ese calor- el señor Granger, apareció bebiendo de una botella de cerveza que traía en la mano y la otra botella, se la ofreció a Draco.- Yo sigo siendo el mismo londinense que ama el frío. Pero Harry Potter siempre termina cambiándonos a un lugar con playa y sol.

Draco aceptó la cerveza, aunque al principio pensó que sería un tipo de prueba, pero cuando el señor lo alentó a beber de la botella, lo hizo, agradeciendo la frescura que la cerveza le ofrecía, no era su bebida alcohólica favorita, pero definitivamente le ayudó a refrescarse y a calmar los nervios.

-Nunca me ha agradado ese joven- dijo el señor en voz baja, Draco casi escupe su bebida, sorprendido por las palabras del patriarca- me parece bastante penoso su intento de querer sabotearte viniendo justo cuando eres presentando formalmente a la familia.- Draco de nuevo, no dijo nada solo bebió de su botella esperando que hiciera efecto el alcohol

Cuando Hermione y su madre terminaron las labores en el jardín, la castaña se sorprendió de ver a su novio platicando agradablemente con su padre; no quiso interrumpirlos, solo se acercó a ellos y les comentó que comenzarían a preparar el almuerzo. Draco aprovechó la presencia de Hermione para ir a refrescarse a los lavabos, cuando terminó estaba por regresar a la sala, pero el olor proveniente de la cocina lo atrajo.

-Draco, hijo- sonrió la señora Granger mientras movía las cacerolas en la estufa- ya casi está el almuerzo.

-¿Puedo?- preguntó Draco señalando la cacerola frente a él, la mujer asintió así que Draco sacó el cucharón, espero a que se enfriara y lo probó.- ¡Esta delicioso! Mi madre suele ponerle un poco de especias para acentuar el sabor de la naranja.

-¿Tu madre también cocina?- preguntó extrañada limpiando su manos en el mandil que traía alrededor de su cintura

Draco se quedó sorprendido por la pregunta, era probable que Hermione les hubiese dicho que tipo de familia eran los Malfoy, llenos de elfos y sirvientes, era obvio que la mujer se sorprendiera de que Narcissa Malfoy supiera cocinar. Él no supo que decir, solo asintió y vio la consola de vinil cerca de la puerta y salió de la cocina para verla con mayor claridad, la señora Granger le enseñó cómo funciona sin magia y Draco sugirió mantenerla encendida mientras comían. Volvieron a la cocina y Draco vio como la señora aceptaba su consejo y le agregaba un poco de especias a la cacerola.

Compartieron el almuerzo, Hermione estaba feliz de poder ver a sus padres, quien no se cansaban de repetir lo mucho que les gustaba el lugar, y ella se prometió que si de nuevo, estuvieran en problemas haría lo necesario para asegurarse que sus padres sufrieran las menores consecuencias, incluso, estaba dispuesta a volver a borrar su memoria si fuese necesario. Draco parecía demasiado normal, ni siquiera parecía molesto porque Ronald y Lavander siguieran ahí; no se veía nervioso ni mucho menos molesto por convivir con los padres muggles de su novia, Hermione recordó cómo su madre solía decir que no solamente se tiene una relación con una persona, sino con toda su familia. Pero ella, no se imaginaba teniendo un almuerzo en la mansión Malfoy y Narcissa respirándole en el cuello por haber tomado el cubierto equivocado o peor aún Lucius tratando de obtener información clasificada descaradamente o, torturándola de nuevo como cuando estuvieron en guerra. Recordó la única vez que intentó convivir con la familia y Lucius terminó secuestrándola. La bruja miró frente a ella, Draco escuchaba con atención la anécdota de la señora Granger sobre el acuario enorme cerca de su casa. Draco compartió que a través de su sala común en Hogwarts podía ver el lago negro y que siempre le parecieron fascinantes las creaturas marinas.

Salieron de casa de sus padres con la promesa de que volverían pronto (sin Ron y sin su novia) decidieron caminar un rato por la costa antes de volver a su hotel a las actividades que tenía planeadas ese día; pero obviamente, Ron y Lavander habían seguido a la pareja al hotel.

Al llegar al hotel y tomar el pasillo que los llevaba a su suite, Hermione pareció notar algo diferente en este, ubico su varita por si necesitaba usarla, vio una nueva decoración en el pasillo, una armadura oxidada que Hermione podía jurar que la escuchó reírse cuando pasó frente a ella. Llegaron a la suite, Draco y Hermione pasaron primero, seguidos por la siguiente pareja. Draco se acercó a Ron dándole un golpe con el puño cerrado, cerca de la quijada, Ron estuvo a punto de devolver el golpe. Pero Hermione sacó su varita amenazando a ambos jóvenes.

-Agradece que estábamos en casa de los padres de Hermione, de otra manera te habría partido la cara en el segundo que bajaste del auto. No quiero que le vuelvas a levantarle la voz, puedes irte olvidando de que se sintió intimidada por tu vociferador. – Hermione ya había bajado la varita- No te quiero cerca de mi novia.

Las puertas del otro lado de la suite se abrieron, Draco y Ron sacaron sus varitas rápidamente dispuestos a defenderla de cualquier intruso. Frente a ellos, en la pequeña sala con vista al mar, Pansy Parkinson salió de la habitación, traía unos lentes de sol bastante grandes y un pequeño vestido.

-Odio el calor- dijo Pansy quitando los lentes de su cara y se acercó a ellos- ¿Quieres bajar eso?-señaló la varita. Draco obedeció dio un pequeño abrazo a su amiga, agradecido de ver que estaba bien- Potter nos ha enviado, estaba bastante molesto con la comadreja.

Hermione notó que Pansy dijo "nos ha enviado" así que se acercó a la puerta para dejar pasar a Luna debajo de la pesada armadura, con un movimiento de varita, hizo que la pesada armadura desapareciera. Luna reía otro poco y después caminó por toda la suite mientras Pansy comenzaba a explicar su presencia.

-No queríamos interrumpirlos, en serio- alzó las manos- pero las cosas en casa no están muy bien. Ha habido otro ataque al profeta.

-No olvides que sus padres entraron a la guarida de la orden- dijo Luna señalando a Draco quien inmediatamente miró a Hermione- No hubo heridos si se lo preguntan, pero la orden no está nada feliz con los Malfoy

-¡y mi visón! ¿Por qué nadie me pone atención? Yo predije la sequía de este año. – gritó Lavander bastante molesta

-¿Qué pasó con mis padres?- preguntó Draco ignorando a la vidente, inmediatamente mirando a su mejor amiga

-Lograron escapar- dijo Pansy- Blaise y yo estamos trabajando en encontrarlos, pero Draco, siento que es algo que tú tienes que hacer.

-¡No voy a entregar lo que quieren!- gritó Draco e hizo un gesto que a Hermione le recordó mucho cuando estaban en Hogwarts y él la odiaba.

-Parkinson tiene razón, Malfoy, no podemos seguir escondiendo nuestros problemas, tenemos que hacer algo- dijo Ron, si estaba molesto con Hermione pero de eso, a dejarla estar en peligro, nunca lo iba a permitir.

-Creemos que tal vez estén en Francia, pero necesitamos de ti- Dijo Pansy buscando la mirada de Draco quien solo veía al mar analizando toda la situación.

-Puedes irte de una vez- dijo Luna una vez que se sentó. Draco comenzó a discutir diciendo que en ningún momento las iba a dejar solas. No si no estaban seguras.

-Creo que olvidas con quien estás- dijo Pansy- Hermione es la bruja más inteligente de todos los tiempos y Luna se enfrentó a tu padre y a más mortifagos cuando iba en cuarto año. Estaremos bien, de todos modos la comadreja nos acompañará a casa de Potter.- Draco vio a Ron asentir haciendo una mueca de no estar muy contento con la situación.

-De ninguna manera voy a dejar que Weasley se acerque a Hermione- Estalló Draco, Hermione se acercó a él y lo tomó de la mano.

-Estaré bien, simplemente le recordaré a Ronald que casi lo desangras en el piso de mi cocina, yo puedo controlar a Ronald, tú encárgate de tus padres. –

Draco suspiró, después besó la frente de Hermione sin importarle que los presentes lo vieran- Por favor recuerda lo que te dije, que pensarás primero en ti y que no dejarás que nada pasé-

Se despidió de su novia, hizo jurar a Luna y a Pansy que cuidarían de Hermione y desapareció en la mitad de la suite, no sin antes mandar una mirada inquisidora a Ronald.


Tengo nueva historia, Más fuerte que yo

Su mejor amiga acaba de ganarse una enorme responsabilidad: defender a Hermione Granger, la primera sospechosa en la desaparición de Harry Potter. Él nunca había sentido la compasión tan cerca de él, ¿Por qué de pronto Draco Malfoy está tan interesando en el trabajo de su amiga?

Por ahí los espero!

Gracias por sus reviews, follows y favs. Son lo mejor

BESOOOOOOS!