Yuuri acabó con el blanco líquido en un parpadeo.
—Cerdito —Viktor picoteó las mejillas de su hijo con afán—, Yuuri cerdito, cerdito, cerdito.~
—Ya déjalo en paz —indicó Chris—, acaba de comer y puede estar irritable, si continúas chinchándolo responderá mal.
—Chris —Viktor giró a mirar a su mejor amigo con una sonrisa divertida—, si no lo molesto, ¿cómo sabrá que lo amo?
Christophe resopló.
—A veces olvido que esa es tu forma de demostrar preocupación.
Viktor le regaló una de esas particulares sonrisas bobas con forma de corazón y Yuuri, al notarlo, chilló para que se la dirigieran a él también.
—Gagah —pronunció, decepcionado al no ver la sonrisa cuando el platinado volteó—hm... ¡Gagah!
—¿Qué sucede, cerdito? —preguntó Viktor—, ¿aún tienes hambre?
Frunciendo el ceño, Yuuri pataleó.
—Me parece que no es eso —comentó Chris.
—Entonces, ¿qué es?
Yuuri trató de alcanzar el rostro del platinado, para de algún modo ilustrar su deseo.
—¿Hm? —Viktor se inclinó—, ¿es a mí a quien quieres, Yuuri?
Yuuri insistió hasta que Viktor, sonriente, le permitió tocarlo e inmediatamente vio su sonrisa deformada por las cálidas manitas del bebé.
—Ga... —se quejó Yuuri—, ga... ahh... —frustrado, tiró del labio inferior ajeno e hizo puchero.
Viktor relamió sus labios y miró a Chris sin saber qué hacer.
—Bésalo —opinó el rubio, así que eso fue lo que Viktor hizo.
O lo habría hecho si Yuuri bebé no hubiera interpuesto sus manos, empujándolo hacia un lado.
—¡Chris! —lloriqueó Viktor—, ¡Yuuri no me deja besarlo!
—¿Y qué se supone que haga al respecto, Viktor? Tú serás su padre, no yo.
—¡Pero tú serás como su tío, ahora ayúdame!
Rodando los ojos, Chris se inclinó y presionó sus labios contra una de las mejillas de Yuuri, alejándose después.
—Ya está, lo besé por ti.
Viktor miró a Yuuri y Yuuri miró a Viktor.
—¡Yia! —se soltó a reír de pronto el bebé—, ¡yiaaaah!
Y Viktor llevó una mano sobre su pecho, a la altura del corazón. Algo acababa de fisurarse ahí dentro.
