¡HOOOOOOOOOOLA! ¿Cómo están todas? Espero que bien y que no se hayan olvidado de mi o de mi historia.

Les dejo un capítulo nuevo.

No olviden dejarme un review con sus comentarios o diciendo si quieren que actualice más seguido.

En fin, las dejo leer.

PW


Hermione paseaba desesperada en la sala de su casa. Estaba cansada, sin ganas de nada pero hacía un par de semanas que la invitación había llegado, invitandola al cumpleaños número imposible de calcular de la profesora McGonagall. Ron apareció frente a ella, le sonrió levemente y la tomó de la mano para salir de ahí, dispuesto a ir a la celebración.

Hacía casi un mes que Hermione no veía a Draco, al volver de su viaje patrocinado por Harry, Draco no volvió a aparecerse en la vida de Hermione. Ella sabía que era lo mejor, que su relación estaba condenada, al menos, mientras los padres de Draco dejaran las cosas por la paz. Qué decir de Ron y Harry, ahora se había vuelto tres veces más paranoicos, no la dejaban salir sola, se turnaban para vigilar su casa y hasta la hicieron dejar de ir a la tienda de Luna por "razones de seguridad" Ron estaba más que feliz con estas razones de seguridad, porque eso significaba tener controlada a Hermione más de lo normal. El pelirrojo estaba con la joven bruja casi las 24 horas del día. Solo la dejaba en paz a la hora de dormir, donde Hermione aprovechaba para comunicarse con Pansy. ¿Era peligroso? Si, ¿Era estúpido? también. Pero Pansy parecía estar realmente preocupada por el bienestar de la joven bruja, y casi nunca hablaba de Draco, así que un par de cartas bajo seudónimos no iba a poner a ninguno de las dos en había encontrado a sus padres en Francia tal como Pansy había insinuado en algunas cartas, el rubio trató de hacer entender a sus padres dejar las cosas por la paz, pero ninguno de sus padres quiso entender. Draco decidió dejar a Hermione y enfocarse de nuevo en su trabajo tratando de reinstalar la seguridad dentro del profeta y dentro de su vida. Quería que la gente dejara de investigar a sus padres, quería que la gente lo dejase de parar en la calle solo para preguntarle por Hermione y la relación con sus padres. Quería dejar a la joven atrás, por el bien de ella y por el bien de él.

-¿Está tu maleta completa?- preguntó Ron antes de cerrar la cajuela del coche volador- No pienso tener que volver temprano porque olvidaste el cepillo de dientes o un par de pantalones extra

-Nadie te pidió que vinieras conmigo- dijo Hermione sin mirarlo- Podía aparecerme simplemente, la profesora y yo solíamos pasar algunos fines de semana juntas. Además, estoy segura que a Lavander no le gustará saber que pasarás el fin de semana dónde yo.

-De hecho, Harry fue quien lo pidió- Ron cerró con más fuerza de la necesaria la cajuela- Y no se te olvide el plan, tienen que creer que estamos juntos de nuevo.

Hermione subió sin decir una palabra más al asiento del copiloto. Había olvidado lo que Harry sugirió, si el mundo mágico llegaba a creer que la pareja favorita de Hogwarts estaba junta de nuevo, olvidarán poco a poco los eventos desafortunados con los Malfoy. Bajo la ventana esperando que el aire se llevará sus pensamientos e ignoró a Ron todo el viaje, aunque él parecía no notarlo, pues los más de cuarenta minutos de viaje, lo único que hizo fue reprender a Hermione por su intento de relación con Draco Malfoy. "¿Pero qué estabas pensando, salir con ese troll?" era una frase que se repetía cada cinco minutos. Hermione solo miraba por la ventana preguntándose si Draco se encontraba bien.

Las cosas si estaban mejorando, los Malfoy habían dejado de intentar encontrar algo, según los informes de Harry, ambos estaban en su mansión y no salían más que para hacer comprar y atender una que otra fiesta a la que eran invitados. (La lista se iba haciendo menor conforme pasaba el tiempo, nadie quería verse relacionado con los "mortifagos") Lo que tampoco pintaba bien para Draco, pero el haber salido con Hermione le ayudó a mantener cierto tipo de respeto, por lo que él seguía siendo parte de la élite mágica y un ex alumno destacado, también había recibido su invitación a la celebración de McGonagall. Por supuesto su primer instinto fue rechazar la invitación, pero cuando la misma Minerva envió una carta solicitando su presencia, limpió su agenda y se permitió un fin de semana libre.

Hermione reconoció la entrada al rancho, escucho el auto raspar con las pequeñas piedras e inhalo el aire limpio tratando de relajarse. Sabía que tenía que soportar a Ronald todo el fin de semana y aparentar la relación de ambos. El pelirrojo tiró de ella y la obligó a bajar del auto, él ya traía las maletas en una mano y ofreció la mano libre a Hermione. La joven sentía la mano sudorosa contra la suya, intentó soltarse un par de veces, pero Ron no la dejaba, incluso cuando ambos ya estaban instalados en el rancho. McGonagall había ofrecido una habitación para ambos, pero Hermione insistió que se sentiría más cómoda con Luna. Así que Ron acompañó a Hermione hasta la habitación y la vio prepararla. Una vez terminada, la volvió a tomar de la mano y salieron a lago donde la profesora ya tenía preparada la mesa para el almuerzo. La joven estuvo dispuesta a pasarla bien a pesar de tener que fingir con Ronald, así que escuchaba con atención a la profesora mientras les contaba lo que hacía ahora que estaba retirada del colegio.

-Joven Malfoy- se interrumpió la profesora- justo estaba pensando que ya no vendría. Pase, pase prepararé su lugar en unos segundos. - Draco borró la delicada sonrisa que le ofreció a la profesora y después posó sus ojos grises en los ojos de Hermione, miró la mano entrelazada de Ron con los delgados dedos de Hermione, abrió la boca para decir algo pero ninguna palabra salió de su boca. Caminó con elegancia al lugar que ya le había preparado la vieja profesora y trató de poner atención a la historia de una de las hermanas Patil. Pero su atención fue desviada cuando Hermione se disculpó y se levantó de su lugar para volver casi diez minutos después, si Draco los contó. Quería levantarse de su lugar y golpear la pecosa cara de Ron Weasley quien sonreía victoriosamente por estar de la mano de Hermione. Hubo momentos incómodos también, cuando Parvatil preguntó por Lavander, Ron no supo que decir obligando a Hermione a fingir que Lavander estaba totalmente de acuerdo y feliz porque Hermione y Ron había regresado. Draco supo que mentía, pudo haber creído lo que fuera, pero el poco tiempo que trato con Brown y con Hermione notó la tensión de ambas. Era imposible que Lavander aceptará con tanta facilidad separarse de Ron. Pero no quiso pensar demás, la relación de Hermione era en lo que menos se quería preocupar. Por supuesto que había notado la expresión de todos cuando llegó, era Hogwarts de nuevo, la gente no sabía si tenerle miedo, odiarlo o alejarse completamente de él. No era su culpa que sus padres fuesen unas terribles personas, él no lo era; y aunque lo fuera nunca tenía que importarle a la demás, definitivamente a él no le importaba lo que pensaran los demás. Aunque en realidad solo lo que una particular bruja pensara de él si le importaba.

Tenía más de una hora en el rancho con sus ex compañeros y ya se quería ir. Maldecia a Pansy y a Blaise por no estar ahí. Pansy nunca fue del agrado de McGonagall y Blaise prefirió no atender, incluso ignoró a Draco quien le rogó más de tres veces que lo acompañará. Como siempre, hubo personas que fingían atención o agrado hacia él, conducidos por el medio o por curiosidad, pero Draco sabía perfectamente que no encajaba en aquel lugar. Además de estar harto de tener que mirar a Ron tan cerca de Hermione. Le hervía la sangre cada que Ron hacía algo para llamar la atención del rubio solo para destacar que él y Hermione se estaban tomando de las manos, o que Ron le había dado un beso a en la mejilla a Hermione. Ella no mostraba ninguna expresión en lo absoluto. Su rostro y cuerpo estaban en una perpetua expresión: indiferencia.

Hermione estaba totalmente concentrada en cerrar sus pensamientos y dejar la mente en blanco, sabía que Harry, podría adquirir cierto interés en leer lo que ella pensaba cuando Draco hablaba o le lanzaba miradas rápidas. Así que, decidió no prestar atención a nadie y solo concentrarse en tener la mente en blanco. De vez en cuando trataba de hacer listas, como lo que hacía falta en la despensa, sus pendientes del trabajo y contabilizaba el dinero que tenía en el banco. Quería irse de ahí, quería soltarse de la mano pegajosa de Ronald y quería simplemente gritarle a todos "Vayas a la mi…." y besar a Draco... "¡NO! Hermione eso no", pensó ella. "Aunque tal vez, pueda verlo, nadie me impide verlo" Hermione se obedeció y se permitió verlo. Draco llevaba el rubio cabello peinado hacia atrás, sus ojos grises estaban cubiertos tras un par de gafas de sol. Su boca se encorvaba cada que alguien decía o hacía algo estúpido. Entonces se imaginó, de nuevo besando sus labios rojos y delgados, se imaginó acariciando sus espalda mientras él hábilmente separaba el estorboso cabello de Hermione y le sostenía la cara con la otra mano.

-¡Hermione!- gritó Harry desde el otro lado de la mesa. Varios invitados los miraron, incluso McGonagall interrumpió su anécdota. El silencio se hizo incómodo. Hermione se soltó rápido de la mano pegajosa y sudorosa de Ron y se excusó con el exclusivo grupo. Se levantó de la mesa y caminó del lago de vuelta a la casa. Draco la siguió, cuando se aseguró que de nuevo todos prestaban atención a la antigua profesora.

-¿Ahora me sigues?- preguntó Hermione

-¿Ahora volviste con Weasley? ¿Qué pasó con su novia la vidente?- Preguntó Draco- Vaya que ustedes son rápidos, hace casi un mes tú y yo estábamos saliendo y ahora, volviste con tu ex prometido. Tal parece que solo fui tu venganza contra Weasley…

-Basta, sabes que no es así.- Hermione intentó tomar el brazo de Draco pero esté fue más rápido

-No, Hermione, en realidad no sé si es así- Draco se giró e intentó alejarse pero esta vez, Hermione fue capaz de detenerlo.

-Déjame explicarte, antes de que Ronald se de cuenta que ninguno de los dos estábamos en la mesa- Dijo Hermione y como Draco no se movió ella tuvo la intención de comenzar a hablar, pero tal como había previsto la joven bruja, Ron se apareció en la puerta interrumpiendo la conversación.

-No tengo que escuchar las explicaciones que no pedí- dijo Draco con la mirada fija en los ojos de Hermione- No creo que tu novio le guste vernos juntos- despegó la mirada y la dirigió ahora al pelirrojo que estaba más rojo que un tomate.

-En realidad reanudamos nuestro compromiso- dijo Ron tratando de soportar los ojos grises sobre él -En un mes nos casamos...- comenzó a hablar Ron pero la bruja fue más rápido e interrumpió

-Así que puedes decirle a tus padres que me pueden dejar en paz. Estoy harta de tener que soportar la seguridad extra.- Dijo Hermione esperando que Draco entendiera a lo que se refería.

¿Estaba Hermione tratando de insinuar que su relación con Ron era solo una fachada para que sus padres la dejaran en paz? ¿o estaba Hermione diciéndole que en realidad ahora si era feliz con Ron y que de una buena vez por todas se alejara de ella? Draco se quedó unos segundos analizando las palabras de Hermione, pero Ron levantó la mano izquierda de Hermione y le mostró un diminuto anillo en su dedo corazón. Draco no dijo nada, se dio media vuelta y salió de la casa de regreso al lago donde todos los demás estaban.


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pd: Ya volví a ff. Comenzaré a actualizar mis historias pronto. Gracias por seguir conmigo .

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