Casi las doce de la noche cuando Chris por fin abandonó el departamento de su mejor amigo, despidiéndose de la pareja y dando un suave besito en la cabeza del durmiente bebé. Yuuri había caído horas atrás, por cuenta propia tras tomarse una buena cantidad de leche que Mila había preparado y en brazos de su padre.

Una vez a solas con el pequeño desastre en la sala, Makkachin dormitando a los pies de la cama en la alcoba y muertos de cansancio, Viktor y Mila casi arrastraron los pies a hasta la habitación, el platinado le prestó uno de los polos de su pijama a su esposa, el cual le llegaba poco más abajo de los muslos para luego pasarle al bebé con sumo cuidado y cambiarse también.

—Acabo de darme cuenta de que no podré dormir desnudo nunca más —comentó con naturalidad, unos pantalones holgados grises en reemplazo de los elegantes y ajustados color negro, descalzo y nada de la cintura para arriba.

—Tampoco yo —encogió los hombros Mila.

Viktor enarcó las cejas hacia la chica y ambos rieron por lo bajo.

Minutos más tarde, bajo las sábanas y con Yuuri bebé entre ellos, se susurraron las buenas noches y cerraron los ojos.

El primer día del resto de sus vidas acababa de comenzar.

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La frase final hace referencia a que ya era domingo cuando los recién casados cayeron dormidos. ;)