Vale, dadme un minuto para responder los reviews y colgar el capítulo, y luego me podéis torturar toooooodo lo que queráis por haberme tardado tanto en actualizar.
Simbalaika: Sí, los animatronics son agresivos, pero del lado bueno. Por ejemplo, si atacan a Lisa, o a cualquiera de sus amigos, se vuelven agresivos, pero para defender a sus compañeros. Puede que algún día haga otra historia y los ponga como seres horribles que solo quieren matar, o si no que sean muy agresivos al principio, y que luego con el tiempo, vayan siendo menos agresivos. De todos modos, si no te gusta la historia, no pasa nada. Yo acepto todas las opiniones. Eso sí, no tolero que me insulten. Gracias por el review. n.n
Sofilexa: Créeme, a mí también me gusta el yaoi, pero ésta historia está más centrada en Lisa y en cómo cada vez se hace más amiga de los animatronics, pero tranquila. Igual hago algún one-shot yaoi. Gracias por el review. n.n
Pinkierose230502: ¡Se me había olvidado quiénes cantaban la canción! Gracias por recordármelo. La canción se llama "Take a hint" de Victoria justice y Elizabeth Gillies. Gracias por el review. n.n
Princesa Twilight Sparkle 1: Sí, es verdad que Lisa se lució con Chica en el escenario. Bueno, aquí está (por fin) el capítulo. ¡Espero que te guste! n.n
Natalie Nightray: Creo que es la primera vez que dejas un review en ésta historia, ¿verdad? Bueno, de todos modos, tienes razón con eso de que todos son tiernos ^-^. Gracias por tu review.
Bueno, sin más ¡a leer!
Capítulo 4: Ladrones y Golden Freddy.
Cuando lisa despertó, eran las tres de la madrugada. Todavía quedaban tres horas para que dieran las seis y empezaran a venir los trabajadores.
Se levantó. Tenía bastante sed después de las canciones que había cantado durante todo el día. Se fue al baño, bebió agua y en cuánto salió, juró haber escuchado un ruido. Con algo de miedo, se dirigió a dónde estaban sus amigos y despertó a Freddy.
Lisa: Freddy… despierta hombre.
Él, soñoliento, se sentó mientras se restregaba con la mano un ojo.
Freddy: ¿Qué te pasa, Lisa? ¿Has tenido una pesadilla?
Lisa: No, no es eso.
Lisa le contó a Freddy lo que había pasado. Freddy se levantó, y siguiendo a Lisa, llegaron al comedor. Al principio, no vieron nada, pero luego pudieron ver algo. Mejor dicho, a alguien.
Lisa: Ladrones…
Estaban sacando todo el dinero de la caja registradora. Freddy estaba a punto de dar un paso hacia ellos para detenerlos, pero Lisa le detuvo con la mano. Freddy lo miró confundido por haberlo detenido.
Freddy: ¿Qué ocurre? Puedo darles un buen susto y que se larguen corriendo como bebés.
Ella se quedó callada unos segundos antes de dar su respuesta.
Lisa: Espera. Escuchemos lo que dicen.
Ocultándose en las sombras, permanecieron en silencio para escuchar de qué hablaban.
Ladrón 1: Ziur zaude neska hori hemen dagoen? (Traducción del euskara, o como lo llaman algunos, el idioma vasco: ¿Estás seguro de que esa niña está aquí?)
Ladrón 2: Noski baietz! Ziur nago hura hemen dagoela. (¡Claro que sí! Estoy seguro de que ella está aquí).
El tercer ladrón terminó de meter el dinero en el saco y les avisó a los demás.
Lisa: Quédate aquí. No quiero que te vean.
Freddy: Pero…
Lisa: Tranquilo. Vete a avisarles a los demás mientras que yo gano tiempo distrayéndolos, y a mi señal, podréis divertiros de lo lindo.
Con una sonrisa maligna y traviesa dibujada en su rostro, Freddy se alejó para avisar a los demás mientras que Lisa encaraba a los ladrones.
Lisa: ¿Se puede saber qué demonios hacéis aquí?
Los tres ladrones se giraron, bastante sorprendidos, al ver que había una niña de no más de trece años observándolos detenidamente con sus penetrantes ojos marrones oscuros.
Ladrón 1: ¿Y tú quién carajos eres?
Lisa: La guardia de seguridad.
Los tres ladrones se miraron unos segundos entre sí, para luego estallar en carcajadas.
Ladrón 2: ¡Ja, ja, ja, ja! ¿Tú? ¿Guardia de seguridad? ¡Me parto de la risa!
Lisa sólo se les quedó mirando, inexpresiva.
Lisa: Sí, así es. Y creo que a los animatronics no les va a hacer ninguna gracia que os llevéis el dinero que han logrado.
Ladrón: ¿Los animatronics? ¿Esas máquinas de mierda que no tienen vida? ¡Sí hombre! ¡Ni que estuvieran vivos!
Lisa sonrió malignamente.
Lisa: Muy bien, vosotros lo habéis escogido. ¡Ahora chicos!
Los ladrones se miraron unos minutos, sin entender lo que decía esa chica loca. De repente, la música de Freddy se hizo presente en la sala, y se vieron unos ojos brillantes y una sonrisa siniestra.
Los ladrones, solo tuvieron que parpadear una vez, para que al abrir los ojos tuvieran en frente de ellos a los cuatro animatronics, mirándolos fijamente. Con un grito de horror, los tres dejaron caer la bolsa llena de dinero. Chica avanzó hacia ellos lentamente, con una sonrisa completamente aterradora.
Chica: Marcharos de aquí, y no le contéis a nadie lo que ha ocurrido aquí.
Los tres asintieron lentamente con la cabeza, al mismo tiempo que comenzaban a andar hacia atrás, para luego salir pitando de ese lugar y no volver nunca.
Lisa: Wow… recordadme que nunca os haga enfadar.
De repente, unas manos agarraron los tobillos de Lisa, y ésta cayó al suelo de frente. Las manos comenzaron a arrastrarla hacia la oscuridad, mientras ella lanzaba un grito de terror.
Todos los animatronics: ¡LISA!
Corrieron hacia donde esas manos la arrastraban. La cogieron por las manos y comenzaron a tironear de ella, pero no resistieron y Lisa fue directamente hacia la oscuridad.
…
Lo primero que vio Golden Freddy en Lisa, fueron sus ojos llenos de temor y de miedo. La dejó en el suelo y la ató a una silla, para que no pudiera escapar. Le puso cinta adhesiva en la boca para que no pudiera hablar ni gritar. Se arrodilló en frente de ella, y Elisa cerró los ojos, esperando su fin. Sin embargo, sólo notó que una mano se posaba sobre su cabeza, y le revolvía el pelo cariñosamente.
Golden Freddy: Tranquila. No quiero hacerte daño. Sólo quiero ser tu amigo. Ahora, voy a quitarte la cinta, pero no quiero que grites ni que pidas ayuda, ¿ok?
Lisa, todavía sin atreverse a abrir los ojos, asintió levemente. Sintió un jalón en su boca, seguido de una quemazón en los labios. Solo susurró un pequeño "¡Ay!". Acto seguido, notó un contacto frío en sus labios que aliviaban la sensación de dolor en sus labios. Era agua.
Comenzó a beber agua como si no hubiera un mañana, solo con el fin de poder aliviar el dolor. Lentamente, y segura de que el que la había capturado no le iba a hacer daño, abrió los ojos lentamente. Golden Freddy la estaba observando con una sonrisa.
Golden Freddy: Siento haberte asustado arrastrándote a la oscuridad, pero no se me ocurría otra opción para contactar contigo.
Lisa: P-podrías haberte presentado y na-nada más.
Lisa estaba tartamudeando, pero no le tenía miedo a Golden Freddy. Estaba tartamudeando porque todavía no se le pasaba el susto, y Golden Freddy notó eso. Le colocó un mechón de pelo detrás de la oreja.
Golden Freddy: Tranquila. No voy a hacerte daño. Por cierto, tienes unos ojos muy bonitos.
Lisa se sonrojó.
Lisa: Gracias.
Le dio una sonrisa. El hecho de que le haya puesto un mechón detrás de la oreja y que le dijera ese halago, la tranquilizó un poco, pero por si acaso, se mantuvo alerta. Se escucharon unos gritos desde el fondo de la habitación. De entre la oscuridad, surgieron los animatronics restantes.
Foxy: ¡Golden! ¿Has sido el que ha cogido a la marinera?
Golden: Sip.
Freddy: Tú y tu manera de presentarte…
Lisa: Cof, cof.
Todos se giraron hacia Lisa.
Lisa: Disculpad, pero sigo estando atada a una silla.
Chica: ¡Ups! Lo sentimos.
Se acercaron, la desataron y Lisa le contó su pasado a Golden y le dijo cómo se llamaba. Golden la miró con tristeza.
Golden: Lo siento. Debes de haberlo pasado muy mal.
Lisa: Descuida. El pasado, pasado está.
Después de esto, le dio una sonrisa. Acto seguido, dio un largo bostezo. Todos sonrieron antes ésta escena. Había veces, en las que cuando Lisa bostezaba, o dormía o se sonrojaba, parecía tan vulnerable que la hacía ver súper tierna.
Bonnie: Parece que alguien tiene sueño.
Golden Freddy: Así es. Nosotros también debemos descansar. Mañana va a ser un largo día.
Todos se dirigieron a la oficina y se pusieron a dormir.
Continuará…
Bueno, ahora sí que podéis torturarme por haber tardado tanto en actualizar.
Bye bye!
