¡Hola! Sí, no estáis alucinando. ¡Aquí está el 5º capítulo de ésta historia!
Mejor, procedo con los reviews.
Fnaf12: ¡Gracias por el halago! Siento no haberte respondido el capítulo anterior ^_^u. Se me pasó. Ahora, el siguiente paso es que te atrevas tú a jugar el juego XD. ¡Gracias por el review!
Hashashin: Concuerdo contigo. ¡Yo también me partí de la risa! XD. ¡Claro que sería muy divertido haberlos grabado! ¡Seguro que habría recibido millones de visitas! XD. ¡Gracias por el review!
Princesa Twilight Sparkle 1: No creas que esos ladrones se vallan a rendir tan fácilmente. ¡Van a salir más veces! Pero tienes razón en que tuvieron su merecido con ese "pequeño" susto XD. Tu deseo se ha cumplido. ¡Aquí está la continuación!
Simbalaika: Menudo malentendido hemos tenido. Yo pensaba que como tú considerabas a los animatronix agresivos, que no te gustaba esta historia. No es que me hayas insultado, es simplemente como… umm… un aviso en general. ¡Sí, eso! ¡Un aviso en general! Tranquila, que solo ha sido un malentendido, ¿oki? ;)
SoFILeXa: Sip, es verdad que Golden se pasó un poco XD. Respecto a los ladrones, no andas muy equivocada. Como le he dicho a Princesa Twilight Sparkle 1, esos ladrones van a volver.
mikan11: O.o Wow, nunca me habían dicho que este fic era maravilloso. ^/^ ¡En serio, no sabes la sonrisota que tenía en la cara mientras leía tu review! ¡Gracias por el halago! ¡Aquí está la continuación!
LunaYabrielis: Jejeje, yo también soy fan de FNF pero nunca me atrevería a jugar el juego XD. ¡Aquí está la continuación!
Bueno, ya está. Si a alguien no le he respondido por que se me ha pasado, que me lo comunique por un PM y lo arreglamos, ¿oki?
Aquí está el capítulo.
Capítulo 5: El collar de la amistad.
Lugar desconocido:
¿?: ¿La habéis encontrado ya?
Había un hombre, cubierto completamente con ropas negras. En frente de ellos, se encontraban los tres ladrones que en una ocasión quisieron robar en la pizzería.
Ladrón 1: Sí, señor, pero todavía no se lo hemos dicho.
¿?: ¿¡Cómo que no se lo habéis dicho!?
Ladrón 2: Mi señor, aparecieron los animatronix y nos dijeron que no fuéramos más a esa pizzería, o si no, sufriríamos las consecuencias.
¿?: ¡Me importa un carajo! ¡Volved ahí y aseguraos de que haya captado el mensaje!
Los tres ladrones salieron de ahí, listos para trazar un plan.
Mientras tanto, en la pizzería de Fazbear…
Había pasado un mes desde que Lisa se convirtió en la nueva guardia de seguridad. También se acercaba el día de su cumpleaños, que era el 9 de marzo (N/A: ¡Yo también cumplo en ese día!). Sin embargo, Lisa se encontraba triste. Apenas comía, con suerte lograba dormir 5 horas, y a veces, decía que no tenía ánimos para cantar en el escenario.
Tanto los animatronics como el Señor Fazbear se estaban comenzando a preocupar por ella. Un día, después del show de los animatronics y de que Lisa y Chica terminaran de cantar, Lisa se dirigió a la barra del bar y le pidió una Coca Cola, con un semblante triste.
Fue en ese momento en el que su jefe no aguantó más verla en ese estado y se acercó hacia ella.
Jefe: ¿Qué te ocurre, Lisa?
Lisa le dio una sonrisa la cuál le pareció demasiado falsa.
Lisa: No me ocurre nada, jefe. Tranquilo.
Jefe: Sí, claro, y yo estoy embarazado.
Con eso, logró que Lisa soltara una pequeña risita.
Jefe: En serio, ¿qué te ocurre?
Se sentó a su lado, dispuesto a escuchar lo que tuviera que decir. Ella suspiró, resignada.
Lisa: Simplemente… no quiero que llegue mi cumpleaños.
Su jefe la miró, sorprendido. ¿No se suponía que a los niños les gustaban los cumpleaños? Para tener regalos, pasarlo bien con su familia, y… Oh. Ese era el problema. No tenía familia. Bueno, ¡pues él mismo se encargaría de hacerle una gran fiesta! Por algo millones de niños de todas las edades celebraban su cumpleaños en esa pizzería, ¿no?
Jefe: ¿Es porque no lo puedes celebrar con tu familia?
Ella negó con la cabeza.
Lisa: No, no es por eso. Es porque… en uno de mis cumpleaños… fue cuando perdí a mi hermana mayor.
Flashback
Se podía ver a una Lisa de diez años, encerrada en su habitación. Estaba llorando. De su blanca mejilla, se podía ver claramente la marca roja de una mano. En la otra mejilla, tenía otra pequeña herida, de la cual no dejaba de salir sangre.
Había suspendido un examen, y solo por eso, su madre ya le había pegado una bofetada, y su padre sin dudarlo, había cogido una pequeña navaja y la encajó en su mejilla. Luego mientras le gritaban, a la pobre, la llevaron arrastrándola a su habitación y la encerraron.
La pobrecilla, ahora se encontraba mirando por la ventana, viendo la luna. Siempre le relajaba verla. Era una niña, después de todo, y con lo inocente que era, pensaba que la luna, de alguna manera escuchaba sus problemas, la consolaba y era su amiga.
De repente, la puerta de su habitación se abrió. Ella, completamente aterrorizada, retrocedió y se tapó su carita con las manos mientras se sentaba en el suelo, hecha un ovillo. Pensaba que eran sus padres- si es que a eso se le pueden llamar padres- para golpearla de nuevo.
Lisa: Por favor…no me hagáis daño.
¿?: ¿Por qué iba a hacerte daño yo?
Levantó la vista y se encontró con los ojos azules de su hermana de 12 años. Le estaba sonriendo cálidamente mientras abría los brazos para un abrazo.
Lisa: ¡Anna!
Se abalanzó a sus brazos, apoyando su cabeza contra su pecho mientras comenzaba a llorar.
Anna: Sshh… ya pasó. Yo estoy aquí. No te pasará nada. Yo te protegeré.
De toda la familia, Anna era la única que no veía a su hermanita como una esclava. Ella la veía como una niña que tenía miedo. Ella sólo veía a su hermanita sufriendo y con el corazón roto.
Anna: Hey, Lisa. Mira lo que tengo para ti.
Lisa se separó de ella y miró con curiosidad la pequeña cajita que su hermana le extendía hacia ella. Era una cajita cuadrada negra, con un lazo rojo, los dos colores favoritos de Lisa.
Lisa: ¿Qué es?
Su hermana la miró con una sonrisa pícara.
Anna: Ábrelo y averígualo.
Obedeciendo a su hermana, Lisa deshizo el lazo con cuidado, como si en cualquier momento fuera a romperse. Del interior de la caja, sacó un hermoso collar de un corazón que se podía abrir. Abrió el corazón, y se encontró con una foto de ellas dos, sonriendo a la cámara. En el centro había una pequeña frase que decía lo siguiente: "Best friends 4 ever".
Lisa:¡Es hermoso! ¡Muchísimas gracias hermanota!
Se abalanzó hacia sus brazos otra vez.
Anna: De nada, hermanita. De nada.
De repente, la puerta de la habitación se abrió de un portazo. Dos figuras aparecieron en el marco de la puerta. La primera, tenía forma de mujer, de ojos marrones oscuros y larga cabellera rubia. Tenía 37 años y se llamaba Sonia. El segundo en cambio parecía un hombre. Tenía 40 años y tenía el pelo negro. Tenía los ojos de color azul y se llamaba Eneko.
Ambos parecían estar muy enfadados.
Sonia: ¡ANNA! ¿¡CUÁNTAS VECES TE HEMOS DICHO QUE NO HABLES CON LA ESCLAVA!?
Eneko: ¡SE ACABÓ! ¡ESTA VA A SER LA ÚLTIMA VEZ QUE VAS A VER A LA ESCLAVA, SEÑORITA!
Después de eso, sacó una pistola de Dios sabe dónde y la apuntó hacia Lisa. Ella cerró los ojos, esperando la bala. Sin embargo, ese dolor punzante que debería estar recorriendo su cuerpo en este mismo instante, nunca llegó.
Abrió los ojos y vio a su hermana en frente de ella. Tenía los brazos extendidos hacia los lados, protegiendo a su pequeña hermana, recibiendo ella la bala de lleno en el abdomen.
Gotas de sangre comenzaron a manchar la madera del piso. La adrenalina que había sentido antes por todo su cuerpo, se esfumó tal y como había llegado en el instante en el que la bala se adentró en ella, haciéndola sentirse muy débil.
Lisa solo se encontraba ahí, shockeada. El impacto de ver a su hermana tan débil y sangrienta, hizo que se desmallara. Lo último que vio antes de que la oscuridad la arrastrara, fue a su hermana decirle que la quería mucho y que encontrara el mensaje, mientras sus ojos se cerraban para no abrirlos nunca más.
Fin del flashback
Ya eran las 23:30 y los pocos empleados que quedaban, se apresuraban en salir de la pizzería. Lisa y su jefe seguían en la misma posición que antes, y éste último la miraba con una incalculable pena en sus ojos. Un tembloroso suspiro escapó de los labios de Lisa.
Lisa: Ella sacrificó su vida por la mía.Carajo, ¡si hubiera estado más atenta, ella seguiría viva!
Se echó a llorar. Su jefe, la cogió de su muñeca y la apegó contra él mientras continuaba llorando. ¿Cómo era posible que niños tan pequeños pudieran sufrir tanto a tan temprana edad?
Jefe: Tranquila. No es tu culpa. Yo estoy aquí. Nada ni nadie te va a hacer daño ahora.
Lisa continuó llorando y su jefe no pudo evitar que se le escapara una lágrima de sus ojos. La llevó a la oficina y la dejó en la silla para que descansara a gusto. Luego, le besó tiernamente l frente y se dispuso a irse a su hogar para descansar, todavía con el corazón roto por lo que le había contado su pequeña ángel.
Bueno, este sería el final del capítulo. Ahora, ya sabéis algo más sobre el pasado de Lisa.
Trataré de actualizar rápido, pero no prometo nada.
¡Besos desde Euskadi!
