Hola a todos, perdón por la tardanza pero aquí esta el nuevo capitulo :D, gracias por sus reviews.
Encuentro
Quince días después…
Mi estancia en Los Ángeles estaba por terminar, mañana debía volver a Nueva York por cuestiones laborales, para mi pesar luego de la "confesión" no me querido salir de mi hogar por miedo de encontrar a Liz. No debí haber huido como lo hice, pero en ese momento ¿Que podía hacer? Mi mente se había bloqueado por completo y no pude pensar en algo mejor. John se había marchado con su banda ese mismo día y me prometió ir a New York cuando tenga tiempo libre para darme una copia de la declaración, aun puedo escuchar sus carcajadas cuando me llamó a decirme que lo había hecho bien, claro, recalcando el detalle de que no aclare la broma.
Cubrí mi rostro con la almohada mientras me recostaba en la cama, para variar todos estos días ella no ha salido de mi mente, ni en mis sueños me deja en paz, esta situación era realmente frustrante.
-¿Qué ocurre contigo? – Madison me arrebato la almohada mirando mi rostro con el seño fruncido – has estado actuando muy extraña desde que llegaste, apenas has salido, ¿Hay algo que te preocupa hermana?
-No es nada – mi respuesta no la convenció – ¿Qué te parece si hacemos algo juntas? Ver una película… - ella me levanto de forma abrupta tomando mis brazos.
-Estaba a punto de ir a correr al parque, ponte ropa deportiva, te espero abajo – dijo sin más, me quede algo contrariada.
-¡No! – ella me miro confundida – es decir, quiero quedarme en casa y relajarme.
-Hace un día precioso, además tu dijiste que haríamos algo juntas – hiso un puchero, ella sabia como manipularme, rayos, no me hagas esto Madison.
-De acuerdo – dije resignada, ella hiso un gesto de victoria y salió de mi habitación, lentamente cambie mi vestimenta, dudo mucho encontrar allí a Liz, entre tantos parques que hay en la ciudad la posibilidad era casi nula, además de seguro la suerte estaría de mi lado – Solo serán unos minutos después de todo, ella de seguro estará descansando en su hogar.
….
-¡Vamos por este camino! – mi hermana tomó la delantera, todo había estado tranquilo, amaba la paz de estos lugares que me hacían olvidar el ajetreo de la ciudad. Bajamos un poco el ritmo – Esa persona me parece conocida – señalo hacia adelante.
A muy pocos metros se encontraba una hermosa chica pálida, con el cabello recogido en una coleta y en ropa deportiva refrescándose, me quede estática sin saber qué hacer, un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando comenzó a voltear a mi dirección, sin dudar me lancé hacia unos arbustos a mi lado derecho esperando que no me haya visto.
-¿Pero qué haces Victoria? – Madison se acercó a mi escondite – No es momento de jugar.
- ¡Shh, aléjate! – susurré, en ese momento Liz se acerco a mi hermana, solo me escondí más entre el arbusto.
-Hola, ¿Tu eres la hermana de Victoria? – la voz de Liz hiso que mi piel se erizara.
-Sí, tú debes ser emm… ¿Jade? – genial Madison, confunde a Liz con Jade.
-Elizabeth – dijo luego de un suspiro – veo que tu hermana no te ha hablado mucho de mí, por cierto ¿Dónde está ella? Me pareció verla junto a ti.
¡Rayos! Si me había visto. Escuche el titubeo de mi hermana, solo rogaba que inventara algo y no me delatara.
-No, ella no está conmigo – rió nerviosa – se quedo en casa descansando, ya sabes, mañana volverá a NY – un silencio se formó entre ellas, ¡Ya vete Liz! – Fue un gusto verte, seguiré mi camino – con eso de seguro se ira y podré salir.
-Claro, cuando veas a tu hermana ¿Le podrías decir que necesito hablar con ella?
-Por supuesto – otro silencio - ¿Te quedaras en este lugar?
-Sí, espero a alguien – no, esto no puede ser posible.
-Ya veo, iré a descansar en la heladería cerca del estacionamiento – dijo un poco alto para que la escuchara – adiós – escuche sus pasos hasta que desaparecieron.
Entre los arbustos podía ver las piernas de Liz, se quedo un momento estática en el mismo lugar ¿Por qué no podía irse a otro lugar a esperar a ese alguien?, pude ver sus pies moverse hasta que desaparecieron de mi visión, aún no estaba segura de que se haya marchado así que decidí esperar. Una extraña sensación recorrió mi brazo, miré lentamente y era una araña, pero no era una pequeña, sino una café de grandes proporciones a mi parecer.
-¡Ahhh! – salté de los arbustos quitándomela de encima, sacudí mi cuerpo pasando mis manos por mi dorso esperando que no haya otra encima. Comencé a quitar algunas hojas de mi cabello cuando sentí a alguien detrás.
-No sabía que te gustaba jugar a las escondidas – maldecí interiormente mientras cerraba con fuerza los ojos, ella se coloco frente a mí sonriendo de lado, esa sonrisa típica de ella, tomó algunas hojas de mi cabello mientras me miraba fijamente - ¿Acaso estás huyendo de mí?
-Claro que no, solo perdí algo y lo estaba buscando – ella asintió con una sonrisa y una expresión de "si claro" – bueno, fue un gusto verte – ella me tomó del brazo.
-Aun tenemos cosas que aclarar – su seriedad me asustó, mi corazón golpeaba fuerte contra mi pecho – sé que esto es difícil para ti pero sobre lo que dijiste el otro día…
-No te preocupes, todo está bien, no hay nada que decir – ella levanto una ceja esperando a que continuara – no debes darme una respuesta, solo olvida lo que sucedió.
-Eso no sería justo para ti – ella aclaro su garganta, como buscando las palabras, sabía que me rechazaría pero no quería escucharlo. Pero esta es mi oportunidad para aclarar esta situación, ¡vamos, solo díselo!
-De hecho lo que dije el otro día fue por…
-¡Aquí estas! ¡Creí que te habías marchado! – una voz masculina me interrumpió, ambas lo miramos, un hombre alto de cabello rubio que casi le llegaba a los hombros se acercó a nosotras – lamento la demora amor – tomo a Liz entre sus brazos depositando un beso en sus labios, desvié la mirada, por alguna razón eso me había dolido.
-Lo siento…Encontré a Victoria y estábamos hablando un momento – él volteo a verme y sonrió.
-Es un gusto verte, ha pasado mucho tiempo – sonreí de vuelta – espero no haber interrumpido nada.
-También es un gusto verte Michael – el novio de Liz me abrazó, lo había conocido mientras grabábamos la última temporada de la serie, nunca imaginé que entre ellos existiría algo con el tiempo, principalmente porque él es mucho mayor a ella – solo estábamos poniéndonos al corriente, nada en especial.
El asintió y tomó a su novia de la cintura, ella se notaba un poco incomoda, de seguro porque yo estaba allí y luego de haberle "declarado" mis sentimientos ella no podía estar a gusto junto a él, era como hacer "mal tercio".
-Fue un gusto verte, hablaremos otro día – hice un ademán con mi mano mientras me alejaba, noté que Liz quiso objetar así que comencé a correr antes de que pudiera detenerme.
….
-¿Ella es la razón por la que has actuado tan extraña? – Madison seguía con su interrogatorio, al cual yo ignoraba – es la primera vez que veo a alguien tirarse a los arbustos solo para no ser encontrada por otra chica, ¿Acaso te gusta Gillies? – escupí la bebida mientras tosía un poco.
-¡Que!, ¿Pero qué estás diciendo? – ella levanto las manos en señal de inocencia - ¿Gustarme ella? Tengo novio por si lo estas olvidando y ella también lo tiene.
-Solo era una broma, no te pongas así o realmente comenzaré a pensar que te gusta – rió un poco mientras subía al auto – parecías una quinceañera enamorada Vic – seguía riendo.
En el camino pensé en lo dicho por mi hermana, ¿Realmente podría gustarme Liz de una forma romántica? No, eso no podía ser posible, solo son ideas locas. Lastimosamente no pude aclarar nada con ella, ¡rayos!
….
Estaba a unos minutos de aterrizar en Nueva York, había dormido durante el vuelo y extrañamente la persona con la que soñé era nada más y nada menos que Elizabeth Gillies, un sueño en el cual era mi pareja "como en todos los otros que había tenido". Sacudí mi cabeza para desechar esos recuerdos, pronto me encontraría con mi novio Pierson quien me esperaría en el aeropuerto y pasaría el resto de la tarde con él, eso era lo que necesitaba, pasar con mi novio para evitar esos sueños.
Al bajar del avión lo busque con la mirada, pero no se encontraba allí, quizá se había retrasado, me coloqué la capucha de mi chaqueta y tomé asiento para esperarlo, en realidad necesitaba verlo, saber que aun mis sentimientos hacia él no habían cambiado. La gente pasaba y no me reconocía, agradecía eso. Mi celular sonó.
Pierson
Surgió algo y no podré ir a verte, te lo compensaré. Lo siento.
Resignada y herida guardé el celular en mi chaqueta, tomé un taxi y en pocos minutos estaba en mi apartamento, no era algo muy ostentoso, una planta con 3 habitaciones, paredes blancas con algunas pinturas, sofás de un tono grisáceo que Avan había escogido "especialmente" para el lugar, una gran alfombra aterciopelada haciendo juego con los sofás, muebles negros ubicados estratégicamente, pero lo que más me gustaba era el paisaje que poseía desde aquel lugar, había comenzado a llover así que caminé al ventanal de living, apoyándome en el cristal, disfrutando de la vista que me proporcionaba de la ciudad y del Empire State. Cerré los ojos y mi mente comenzó a divagar en los sueños de los últimos días, recordando uno en el cual Liz estaba abrazándome mientras observábamos desde este lugar la nevada de Diciembre. Abracé mi cuerpo imaginando que ella se encontraba conmigo.
-Eso nunca sucederá – me dije a mi misma tratando de alejar esos pensamientos y un sentimiento de tristeza se estaba apoderando de mi. ¿Qué rayos me había pasado? Hace unas semanas estaba completamente feliz con mi relación con Pierson, pero ahora es como si quisiera estar con la chica de ojos grises a mi lado y esos extraños sueños con ella no es que ayudaran mucho a sacarla de mi mente.
….
Una semana después
-¡Buen trabajo! – el director nos felicitó, aunque solo habíamos grabado ciertas escenas para la publicidad de la serie, él se encontraba muy satisfecho con nuestro trabajo. Estuve un momento con mis compañeros de reparto planeando una pequeña celebración, alguien me abrazó por la espalda, noté como todos se alejaron con una sonrisa.
-Me alegra mucho verte.
-¡Pierson! – voltee rápidamente y lo abracé, sentir sus fuertes brazos rodeándome no fue algo muy agradable, levantó mi barbilla para besar mis labios, aquel tacto no produjo ni un cosquilleo en mí, lo cual me preocupó – Creí que estabas ocupado.
-Se canceló la grabación de hoy – él tenía un nuevo proyecto en una película, aun no sabía bien de lo que trataría, no me lo decía porque quería que fuera una sorpresa - ¿Quieres ir a tomar un café? Hace mucho frío, supongo que el invierno está por llegar, no me sorprendería que nevara en estos días.
Salimos del estudio, me colgué de su brazo en busca de algo de calor pero solo conseguí tener más frio. Lo obligué a correr hacia su auto, una vez dentro encendió la calefacción y nos dirigimos a una cafetería cercana, acompañamos nuestras bebidas con una tarta de manzana. Hablamos de cosas triviales y sobre mi estadía en Los Ángeles, a lo cual omití el hecho de que había visto a Liz, por alguna extraña razón a mi novio no le agradaba ella.
La noche había cubierto la ciudad y él me acompaño al apartamento, algo de mí me decía que no se iría así nada más, una parte de mí deseaba no tener nada de contacto físico con él. Pero como ya lo sospechaba no planeaba tan solo acompañarme, apenas abrí la puerta me tomo en brazos besándome apasionadamente, apenas correspondía así que beso mi cuello guiándome hacia la habitación.
-No sabes la falta que me has hecho – volvió a tomar mis labios recostándome en la cama y colocándose sobre mí.
¿Qué debía hacer? Una parte de mi mente gritaba que lo detenga, lo alejé un poco pero a quien vi fue a Elizabeth en lugar de Pierson, me miró de forma suplicante con esos ojos grises que sentía penetrar mi alma mientras mordía su labio inferior, allí se fue mi cordura, tan solo me deje llevar por sus besos, quería sentirla, la aprisioné contra mí mientras intentaba quitar sus prendas y cuando me di cuenta ambas estábamos desnudas, me aferré con fuerza a su espalda cerrando los ojos, estaba a punto de llegar al clímax, abrí los ojos y toque su rostro, obteniendo una hermosa sonrisa de lado, sus ojos grises mirándome con dulzura, se la veía realmente sexy con algunas gotas de sudor en su piel de porcelana, ataqué sus labios con fiereza mientras gemía de placer, esta chica me volvía realmente loca.
-Liz – susurraba entre besos, el clímax se apoderaba de mi cuerpo, mi espalda se arqueaba ante la oleada de placer – Te amo…. Te amo Liz – mi voz había sido más alta de lo que esperaba, cuando vi a mi acompañante no era aquella chica de ojos grises que había visto minutos antes, en su lugar, con el rostro totalmente desencajado se hallaba mi novio… o quizás deba decir, mi ex novio.
Bueno, eso a sido todo por hoy... no me maten por lo que paso con Pierson cofcof Angelo cofcof... No quiero poner relleno en la historia, el menos no hasta llegar al Elitoria :v
Gracias por leer... los comentarios son bien recibidos :D
