¡Hola! He vuelto... lamento no haber actualizado antes, pero tenia que estudiar mucho para salvar el semestre y pues en mi defensa diré que estudié incluso en mi cumpleaños.
Muchas gracias por leer y sus comentarios :D.
Sin etiquetas
Soy una completa idiota.
Desde aquel beso no he visto a Liz, ni siquiera he podido hablarle, en parte sé que es por mi cobardía, tengo mucho miedo de lo que pueda decirme sobre aquella noche. Tan solo nos mantuvimos en silencio luego del beso y me llevo al departamento, pude notar que ella esperaba que rompiera el silencio, sus ojos brillaban de una manera inusual y yo solo me asusté por todo lo que sentía en ese momento, la quería, eso era más que obvio y a juzgar por su mirada, por sus palabras anteriormente dichas ella también… eso o solo quería experimentar. Ante esa idea me despedí de una manera fría y ante su desconcierto huí a refugiarme en mi hogar, si tan solo le hubiera dicho como me sentía o preguntado sobre que sentía ella acerca de todo esto las cosas serian diferentes, ya ha pasado un mes desde aquel suceso y no hay día en el que no me enoje conmigo misma por mi actitud infantil.
He observado sus fotos en las redes sociales, al parecer se ha divertido mucho con el elenco de su nueva serie, con su familia en el Día de acción de Gracias y con Matt. Las cosas para ella no parecen haber cambiado en lo absoluto. Por mi parte agradecía que Pierson esté muy ocupado para salir o intentar verme, nuestro contacto no ha pasado de unos mensajes de texto y llamadas, al menos de esa forma podía pensar en ella sin preocuparme por mi novio.
-¿Te encuentras bien? – mi compañero Ryan se acercó con una taza humeante de té – últimamente has estado muy distraída en las grabaciones.
-Estoy bien – sonreí mientras aceptaba la bebida – tan solo estoy algo cansada, ya sabes, con todo esto de hacer los comerciales, sesiones de fotos para promocionar la serie no he tenido tiempo de relajarme.
-Es cierto pero hoy es lo último y por fin tendremos nuestras merecidas vacaciones – me tomó del brazo y nos sentamos con los demás cerca de un calefactor – solo esperaremos el estreno de la serie y podrás relajarte junto a tu novio – dijo en tono sugerente.
-Iré a casa para navidad – suspiré – de todas formas tendré que estar aquí para el evento de año nuevo.
-Lo dices como si fuera lo peor del mundo – rió – luego de un buen descanso te sentirás con más animo, además mañana saldremos a distraernos un momento junto con el director, te vendrá bien.
Asentí mientras me unía a la conversación con los chicos, probablemente eso me hiciera olvidarla, aunque muy en el fondo sabia que en realidad la quería tener cerca. Como era costumbre nos tomaron una fotografía juntos, pero aproveche para subirla a mis redes sociales con la esperanza de que ella la viera y se acordará de mí.
….
-¡Listo! – me separé del director con quién me tome una fotografía – muchas gracias, ha sido un placer trabajar contigo.
-Oh no, al contrario, el placer ha sido mío – continuamos hablando por unos momentos más y luego cada quien tomó su rumbo. Junto al elenco salimos a un bar- karaoke ubicado en el centro de Manhattan, caminé hacia la pista de baile y junto con mis compañeros bailamos de una forma extraña hasta que alguien chocó conmigo.
-Lo siento – la mujer se disculpo, creía haberla visto en algún otro lugar pero no recordaba.
-No te preocupes, estoy bien – ella se alejó y abrazó a otra mujer por la espalda, mi sangre se heló ya que la reconocí inmediatamente, Liz y su acompañante voltearon a mirarme, ambas nos miramos fijamente pero ella solo me ignoró.
Me sentí herida pero traté de hacer lo mismo, continué con mis compañeros hasta que no pude más con esto y me escabullí para hablarle.
-Hola – ella solo sonrió forzadamente – emm… ¿Podemos hablar?
-Estoy ocupada – giró hacia sus compañeros pero estos se alejaron, como si hubieran sabido mis intenciones – demonios – susurró, antes de que pudiera hacer algo tomé su mano y la lleve a un lugar un tanto apartado, ella tan solo me miraba expectante.
-Yo… yo solo quiero disculparme por mi actitud – miré mis manos, sentía tantos nervios que mi voz se quebraba – estaba algo asustada y no supe como reaccionar.
-Disculpa aceptada ¿Algo más? – seguí mirando mis manos sin atreverme a mirarla de frente.
-Entiendo que estés molesta, después de todo yo comencé esto…lo siento en verdad…- ella solo rió, levanté la mirada confundida.
-No puedo creer que te estés comportando como una adolescente Vic – se calmó un momento – no estoy enfadada, tan solo me sentí algo herida por tu actitud – seguía sin entender – tú fuiste la que se declaró pero cuando se supone que deberías estar feliz porque tus sentimientos son "correspondidos"- hizo el gesto de comillas con sus manos - solo escapas.
-Ya te lo explique, estaba asustada y… - me detuve pensando lo que dijo - ¿Acabas de decir que me correspondes? – cerró los ojos divertida.
-Me gustas, al menos eso es lo que creo – mi corazón latió de forma acelerada – pero no sé qué clase de relación deberíamos llevar, ambas tenemos novio y no me gustaría dejar a Mike por esto – dijo señalando a ambas –sea lo que sea que tengamos – frunció el ceño – tampoco me gusta sentirme atada a alguien.
Asentí pensando en una respuesta, ¿Qué era lo que yo buscaba con ella? También tenía a Pierson…. Ella tomó mis manos entre las suyas y sonrió coquetamente,
- ¿Qué es lo que propones? – pregunté.
- No me gustan las etiquetas pero podríamos pasar tiempo juntas – besó mi mejilla – tu sabes, como "amigas" - se alejó con un movimiento sensual de caderas, definitivamente esta mujer me volvería loca.
….
Si bien es cierto, esto que teníamos Liz y yo me hacía muy feliz, más de lo que me gustaría admitir pero también me sentía la peor persona del mundo al estar engañando a Pierson, aunque desde aquel día no nos habíamos visto si manteníamos una comunicación a escondidas de todos.
Me encontraba en Los Ángeles por las vísperas navideñas y Liz también estaba en la ciudad desde el Lunes, toda la semana había mirado mi teléfono a cada segundo esperando que ella escribiera diciendo que podemos vernos y hoy sábado no fue la excepción. Recostada sobre el sillón veía una y otra vez el celular, Madison y mi madre me dedicaban miradas extrañas desde el otro lado del living a las cuales solo sonreía y fingía observar la televisión.
-¿Esperas una llamada de tu novio? – mi hermana sonrió divertida.
-¿De que hablas?, claro que no – hice como si no supiera a que se refería.
-Nunca te vi tan pendiente de tu celular – mamá se unió para molestarme – ese joven Fode te robó el corazón.
-¡Ya puedo escuchar las campanas de boda! – ambas rieron mientras yo me sonrojaba y apenada les lancé un cojín para callarlas, mi celular sonó e inmediatamente lo tomé mirando el mensaje, sonriendo al ver que era de ella.
-Volveré en un momento – tomé mis llaves y revisando mi cabello me dirigí hacia la puerta.
-Mi cuñado te tiene en las nubes hermana.
-Deberías traerlo a cenar – mi madre se colocó junto a mí abriendo la puerta – mejor aún, yo lo invitaré – dijo cuando notó un auto esperando a lo lejos – no recordaba que Pierson tuviera ese auto y ¿Se dejó crecer el cabello?
-Sí, es por su nuevo papel, ya sabes cómo es todo esto – dije apresurada despidiéndome con un beso en la mejilla – nos vemos más tarde.
Corrí hacia el auto y apenas entré en el pedí que arrancara para que no notara que en realidad era una chica.
-Vaya…. Esperaba un saludo más cálido – me miró extrañada.
-Lo siento, mi madre creía que saldría con Pierson y fue por eso que actué de esta forma – suspiré y me acerqué lentamente a besar su mejilla en forma de saludo - ¿A dónde vamos?
-Pues quisiera que conozcas un lugar – aceleró – te vez linda.
-Gracias – tenia puesta una ropa casual, sudadera gris, zapatillas deportivas y pantalón jean – tu también estas linda.
-Dime algo que no sepa – bufé un momento por su notable "humildad", ella llevaba una blusa de seda manga tres cuartos color turquesa algo transparente, un pequeño short blanco y el cabello semi-recogido dejando varios mechones sobre su rostro, realmente hermosa. Luego de unos cuarenta minutos entramos en una especie de bosque, estacionó el vehículo y salimos de el – sígueme.
Mientras caminábamos observaba el extraño paisaje, como el otoño estaba por terminar las hojas naranja de los árboles se hallaban esparcidas por todo el lugar, siempre me gustó el sonido que hacen cuando las pisas y comencé a dar pequeños saltos, Liz solo sonrió y tomo mi mano, de las dos ella tiene una actitud más madura pero de vez en cuando le gusta hacer bromas o comportarse de una forma más relajada.
Miré asombrada el paisaje que tenia frente a mí, los arboles imponentes con su color naranja, arbustos y flores que aun tenían sus pétalos coloridos, no recordaba haber venido a este lugar así que me mantenía expectante mientras que Liz caminaba con mucha seguridad aunque por un momento llegué a creer que nos perdimos ya que la vi vacilar en más de una ocasión. Caminamos por una especie de colina y agradecía traer puesta zapatillas, hasta que al fin llegamos a lo que podría decirse "la cumbre", aproveché para recuperar el aliento unos segundos mientras que ella caminó unos pasos más adelante.
-¿No es hermoso? – preguntó con una mirada de satisfacción mientras se subía a una gran roca.
-Impresionante – susurré imitándola, vegetación y varias montañas se extendían a kilómetros del lugar además de lo que parecía ser un río a lo lejos, se podía escuchar a algunos pájaros y el sonido de las hojas al ser agitadas por el viento.
-Siempre que necesito aclarar mi mente vengo aquí, se podría decir que es mi escondite secreto – colocó las manos en su cintura con orgullo.
-¿No has venido con Mike a este lugar?
-Me habría gustado pero… se cansa con facilidad al intentar subir esa colina – contuve la risa apretando mis labios, la colina no era tan empinada, ella lo notó y puso un rostro de falsa indignación.
-¿Te estás burlando de mi novio? – negué rápidamente, pero al imaginarme a Michael agotado sin poder dar un paso más y apoyándose en un árbol para descansar no pude contener una gran carcajada – te recuerdo que tu por poco y no llegas – continué riendo, ella puso una mirada feroz y por instinto comencé a correr colina abajo con Liz tras de mí, pero escuché un ruido fuerte y al voltear la miré en el suelo.
-¿Te caíste? – sabía que haría un comentario sarcástico sobre mi tonta pregunta, en realidad quería hacerla enojar, pero ella solo quedó sobre su espalda y extendió su mano hacia mí en señal de que la ayude a levantarse, la tomé y trató de tirar de mí para que cayera – eso no funciona conmigo – sonreí de medio lado.
-¡Mira un oso! – volteé asustada pero aprovechó que bajé la guardia y tiró de mi brazo haciendo que cayera sobre ella, sacando un fuerte gemido de su garganta– de haber sabido que pesas tanto no lo abría hecho – se quejó.
- Eso no decías hace unos años – apoye mis brazos a cada lado de su cabeza para poder mirarla y ella tenía una expresión confundida – aquella vez… en el set.
-Lo recuerdo – aprisionó mi cintura - tu rostro sonrojado y aquel brillo en tus ojos – ambas nos miramos fijamente mientras comenzaba a disminuir el espacio entre nosotras, pude sentir como se aferraba con fuerza a mi cintura -¡Ahh-choo! – estornudó sobre mi rostro cuando estuve a punto de besarla.
Mantuve mis ojos cerrados y giré fuera de ella limpiando con las mangas de mi sudadera su saliva.
-¡Lo siento! – Intentó ayudarme pero no la dejé – tu cabello me hizo cosquillas en la nariz.
-¿Ahora es mi culpa? – era la primera vez que esto me sucedía y para ser sinceros nunca esperé que algo así me sucediera con Elizabeth, suspiré tratando de calmar mi frustración por mi fallido intento de besarla. Ella comenzó a acariciar mi cabello, al menos eso creí hasta que noté que quitaba hojas de él.
-Estas hecha un desastre – sonrió.
-Tú también lo estás – reí al ver como su cabello estaba hecho un desastre, también quité varias hojas de ella.
Ambas nos levantamos y comenzamos a caminar colina arriba para volver al auto ya que estaba oscureciendo y había corrido en dirección opuesta a la que llegamos. Cuando estuvimos en la roca aproveché para fotografiar el atardecer que en ese paisaje era simplemente hermoso, ¿Esto contaba como nuestra primera cita? Sonreí tontamente mientras tomaba su mano.
-Hay que fotografiarnos juntas – dije mientras sacaba mi celular.
-No – su voz era cortante – eso no es buena idea, nadie debe saber que estuvimos juntas.
-No se lo mostraré a nadie – ella volvió a negarse pero seguía insistiendo esperando que cambie de opinión.
-Puedes fotografiarme a mi si tanto quieres – puso un dedo en mis labios – pero sola y es mi última oferta.
-De acuerdo – dije no muy convencida, ella se alejó tomando una postura algo sensual colocándose de lado y con su mano izquierda tocando su rostro, rápidamente tome la foto y ella se acercó para mirarla.
-No está nada mal – tomó mi celular – me gusta cómo se ven las hojas de los árboles y mi cabello algo alborotado – comenzó a teclear rápidamente.
-¿Qué haces? – intenté arrebatarle el aparato.
-Lo subo a mis redes sociales – sonrió.
-Pero… ¿No se suponía que nadie debía saber de esto?
-Nadie sabe qué estás conmigo – dijo mientras me entregaba el celular - solo soy yo en un bosque rodeada de hojas color naranja – volvió a caminar hacia el auto.
La seguí rápidamente ya que la carretera estaba cerca y entramos al vehículo. El camino de vuelta estuvo lleno de charlas y aunque quiso detenerse a cenar no la dejé ya que mi mamá de seguro estaba esperándome para la comida. Ella tan solo asintió y me llevo a casa, estacionándose en el mismo lugar de la mañana.
-Gracias por mostrarme tu "escondite secreto".
-Eres la primera persona a la que llevo a ese lugar – sonreí - ¡No debes mostrárselo a nadie! – amenazó.
-Aún si quisiera hacerlo no podría llegar, me perdería fácilmente – ambas reímos – me gustó estar contigo, excepto cuando estornudaste en mí.
-No me lo recuerdes, es la primera vez que sucede y es vergonzoso – acarició mi mejilla con su mano y comenzó a acercarse.
-¿Me estornudarás de nuevo? – dije divertida, se detuvo a centímetros de mis labios.
-Quizás – nuestros labios se unieron y nos besamos suavemente, tomé su rostro para profundizarlo más pero se alejó – alguien está ansiosa – susurró. No pude evitar sonrojarme por su comentario y miré hacia mi hogar, notando que alguien espiaba por la ventana – supongo que es hora de que me vaya.
-Sí – me quité el cinturón y tomando su rostro le di un beso fugaz – hasta pronto.
Bajé del vehículo y ella esperó a que llegara a la puerta de mi vivienda para marcharse. Cuando ingrese a mi hogar las preguntas de mi hermana y mi madre no se hicieron esperar, más aún porque tenía una gran sonrisa en mi rostro que nadie podría borrar en un buen tiempo.
….
La noche de ayer fue agitada por el evento de fin de año en el Time Square, fue divertido aunque esperaba recibir al menos un mensaje de cierta chica de ojos grises deseándome un feliz año nuevo. Pierson estuvo junto a mí luego de una pequeña cena que tuvimos con los organizadores del evento, fue simplemente suerte que él entendiera que no estaba con energía para tener intimidad y supongo que recordó la última vez que lo hicimos por lo que accedió a dejarme descansar fácilmente.
Mi familia no paraba de llamar para darme los buenos deseos propios de la época, pero yo aun esperaba alguna señal de vida de Liz, le mandé un mensaje ayer y uno hoy apenas desperté, quizás estaba ocupada con su familia pensaba tratando de convencerme de ello.
Tomé mi portátil y luego de unos minutos apareció una solicitud de Avan para video llamada, la acepté sin molestarme en arreglarme, él ya me había visto de tantas maneras que no se sorprendía por mi aspecto.
-Hola – sonrió – ¡Feliz año nuevo Vic!
-¡Yeah, este es nuestro año amigo! – dije feliz.
-Por el rostro que tienes puedo decir que fue una larga noche – fruncí el ceño – te vi ayer y déjame decirte que estuviste estupenda.
-Gracias – intenté arreglar mi cabello con mis manos – no fue algo fuera de lo común, el evento, una cena y luego vine a descansar.
-¿Tu novio no te hizo compañía? – negué – ese tipo realmente no sabe lo que se pierde, nunca me agrado la verdad.
-Lo sé – solté un suspiro, Avan siempre fue como mi hermano y nunca le agradaban mis parejas - ¿Pasó algo interesante?
-No del todo, pero ayer encontré a Elizabeth la cual iba a una fiesta por fin de año, creo que la organizaba Daniela.
-Creo que si escuche algo de eso – él asintió - ¿Te dijo algo?
-¿Liz? Pues nada, solo que esperaba divertirse allí… Ahora que recuerdo, no me contaste como terminó eso de tu apuesta – un frío recorrió mi cuerpo ¿Le habría dicho algo a ella?
-¡Le contaste a Liz sobre eso! – grité asustada.
-No, tranquila – alzó sus manos en señal de inocencia – como veo que aun no se lo dices no hablaré de ello – comenzó a enviar unas imágenes de ella en la fiesta de año nuevo – mira lo que encontré.
Varias fotos de Liz junto a Daniela y otras chicas, parecía que se había divertido mucho en la noche pasada, pero en una foto a lo lejos se podía verla abrazando a un hombre, creí haber visto mal cuando una foto de ella sonriente mientras abrazaba cariñosamente a Michael apareció.
Gracias por leer y ya saben que los reviews son bien recibidos "incluso si quieren matarme por no haber actualizado antes".
¡Nos vemos!
