6. Preparativos y Explicaciones.
Andraya no perdió tiempo al llegar al Ministerio y se dirigió directamente al despacho de su hermano, muchas personas le saludaron alegremente Andraya se limitó a sonreír y a despedirse apresuradamente pues tenía prisa.
Finalmente llegó a una puerta con la inscripción Ministro de Magia: Damian Regis Andraya golpeó la puerta tres veces antes de entrar sin una esperar invitación; el despacho era grande de paredes color verde menta con varios cuadros de antiguos ministros, una alfombra azul oscuro con bordados en oro, una gran estantería llena de libros que cubría la pared izquierda, en la pared derecha había un armario de licores y en la pared de enfrente de la puerta había un gran ventanal que dejaba entrar mucha luz natural, en la esquina derecha sentado en un escritorio de roble se encontraba Damian que observaba a Andraya con curiosidad.
Damian Regis era un hombre imponente, de 1.83 m. tenía el físico de un nadador y un color bronceado perfecto, sus facciones era afiladas, duras, su pelo negro con reflejos azules era corto y algo revuelto como si acabará de dar un paseo por la playa, sus ojos eran del característico violeta de la familia aunque de un tono más oscuro.
-Andraya, ¿ha pasado algo? -preguntó al levantarse, llevaba una camiseta azul marino, unos pantalones negros y unas botas de piel de dragón.
Sin decir nada Andraya le entregó El Profeta que tenía apretado en su mano y se limitó a observar su reacción, a medida que iba leyendo sus cejas se arquearon hasta el punto de que parecía que se fueran a escapar de sus rostro. Al acabar suspiró con los ojos cerrados al tiempo que se pellizcaba el puente de la nariz. Luego miró a Andraya antes de decir -Necesitas whisky de fuego -volvió la mirada a El Profeta con el ceño fruncido- Y yo también lo necesito -suspiró.
Se dirigió al armario de licores y regresó con una botella de whisky de fuego y dos vasos llenos, entregó uno a Andraya que rápidamente tomo un trago largo.
- Así que... ¿fue hace un mes? -preguntó Damian.
-Sí justo el día de la prueba en Gringotts, es como si hubiera sido planeado, ¿porqué ahora Damian? Han pasado seis años ¿porqué ha elegido escapar ahora? ¿Y cómo lo hizo?
- No sabría decirte Andraya -suspiró Damian- No creo que sepamos por que eligió escapar ahora, eso es algo que tendríamos que preguntarle directamente y el como lo hizo... Bueno, sabemos que a los magos que se encuentran en su forma animaga no les afecta los dementores como lo haría a otra persona. Así que supongo que se transformo para escapar.
- Y entonces ¿qué? ¿nadó hasta la costa? ¿con el tiempo que había? -preguntó incrédula.
Damian se encogió de hombros -Es lo único que tiene sentido, a menos que haya recibido ayuda externa lo cual es poco probable. -se quedó es silencio unos minutos.
-Andraya ¿qué vas a hacer ahora? Tú siempre creíste que era inocente...
-Es inocente -lo interrumpió Andraya segura- Tú no puedes saberlo Damian porque no los conociste como yo, aún hoy lamento no haber luchado más por quedarme en Inglaterra y demostrar la inocencia de Sirius -se lamentó.
-No es culpa tuya, hiciste lo que pudiste, no podías desobedecer una mandato directo del Cabeza de Familia, si lo hubieras hecho...
-Lo sé, lo sé la magia familiar me habría castigado. Pero aun así si solo hubiera hecho más...
[flashback] [Hace 6 años]
Histérica. Ese era el estado que definía a Andraya en esos momentos, acababa de recibir un mensaje de un compañero Inefable del departamento de Misterios que decía que "Sirius Black ha sido encontrado culpable de traición y portar la Marca Oscura" y que fue "sentenciado a cadena perpetua en Azkaban".
Andraya acababa de arreglarse a toda prisa mientras se dirigía al salón para coger el Flu al Ministerio, pensaba exigir la liberación de Sirius, cuando escucho su nombre, al girarse se encontró a Leandro Regis, su abuelo. Este tenia un asombroso parecido con Damian con la excepción de su color de pelo era castaño en el que se notaba apenas ligeramente algo de gris.
-Abuelo es una sorpresa verte aquí -y vaya que lo era, Leandro Regis odiaba con pasión el Ministerio Mágico Inglés de hecho el intentaba no acercarse a Inglaterra a menos que fuera necesario.
-Lo sé Andraya, pero tengo algo importante que decirte.
-¿Es muy importante? El caso es que ahora mismo tenía que...
-Andraya -dijo firmemente- Esto no te va a gustar pero es necesario.- Andraya le lanzó una mirada confusa.- Yo Leandro Vicenzo Regis, Cabeza de la Familia Regis llamó a la magia familiar para que Andraya Ariadna Regis White hija de mi Casa, cumpla mi mandato: Debes abandonar Gran Bretaña de inmediato y volver solo en diez años, únicamente podrás ir a Gringotts para las revisiones y nada más, no podrás interferir en asuntos de Gran Bretaña hasta el momento de que puedas regresar. Así he dicho y así será.
Andraya solo podía observar en un silencio conmocionado a su abuelo.
-¡Abuelo! ¿Qué...?
-No puedo explicarte ahora Andraya, solo te diré que tu abuela sabe que de ser así.
Okey, si antes estaba sorprendida ahora lo estaba confundida, no era un secreto bien que Melani Regis era una vidente, pero no cualquier vidente no, era Un Oráculo, y la líder del Consejo de Delphos. El hecho que que Melani haya intervenido demostraba que había motivos superiores para hacer el mandato, claro eso no significaba que tenía que gustarle.
Andraya miró fijamente a su abuelo y con un secó asentimiento de cabeza se dio la vuelta para arreglar las cosas e irse de Gran Bretaña, de hecho no estaría nada mal regresar a Roccia di Re.
[Final del flashback]
Andraya parpadeo repetidamente y miró a Damian frente a ella.
-Menos mal -dijo- te estuve llamando varias veces durante unos cinco minutos.
-Estaba recordando cuando el abuelo Lean hizo el mandato.
-Andraya, ¿Aries ya sabe? -preguntó intuyendo la respuesta.
-¡Por supuesto que no! -exclamó- No lo sabe ni lo sabrá, al menos hasta que encuentre a Sirius y hablé con él.
-¿Y cómo piensas encontrarlo?
-Bueno... estaba pensando en una poción de localización por sangre, si no hay complicaciones debería poder encontrar a Sirius mañana.
Damian asintió ante la idea con aprobación - ¿Y después de eso?
-Curación. -respondió segura- Es lo primero y una vez que quitemos de en medio el tema de sanar y la verificación de pociones, hechizos y maldiciones, podemos hablar de lo importante.
-Es un buen plan, supongo que no planearás llevarlo a Roccia di Re.
-No, al menos aun no. Quiero tratar los temas principales con él antes de tener que enfrentarlo a los chicos.
-De todos modos -dijo Damian sonriendo- El Ministerio de Magia Italiano estaría encantado de ayudar en todo lo que pueda.
Andraya sonrío enormemente y la abrazó con fuerza -Muchas gracias por todo, fratello. (En Italiano sign. hermano)
-De nada piccola sorella. -dijo suavemente Damian. (En Italiano sing. pequeña hermana o hermanita)
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Eran las diez cuando Andraya regreso a Roccia di Re, lo primero que hizo fue comprobar a los chicos, estos se encontraban en salón familiar tumbados frente a la chimenea sobre un montón de cojines unos cuantos libros esparcidos alrededor, estaban riéndose probablemente planeando una broma si sus sonrisas maliciosas eran una indicación.
Tras comprobarlos Andraya se dirigió a la segunda planta, a la biblioteca. La Biblioteca Regis era una de las más grandes del Mundo Mágico, dividida en seis pisos la biblioteca contaba con más de 15 millones de ejemplares de libros de todos los temas posibles y en cualquier idioma que desees. Al entrar en la biblioteca Andraya se situó en el centro y habló con claridad:
-Magia de la Sangre, Pociones.
Al instante una luz plateada salio del lado noroeste de la primera planta planta, y vio como un viejo libro salia volando directo hacia ella, la encuadernación era de cuero viejo y bastante simple, negro y con las palabras Sanguinem potionibus aliquibus colliserint (N/a: Del latín, según nuestro querido amigo Google Traductor sig. Pociones de Sangre) escritas en plata. Ya con el libro se dirigió a la tercera planta donde se encontraba el laboratorio de pociones, laboratorio que era con diferencia mucho mejor que en Hogwarts, era abierto y luminoso, la temperatura se mantenía regulada en todo momento y estaba siempre aireado.
Una vez allí Andraya cogió todos los ingredientes necesarios, preparó las herramientas y puso a preparar la poción. Fue cuatro horas después que Andraya terminó al ser una poción bastante complicada no podía ponerla en conservación, se estiró sintiendo los músculos del cuello tensos. Lanzando una última mirada a la poción, se marchó del laboratorio planeando encontrarse con los chicos y pasar un buen divertido juntos. No sería hasta mañana que la poción estuviera totalmente terminada y pudiera usarla para encontrar a Sirius.
Solo un poco más Sirius pensó aguanta hasta mañana, puedo asegurarte que todo irá bien.
Yo: ¡Sigo viva! No sabéis cuanto lamento no haber actualizado pero tuve un pequeño bloqueo además hubo otras cosas...
Sidian: Esa es una tonta excusa para no haber actualizado y lo sabes
Yo: Si no recuerdo mal fuiste tú quien me dio esa "tonta excusa"
Sidian: … ¿No te estás olvidando de algo?
Yo: Sí, si, tu cambia el tema pero tienes razón, este capítulo es más corto porque... bueno porque es para lo que me a llegado.
Sidian: Brillante *comenta con sarcasmo* Bueno en este capítulo vemos un poco de la interacción de Andraya con su hermano Damian y un flashback que explica porque Andraya esta atada de manos en cuanto a lo que ocurre en Gran Bretaña.
Yo: En el siguiente capítulo el reencuentro de Andraya y Sirius, además de Sirius aprendiendo todo lo que ha pasado y descubriendo a los pequeños Tres Reyes.
Sidian: Arrivederci miei amici
¡Adiós! Azabache
