Naruto no me pertenece, es de Masashi Kishimoto

Personajes: Naruto Uzumaki/Sakura Haruno

II

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Si bien, Naruto fue un niño solitario por algún tiempo de su infancia, éste período no duró mucho. En tanto llegaron Shikamaru, Chouji y Kiba a su vida. No es que fueran los mejores amigos del mundo, pero sí de hacer travesuras juntos, ellos se pintaban solos. El chico de la coleta se cohibía un poco más por la estricta personalidad de su mamá. Y Naruto, cuando agarraba confianza, no había quien lo parara.

En uno de los días que iba a vagar con ellos, cerca de la casa de los Nara, la vio a lo lejos. La niña del cabello rosa y grandes ojos verdes. Como olvidar ese color tan llamativo. Venía caminando, comiendo un helado y a su lado venía una niña de cabello rubio. El tiempo pareció detenerse, mientras que sin percatarse se había quedado con la boca entreabierta. Chouji se percató de ello y vio la razón del porque estaba literalmente babeando. Las nieves que traían Ino y su amiga se miraban muy apetitosas.

—Te entiendo Naruto, a mí también se me antojó la nieve.— comentó Akimichi. Por una fracción de segundo, Naruto se giró a verlo sin entender lo que había dicho. Más bien no lo había escuchado. Shikamaru hizo lo mismo. Ver a Ino siempre era sinónimo de problemas.

—¿Qué tanto ves, Naruto?—Preguntó Shikamaru, con su habitual tono de desinterés o, más bien, aburrimiento.

—A ella. —mencionó el rubio, con sus ojos aún posados en el rostro de la niña, en el cual se empezaba a formar una sonrisa, tal vez consecuencia de algo que comentó su amiga.

—¿A Ino?

—No, a la rosa. Ino es tu amiga, ¿no?— cuestionó Naruto, con un tono de voz más vivo y ojos un poco más brillantes.

—No—y no era mentira. No consideraba a Ino su amiga. Los papás de ella y los suyos eran amigos, pero únicamente eso. La Yamanaka aprovechaba cada situación que podía para molestarlo.

Ino a lo lejos vio a los hijos de los amigos de sus papás. Se llevaba bien con ellos. Más bien tenía que hacerlo, porque en las convivencias de sus progenitores ahí estaban y sí o sí tenían que estar juntos. Así que, procurando hacer su buena obra del día, le regalaría su nieve a cualquiera de los dos que se lo ganara.

—Hola Shikamaru, Chouji…— llevó su vista al rubio. Lo había visto antes pero no recordaba su nombre.

—Naruto—pronunció con voz entusiasta el de ojos azules. Ino había llegado antes que la de cabello rosado, pues se había quedado atrás recogiendo algo que se le cayó. Rápidamente Ino lo saludó, para después de ello dirigirse a Shikamaru y a Chouji. —Le daré este helado a cualquiera que…

—Yo no lo quiero— anunció el de la coleta. Sus brazos cruzados y su actitud desenfadada ante la vida lograban irritar sobremanera a Ino.

—Que aguafiestas eres, Shikamaru— hizo una mueca para el niño, que a éste poco le importó.

—Supongo que es para mí—se adelantó Chouji, a tomar su premio. La rubia le soltó la nieve y se dio la media vuelta, dispuesta a irse. —Son imposibles—murmuró, no importándole que la escucharan ellos. Chouji devoró el helado de chocolate en cuestión de segundos.

Y lo que aconteció luego de ello lo recordaría por siempre. La niña venía caminando a paso apresurado, como sintiendo que se había perdido de mucho. Lo que no vio fue una piedra que estaba en el camino, por lo cual perdió el equilibrio y se tambaleó. Naruto, como no había dejado de verla, fue el primero en reaccionar y se colocó enfrente de ella para sujetarla para evitar una caída que pudo haber sido fatal para la niña. Los ojos de ella se abrieron más de lo normal debido a la sorpresa, y el ver al niño rubio que le había preguntado si se teñía el cabello tan cerca de ella.

Todo a partir de allí pareció ir en cámara lenta. Como ella no se esperaba ser sostenida de esa manera, estaba dispuesta a meter las manos para amortiguar la caída, y la mano derecha la cual tenía agarrada la nieve la terminó embarrando en la cara del niño, más concretamente entre la boca y la nariz. A unos cuantos pasos estaban Ino, Shikamaru y Chouji mirando la escena, estupefactos. Que no todos los días se era testigo de una untada de nieve en la cara. Ino y Chouji empezaron a reírse, mientras que Shikamaru se limitó a sonreír ante ello.

— ¡Que atrevida eres, Sakura! No sabía que eras tan aventada—exclamó Ino, sobándose el estómago de la risa que tenía.

El rojo de los tomates quedaba corto a como tenía el rostro en aquellos momentos. Quería que la tragara la tierra y la escupiera lejos de ahí. Se incorporó sobre sus pies y miró a los ojos al chico.

—Lo siento—musitó. Fue al instante de decir eso, que recibió una sonrisa muy grande por respuesta del rubio. Una sonrisa cuya mirada acompañaba aquella expresión.

—Gracias, estaba buena la nieve.— fresa, aquel sabor que descubrió que le gustaba más de lo que imaginaba.

Ella sonrió. Naruto supo tres cosas de ella aquel día. Su nombre —que le quedaba muy bien, por cierto-, que le gustaba el sabor fresa y que poseía la sonrisa más bonita que él hubiera visto.

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Hola, mucho tiempo de ausencia por aquí. Ya tenía ganas de actualizar algo. Me solté escribiendo y esto fue lo que salió. Espero les haya gustado.