Aquí está el tercer capítulo, espero que les guste y comenten.

Si esta historia deja de tener lectores y reviews también dejará de tener capítulos nuevos, ya tengo un final pensado, en sus manos está que llegue pronto o que la historia se alargue con más sexy y sensual Castiel y más chicos encantadores ^-^

Capítulo 3

Acababa de salir al recreo la gente no paraba de mirarnos, no sabía a donde nos dirigíamos, pero empezaba a comprender por qué nos miraban.

Llegamos a un banco de piedra sin mucha gente alrededor. En el banco había un chico con el pelo plateado escribiendo en una libreta

-¿Tienes algo nuevo?- le preguntó Castiel al albino, el cual paró de escribir y guardó su libreta

-De momento no- respondió tranquilamente con un tono sereno, al mirar hacia arriba dirigió la mirada a mí y después a Castiel -¿Quién es la dama?

-Oh, es Sucrette, la nueva-respondió el pelirrojo

-Mhh, ya veo…- el chico esbozó una sonrisa mirándome a mí, se puso en pie, cogió mi mano y la besó- Mi nombre es Lysandro- me sorprendió, no supe cómo reaccionar e inconscientemente miré a Castiel, para luego mirar de nuevo al albino

-E-Encantada- logré decir

-Está aquí porque me obligan a llevarla conmigo, nada más- dijo Castiel en modo de aclaración

-No parece que te moleste, mucho su presencia, eso es raro en ti- dijo aun sonriendo Lysandro

-Es solo que me divierte burlarme de su extraño acento

-¡No tengo un acento extraño!

-Claro que si, es igual que tu habitación- empecé a ponerme roja de rabia

-Coincido con la señorita, su acento no es raro, es hermoso a mi parecer- dijo cordialmente el albino

-Gracias Lysandro

-Castiel, ¿Cómo es que sabes cómo es su habitación? Creía que no os conocíais

-Y así es hasta ayer no nos conocíamos- respondió Castiel. Lysandro se quedó en silencio durante unos segundos

-Castiel, sabes que no es apropiado estar en la habitación de una señorita que acabas de conocer- dijo en tono de réplica, mis mejillas volvieron a enrojecer

-¡T-Te estás equivocando, yo…!- No pude terminar de hablar cuando Castiel me interrumpió

-Ahora es mi vecina y desde mi ventana se ve su habitación

-Comprendo….

Durante el resto del recreo no hubo mucha mas conversación, estuve observando a mi alrededor, algunos seguían mirando y llegué a la conclusión de que era yo lo raro en la situación, era yo la que no encajaba en ese lugar con eses dos chicos, por eso todos miraban extrañados

Al sonar la señal para volver a entrar en clase todos se dirigieron a la puerta, algunos casi corriendo y otros muy lentamente, como era el caso de Castiel y Lysandro

Ya en clase (fui acompañada por el pelirrojo) todos estaban aún un poco alborotados, yo decidí sentarme en mi sitio, ahora no estaría Castiel para explicarme nada, él tenía en otro aula, estaba muy tranquila hasta….

-¿Tú eres la nueva, verdad?- me preguntó una chica con una chaqueta verde

-Si

-Dime, ¿Qué tienes con Castiel? ¿Intentas ligar con él o ya lo has hecho? O ¿Acaso tienes algo con Lysandro ¿Has venido a vivir una historia de amor?- no dejaba de hacerme preguntas sin sentido, no sabía si responder a todas las preguntas seguidas o decirle que se callara ya y no responder a ninguna ¿Quién era esa chica? Y ¿Qué le importará mi vida?

-Perdónala, ella es así siempre que hay una pequeña noticia- dijo una chica de pelo naranja, lo tenía recogido en una tranza y tenía cara de sentir vergüenza ajena- Yo soy Iris y ella es Peggy, es la que se encarga del periódico del instituto

-Yo soy Sucrette

-Así que tu nombre es Sucrette, ahora responde ¿Qué tienes entre manos con los chicos? ¿Eres una buscona?- volvió a preguntar Peggy, Iris parecía contrariada con esas inapropiadas preguntas

-No tengo nada con Castiel, ni con Lysandro ni con nadie, no soy una buscona y no soy una noticia, así que deja de hacer preguntas estúpidas- Peggy dejó de sonreír y se sentó en su sitio

-Perdónala Sucrette, a la mínima noticia que encuentra se vuelve loca y suele hacer preguntas incómodas – Iris intentó calmar la situación

-No tienes por qué preocuparte, pero no entiendo por qué soy una noticia

-Oh, no eres tú, quiero decir que la noticia es que una chica esté en el recreo con Castiel y Lysandro o que Castiel acompañe a alguien o no sea grosero con alguien nuevo

-No lo hace porque él quiera, el profesor le dijo que tenía que guiarme por el instituto, además sí que es borde conmigo, es molesto y odioso

-¿Castiel obedeciendo a un profesor?, eso es raro en él, pero aun así no es odioso, solo que…. Es algo difícil al principio, con el tiempo lo iras conociendo mejor y veras que no es tan malo como parece

Claro que lo acabaré conociendo con el tiempo, vive justo al lado de mi casa….

El resto de la clase transcurrió de forma normal.

Ahora tenía clase de química, supongo que en el laboratorio, espera ¿Aquí hay laboratorio? En cualquier caso tengo un plan para llegar a clase sin perderme: seguir a los que salgan de mi clase. Si, parecerá una tontería, pero suele funcionarme. Recogí mis cosas y me dispuse a salir, entonces me di cuenta de que casi nadie había salido del aula y los que quedaban no parecía que vayan a salir…. Mierda, mi plan no era tan infalible como pensaba. Bueno, tendré que arreglármelas sola.

Me dirigí a la puerta, había perdido bastante tiempo y llegaría tarde sino me daba prisa, salí por la puerta y…. (ZAS)

Choqué con alguien y casi me caigo de espaldas, pero me sujetó con una mano por la espalda y con la otra mano agarró mi brazo, yo me agarré a su camiseta como acto reflejo

-¿¡Por qué no por donde andas!?- me dijo la persona con la que había chocado

-¿¡Y tú por qué no….!? Castiel ¿Qué haces aquí?

-Tengo que acompañarte a todas las clases, podrías agradecérmelo al menos

-Yo no te he pedido que lo hagas- este chico tiene la habilidad de cabrearme en segundos.

Me di cuenta de que aún seguíamos en esa posición y que estaba muy cerca de mí. Mis mejillas se encendieron enseguida, ¡Podría vernos cualquiera! La gente lo malinterpretaría todo

-S-Suéltame Castiel, la gente nos está mirando

-Pues suelta mi camiseta- rápidamente solté su camiseta y me separé de él

-¿Por qué me has agarrado así delante de todo?

-Si no te hubiera agarrado te habrías caído, idiota- respondió con su típico tono grosero

-¡Si no hubieras aparecido tan de repente no habría chocado!

-¡Si no tuvieras ese acento yo no tendría que acompañarte a clase!

-¡Pues no me esperes!, me las arreglaré yo sola- me di la vuelta y empecé a caminar, no necesito a ese imbécil para nada

- Es por el otro lado, idiota- me dijo Castiel aun parado en la puerta. Volví a girarme y seguí caminando en la otra dirección se decir nada. Castiel empezó a perseguirme, parecía divertirse

-Por ahí tampoco es- volvió a decir el pelirrojo. ¿Dónde demonios está el aula de ciencias? No paraba de equivocarme e ir de una lado para otro mientras Castiel me corregía y se reía de mí, entonces sentí que me agarraba el brazo y tiró de mí.

-Esto empieza a ser aburrido, al final llegaré tarde por tu culpa- empezó a guiarme mientras seguía agarrando mi muñeca, me llevaba casi a rastrando, iba demasiado rápido.

-Espera Castiel, ¡Vas demasiado rápido!- de repente paró en seco y choqué con su espalda

-Aquí es el aula de química- abrió la puerta y entramos sin decir nada mientras Castiel seguía agarrando mi muñeca. La clase estaba en completo silencio mientras nos miraban, Castiel parecía cabreado, aunque debería ser yo la que esté enfadada… este chico es muy susceptible

Las clases transcurrieron y por fin era la hora de volver a casa, esperé en la puerta a que el chofer viniera a por mi, mientras tanto miraba a todos los alumnos que salían, vi a Lysandro y se despidió de mi con una cordial sonrisa antes de montarse en los asientos traseros de un coche. También vi a Nathaniel, el cual se acercó a mi. Por lo que parece él también esperaba que lo recogieran, me estuvo dando conversación hasta que llegó un coche a por él. Aun no entiendo por qué es tan amable conmigo, pero es agradable que alguien se preocupe por ti y se acerque a hablarte, sobre todo cuando eres nueva. Aun no ha llegado el chofer, se está atrasando bastante, ya apenas quedaba nadie en el instituto. Por mi lado pasó Castiel

-¿Qué haces aun aquí?- preguntó el pelirrojo

-Esperar a que me lleven a casa

-No esperes que te acompañe también- dijo con su tono estúpido

-No hace falta que me acompañes, ya es suficiente con tener que aguantarte en el instituto como para tener que aguantarte también en el camino a casa- el coche por fin llegó y me dirigí a él sin despedirme, a él tampoco se le veía intención de despedirse de mí. Monté en el coche y le dije al chofer que nos fuéramos. Por la ventanilla pude ver a Castiel caminando solo, creía que iría con alguien, pero no era así. Por alguna razón sentía un poco de pena por él, parecía sentirse solo y en cierto modo yo me sentía igual que él. Quizás lo que me dijo Iris era verdad, quizás no era tan malo como parecía….