—Tinis priblimis di iri yiri plisitski — Refunfuñaba un joven rubio, echado sobre el sofá del consultorio, con los pies encima y cruzado de brazos.

— ¡Basta de rezongos Yuri Plisetsky! — Grito una mujer de forma firme. Mientras Víctor observaba aburrido fingiendo ser atento.

— ¡Al carajo con eso! ¡No necesito un puto psicólogo! — El chico azoto los pies contra el buró. —Déjame con el loquero y te arrepentirás vieja bruja.

—Como podrá notar, Yuri padece de problemas de control de ira. Queríamos encomendarlo a usted para solucionar ese problema.

«Necesita una tunda, no un psicólogo» Pensó Víctor entre sí, mientras observaba de reojo al joven puberto que acababa de rayar el buró con los zapatos.

—Entiendo su preocupación, Señorita Lilia...

—No necesito que me hable bonito para agradarme, solo quiero que consiga que Yuri se comporte como es debido.

—D-de acuerdo. — Se sintió un poco intimidado.

—Sili kiri ki kinsigi ki yiri si kinpirti— Volvió a rezongar. — Aunque estés de lame botas te tratara como a un perro.

—Necesito que asigne un horario para traer al joven a psicoterapia, solo tengo disponible en su agenda a partir de las dos de la tarde después de que salga del colegio, tampoco puede asistir los martes y jueves por su clase de ballet, los sábados por los cursos de piano y el domingo se le ha asignado como día libre de actividades. — La mujer se quedo reflexionando— Tiene que estar en casa antes de las ocho de la noche para evitar preocupaciones, por favor tome en consideración los tiempos de transporte y que tiene que hacer sus tareas.

—Ah... ¿De cuatro a cinco? — No quería tardar con este muchacho.

—De cuatro a seis de la tarde me parece bien— La mujer saco una agenda y comenzó a anotar en el horario indicado. — Considero que necesita ayuda intensiva y es requerido que el problema se solucione lo antes posible.

—Si... como diga...— ¿Qué diablos iba a hacer cuidando a un adolescente cuyo problema más evidente es estar pasando por los cambios de la pubertad?

—No jodas ¿Desperdiciare horas de mi vida con este viejo?

—Es un especialista, el sabrá que hacer contigo para que reflexiones de tu vida y te arrepientas de tu rebeldía. — Víctor arqueo la ceja.

— ¿Es enserio?

—Algo así...— Respondió Víctor, — Estoy capacitado para escuchar tus inquietudes y evaluar tu situación, en base a eso te propondré algunas recomendaciones o tratamiento para corregir tus problemas o ayudarte a enfrentarlos.

— ¿Le pagan por nada a este cabrón? — Víctor solo se sobo las sienes al escucharlo.

—Bueno, me esforzare todo lo posible por remediar la actitud del joven.

—Eso espera, y si me disculpa, tengo asuntos importantes que atender. Traeré a Yuri el próximo lunes a la hora indicada. — La mujer se levantó del lugar rápidamente, mientras el chico se levantó de mala gana.

—Te dejare calvo si se te ocurre hacerme algo malo. — Se retiraron ambas personas, mientras el adolescente no dejaba de apartar aquella mirada de odio injustificado del psicólogo.

—Si claro... un gusto en conocerte.

¿Acaso todos los Yuris están locos?

Después de cerrar la puerta, finalmente Nikiforov pudo darse un respiro en la espera del japonés quien por cierto estaba tardando en llegar. No era normal que se retrasara tanto, eran las seis y media y normalmente estaba en el consultorio algunos cinco minutos antes de las seis.

Habían intercambiado números de teléfono, así que hizo una llamada y que le confirmaran si no asistiría, y por suerte, le respondieron bastante rápido.

—Buenas tardes, soy Víctor Nikiforov, quería confirmar si asistirías el día de hoy. — Trato de hablar lo más natural y calmado que pudo.

—I'm Sorry Daddy, necesitaba remodelar mi guardarropa.

— ¿Eros?

Después de escuchar el sonido del teléfono después de que le colgaran la llamada, Víctor devolvió el teléfono a su lugar. Debía empezar a planear algo o sería un fracaso como psicólogo de Yuri, aún más si este empezaba a evitar las visitas. No era como un paciente común que de la nada deja de asistir, si no lo hacía era por culpa del problema que él se supone debería estar solucionando.