Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Diálogos y situaciones los inventé (algunos, claro está). Está siendo publicada por mí en P.F. con este mismo Nick. En ningún otro portal. Espero que os guste. - Lemon en algún momento y Spoilers.
Terapia: Reconocimiento y eliminación
Pasa el tiempo y estoy en la consulta del Doctor Aurelius, han pasado un mes desde el juicio pero en total hace bastante tiempo que no veo a Katniss, sé que está en el distrito doce y a salvo, aunque nunca pueda salir de allí, pero me preocupa saber que no sigue su terapia, habitualmente llamo a Haymich, no porque desconfíe de él si no porque Aurelius dice que Katniss no coge sus llamadas, y me inquieta que se encierre más en sí misma.
Marco el teléfono de su casa es medio día imagino que estará allí y espero que sobrio o me obligará a ir a patear su culo, aunque me lo prometiese, comprendo que dejarlo de pronto será tan difícil para él como para mí la terapia.
- ¿Diga? ¿Quién es? - pregunta con su voz rasposa
- Tu peor pesadilla, - contesto animado al oír a mi mentor parece estar sobrio.
- ¡AH! Peeta, hola - contesta pero hay un deje de desánimo en la voz.
- ¿Pasa algo? – Pregunto ansioso y sólo oigo el silencio al otro lado - Haym, contesta ¿pasa algo?
- Katniss, no me hace caso, no sé qué hacer con ella, al menos Sae consigue que coma algo, pero ya he pasado de la comprensión a casi el insulto, nos pasamos los pocos momentos que la veo discutiendo.
- Dios, aun no estoy preparado, Haym..., no puedo adelantar tanto mi vuelta tengo que estar lo más fuerte y controlado posible para poder ayudarla a ella - digo suplicante, se que sin lo que hago ahora con el profesor solo resultaré una carga para ella seré como un cero a la izquierda, mis ataques aun son fuertes, necesito control sobre ello todo el que pueda lograr.
- El otro día intenté apelar a su orgullo, intenté que al menos me odiara, le dije que nunca te merecería, así viviera cien años, que eras mejor que nosotros dos, que ojala rehicieras tu vida con alguien que realmente supiera lo que valías.
- ¿Qué dijo? - pregunté intrigado.
- Nada, eso es lo que me preocupa, antes reaccionaba a esas pullas, me gritaba e intentaba golpearme pero ahora,… nada.
- Tengo que volver - digo de inmediato.
- Espera tú necesitas quedarte, también tengo que velar por ti no pienso volver a abandonarte, déjame ver si con mi última baza- parece que una nueva alegría se le nota al hablar
- ¿Cuál es? – Estoy intrigado nunca se por donde me va a salir, en su forma amargada es más listo que yo… Pero… a su manera.
- La esperanza - susurra mi mentor con voz cansada
- No entiendo Haym - comienzo a ponerme nervioso por no hacer nada.
- Le diré la vedad ¡que uno de vosotros va a volver! - ahora hay firmeza en su voz.
- ¿Gale va a volver? - pregunto con miedo, yo estoy aquí encerrado si Haymich tiene esa información es porque Gale vuelve al distrito, ¿Por qué nadie me lo ha dicho?
- No, tonto, eres tu quien volverá, yo no voy a decir cuando ni quien, si con eso no reacciona es que ninguno de los vivos que la rodean le importa, si eso pasa te llamaré – Estoy obsesionado con que Gale pueda cuidar de ella mejor que yo, ahora es muy vulnerable… ¿será capaz de perdonarle? Probablemente algún día pero… aun no.
- De acuerdo, pero no me mientas, no acepto mentiras en esto - mi voz suena con firmeza pero yo noto que el alivio vuelve a mi pecho, este tipo acabará conmigo - adiós, cuida de ella, y cuídate, Aurelius me espera.
Cuelgo el teléfono aun preocupado, pero lo único que puedo hacer es intentar recuperarme por mí y por ella.
Aun no puedo volver a verla y no quiero que Katniss me vea como en el trece cuando intenté matarla, cuando los recuerdos que implantaron en mi cabeza se apoderaron de mi impidiéndome distinguir la realidad de lo falso, no quiero hacerle daño, la añoro, la echo de menos más aún que a la pierna perdida, esa parte de mí que aún me duele y me causa picores como si siguiera en su sitio todavía.
Las primeras sesiones fueron muy duras, habíamos decidido probar todas las posibles terapias me sentaba frente al profesor y probamos con la hipnosis, tuvo que interrumpir el proceso varias veces pero tengo que hacerlo tengo que curarme lo antes posible.
- Bien Peeta estás preparado para nuestro siguiente intento - me pregunta Aurelius, hay dos agentes en la puerta por si se activa mi parte agresiva, era posible que pudiera romper las correas de seguridad que yo insistí en que me colocaran no quería herir a nadie de nuevo, mucho menos a la persona que tanto me estaba ayudando.
- Preparado digo - la voz de Aurelius comienza a relajarme hasta que entro en una especie de trance o un sueño suspendido donde no estoy despierto pero tampoco estoy dormido y oigo perfectamente sus ordenes en mi cabeza, tal como oí las de Snow en su día pero esta voz no hace que aparezcan brillos detrás de mis parpados cerrados, al contrario me calma.
- Peeta, quiero que regreses al día de tu cuarta sesión de tortura - agito la cabeza, no quiero volver allí, avanzo por un pasillo oscuro y alguien me sujeta por los brazos y me lleva en volandas arrastrando mis pies, lo que acaban de inyectarme me ha dejado sin fuerzas, al final del pasillo hay una puerta, lo sé porque sus bordes se recalcan con una luz blanca alrededor.
- Peeta tranquilo, estás a salvo estás conmigo, soy Aurelius, yo te acompañaré, lo que vas a ver solo es un recuerdo, no te dañará pero necesito que me lo hagas presente a mí, cuéntame lo que ves – en ese momento me incorporo, nadie me va arrastrar ahora tengo que enfrentarme a la verdad que se esconde en mi torturado cerebro.
La puerta del final del pasillo que aparece en mi mente se abre sin ruido, entro en la sala y me quedo de pié, misteriosamente mis fuerzas ha regresado, ¡claro! Yo no estoy aquí realmente – Aurelius – hablo en voz alta.
- Dime, muchacho ¿Qué hay en esa habitación? – me obligo a mirar alrededor... todo está casi vacío salvo una pared más oscura sé que es una gran pantalla de proyección parecida a las que creaban ambiente en las habitaciones del capitolio y una enorme silla de metal con el respaldo muy alto veo algo más y se lo describo a Aurelius.
- Hay alguien conmigo, un joven rubio, atado a un sillón de metal está atado con correas en brazos y piernas la silla tiene el respaldo muy alto, no tiene fuerzas o está dormido, aunque su cabeza está inclinada en un ángulo muy raro, quizás esté muerto… - hago una pausa mientras una figura con bata blanca y mascarilla se acerca al chico – Un… medico… se está acercando a él… - vuelvo a callar y veo como lo sujeta con la espada recta en el sillón, despacio pero con firmeza ajusta unas correas alrededor de su frente y posiciona su cabeza sobre una especie de soporte que se adapta a su cuello para mantenerlo derecho en esa posición, tengo que apartar la vista, todo está empezando a tener un tenue resplandor no es como con Kat es angustia y presión en mis sienes - ¡Aurelius!, está atado y han fijado su cabeza y hombros a la silla para que no pueda cambiar la posición.
- ¿Le reconoces Peeta? - pregunta el profesor
- Aún no, tengo que dar la vuelta para ver bien su cara - pero dudo y se nota en mi voz.
- Da la vuelta, es necesario saber quién es – no quiero pero sé que no me queda alternativa.
- De acuerdo - voy girando en torno al sillón hasta poder ver la cara de la persona que está allí atada - Aurelius estoy frente a él, pero… Dios mío, han colocado una especie de pinzas en sus párpados y no puede cerrar los ojos que ahora enfoca hacia el frente pero no me ve.
- No puede verte tranquilo – su voz me calma un poco los resplandores parecen disminuir.
- Pero él, está… desesperado… tiene miedo… está sufriendo demasiado y…. ¡Soy yo! Aurelius ¡Soy yo! – sé que estoy gritando me remuevo en el sillón de la consulta tratando de soltar mis manos mi corazón comienza a latir desaforadamente, cuando las luces se apagan y en los ojos de mi recuerdo se pinta el más extremo horror mezclado con un amor y un miedo terribles, su forma de mirar la pantalla me paraliza recuerdo lo que sentí y me relajo de golpe inquietando al doctor, con la inmensa tristeza que me entumece y me embarga aparto la mirada porque no necesito verlo lo tengo grabado sé lo que este pobre chico sintió, lo que yo sentí… Katniss mi amor, porque me mantuviste con vida para que ellos me atrapasen, porque no me mataste para evitarme sufrir…
- Peeta estás bien ¿Qué ves? -
- ….Le… me… obligan a ver imágenes - le digo, pero no estoy mirando a mi otro yo, tengo los ojos fijos en el suelo, ahora puedo elegir pero dentro de mi mente real estoy sumido en la pena más intensa se como deformaron cada uno de los bellos momentos que compartimos recuerdo su transformación y sigo hablando - este día es el de la entrevista con Caesar… estamos sentados juntos en el sillón – tiro un poco de las correas pero continuo - ella… deja de ser mi dulce chica deja de mirarme con amor y su rostro se contorsiona y deforma hasta no poder reconocerla …. Salta sobre Caesar sobre las cámaras está desgarrando sus cuellos… - una vorágine de luces y brillos se forma como en un remolino, y algo se quema dentro de mi tengo que decírselo al profesor - son imágenes Aurelius, de ella, de Katniss, me ataca me rompe la piel me mira con odio como si… no sé si eso pasó en realidad y Snow me salvó como susurra esa voz al lado de mi oreja… y estoy sufriendo… y no puedo apartar los ojos ella es un animal, un muto, está matando a la gente que hay en la sala, a los niños, se da la vuelta y viene de nuevo hasta donde estoy yo …
- Tranquilo Peeta no puede hacerte nada, aguanta un poco más sigue hablando para mí estás seguro sólo recuerda, que nada te va a dañar -
Los brillos de mi cabeza se hacen más intensos, me oigo gritar, es como si arrancasen un trozo de mi carne en vivo hasta que estalla en una bola de fuego y se apaga - …Lo sé, - digo quedamente - …lo sé - el daño ya está hecho, ¡no otra vez!, el daño lo recibió el joven de la habitación y allí va a quedarse noto como una lágrima barre mi mejilla. Estoy cansado, pero al fin todo se esfumó.
- Bien Peeta relájate, el falso recuerdo del ataque en el paltó no te molestará más ahora, vas a despertar, y te encontrarás a salvo y relajado, recordarás todo pero no te hará daño nunca más - asiento levemente ya me encuentro mejor - a la cuenta de tres chasquearé mis dedos y despertarás… UNO… DOS… TRES… - chasquea los dedos - despierta Peeta abre los ojos despacio.
Lo hago y me encuentro tal como me dijo, tranquilo y relajado - Hola - digo y le sonrío para demostrar que estoy bien, siento mi mejilla húmeda pero no noto ninguna tensión.
- Bienvenido - me sonríe de vuelta - bien, ¿cómo te encuentras lo viste todo? ¿Qué pasó al final? ¿Qué te calmó?'
- Todo… he visto como cambiaban el recuerdo las imágenes que me hizo ver Snow, Aurelius me hablaban durante el "tratamiento" me contaban lo que Katniss había hecho y me decían que creyera en Snow… - pero ahora quiere saber algo más y se a que se refiere – en un momento dado un resplandor lleno mi cabeza todo brilló, el dolor ha sido enorme y todo se arremolino todo a mi alrededor hasta explotar como una bomba y todo volvió a ser oscuro.
- Bien, inducción imágenes y sonido – dice Aurelius pensativo – pero al menos hemos eliminado otro recuerdo implantado, no el de la tortura ese no podemos borrarlo porque fue real, sé que es duro pero lo que borramos es el recuerdo de una parte del muto de Katniss.
- Uno más - suspiro con algo de resignación - ¿cuanto queda? Este método es mucho más rápido
- No podemos saberlo, estuviste mucho tiempo en manos de Snow, y no sabemos la frecuencia con la que se realizaba la implantación de imágenes… , fue así obligándote a ver y a oir, y la mezcla del veneno… y probablemente combinado con la sugestión brutal a la que te sometieron – me mira sonriente – y par tu afirmación, si, este método es más rápido pero es mucho más duro, te obliga a recordar…
- Si, no lo recordaba debieron darme algo para que lo olvidara.
- Prim se dio cuenta enseguida de lo de las imágenes -
- Ella me enseñaba fotos todos los días y entre ellas mezclaba alagunas de Kat y me hablaba de los besos en la cueva de nuestras manos unidas en el desfile de tributos… de lo que se veía a kilómetros según ella, me hablaba de su amor pero yo no quería creer que Katniss me amase… me… abandonó.
- Es lo que intentaron que creyeras, lo primero que te implantaron y lo primero que Prim eliminó con su paciencia ¿Qué notabas al ver su foto?
- Como un chispazo eléctrico, brillo, me irritaba, odio desgarrador y miedo mucho miedo, luego las voces, te odia, te ha abandonado, no merece que la quieras es una asesina…. solía abrazar a Prim para apartarla de la foto, Como si la pudiese dañar.
- Luego siguió mezclando esas fotos con imágenes agradables y la sensación se calmó -
- Cierto - digo- el odio seguía presente pero ya no tenía el impulso irrefrenable de destrozarla, a veces sí pero alguna vez logre dominarme y actuar como un ser medianamente racional, las fotos de Katniss siempre se mezclaban con cosas sencillas, unas flores que en realidad eran cebollas – sonrío por el recuerdo – se que se las regalé, un diente de león deshaciéndose en el aire... pan… era curioso como el olor el sabor y ver el pan podía suavizar mis impulsos.
- Bueno, por hoy es suficiente, Peeta, esto va muy bien en unos meses podrás volver al distrito, al parecer, el que Prim trabajase tan pronto contigo con una terapia de imágenes evitó que se fijaran totalmente en ti, ahora tienes bastante sitio en tu "disco duro" - y me da un cariñoso capón en la cabeza - para crear nuevos recuerdos.
- Aurelius no sé si podré esperar tanto tiempo - le comento - hablé con Haymich, usted tenía razón solo ella misma puede convencerse para seguir la terapia, se está dejando morir como temíamos -
- No puedes irte ahora, es muy importante terminar, estamos en el buen camino solo unos meses más -
- ¿Qué podría pasar si no termino el tratamiento? - la pregunta es muy seria pero necesito saber todas las opciones para evaluar mi decisión.
- Pues,…realmente no lo sé quizás unos meses más serían suficientes para curarte totalmente pero… -
- Tampoco lo puede asegurar -
- Ya sabes que esta técnica de secuestro es nueva, por lo que vamos descubriendo se emplearon a fondo contigo, usaron la química y varios tipos de influencia mental… no tenemos de donde partir estamos dejándonos guiar por las intuiciones de una niña… aunque hay que reconocer que de momento va muy bien, en teoría cada vez que arrancamos un mal recuerdo tu mente recupera una especie de memoria primigenia en tu cerebro, y devuelve el recuerdo anterior que permanece en tu subconsciente pues nunca fue arrancado de allí-
- Pero esa era precisamente la sensación que yo tenía, como si me arrancasen parte de mí, la misma que he sentido al final de esta sesión -
- Era parte de la superposición de recuerdos falsos, por lo que me dices los falsos recuerdos hacen una falsa conexión con tus neuronas por eso se producen los brillos -
- O sea que, los puedo reconocer - sonrío como si hubiera descubierto el helado de chocolate - Aurelius practiquemos con eso, por favor, no puedo elegir entre mi cordura y la vida de Katniss.
El doctor sonríe ante mi optimismo - Bien muchacho te enseñaré la "técnica de eliminación", básicamente consiste en enfrentarte al miedo que te produce el recuerdo implantado concentrarte, buscar el origen y reconocerlo como falso.
- Uff - resoplo con los ojos como platos - usted cree que yo seré capaz.
- Más que capaz, tranquilo es menos complicado de lo que parece, pero aunque te lo enseñe estarás aquí tres meses, eliminaremos lo más agresivo. El resto será trabajo diario…
- Un mes profesor - insisto.
- Dos o no te enseño nada - dice cruzándose de brazos, y sé que no cederá.
- De acuerdo, ¡chantajista! - pero no puedo demorarme ni un día más.
- Perfecto - acepta con una sonrisa estrechando mi mano y pasando su brazo por mis hombros - te aseguro que no te arrepentirás, se que estás preocupado por ella, pero si tú no estás bien si no eres capaz de controlarte y enseñar a ella para ayudarte… porque tendrá que ayudarte si estáis juntos -
- Eso no es seguro que pase - digo algo dudoso.
- Pues te vendría bien, en fin de momento controlemos tus impulsos después ya veremos qué pasa, no adelantemos acontecimientos, ¿no?
Asiento - Tiene razón - no puedo dejarme decaer, tengo que ser de nuevo yo para que ella pueda venir a mí.
Primero agradecer las Alertas - imagino que eso es bueno - no me acostumbro aun a la página - además me hace ilusion que vuestras lecturas habituales son Naruto o Glee o Harry Potter, perdonad si de memoria no recuerdo más. un besito a todas. Espero no haberme columpiado mucho con lo de la hipnosis Juliper22.
Bueno, casi estamos allí, preparando la vuelta. Por si nadie lo ha reconocido, me inspiré para la tortura en la "reeducación" de Alex, de su psicopatía violenta en la película "la naranja mecánica" de Kubrick es una gran película. Pero Alex se presenta voluntario para eludir la cárcel y es bombardeado por imágenes violentas después de que le inyecten un activador, no le dejan cerrar los ojos, y el fin es que desarrolle un rechazo falso a la violencia porque él sigue siendo como es pero cuando un pensamiento violento cruza por su cabeza le duele y le deja indefenso. No es capaz de reaccionar ni para defenderse… El proceso de Peeta sería al revés… le hacen agresivo frente a una persona le "cargan" para que reaccione ante ella es un arma y no lo puede evitar la cabeza le duele hasta que obedece el impulso como Alex…. intenté describir algo similar. Es como siempre imagine la tortura de Peeta.
Espero que os guste y no me abandonéis después de la charla que acabo de colaros…
Bss Peetkat.
