AVIÓN DE PAPEL
La práctica había culminado. Luego de ducharse, Oikawa se tiró en la cama y sin nada mejor que hacer, se levantó al instante.
—¿Qué haces? —Se acercó a Bokuto, curioso, luego de verlo muy entretenido en el escritorio.
—¡Chico bonito! —respondió Bokuto con alegría antes de volver la mirada hacia la mesa—. Un dispositivo aeronáutico hecho de cadáveres de árboles procesados.
«Dios mío —pensó Oikawa—. La estupidez sí se pega». Ya estaba hablando como Kuroo.
Se quedó un poco pensativo por los dobladillos erráticos que hacía y deshacía el otro, antes de agregar:
—Lo estás haciendo mal.
—¡Es una táctica secreta! ¡Volará como los grandes! —contestó Bokuto, confiado en sus (nulas) habilidades de papiroflexia.
Ambos quedaron en silencio. Era extraño que ese chico estuviera tan callado, así que Oikawa lo contempló. Tal vez sería la única vez en su vida que podría verlo así. Debía tener muchas esperanzas en su avioncito.
—¡Está listo! —Bokuto se levantó de su asiento de inmediato y lanzó el trozo de papel. Dio varias vueltas de forma lamentable, y ambos quedaron en mutismo al ver aterrizar el prototipo en el suelo sin nada de gracia.
—¿Qué fue eso? —Logró articular Oikawa entre carcajadas.
—El piloto era drogadicto —dijo Bokuto para explicar el fatídico accidente, con la decepción inundando sus ojos.
Oikawa suspiró, e hizo lo posible por reponerse de su ataque de risa. Podía verse a sí mismo, al día siguiente, comprando un pequeño chocolate para animarlo y, después, soportar su agobiante cantidad de energía durante el entrenamiento.
Podía parecer poco pero el búho le agradaba. Era divertido. Era todo un caso.
No sé si en algún futuro no cercano decida escribir otro dabble, ya que llevo años lejos del fandom de Haikyuu x'D, pero para los que llegaron hasta aquí, muchas gracias por leer. 💖 Espero haberles sacado una que otra sonrisa. ¡Hasta la próxima! 💐
