Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Diálogos y situaciones los inventé (algunos, claro está). Está siendo publicada por mí en P.F. con este mismo Nick. En ningún otro portal. Espero que os guste - Lemon en algún momento y Spoilers.


Tenemos una cita

Me despierto sin sobresalto después del sueño reparador, sonrío al pensar en mi "cita" de esta noche y en Peter y su pastel, y la sonrisa me inunda la cara al recordar el sueño que tuve anoche, Peeta y Katniss nunca ocurrió pero es un bonito recuerdo falso para buscar al dormir. Me voy al baño y me lavo la cara, me afeito y me peino un poco con los dedos, me pongo unos vaqueros, un suéter y mis botas. Bajo a la cocina y me tomo rápido un vaso de leche, esta noche ceno con Katniss, pero he decidido darle una sorpresa. Busco en el cajón de la cómoda las llaves de su casa, creo que aún conservo la copia y me voy a la panadería donde Tom y Liam acaban de llegar, les saludo y me pongo a mi tarea de preparar los ingredientes que necesito colocando todo en una bolsa.

- Chicos lo siento hoy tendréis que empezar sin mí - les digo caminando hacia la puerta.

- Tranquilo jefe - me dice Liam - a ella le gustará desayunar esos bollos que preparas, nadie puede resistirlos - y cruza una mirada divertida con Tom, la verdad es que todo el mundo conoce nuestra historia así que… me lo tomo con tranquilidad.

Niego con la cabeza pero sonrío, ¡Dios somos más famosos que Romeo y Julieta!, un viejo libro que leí, por lo visto era muy famoso - Eso espero - le contesto y salgo a la calle sin mirar atrás pero antes de que la puerta se cierre puedo oír a Tom.

- Espero que esa chica, aprecie de verdad lo que tiene, Peeta me inspira, algún día cuando tenga novia intentaré tratarla igual - no sé lo que contesta Liam porque la puerta ya se cerró.

Deshago el camino hacia la aldea del los vencedores y ni siquiera necesito probar la llave, giro la manilla y la entrada se abre casi sin empujar ¡por Dios! Esta chica tiene que aprender a cerrar las puertas, pienso para mí, entro en a casa y voy a la cocina, es como estar en mi propia casa, solo que la de Katniss es un poco mayor. Extiendo todo en la gran mesa de madera y comienzo a preparar el desayuno, al menos parece que Sae, se ha encargado de reponer provisiones porque en la nevera hay queso y huevos, en el armario encuentro café, preparo una gran cafetera, por si quiere tomar a lo largo del día, es raro que ella se ponga a hacer nada en la cocina, ahora que lo pienso creo que nunca la vi hacer nada salvo calentar agua, y bueno en los juegos preparar y conservar la caza, eso sí lo hace fenomenal pero sería divertido compartir algún día ese espacio y cocinar algo entre los dos.

Arriba en las habitaciones comienzan a oírse leves ruidos, unos pasos suaves en las tablas del suelo y el agua de la ducha que cae. Las tuberías chirrían un poco, oigo como Katniss, revuelve algunos cajones, y yo sigo a mi faena. Cuando baja los bollos y el café están preparados.

Suenan muy tenues sus pasos lentos en la escalera y asoma en la puerta de la cocina, lleva el pelo recogido en una trenza y está muy delgada, pero se la ve mejor, se la nota sorprendida seguro que no esperaba encontrarme aquí veamos si no he metido la pata y me he anticipado tontamente, pero necesitaba verla, asegurarme de que vuelve a comer y a levantarse, comprobar ese nuevo ánimo por vivir que creí atisbar ayer.

- ¿Hola? - Saluda quedamente - ¿cuándo has llegado? - La pregunta no es ¿Qué haces aquí? Sino que cuando llegué, estoy casi seguro de que me esperaba si no hoy, otro día ella sabía que iba a venir.

- Hola - saludo de vuelta y respondo a su pregunta - llegué hace un rato, por cierto ¿no has pensado en cerrar esa puerta?... - dudo un momento antes de seguir y después me aparto un poco para mostrarle lo que preparé con todo mi cariño, para ella - creí que te apetecería un buen desayuno, quiero que te tomes el café y te pongas en marcha, me parece que no has estado alimentándote demasiado bien estos meses - le digo colocando delante de ella la taza, un bollo y un plato de huevos revueltos, tranquilo Peeta, no le des órdenes no quiero que haga algo brusco que me pueda exaltar.

- Tienes razón, en las dos cosas me apetece desayunar y todo huele tan bien… y sí quizás tengo que aprender a cerrar la puerta, pero… por otro lado si lo hubiera hecho ahora no podría estar tomando este maravilloso desayuno - tengo ¿razón?, no puedo creerlo, hay alegría en su voz y eso que asoma en su sonrisa es ¿un deje de picardía? - Muchas gracias, Peeta eres un sol -

- A mi no puedes cerrarme la puerta, ¿olvidas que me dejaste una llave? - sonrío y le enseño la copia que lleva en el bolsillo, y que fue eso ¿un sol? Ella es mi luna sí seré su sol si ella me deja, ahora parece no recordar que me dio una copia de la llave, así que le digo lo que aun recuerdo - la tengo desde que volvimos de los primeros juegos, ¿te acuerdas?

- Errr, si claro, solo no creí que aun la conservarías - ahora está algo confundida, es raro que ambos conservemos cosas anteriores a la guerra, ella la chaqueta de su padre y yo... la llave de su casa, una rápida pregunta pasa por mi cabeza ¿guardará la perla también?, pienso averiguarlo pero… después.

- Pues sí, ya ves lo guardo todo - las llaves y todo lo que me has dado pienso y realmente me gustaría decirlo en alto me gustaría decirle mucho más todo lo que guardo de ella y Snow no pudo robarme… tus besos, tus caricias en la arena, las noches en el tren quiero decírselo, ella me está mirando pero al final continuo hablando de otra cosa aún no… comencemos con su "terapia"… - y por cierto no me des las gracias, quiero que estés fuerte y despejada para escribir se piensa mejor con un buen desayuno, esta noche quiero ver algo del trabajo que vamos a hacer.

- No te preocupes, trabajaré toda la mañana, y espero enseñarte algún bosquejo después de la cena - me segura, y noto su determinación esto es importante para ella y para mí sus ojos brillan singularmente moviendo las pupilas a la derecha, está recordando en este momento, lo he leído en un libro sobre expresión facial, ¿Qué pensaría de mi si supiera que la estoy "leyendo"? probablemente se enfadaría pero ahora que conozco ese detalle no lo puedo evitar.

- De acuerdo, ahora tengo que irme, nos vemos esta noche - me despido para ir a trabajar.

Cuando paso a su lado noto el olor de su pelo, de su piel, me recuerda todas las noches que compartimos para olvidar nuestras pesadillas, me acerco sin pensarlo y beso su mejilla mientras salgo hacia el trabajo. Una vez en la puerta me doy cuenta de que ha sido algo inconsciente, un gesto que me encantaría repetir, algo tan natural. Con las yemas de mis dedos me toco los labios que guardan aún el recuerdo de su piel.

De camino encuentro a Sae que va a casa de Katniss la saludo con la mano y ella asiente con la cabeza, sabe que vengo de allí, y sus ojos se alegran al menos me lo parece a mí.

Entre los tres terminamos enseguida de hacer el pan, hoy me encargaré del reparto así puedo ver mejor como se empiezan a mover las cosas; más o menos a medio día marcho al Quemador para entregar el pan para las comidas y me encuentro de nuevo con la mujer, le entrego la cesta y ella me mira curiosidad.

- Peeta, ¿puede saberse que le has hecho a la "niña"? - la sonrisa surge en su cara, algo en mi se remueve ¿no le habrá pasado nada?.

- ¿Yo?, hice el desayuno y el café - contesto muy serio, no le digo que la besé - ¿Por qué, no está bien?.

- Esta mejor que bien, al menos eso creo, me la he encontrado toda embelesada con una sonrisa y la mano en la cara, vamos que pasé delante de ella dos veces y si no la llamo, ni me ve - me cuenta y mi corazón salta en el pecho.

- ja, ja, ja, Tranquila Sae, estaría recordando algo para el libro que quiere hacer - al menos es una buena excusa pienso, pero mi fuero interno está loco de alegría, por saber lo que se. Ella también notó mi beso.

- ¿Un libro?, ¿sobre qué? - pregunta curiosa.

- Sobre las personas del distrito, la gente que conocimos en los juegos, en la guerra… algo para que no les olviden.

Sae se queda un momento parada y al fin asiente y dice - eso estaría bien -

- Por cierto, esta noche ceno en su casa para enterarme de más cosas de las que piensa hacer, ¿sería posible tener un adelanto de la cena? - se que le estoy poniendo ojitos de pena y me siento un manipulador pero no soy peligroso y además tengo mucha curiosidad.

Ella suspira un momento y al final me contesta divertida - ¡Dios mío! , no sé como esa chica no se te lanza encima, de verdad que si yo tuviera 18 no te escapabas, ¿Tú crees que es justo que me pongas esa carita de niño bueno o de cachorrito abandonado?, eres malo Peeta Mellark - y una sonrisa se instala en su cara

- ja ja ja, Sae ¿Por qué eres tan sabia? Me has pillado venga, por favor… - ahora sí que ella se ríe con ganas porque casi hago pucheritos, si me siento un jodido manipulador.

- Está bien, te lo diré solo que ella me ha pedido hacer un plato muy conocido en Panem gracias a vosotros – me cuenta animada - y solo porque no puedo soportar esos ojitos, anda vete que la chica no va a poder ni darte una sorpresa.

- Bien - casi voto de alegría en la silla - estofado de cordero como el que nos mandaron cuando estábamos en la cueva, ese que a Katniss le gusta tanto ¿REAL? - y sonrío porque sé que adiviné.

Sae me mira algo confundida, ella no sabe nada del juego pero algo intuye que hace que conteste con naturalidad - REAL - y me dirige una sonrisa parecida a la que siempre añoré en mi madre o en una abuela, eso me pone un poco triste porque no lo tuve cuando vivía con ella y ahora tampoco será posible.

- Muchas gracias Sae, ¿irás luego a casa de Katniss?

- Si claro le llevaré la comida -

- Por favor, recuérdale que iré a su casa al caer la tarde - esta vez llamaré a la puerta como un buen chico y esperaré que me abra.

- Tranquilo cuando prepare la cena y me marche se lo recordaré.

Me despido de ella, y vuelvo a la panadería, terminamos con los pedidos y comienzo a enseñarles a los chicos nuevos tipos de pastel, tartaletas de fresa y buñuelos de viento, pastelillos con crema y un bizcocho de chocolate. Dejamos unos cuantos preparados para meterlos al horno mañana, es domingo y creo que descansaré, no sé a qué hora terminará la cena, pero creo que me va a costar dormir, si hablamos de nuestros recuerdos para el libro lo más probable es que las pesadillas sean agresivas esta noche y… ojala no me espere ningún ataque.

Ya en casa me ducho y me arreglo un poco, unos vaqueros y un jersey negro y fino que traje del capitolio estoy un poco nervioso, estaremos solos sin cámaras ni espías, lo que siempre quise. Hago un paquete con los pasteles que hemos ensayado y nos hemos repartido y me voy a casa de Katniss, no hemos quedado a ninguna hora concreta, espero no llegar demasiado pronto.

Cuando estoy frente a la puerta, toco con los nudillos dos veces, nadie responde pero oigo ruido en la planta de arriba, me hago un poco hacia atrás para ver si hay luz, y ¡si! hay luces encendidas en el baño y el pasillo, unos pies bajan presurosos pro la escalera y vuelvo a tocar la puerta.

TOC - la puerta se abre dejándome con la mano en vilo y pasmado tengo delante a Kat, la sorpresa es mayúscula, lleva el cabello mojado y una toalla blanca envuelve su cuerpo, ligeras gotas brillan aun en sus hombros, está tan hermosa, sin nada del maquillaje que le ponían en el Capitolio, su piel ligeramente bronceada surcada en algunas zonas por pequeñas líneas de piel quemada, en la clavícula, los brazos y el cuello, tan parecidas a las mías y que me gustaría borrar a besos, ojala pudiera borrar todo su dolor.

Se me escapa una sonrisa - Kat, por dios, ¿qué haces así? vas a coger una pulmonía - su piel se eriza en los hombros por el fresco del exterior.

- Entra rápido por favor, temía que te marcharas, enseguida bajo - Se está empezando a poner colorada, es tan adorable esta visión. La miro correr hacia la escalera, y parece que la suerte está de mi lado, la toalla se le engancha en el arco que cuelga del perchero, y se le resbala, regalándome una extraordinaria visión, son solo unos segundos, pero mi boca se abre con incredulidad, lo que atisbo de su cuerpo es precioso, como tatuado por las cicatrices de piel nueva que lo surca, noto un ligero chispazo un brillo que amenaza con tapar la imagen, no sé hasta qué punto este accidente puede causar en mi una reacción que active el muto que llevo dentro, por lo que cierro los ojos tal como he practicado con sus fotos, para prevenir. La oigo entrar en su habitación y cerrar con un portazo. Se lo que está pasando y ¡No se lo voy a permitir!, no dejaré que vuelva a esconderse, es capaz de pasarse toda la noche escondida y no, ¡eso sí que no!, después de lo que hemos pasado tiene que crecer de una vez.

Dirijo mis pasos hacia la escalera subo despacio y me acerco a la puerta, tocando suavemente con los nudillos.

- Katniss abre… - no contesta y repito - Katniss abre la puerta ahora mismo o la tiro abajo - digo en voz alta para que me oiga, no podría hacerlo la violencia que requiere unido al leve aviso que tuve abajo podría provocarme un ataque pero… ella no lo sabe, Peeta… me reprendo mentalmente otra vez salió tu diablito manipulador.

- No, no quiero abrirla - la oigo justo detrás.

- Vamos - pido con voz más suave - no seas niña, vístete y baja tienes que atender a tu invitado, prometo no recordar nada, miento lo recuerdo vivamente aunque solo fue un segundo eso no se me borrará.

- Mentiroso, me moriré de vergüenza - Me contesta, y no puedo dejar de imaginar sus mejillas sonrojadas igual que el día que Johanna se desnudó en aquel ascensor, es como si volviera a ser esa niña, siento que deseo despertar a la mujer, ahora no puede venirme con esas todo su equipo de preparación la ha visto desnuda a estas alturas tendría que haber superado su pudor, pero…

- No seas ridícula, Kat nadie se muere de vergüenza, además ahora estamos en paz - ella sigue como en la primera arena cuando me lavó la herida de la pierna, no sé como acertó a ayudarme y poner el emplasto para la infección si cada rato giraba la vista para no mirar mi cuerpo.

- ¿Cómo que estamos en paz? - Pregunta pidiendo una explicación.

- ¿Recuerdas? - le digo haciendo memoria - cuando me rescataste en los primeros juegos, tuviste que curarme, lo que te agradezco profundamente pero que yo sepa, el color de mi ropa interior no fue un secreto para ti.

- No es justo, yo no llevo ropa interior - Otra queja de niña, vamos Katniss ayúdame.

Reprimo una carcajada y digo - De acuerdo Kat, pues entonces me quitaré la mía, abre para que puedas verme - y realmente estoy dispuesto a hacerlo para que reaccione. Y comienzo a quitarme la chaqueta.

- No, para, para, solo dame un segundo y bajo - dice por fin, seguramente oyó el roce de la tela.

- De acuerdo, no me hagas esperar mucho si no quieres que vuelva a por ti - Me oigo a mí mismo y mi voz suena rara, como ronca intento contenerlo, en verdad, las imágenes que me han pasado de ella y mías desnudos no son nada castas.

Realmente, tendrá vergüenza y me doy cuenta de por qué puede ser… las cicatrices, eso… le resultará duro a ella pero no a mí, seguro que es eso, la conozco se ve como un muto de fuego creado por el capitolio, y yo la veo distinta es MI mujer la que llevo deseando tantos años la que la vida me tenía destinada todo me ha llevado hasta ella al momento mismo en el que estoy , y como hombre no estoy seguro de poder quitarme la imagen de su cuerpo desnudo de la cabeza, durante toda la cena.


Bien, pues ya estamos en "contacto" espero que os guste el capitulo, a mi me encanta es te Peet. Es tan tierno...

Admito comentarios vamos deseo por favor que ustedes queridas lectoras comenten lo que os va pareciendo porque me ayuda mucho y para que mentir me hace mucha ilusión, y ahora os enseño a Peeta Mellark poniendo ojitos de cachorrito abandonado como a Sae, como diréis que no a esos ojitos azules...

Besos Peetkat

Gracias a johana por "pegarse" la maratón te agradezco mucho que me regales parte de tu tiempo Katri también me hace ilusión que os guste hacéis que merezca la pena seguirla juliper22 a ti no sé qué decirte, me alegra que cada capítulo te guste como te contesto en PM pues ya sabes todo ¿no?

También muchísimas gracias a todas las personas que me han añadido a sus avisos y favoritos y a todos los que leeis por supuesto.