Cálido.
El clima no parecía ser muy bueno, había una tormenta desbordando desde la mañana que emitía una sensación de humedad incluso en los rincones mejor protegidos dentro de los departamentos, y sin embargo había una extraña sensación de calidez dominando el cuerpo de Yuri.
Estaba reconfortado por el aroma a suavizante de esencia floral y el calor de aquella suave tela entrelazándolo, con la extraña sensación de que había algo más amarrándolo a aquel confort, comenzando a reconocer lentamente una fragancia dulce y a la vez elegante, como un perfume. Era bastante agradable, aun sin recobrar la conciencia, dirigió su nariz en búsqueda de la fuente. Comenzando a olfatear hasta llegar al límite.
Reconociendo finalmente piel de dónde provenía ese aroma, siendo obligado a abrir los ojos y estremecer su cuerpo.
—Nh... —Se retorció el psicólogo ante el cosquilleo de la nariz de Yuri sobre su cuello, mientras apretaba con fuerza el cuerpo del japonés que de una manera u otra había terminado en su cama.
Yuri no dijo nada, al abrir los ojos sólo quedo totalmente en shock sin poder explicarse cómo es que había terminado durmiendo en una cama ajena entre los brazos de aquel hombre quien tranquilamente descansaba sin poder separarse de su cuerpo. No se sentía nada mal, era bastante cálido y con un aroma agradable, tanto, que su cuerpo hormigueaba y su corazón se aceleraba.
«Víctor es realmente apuesto» Fue lo primero que pensó al observar su rostro de cerca. Sus pestañas largas eran hermosas e incluso aunque frunciera el ceño su expresión era bastante atractiva. «Esto debe ser un sueño » Se dijo aun soñoliento antes de volver a acurrucarse en los brazos del extranjero y sentir como este lo apretaba más fuertemente, envolviéndolo mientras sus esencias se mezclaban.
«Si tuviese el valor de permanecer con Víctor de esta manera... Seria agradable, él es tan...»
Antes de proseguir disfrutando del calor ajeno, todas las escenas del día anterior comenzaron a bombardearle la cabeza, recordando al fin que su seductor psicólogo le había quitado unas prendas de encima mientras amenazaba con desnudarlo por completo. Irremediablemente termino excitado y tocándose en el baño.
Si, había sido descubierto y se desmayó.
¿Qué había pasado después de ello? Tras separarse un poco logro distinguir que tenía puesta ropa ajena, además, su cabello ni siquiera estaba húmedo. Si bien recordaba aún tenía la cabeza llena de shampoo cuando se desmayó ¿Qué significaba esto? ¿Acaso Víctor lo había...
Oh por dios.
Por impulso, termino repeliendo y empujando bruscamente el cuerpo del ruso. Obligándolo a despertar al instante mientras el sin querer cayo de la cama.
— ¿Yuri? — El azote hizo que Víctor no reaccionara rápidamente, apenas despertando y parpadeando un par de veces antes de asomarse bajo la cama. — ¿Ya despertaste? Creí que tardarías más.
— ¿Qué es lo que...?— No sabía que preguntar, tenía una idea de que había pasado, sabía perfectamente en donde estaba y con quien estaba. No tenía excusas ni manera de librarse de lo que había pasado.
— ¿Huh? — Víctor apenas comenzó a recordar. —Ah, lo siento. Te desmayaste ayer y no creí que fuera correcto entregarte en esas condiciones, así que llame a Phichit para avisarle que te quedarías aquí.
—No... Pero...Yo estaba...— Trago hondo.
— ¿Desnudo? — Sonrió como si nada— No te preocupes por eso, después de meditarlo unos segundos supuse que lo correcto era terminar el trabajo, así que al menos acabe de lavarte el cabello y te saque de la ducha, te seque el cabello con la secadora, te puse ropa limpia y directo a la cama.
No, no lo acabo de masturbar.
—E-entonces. — ¿No sintió asco por verlo hacer algo asqueroso?
—Que no te de pena, no te iba a hacer nada malo. —Era un degenerado pero no de ese tipo. — Como fue desmayo por susto supuse que no era grave como para llamar una ambulancia.
— ¿Pero por qué dormir conmigo? —Las mejillas de Yuri no perdían color.
—Bueno es mi cama, no por tenerte en ella dormiría en el suelo, además es King Size, cabemos perfectamente. Aunque habría dormido contigo en ella aunque fuera una individual...
—Lo siento mucho. — Se disculpó. — Lamento las molestias, debió ser desagradable...
— ¿Por qué lo seria? Eres bastante cálido— Soltó una leve risa mientras se levantaba para ayudar a Yuri a volver a la cama. — En esta clase de días, no hay nada mejor que despertar con alguien en brazos que te quite el frio, no hacia esto desde que termine con mi última pareja...
—Supongo que tienes razón. —No lo sabía, nunca había despertado con alguien en la cama de esta manera.
—Entonces... ¿Me acompañas a desayunar? Quisiera hablar contigo de algo muy importante.
Y así el corazón de Yuri se oprimió. Comenzando a temblar de miedo de que Víctor preguntara porque se estaba tocando, o peor aún, que sacara a flote su sexualidad. No era agradable, aun si tenía que llegar a este punto con sus psicólogos, odiaba hablar del tema.
Realmente lo odiaba.
