Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Diálogos y situaciones los inventé (algunos, claro está). Está siendo publicada por mí en P.F. con este mismo Nick. En ningún otro portal. Espero que os guste - Lemon en algún momento y Spoilers.


La cena con Kat

Bajo las escaleras, riendo quedamente, entro en el salón y veo la mesa dispuesta, mi gesto se hace más travieso al notar las velas encendidas, en la chimenea un alegre fuego resplandece y calienta , y una cacerola tapada desprende un exquisito olor que hace que mi estomago suene un poco, tengo hambre, es como si no hubiese comido en años, ¡No! es como si hasta ahora, la comida entrase en mi solo para alimentarme, hoy estoy disfrutando ya de su olor, se que algo está cambiando, y creo que es para bien, llevo los dulces a la cocina colocándolos en la encimera y vuelvo a salir.

Me quedo embelesado unos instantes mirando las llamas de la chimenea, el chisporroteo del fuego que lame los ladrillos y atempera toda la habitación, me siento en el sillón que se encuentra dispuesto justo a un lado del sofá junto a él, en la pequeña mesa que sostiene una pequeña lámpara atisbo un papel, lo tomo entre mis manos y reconozco la letra de Katniss, es bonita pero es un ensayo y se ve descuidada, siempre trazó con prisas, incluso en el colegio.

Lo sé porque solía recoger los borradores que desechaba, ¡uf! , pensarlo de nuevo hace que me sienta como un puñetero acosador. Sonrío para mí mismo y murmuro - si, Peeta Mellark eso es exactamente lo que pareces - jamás desde la primera vez que la oí cantar desee dejar de mirarla, mi ojos se posaban en ella conforme entraba en el aula un día tras otro, quería que cantase para mí, siempre lanzaba vistazos furtivos para comprobar que estaba bien, por eso cuando su padre murió y vi como iba decayendo su estado, como llegaba al fondo, comencé a dormir mal, a despertarme por las noches con terribles pesadillas de que la perdía, y que no había hecho nada por evitarlo, hasta … el día del pan.

Allí en el boceto de Katniss, el esquema de personas y nombres ese día estaba anotado a la altura de otros dos, la muerte de su padre y la muerte de Prim, creo que no pudo decidir qué hecho había sido más importante en su vida, si su padre hubiera estado vivo mi pequeño gesto nunca habría encabezado ese registro junto a ellos y si Prim viviese… ella no estaría así, lo hubiese preferido, habría preferido perderla y que eligiera a Gale si eso pudiera hacer que Prim volviese a la vida, al fin y al cabo yo lo tenía asumido en la arena del reloj pero… quien sabe puede que me hubiese elegido… ese beso… se que fue distinto… - ¡ah! - se me escapa un suspiro porque ahora todo da igual, estamos donde estamos y punto, todo lo demás son elucubraciones que no llevan a ningún lado.

Así es como ella me encuentra cuando aparece en la sala, trae unos vaqueros y un jersey fino con el cuello alto, aun tiene un ligero arrebol en sus mejillas, encoge los hombros escondiendo el cuello como si quisiera que éste tragase su cara, o echase en falta una capucha, es una imagen tan tierna de vergüenza que no puedo menos que sonreír, pero reprimo la gracia que me causa, no quiero incomodarla.

- ¿Cenamos? - me pregunta con voz casi imperceptible, como si deseara que solo la oyera el cuello de su jersey.

Me levanto y le ofrezco mi mano, mi piel se electriza con su roce, siempre fue así - vamos Kat a ver que tenemos en la mesa - digo tirando levemente de ella.

Quiero que su retraimiento desaparezca para poder disfrutar de la velada, pero no dejo de lanzarle cortas y aparentemente casuales miradas, incluso con esa sencilla ropa me atrae, el jersey de fina lana se adapta a sus suaves curvas evocando en mi mente la escena de hace unos minutos.

Katniss descubre el estofado de cordero, y me mira con curiosidad, sé que es el estofado de la cueva, pero no quiero que su detalle al servir esta cena se pierda en algo vano, es el que me recuerda el momento de nuestro primer beso de verdad, sin fiebre, sin pudor, sin pensar en las cámaras… al menos yo, pero ahora se que ella lo ha elegido así, es su forma de decirme que recuerda, y la esperanza se abre camino cada vez más en mi pecho… ella quiere que recuerde.

SI, recuerdo la cueva, ella sirve dos generosas raciones y comenzamos a cenar en silencio.

- ¡Hum!, esto está muy bueno, Kat - digo para romper el silencio y pienso que Sae cocina fantásticamente bien, y está tan rico que creo que he puesto los ojos en blanco, ella sonríe al verme así.

- Ya sabes que el mérito es de Sae es una cocinera genial - dice Katniss, yo ya lo sabía pero a ella nunca le gustó tomar el merito de los demás. Me quedo pensando un instante, tengo que hacerle saber que he captado su mensaje, que me llegó lo que intenta expresar con actos ya que con palabras… jamás acertó a expresarse como quería en algunos momentos y ahora que quiere recordar conmigo.

- Esto ya lo hemos comido juntos - afirmo pero con un ligero amago de duda, para enseguida preguntar - ¿antes?

- Si, en los primeros juegos - contesta ella feliz.

- En la cueva, después de que me inyectaras la medicina, después de que contara la historia del colegio ¿real? - bendito juego, es como una señal de control, de entendimiento, para que el lugar del hombre no lo ocupe el muto.

- Real - dice ella, se calla un momento mientras lo evoco cabizbajo y la dejo seguir - después de besarnos apasionadamente - y mi corazón salta en el pecho, ¡Sí!, aquí está el recuerdo…. Y ahora, me toca.

La miro con ojos tristes, temerosos de lo que pueda contestar, como lo pensé hace un momento - pero fingías para la audiencia ¿real? - pregunto con el corazón en un puño, casi puedo sentirlo latir en la garganta.

- No, no real, otra cosa en que no lo reconociera, pero lo que experimenté en ese momento fue real, yo quería besarte - Dios, no puedo creerlo, ¡al fin! ¡lo ha dicho!, ¡lo ha dicho!, estoy completamente dichoso y emocionado tengo ganas de cogerla entre mis brazos y dar vueltas por la habitación de gritar de saltar, pero me contengo, solo tomo su mano, y le pido disculpas por el "juego", es mejor que le cuente poco a poco mi terapia es una forma como cualquier otra de empezar.

- Se que odias este juego Kat, pero es mi forma de recuperarme, de seleccionar los recuerdos de mi cabeza, saber que es real y que no me permite controlar los ataques, o al menos intentarlo, necesito que seas sincera, ¿realmente es cierto lo que has dicho? -

Ella me responde con voz suave, sus palabras son la más dulce de las golosinas de Panem, lo que dice entra en mis oídos pero apenas lo procesa mi cerebro cae directo a mi corazón - Completamente, y no te preocupes, estoy aquí para ti, cuando lo necesites - y me sonríe, le dedico una sonrisa reflejo de la suya, estoy seguro de que no se ha dado cuenta del efecto que sus palabras tienen en mi, bajo la luz de la chimenea y la de las frágiles velas por un instante vuelvo a oler a tierra mojada y a bosque en su pelo y estamos dentro de la cueva besándonos como los jóvenes enamorados que decíamos ser, olvidando que la muerte estaba siempre al acecho, por eso y porque podría no haber mañana, esa noche con la lluvia sin dar tregua, nos besamos y nos dormimos abrazados en el calor de nuestros cuerpos, ¡Cuánto la ame en ese momento! Y después… y ahora... Siempre.

Terminamos la cena y llevamos todo a la cocina, Katniss prepara un té caliente y me acerca un plato para que yo coloque los pasteles de fresa, así pertrechados volvemos al salón, nos sentamos en el sofá que ocupa todo el frente de la chimenea, y ella comienza a explicarme lo que ha pensado hacer con palabras precisas y algo melancólicas, sus ojos se cierran a veces para contener la emoción, es como el libro de medicinas de su madre, Un nombre, una descripción, unos recuerdos compartidos, y un dibujo para que no olvidemos su aspecto.

Yo escucho y me empapo de sus ideas y cuando quiero darme cuenta estoy asintiendo, se lo que quiere hacer y me parece una idea excelente, tomo una hoja de papel de la mesa que tengo delante y empiezo a sacar los colores del a caja que está al lado

- Espera, voy a hacer un boceto, a ver cómo podemos colocar los dibujos para que encajen bien en sus páginas.

Mientras comienzo a dibujar y ella se queda callada a mi lado me queman sus ojos grises clavados en mí, pero me concentro en el dibujo, porque me gusta dibujar, pero también porque, si la mirase en este momento, en el que me abarca con la mirada, me lanzaría sobre ella y la besaría hasta que ninguno pudiera respirar. Oigo un ruidito sordo, cuando Katniss se va deslizando poco a poco y acomodándose al mullido sofá, sonrío al ver que se está quedando dormida, me encanta mirarla, me encanta ver esparcirse su pelo como hoy, no lo lleva recogido en su trenza habitual.

Sigo dibujando durante un rato, Katniss se remueve pero sigue durmiendo, de pronto oigo mi nombre en un grito de terror.

- PEETA…. NOOOOOOOOOOOOO.

Un ligero brillo por la sorpresa salta en mi cabeza, ¡no!, aspiro aire y me relajo de inmediato me acerco despacio y la rodeo fuertemente con mis brazos, la miro preocupado preguntándome en qué consistirá la pesadilla esta vez - ¿pesadillas? - pregunto, con toda la tranquilidad que soy capaz de transmitir porque su contacto me quema como brasas.

- Si - responde llorando - ellas nunca me han abandonado, desde que tú no estás conmigo para abrazarme, te echo de menos, por favor quédate conmigo esta noche - suplica escondiendo en mi hombro su cabeza, es una niña asustada y estoy aquí para protegerla, para cuidarla para hacer que florezca su esperanza – soñé que morías chocando con un campo de fuerza y Finnick no estaba allí y yo no podía hacer nada para salvarte y sonaba el cañón…

¡Dios!, lo que tanto deseaba oír desde que volví al doce, que me echa de menos que me quede con ella, solo han pasado unos días, pero eso sumado al tiempo que permanecí recuperándome en el Capitolio hacen que parezcan muchos más, y su pesadilla ese recuerdo si está aun pero es algo que pasó y ya está.

- Tranquila Kat, eso ya pasó morí y Finnick me salvo, solo siento no hacer podido hacer lo mismo por él - acuno su cabeza contra mi pecho y le beso el pelo – pero ahora estoy aquí contigo como te prometí siempre estaré aquí para ti, yo también te he añorado, también tengo problemas para dormir desde que no lo haces entre mis brazos, cuando despierto no puedo verte y siento que te he perdido. - le digo al fin apostando en el juego de mi vida, jugándomela a su rechazo o a su aceptación.

¡Ya está!, aquí lo tienes Katniss, todo lo que soy, todo lo que te sigo amando, todo lo que te añoro, ¿lo quieres? Pregunta mi fuero interno, y mi cerebro me dice; Peeta sabes que esto es el todo por el todo.

- No me has perdido Peet, sólo es, que me ha costado encontrarte - Sus palabras me llevan al cielo, me ha buscado, solo esa frase "me ha costado encontrarte", ahí está, quería oírlo, lo necesitaba.

La tomo en brazos y la subo a la habitación y parece quedarse dormida apenas cae en la cama, me tumbo a su lado por que no me veo capaz de dejarla ahora, la abrazo y aparto con cuidado la masa de pelo de su nuca y depositando un suave beso allí - Te amo, Kat, nunca he dejado de hacerlo - susurro contra su cuello, pensando que no me oirá.

Me mira a los ojos, sorprendiéndome y me besa suave en el mentón - yo también siento algo muy fuerte por tí, creo que también te quiero, no puedo creer que haya tardado tanto en darme cuenta - Otra vez, mi corazón suena tan alto que pienso que se oye en toda la habitación, tan alto como los cañones del capitolio cuando anunciaban la muerte pero esta vez es diferente..., la vida se abre paso, acaba de admitirlo más claro que nunca, ahora si, como en los primeros juegos , ¡No puedo permitir que te vayas!, pienso, y poco a poco me vence el cansancio del día y el sueño nos llama como en la cueva dándonos calor y esperanza, amor y consuelo en la oscuridad de la noche abrazados en el centro del universo.


Bien, pues ya estamos en "contacto" espero que os guste el capitulo, a mi me encanta es te Peet. Es tan tierno...

Admito comentarios vamos deseo por favor que ustedes queridas lectoras comenten lo que os va pareciendo porque me ayuda mucho y para que mentir me hace mucha ilusión, y ahora os enseño a Peeta Mellark poniendo ojitos de cachorrito abandonado como a Sae, como diréis que no a esos ojitos azules...

Besos Peetkat

Gracias a johana por "pegarse" la maratón te agradezco mucho que me regales parte de tu tiempo Katri también me hace ilusión que os guste hacéis que merezca la pena seguirla juliper22 a ti no sé qué decirte, me alegra que cada capítulo te guste como te contesto en PM pues ya sabes todo¿no?. A Lali weasley que ha vencido su inicial resistencia arriesgandose a que no termine la historia... como a ella le dije eso noentra en mis planes... salvo caso de fuerza muy muy mayor.

También muchísimas gracias a todas las personas que me han añadido a sus avisos y favoritos.