Cuando una persona acudía por cuenta propia al psicólogo, era de esperarse que estuviese dispuesta a cooperar y contar todas sus penas. Al menos hablar de malos ratos o experiencias que sintiesen que les estuvieran afectando. Sin embargo, Yuri yacía en silencio sin poder comer siquiera un bocado frente a él, con las mejillas coloradas y presionando sus puños.
Quería llorar, lo sabía.
Por ende, Nikiforov prefirió omitir el hacer preguntas sobre porque se estaba tocando de esa manera. Ahora entendía un poco, no es que Yuri repudiara a los homosexuales, simplemente no podía salir del closet. Pero este no era un motivo para que hubiese desarrollado una personalidad fragmentada, no era una excusa suficiente ¿Le habían hecho algo malo?
Dudaba de abuso sexual si Phichit comento sobre la frustración de Eros al aun ser virgen. Entonces ¿Qué había pasado? ¿Realmente la variabilidad de personalidad era solo por no salir del closet? Bueno, se notaba que Eros lo había dejado hacía mucho tiempo aunque esto seguía siendo parte del contraste con Yuri.
Tratar de deducir que pasaba por la cabeza de aquel japonés no era fácil, mucho menos si no estaba cooperando y prefería el silencio. Había tratado con ocho psicólogos anteriormente ¿Acaso ninguno pudo hacer algo al respecto o encontrado la causa raíz del problema? Aunque quisiera preguntarles sobre el avance que habían tenido con su paciente sabía que no le dirían nada. Era un código de ética fundamental en su trabajo.
A menos que investigara de otras fuentes o que Yuri le contase por sí mismo que situaciones estaba enfrentando, no podía avanzar. De cualquier manera volvía al punto básico en que el tratamiento principal con Katsuki era volverlo más sociable mediante contacto. Cada paciente debía ser tratado de manera única, en su caso necesitaba inmiscuirse un poco más en sus actividades y actitudes. Lo cual era problemático si no le gustaba mucho el contacto físico, al menos no padecía misofobia.
—Yuri ¿Conoces el interruptor de Eros? —Pregunto haciendo un intento, tomando desprevenido al azabache que creyó que preguntarían sobre otra cosa.
— ¿Interruptor?
—Sí, un interruptor. — Asintió mientras pasaba a dar un sorbo de café. Era vital que lo observasen tranquilo. — Mira, no soy un experto en trastornos de tu tipo. Jamás había tratado con alguien que presentara tu caso, pero tengo entendido de que debe haber una manera en que se active la otra personalidad.
—E-entiendo...Supongo que —Se quedo pensativo. — Cuando me enojo...A veces cuando me frustro y siento que no puedo defenderme, aparece...
Ay dios, acababa de escupirle a la cara su problema.
—Ya veo...— Víctor dio una mordida a su pan mientras hacia un recalculo de cuentas.
De acuerdo, reorganizando ideas: Eros aparecía cuando Yuri comenzaba a subir de peso, cuando vestía mal fajado, había molestado a anteriores jefes, y se toquetea a más no poder hasta en público. Siendo que aparece ante la frustración.
Eso significaba que Eros... era intencional.
No era más que la represión de Yuri explotando cuando es incapaz de hacer o decir algo por su cuenta. Aunque ya había deducido algo por el estilo, es decir, pese a que Yuri tenga una personalidad fija predominante. Era Eros quien realmente se mantenía consiente la mayoría del tiempo.
Es decir, Yuri no recuerda lo que Eros hace, pero Eros esta consiente de cada uno de sus pasos.
Entonces su tarea estaba un poco más clara, tenía que subirle un poco el autoestima para que empiece a cuidar de su mismo, darle el coraje para oponerse a algo cuando no coincide en opinión, demostrarle que liberar el estrés no es tan malo y... ¿Hacerlo salir del closet?
SI era gay ¿No es así? Estaba un noventa por ciento seguro.
Yuri se había estado tocando porque...
Oh, tendría más cuidado para la próxima.
Pero ¿Qué tenía que hacer para motivarlo a cambiar sus manías y conseguir que tratase de ver más atractivo para subirle el autoestima? Yuri necesitaba paciencia, cuidados y...
Enamorarse tan perdidamente como para que se atreva a mover un dedo por sí mismo.
«Felicidades Eros, no descansare hasta que Yuri tenga un amante y mínimo pierda la virginidad »
Alguien debería atender las necesidades básicas de pene pequeño, aunque seria de mucha ayuda encontrar el evento que desencadeno la existencia de la otra personalidad. Yuri había dicho que su primera aparición fue a los diecisiete años... Debería haber alguien que pudiese explicarle que paso realmente ese día.
