Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Diálogos y situaciones los inventé (algunos, claro está). Está siendo publicada por mí en P.F. con este mismo Nick. En ningún otro portal. Espero que os guste - Lemon en algún momento y Spoilers.
Una muestra de confianza en un día especial
He dormido toda la noche, ¡si!, es increíble y ¡de un tirón!, tener a Katniss entre mis brazos es la mejor medicina del mundo, ni siquiera los relajantes del capitolio consiguieron que dejase de soñar.
Ella aun sigue entre mis brazos, y anoche dijo que sentía algo por mí que me quería... . Me dedico a mirarla saboreando cada rasgo suyo con los ojos, si solo supiera como la veo yo… tan hermosa y tan valiente, pero tan frágil a la vez.
Con tranquilidad llevo mi mano a la punta de uno de los mechones de su pelo que descansa sobre la almohada y lo acaricio con inmenso cuidado, no tiene la tersura de cuando la preparaban en el capitolio pero es incluso más hermoso porque es real, es la textura original de su cabello y no hay nada mejor en el mundo para mí que sentir entre mis dedos ese pedazo de realidad.
- Buenos días - dice ella al poco, desperezándose y girándose para clavar su mirada en la mía - ¿No has ido a trabajar hoy? - pregunta tapando su boca con una mano para ocultar un bostezo y parpadeando deprisa por la luz.
- Hoy es domingo tontita y se encargan de ello mis ayudantes, además nada podría apartarme de ti en este momento..., ¡vamos!, mueve ese precioso trasero - me asombro de mi familiaridad, es un momento tan repetido pero tan nuevo, no hay presión porque nadie nos espera,no hay nadie golpeando la puerta para que nos pongamos en marcha me siento liberado como un joven normal en ese momento... y efectivamente ¡tiene un trasero precioso! - te prepararé el desayuno - digo contento de poder compartir un tiempo con ella después de esos meses interminables, aliso un poco con las manos la ropa que llevo desde la tarde de ayer, caímos dormidos sin preocuparnos así que... aprovecho para proponer algo - y ya que estamos vestidos, podemos ir a dar una vuelta, para que veas cómo está quedando el distrito, el otro día cuando volvía a casa me asombré por cómo está cambiando todo y tú... - hago una pausa para ver su reacción - hace mucho que estás aquí encerrada.
- Sí, ¡seguro que es eso! - bromea - lo que tú quieres es pasearte conmigo para que todos sepan que te comerás vivo a quien se me acerque - esa respuesta no es ciertamente la que esperaba pero parece que desde que planté las flores sí ha dado un giro radical a su actitud y esta nueva Katniss me deja alucinado y boquiabierto, a ella si me la comería viva, pero ¡que demonios! tiene razón quiero que todo el mundo la vea conmigo que nos vean como la pareja que debimos ser - AuuuuuuuuuuuHHHH - increíble, me la han cambiado seguro ¿está imitando a un lobo? se me escapa una carcajada, ahora mismo parece que está realmente feliz de estar aquí.
La miro y la sorpresa en mi boca abierta hace que esboce una sonrisa y que yo se la devuelva - Ja, ja, ja - al final ninguno puede contener la risa, esto sí es tan inusual y aun hay otra cosa, no he notado nada a pesar de su "imitación" no saltaron las alarmas ningún brillo ¡nada!. Esto es maravilloso.
- ¡Si claro! - afirmo con seguridad - eso también, pero quiero que te dé un poco el aire - sigo mirándola más serio.
- Ok, permitiré que me lleves a la plaza - y vuelve a sonreír…
Los recuerdos me asaltan de golpe y digo con rapidez - La terraza del centro de entrenamiento, cuando te dije que me gustaría congelar el tiempo y vivir para siempre en ese momento, tú me dijiste lo mismo ¿real? - pregunto.
- Real - me contesta Kat
Bajamos a la cocina y juntos preparamos el desayuno, veo a Katniss exprimir las naranjas con paciencia sacando todo el zumo en vasos grandes sus manos hacen girar la fruta y el movimiento metódico y pausado me atrapa - ¿es interesante lo que hago? - pregunta sacándome de mi ensoñación sólo podía pensar en esas manos alrededor de mi cara o entre las mías y deseé… .
Termino de preparar algo de té y dos vasos de leche con algunos pastelillos de fresas que aún quedan en la caja, comenzamos a comer allí mismo sentados en los altos taburetes, uno enfrente del otro mirándonos, cuando se me ocurre hacer lo que estaba deseando acerco poco a poco mi mano a la suya y con cuidado acaricio sus dedos siguiendo la ligera línea de la cicatriz rosada que la surca, ella hace amago de apartarla pero con la otra mano la sujeto por la muñeca mientras nuestros ojos se encuentran. El silencio nos envuelve, y con la yema de mi pulgar comienzo a trazar suavemente círculos en la sensible zona de la unión entre la mano y el brazo sin mirar directamente, sé que su piel se está erizando es una caricia muy sensual o al menos eso leí, lo sería más de hacerla con mis labios o mi lengua, en realidad lo desearía pero aún…
Ella me deja acariciarla y cierra los ojos llevando el zumo de naranja a los labios que tanto añoro, quisiera ser el vaso que le da de beber….
Despacio me acerco su mano a los labios y beso ligeramente su pulso abandonandola de nuevo sobre la mesa con una sonrisa, si no lo dejo ahora mismo esto puede acabar mal… al menos en mi caso, no me apetece congelarme bajo la ducha para bajar mi nivel de excitación.
Katniss está muy callada y pensativa, seguimos desayunando sin dejar de mirarnos y sonreír, como si fuera lo más normal del mundo dos amigos compartiendo el desayuno, pero algo más flota en el ambiente hay un aroma a intensidad…
Casi se me va el zumo por la nariz cuando escucho lo que dice por fin y consigo mantener el líquido en mi boca con gran dificultad.
- ¡Oye Peeta!, si quieres puedes trasladarte aquí, es absurdo que ambos sigamos soportando pesadillas, cuando el remedio es tan fácil - me suelta de corrido como si tuviese miedo de arrepentirse o de derivar su pensamiento hacia otra dirección.
- ¿Seguro que no te importa?, tengo muchas cosas y… ya sabes con mis cuadros y todo lo que traje de Capitolio por aquí igual ocupo demasiado espacio no se… quizás no te encuentres cómoda conmigo y podría hacerte daño… - pero por dentro estoy saltando, esto es mejor de lo que nunca hubiera soñado, ¡claro que tengo miedo a dañarla!, pero desde que Aurelius me dijo que podía ser seguro y además una buena terapia soñaba con compartir su tiempo mucho más.
- Sabes que estoy segura, contigo no tengo nada que temer, podemos jugar tu juego o podrías enseñarme como ayudarte más…, has vuelto y… otra vez me encontraste perdida… quiero probar la vida contigo quiero conocerte de verdad, sin cámaras sin artificio sin necesidad de ocultar o decir nada que no queramos y además… estaré encantada de compartir mi humilde hogar con usted Sr. Mellark - dice ella con una gracia que no le conocía, ¡Sí!, es verdad que no se da cuenta de su efecto en las personas, bien es verdad que su encanto siempre brilló por su ausencia, no me gusta repetir la frase de Haymitch, pero no olvido aquel chiste de la babosa muerta, y sus palabras me dejan sin aire, ¿que más podría pedir salvo la oportunidad de demostrarle que aunque tuvimos que declararnos o pedir su mano o tantas cosas, lo único que yo deseaba era hacerlo de verdad? poder mostrarle que sufrí mucho por ello y que estaba seguro de que ella no lo entendía, ahora lo entenderá.
Reímos al unísono y contesto antes de que se arrepienta - encantado de aceptar el honor que me ofrece Srta. Everdeen, tiene usted toda la razón, estoy deseando conocer su "yo oculto" - aunque ella es transparente para mí, en realidad quiero darle lo que yo escondo aquello que le dejé solo atisbar todo lo que me quedé para ella y creí perdido, mi memoria se fragmentó, pero no mis sentimientos ¡eso nunca!, aun así sigo su broma - pero como caballero que soy quiero advertirle que los vecinos van a murmurar - quiero hacer que lo repita y que este segura de ello, no sea que luego piense que aproveché su arrebato, tengo que darle la ocasión de rectificar. ¡Por favor! Que no lo haga.
- Y ante eso, solo tengo que decir una cosa - me hace sonreír su gesto, poniendo un dedo como bigote sobre su boca cual pequeño dictador - A la porra con los vecinos que se mueran de envidia, somos los trágicos amantes del distrito doce ¿acaso lo has olvidado?. Eso es lo que todo el mundo creyó ¿no?, pues… ¡que piensen lo que quieran! - Su respuesta se reafirma sorprendiéndome aun más. ¿A la porra?, ¿donde está la verdadera Katniss? y ¿quien es esta desconocida que empiezo a adorar?, parece que sí había un lado de ella que no conocía hasta ahora, ha llorado la muerte de Prim todo este tiempo y siempre la añorará pero en algún momento… algo ha cambiado, está dispuesta a seguir adelante y parece que yo entro en sus planes… tanto como ella en los míos siempre estuvo allí.
- ¡Como podría olvidarlo!, ¿algún día dejaremos de ser trágicos, Katniss? - en verdad recordar el apodo que nos dio el capitolio me entristece aun un poco, ¡Sí!, nuestra historia siempre fue una tragedia, pero eso puede cambiar y creo sinceramente que estamos dando los pasos convenientes. Necesito creerlo de verdad.
- No lo sé, eso espero..., de verdad que lo espero… - Su voz me suena soñadora, y me alegra pensar que se siente como yo, la esperanza comienza a arraigar en su interior y necesita creer también.
Y ahora ya no puedo contenerme más, me acerco a ella y la tomo entre mis brazos, la levanto en vilo solo para apoyar su adorable trasero en la mesa de la cocina, me atrevo y mis manos van a su espalda, una de ellas alcanza su nuca sujetándole la cabeza para fijar su mirada en la mía, tengo algo de miedo a que me rechace pero ¡Qué demonios!, después de ofrecerme vivir con ella creo que es mi día de suerte, anhelo tanto su boca…, sus besos..., sin darme cuenta apenas ni saber el tiempo que pasa me acerco y poso mis labios en los suyos, lamiendo suavemente su labio inferior, pidiendo un permiso que ella me da cuando entreabre los suyos y ejerce una ligera presión para acercarme más. Lamo lentamente arriba y abajo recordando la línea de su boca, tantas veces llena de besos frente a las cámaras del capitolio retransmitidas a toda la nación, algunas veces la noté sentirlos, otras veces fueron pura ficción, pero ninguno, absolutamente ninguno me supo como éste, oigo como ella suspira. Percibo su lengua en mi boca empujando contra la mía, y mi cuerpo se calienta con ese sencillo roce, peleamos por la victoria y ambos resultamos derrotados por la falta de aire, Katniss es la primera que se separa y a mí... no me importaría morir así.
- ¡Cielos! ¿Dónde has aprendido a besar así? - Me pregunta sonrojada, sus mejillas se arrebolan dándole un color encantador, está tan preciosa que la mordería, no podría parar de besarla si no fuera por mi autocontrol aprendido a base de paciencia a su lado.
- Contigo Katniss, todo lo he aprendido contigo, pero creo que mi mente ha hecho alguna que otra hora extra pensando en ello, me obligué a recordar nuestros besos en la arena, he soñado tanto tiempo con repetirlos sin espectadores, solos tu y yo - le respondo y sonrío con una promesa en la mirada - Pero aún puedo enseñarte algo más.
- ¿Sobre tus besos? - pregunta mientras se sonroja aun más.
- Sobre los besos, en otro momento quizás - y es probable que ahora esté siendo malo, pero prefiero pensar en un sutil juego de seducción y despertar su curiosidad, claro que quiero besarla sin parar pero… cada cosa… a su tiempo - ahora tenemos cosas que hacer ¿recuerdas?
Tantas veces la he besado en mi mente, tantas veces he repetido los movimientos que me llevarían a disfrutar de su boca, aplicando las lecturas que encontré en el Capitolio, ¡Sí!, cuando terminamos los primeros juegos, pensando que no tendríamos que competir más me dedique a buscar información para poder conquistarla, encontré muchas cosas, las aprendí de memoria porque me daba vergüenza que alguien se enterase pero ella merecía la pena y ahora… es el momento.
Ella me mira curiosa y completamente colorada antes de decir lo que la azora - Yo también he anhelado esto… tus besos y tus brazos pero… - y duda, para luego continuar - si vamos a vivir juntos, incluso… - ¿es posible que esté aun más roja que antes?... al parecer, si..., se aguanta y continúa - antes tenemos que hablar... se que nunca me obligarías a hacer nada que no quisiera, pero aun no me siento preparada para ir más lejos ¿lo entiendes, no? - La sinceridad de esta nueva Katniss me abruma, a punto he estado de pensar que por besarla ella daría marcha atrás es un alivio y no esperaba algo diferente, aunque no se a que se refiere exactamente con no ir más lejos..., pero de momento todo es normal… me siento como Aurelius controlando mi terapia en realidad, es muy importante que controle los tempos, y yo soy parte de su terapia, el profesor me lo dijo y siempre lo supe no podría ser de otra manera, tiene que curar conmigo y yo con ella.
Me va a costar un mundo no lanzarme sobre Katniss, mis hormonas hace tiempo que se remueven, haciendo reaccionar mi cuerpo y no puedo decir que no me haya masturbado pensando en ella, muchas veces… no me avergüenzo de ello, la deseo, no somos niños y aunque seamos muy jóvenes hemos vivido más cosas que mucha gente en todos sus años de existencia, soy un hombre en la flor de la vida y mi reacción es completamente normal, pero si ella necesita madurar, la esperaré como la he esperado estos años, aunque... quiero animar esa llama y conseguir que por fin ella declare que me ama, que me desea y cuando Katniss me permita poseerla, será mía para siempre, yo me encargaré de hacerla sentir tan amada, tan deseable y tan hermosa como la ven mis ojos, como cuando declaré mi amor frente a todo el capitolio.
- No te preocupes, podemos tomarnos el tiempo que quieras, es bueno que podamos acostumbrarnos el uno al otro. Voy a casa recoger mis cosas, solo traeré la ropa y cosas de aseo pero otro día me tendrás que ayudar con lo demás y luego daremos ese paseo que me debes y pasaremos la tarde trabajando en el libro - Respondo sin dudarlo, tengo delante lo que quería es mi oportunidad.
La beso en la punta de la nariz, y me doy la vuelta para salir, antes de llegar a la puerta oigo que se acerca corriendo, me giro justo a tiempo pero percibo un chispazo tras mis párpados porque se lanza de golpe entre mis brazos y planta un sonoro beso en mi boca, no es nada sensual pero me parece lo mejor del mundo cierro los ojos un instante hasta que el molesto brillo desaparece, tendré que hablar con ella al respecto de estos impulsos pero no aun no quiero asustarla.
- Te espero impaciente - Ni te imaginas cuanto voy a correr, pienso en cuanto puedo mirarla sin riesgo.
Creo que puse los ojos en blanco volviendo la cabeza y mirando al cielo - No sé cómo he podido pasar tanto tiempo sin ti - le digo girando sobre mis talones, antes de que me arrepienta de irme tan pronto - tranquila, no tardaré mucho.
Recogí todas mis cosas en dos maletas, lo imprescindible, vaqueros, camisetas y ropa de abrigo, creo que "olvidé" algún pijama, en realidad no los uso porque siempre he sido muy…caluroso, solo con ella y ahora durmiendo a su lado creo que … bueno, escondo un par, por si acaso…
Me cruzo con Haymich en la calle y le prometo una visita, la verdad no estoy mucho para darle explicaciones solo quiero disfrutar el día con Katniss, pero quiera o no tendré que hablar con él, es el único hombre con el que tengo confianza para hablar de ciertas cosas, total el cachondeo sería el mismo si se tratase de mis hermanos. - ¡AH! - suspiro quedo, no tengo más remedio, sufriré sí o sí.
- Hola Haymitch - digo.
- Hola, chaval, ya me he enterado de la "cenita", ¿Qué? ¿aportaste el "pan"? - no cambiará nunca.
Obviando la parte del doble sentido contesto - Pues fue una cena estupenda, y la idea de Katniss también lo es, y sí llevé el pan que había hecho - le miro retándole a decir algo más - y no quiero cachondeos.
- ¿A si? - se ríe pero ahora me mira curioso enarcando una ceja.
- Pues sí, y ahora me voy de paseo vamos a pasar el día juntos, mañana, pasaré a verte y te cuento - digo reanudando mi marcha.
- ¡Vale! - me dice en voz alta - pero me cuentas también que significan esas dos maletas ¿eh?, que sabes que aquí no llegan las "revistas del corazón".
- Gracias Haymich - le grito ignorándole y sin responderle, pero sé que me entiende, comprende que Katniss se está recuperando y que estamos bien. Hace un gesto con la mano para despedirse.
- No lo olvides, mañana, - le oigo - y no vengas mientras duermo no quiero clavarte un cuchillo en el corazón.
Me estremezco al pensarlo, es cierto él también es un peligro a su manera. Llego a casa de Kat y ella misma me ayuda con mi ropa ha hecho un sitio en su armario, compartimos la cama y la habitación. Salimos de la casa y paseamos por el distrito, la gente la saluda con la mano y algunos son más efusivos y le dan las gracias o algún abrazo.
Ella nunca esperó esto, le sorprende que no la acusen de todo el mal que sucedió, cuando llegamos de vuelta ella es feliz, empieza a comprender lo que sintió la gente, lo que están agradeciendo la liberación.
- Gracias, Peeta -
- Por nada amor - mis palabras la hacen sonrojar.
El momento más increíble llegó cuando encontramos a Peter, el niño del pastel paseando con sus padres, se acercaron enseguida a nosotros para darme las gracias me puse muy colorado, lo sé pero la mirada de orgullo y… ¿amor? Que Katniss me dirigió hizo que mi corazón saltara emocionado, ¡lo dicho! ese niño y ese regalo me estaban siendo pagados con creces nunca esperé tanto a cambio. Mary me pidió disculpas por no reconocerme, cosa que me sorprendió ya que nuestras fotos estaban repartidas por todo Panem pero al final tuvo que reconocer coqueta que había dejado las lentes en casa y no había podido verme bien, fue bastante cómico la verdad.
Su marido es un chico bastante joven como de veintitrés años de la veta que Katniss si reconoció como uno de los amigos de Gale, aunque no dijo nada su mirada se oscureció levemente con algo de dolor…, no importa… sé que es normal que le añore en el fondo fue su amigo tantos años, y a su modo también la ayudó a sobrevivir… algún día tendrán que volver a hablar.
Nos despedimos de Mary, Tomas y Peter y entramos en el local de Sae que se puso como loca por verla fuera de casa y sonriente… me miró cómplice, cuando en un momento Katniss tropezó abrumada y enlacé mi mano en su cintura para sujetarla y ella se apoyó en mí.
Comimos en el local y le fui mostrando el pueblo y la panadería, le presenté a Liam y Tom que ya marchaban a sus casas y aprovecharon para darme el pan y una cajita con algunos pasteles, cosa que agradecimos ya que fue realmente un día agotador, nos marchamos por fin a casa y preparamos una ligera cena, después trabajamos en el libro hasta que llegó la noche, tengo que despertar a Kat se volvió a quedar dormida mirando como dibujaba.
Me ducho en el baño de invitados y me coloco el pijama, nos metemos en la cama a la vez y ella se apretuja contra mi cuerpo y yo no puedo sentirme más feliz, pero doy gracias por estar tan agotado, si no, es probable que tuviera bastantes cosas que explicar o alguna carrera a media noche en busca de desahogo, no hay problema esta vez caigo rendido sabiendo que de momento no tendré pesadillas y si las tengo solo abrir los ojos bastará para alejarlas porque ella está allí conmigo durmiendo confiada entre mis brazos. Por fin, mi lugar en el mundo, siempre estuvo tan cerca… y tan lejos.
He dicho ya que amo a este chico pues eso - LO AMO -
Por cierto cuando escribí esto acababa de ver Puente a Therabitia, y definitivamente con esa mirada y esa sonrisa Peeta tenía que ser Johs. lo que he llorado... en fin esta histoira no es triste al menos esta parte ¿no?. Salvo que alguien muera de sobredosis de azucar... jajaja. lo siento.
Besos Peetkat
Katri gracias por comentar wapa espero que te siga gustando; charlotte8800 que decir, gracias x elegirnos? XD juliper22 Como te comenté Katniss es como yo quiero que sea para hacer feliz a Peeta, es mi personaje favorito y no tengo criterio en lo que a el respecta... solo quiero que sea feliz.. besitos wapa... gracias por estar tan pendiente de todo.Lali weasley bueno un capitulo más y prometo no tardar mucho en subir el siguiente ¿ok?.
Gracias a todas y todos por leer... y a quienes me han agregado a sus favoritos y avisos espero que no me abandonéis...
