El Demonio...
Conoce a tu-
¡Shhh!
Puede escucharnos...
Oh cierto...
...Tal vez si nos quedamos quietos, se valla...
...No creo que se mueva...
Probablemente está trazando nuestra caída...
Esa bestia enferma...
¿...por qué no nos termina de una vez...?
Eso sería demasiado fácil...
...Quiere que sudemos y supliquemos por piedad...
Es tan retorcida y sin corazón...
¿No tiene piedad?
No...
...su piedad murió hace años atrás...
...Basta con mirarlo...
...Intrigante...
...Sabe que lo estamos observando...
Está jugando con nosotros...
Esto es como un juego para eso...
...Y está ganando...
¿Qué estamos-
¡Cállate...!
...Creo que se mueve...
Dulce Luna no...
...Estoy asustado pequeño chico...
Yo también capitán...
Abrázame...
Como las dos voces resonaron con un gemido lastimero, La Reina Chrysalis emerge en la luz solitaria mostrando una atención irrelevante es su cara. Por un momento ella miro el objeto que alumbraba la luz ante ella, un tonto muñeco con ojos de botón y un cuerpo gris andrajoso. Con un brillo en su cuerno, ella levanto el muñeco hasta el nivel de sus ojos.
¡Por los creadores...!
¡Ella lo está desafiando!
Reinita, ¡No seas un héroe!
"...Ustedes dos son tal vez los más idiotas que haya conocido," ella arrojo el mañero hacia el oscuro abismo.
...Ella mato al monstruo...
¿Smartypants El Torturador no existe más?
¡Alabada sea la Reina de los Changeling!
¡Alabada sea la Reina de los Changeling!
"Sus palabras son más dañinas que el odio que me... Los odio a ambos."
Ella nos ama también!
¡Este es el mejor día de todos!
¡De todos los tiempos!
