Tenia que rendirse ante la loca de Eros.
Después de estresarse unos minutos, caminar en círculos y buscar unas pinzas por todos los rincones del consultorio, termino tomando las tijeras. Suspirando agobiado y accediendo a la petición de la personalidad libertina de Yuri.
Tenía que encontrar por dónde empezar, por donde quiera que cortara los shorts las cadenas no resbalarían fácilmente. Pero debía haber un método ¿No es así? Romper todo el puto short de ser necesario. Por otro lado Eros accedió con facilidad a colocarse en una posición adecuada, recargándose contra el escritorio mientras levantaba el trasero.
Ese hijo de perra lo tenía cabreado.
Debería sentirse alegre de saber que él no se lo cogía porque de hacerlo lo haría molesto y no pararía aunque lo dejara gimoteando de dolor y le destrozara el culo. Claro, no podía hacerlo porque podía perder su licencia y Yuri no tenía la culpa de desbordar su frustración en forma de una desquiciante puta.
Y creer que llego a pensar que era más cuerdo que el Yuri normal.
Ni al caso, ahora estaba sentado en su asiento mientras veía detenidamente como romperle el short, apostaba su sueldo de un año a que no traía ropa interior. Cosa que comprobó al dar el primer tijerazo, aunque lo hizo de manera lenta, provocando que la piel del azabache se erizara al sentir el metal de las tijeras rozándole.
«De cualquier manera, es una buena técnica para obligarme a verle el trasero» Víctor trato de tranquilizarse para no terminar lastimando a Yuri con las tijeras, mientras su atención comenzó a ser llamada por aquel trasero al paso de los segundos. «Romperle la ropa, que buen fetiche»
Sin mencionar nada, continuo a paso más lento sin disimular que realmente ir ganando campo de visión le estaba atrayendo, descubriendo lentamente la blanca piel entumida a su disposición.
Admiraba totalmente el trasero de Yuri, blanco y aparentemente suave trasero. Pese a finalmente encontrar la ruta que lograría soltar un par de cadenitas, comenzó a desviarse para prolongar los cortes, tratando de cortar la tela de la entrepierna y posteriormente comenzando con la línea divisora del short.
Descubriendo así, el centro de ese bonito trasero y provocando que su corazón se acelerara al ver un plastiquito azul sobresaliendo de en medio.
«Eres un demente» Sonrió al reconocer que clase de objeto era « ¿Cómo es que puede caminar con esa cosa adentro?»
Escucho la risilla de Yuri al sentir como las manos de Víctor le sujetaron el par de glúteos para abrirle el paso al ocupado ano.
—Sorpresa— Susurro quedito mientras trataba de voltear a verle la cara, mientras comenzaba a abrir un poco más las piernas en la espera de que el ruso lo tocara intentando retirar el pequeño juguetito.
Por su parte, Víctor se mantenía enmudecido sintiendo como su respiración se aceleraba. Sin embargo, ignoro el objeto y se entretuvo cortando por otras partes del short. Corto lo necesario para que Yuri no tuviera un "accidente" pero si ya había empezado con ese trabajo, desgarraría la ropa completa. Dejando poco a poco que la cadena atravesada en la tela fuera fácil de resbalar.
Cuando no hubo más que cortar, empezó a deslizar la cadena atorada y a cortar más fácilmente el contorno superior dejando solo el anillo del cinturón.
— ¿Esto es lo que querías? Al menos eso ayudara a ponerte algo más decente para llevarte con alguien que rompa totalmente la cadena o el candado.
Yuri solo bufo, extendió la mano hasta la gabardina, buscando algo en uno de los bolsillos y posteriormente saco una copia de la llave.
—Bingo. — Giro su cuerpo para ponerse boca arriba y retirar el candado. Mientras Víctor sintió su pecho arder al instante por la molestia. Observando como Yuri más tranquilamente deslizaba la ropa rota y se acomodaba nuevamente sentado en el escritorio.
Luego de sonreír victorioso dejo su cuerpo caer hacia atrás y extendió las piernas.
—Te falta algo, amor. — Se acomodó paciente mientras Víctor se dio un zape a la cabeza.
—Sin comentarios.
Dio un gran suspiro y prosiguió a sujetarle una de las piernas, para luego tomarse el descaro de acariciar el contorno rosado de la entrada de Yuri con las yemas de sus dedos y posteriormente sacar de manera lenta el objeto de color azul que tenía dentro. Provocando que Yuri se retorciera mientras soltaba un leve quejido.
Nikiforov observo la entrada dilatada del muchacho asumiendo que se había preparado muy bien para tener sexo. Sin embargo solo lo volteo bruscamente boca abajo otra vez y le dio un fuerte azote con la mano, sacándole un respingo desprevenido al japonés.
— ¡Oye! ¡Así no! — Quiso quejarse cuando volvió a sentir otra fuerte nalgada que le dejo marcados los glúteos.
—Exacto, así no. — Le gruño Víctor molesto.
Poniéndose de pie y empezando a caminar hacia la entrada del consultorio.
—Lo siento Eros. No me gustan los de pene pequeño, así que si me disculpas saldré unos minutos mientras hablo para que vengan por ti. Aprovecha y cúbrete con la gabardina.
Dijo de manera agria mientras sentía que la sangre le hervía. Por primera vez en su vida Víctor se sentía caliente y emputado. No le gustaba que hubiesen jugado con el de esa manera si tenía una maldita copia de la llave, y mucho menos que se atreviese a ofrecer la virginidad de Yuri de esa manera.
Medio virginidad, no sabía que tan válida era si ya incluso había aprendido a caminar con cosas adentro.
No sabía que era más molesto entre la actitud burlona con la que se referían a él, o haberse calentado cuando seguía en pie lo de no copular.
