Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Diálogos y situaciones los inventé (algunos, claro está). Está siendo publicada por mí en P.F. con este mismo Nick. En ningún otro portal. Espero que os guste - Lemon en algún momento y Spoilers.
Pidiendo consejo
Después del cuanto menos curioso capítulo vivido al despertarnos y una ducha reparadora, me vestí me afeité y bajé a desayunar como si nada hubiera pasado, pero comienzo a pensar que necesito demasiado a Katniss para ocultarme mucho más, en algún momento tengo que dejarle ver que mis sentimientos son también carnales no limitados a puro amor platónico, no sé si ella estará preparada para ello pero tarde o temprano saldrán a flote y no sé cómo va a reaccionar, pero la seguridad en mi mismo y en lo nuestro ha salido reforzada gracias o por culpa de el ataque, ella me acepta con lo que soy eso ya nadie podrá cambiarlo y lo demás encontraré la forma de hacerlo bien.
Desayunamos uno al lado del otro, Katniss me mira de vez en cuando y se sonroja levemente cada vez que acaricio sus manos, un "vicio" que ya no dejaré y que a ella le gusta se le nota... al final no quemó nada y me sorprendió con unas tortitas con un aspecto algo amorfo en vez de redondo pero con buen sabor…
- Katniss esto está muy rico - le digo para agradecérselo y animar su esfuerzo.
- Eres un adulador, siempre fui incapaz de dejarlas redondeadas, parecen... - mira la tortita de su plato con tal cara de desconfianza que me hace dudar si debía comerme la mía, pero enseguida corta un trocito y se lo lleva a su boca antes de seguir -… humm, no está mal - me dice sonriente - parece la peluca de Effie pero …
Me entra la risa sin poder remediarlo - ¿la peluca de Effie? - pregunto, la verdad es que tiene razón.
- Si, así como un Buñuelo enroscado malamente - contesta Kat haciendo un gesto raro con la mano alrededor de la controvertida tortita… lo que aumenta mis risas .
- Dios Katniss ¿de verdad eres tu? - pregunto aun asombrado por su humor
- ¿como si soy yo? Pues ¡claro que lo soy! - Esa fuerza que ahora emite, me parece increible.
- Perdona preciosa… - digo limpiándome una lágrima de los ojos - sólo que no te recordaba tan graciosa.
Entonces ella cae en la cuenta y comienza a reír también - Me lo habrá contagiado Haymich, porque tienes razón yo no era así, pero… - y lleva su mano a mi cara acunándola - cuando te vi plantado ahí afuera con las flores… sentí…
- ¿Que sentiste? - pregunto muy serio-
- sentí calor, pude ver la vida, cambiaste mi rumbo, siempre lo has hecho desde el primer día que te vi - cierro los ojos y tomo su mano entre las mías para besar sus dedos.
- Tú siempre fuiste mi vida… - susurro.
Nos quedamos así un momento hasta que por fin puedo soltarla y mirarla fijamente - todo va a estar bien, lo prometo - me levanto y beso su mejilla - me voy a trabajar, llego un poco tarde me van a despedir - digo sonriendo para quitar hierro a lo que acabamos de decirnos.
- Tu eres el jefe ¿no? - su mirada es casi de niña mientras se levanta conmigo.
- Por eso debo dar ejemplo - me acompaña a la puerta y me ayuda a colocarme la chaqueta, un gesto tan sencillo y tan agradable.
- Abrígate - dice - aun hace frío
- ¿Irás de caza? - pregunto volviéndome hacia ella.
- Tal vez, pero creo que me quedaré un día más en casa, ahora subiré a ducharme y luego ya veré que hago, pasa un buen día Peet - me besa en la mejilla y me siento bien… en mi cabeza suge otra idea... algún día nos ducharemos juntos... Peeta... estás fatal, me rio... yo y mi maldita costumbre de hablar sólo - ¡ah!.
Salgo a la calle y el aire fresco de la mañana mueve mi pelo, la sonrisa se ha fijado a mi cara, lo que comenzó mal puede enderezarse hoy puede ser un gran día… miro a la derecha y recuerdo que quedé con Haymich… ¿o no? … nada puede cambiar mi humor.
Cuando llego a la panadería los chicos han preparado la masa y la están cortando, me disculpo con ellos por llegar tarde - lo siento chicos pero a veces tengo algún que otro problema con... las secuelas de la guerra… ,- no quiero dar muchos detalles pero al menos eso tienen que saberlo -
- Tranquilo jefe - contesta Liam - nos hacemos cargo.
- Gracias, chicos, bueno terminemos el pan y comencemos la siguiente lección… las galletas - Me encanta enseñarles a estos chicos tienen talento se nota que los escogió Aurelius… y son entusiastas, algún día les haré socios… si todo va bien.
Cuando termina la jornada todo el pan se ha vendido y tenemos en nuestras manos una cajita con galletas variadas es la hora de comer esta tarde ellos se acercarán solo para hornear las galletas que preparamos para el día siguiente. De Canela y coco sobre todo y con chips de chocolate a Katniss le encantarán. Con idea de sorprenderla regreso a casa para preparar las cosas y comer con nuestro mentor, olvidé preguntarle si me acompañaría aunque hay cosas que me gustaría hablar con él, a solas.
Según entro por la puerta la veo mirarme con los brazos en jarras eso no es bueno intuyo lo que pasa y pienso que menos mal que traje las galletas, Katniss está cabreada, pero si me la dejé de buen humor y muy cariñosa no entiendo nada… cuando le pregunto si me quiere acompañar a comer con Haymitch se hace la luz, - ¡No gracias! ya he tenido bastante de nuestro "mentor" por hoy, llegó aquí esta mañana diciendo que había quedado contigo y que por lo visto yo estaba haciendo algo "interesante" y que el lo quería ver ¡como si fuera una sorpresa! buf...- entrecomilla con los dedos a los lados de su cara y bufa al final.
Sé de sobra que el humor de nuestro vecino la saca de quicio, más de una vez he temido que se enzarzaran a puñetazos y Katniss sigue hablando y me cuenta que está convencida de algo muy "curioso" - Haymich me vigila - me dice, sin darme tiempo a contarle que me lo encontré ayer mientras trasladaba mis cosas.
- Vamos Katniss, ¿Cómo va a vigilarte? - pregunto haciéndome el tonto, no puedo descubrir a mi topo durante este tiempo, yo me quedo más tranquilo así, aunque es seguro que si alguna vez me descubre me dejará sin pelo, la idea me estremece y pienso que tengo que esconder mis cuchillas de afeitar, mejor evitar tentaciones - solo es que se aburre, además ayer me vio en la calle cuando traía las maletas y hace mucho que sólo he hablado con él por teléfono y además tu siempre has sido su favorita.
- Un cuerno, lo que pasa es que nos leemos como un libro abierto hoy le invité a desayunar cuando vino a buscarte y no paró de meterse conmigo por … ya sabes - dice ella con algo de apuro.
- ¡No!, no sé, - que mentirosillo soy a veces, solo me imagino que es sobre mi mudanza, pero quiero que lo diga ella, que pierda la vergüenza poco a poco al hablar de nosotros o incluso de las barbaridades que le pueda haber dicho Haym.
- Pues… de lo que hacemos o dejamos de hacer, que si tenía bastante leña para la chimenea de la casa, que la necesitaría ahora que tenía que calentar el pan… ¡Ya está!, ¿contento? - me mira con ojos acusadores, está roja como un tomate.
- ja ja ja - la carcajada escapa de mi boca - Pero Katniss si no hacemos nada, unos besitos, y dormir juntos, y compartir el calor de la chimenea, ¿no chica en llamas? - pregunto sugerente, esto me hace mucha gracia.
- Aysss, a veces pienso que esas charlas con él te pervirtieron, es lo mismo que dijo él, te gusta hacerme sufrir ¿verdad? - me encanta cuando se sonroja, ahora voy a pincharla un poco a ver qué pasa.
- Kat cielo, no ves que es igual que Johanna, eres tan sensible a ciertos temas que se aprovechan de tu inocencia - casi no termino la frase y la veo levantarse fríamente de la silla y llegar hasta donde estoy, es tan divertido y tan fácil ponerla furiosa.
- ¿Inocente?, te vas a enterar tú de lo inocente que soy - dice con los ojos brillantes, y acercándose lentamente me quita la caja de galletas y coge el abrigo, la caja va a la mesa y el abrigo vuela hasta un sillón, apoya su dedo en mi pecho y me empuja con suavidad pero con firmeza, al menos no hace movimientos bruscos tal como le dije en la mañana, le sigo el juego y me voy lentamente dando pasos hacia atrás.
Esto si es nuevo, pienso sin parar de reír, estoy deseando saber que va a hacer, y caigo tendido en el sofá, cuando quiero darme cuenta la tengo encima de mí sentada a horcajadas sobre mi pelvis. Se inclina hacia mi cara y me besa, un beso fiero que antes no le había conocido, su boca toma posesión de mis labios robándome la respiración, es tal la sensación de su lengua acariciándome, profundizando en el beso, rozando la mía con necesidad que gimo incontrolable y cierro los ojos con el contacto.
Nos besamos furiosamente, no hay nada de ternura en ello solo ansia, necesidad, y lujuria desenfrenada alimentada por la ira de mi "inocente" chica, toda esa pasión contenida escapa a raudales por su piel, mete las manos bajo mi camiseta y me acaricia sin dejar de comerse mi boca, mis dedos vuelan rozando su espalda y siento que gime también. No puedo contenerme, si seguimos así no podré parar, mi erección se marca en mis pantalones y cuando lo nota es como si algo en ella hiciera click. Se separa como un rayo y se levanta está toda sonrojada, el cabello se escapa de su trenza y respira con agitación.
- Dios, Katniss ¿Qué haces? - Pregunto con voz ronca de quien desea aun más.
- Inocente… puffff - suelta antes de girarse y correr hacia la habitación.
Probablemente es el corte más grande que me he llevado en la vida, no sé si reír o llorar, menudo calentón me ha dejado, pero no puedo quejarme acabo de comprobar que no es de piedra, - ¡vaya que no! - susurro, llevándome la mano a los labios me incorporo e intento calmarme, el bulto de mis pantalones me saca la risa de nuevo, vaya día llevo ahora tendré que esperar que esto baje. Me levanto despacio intentando controlar poco a poco mi excitación, y yo sufriendo esta mañana por si me veía y todo lo que pasé… y ¡mira que me ha hecho!... desde luego si vuelve a pasarme me lo tomaré con mucha más tranquilidad.
- Katniss, ¿Tú crees que Haymitch se creerá que no pasa nada cuando me vea llegar así? - le grito con burla en la voz.
Camino hacia la cocina y preparo la comida para llevar, a poco la oigo bajando despacito la escalera.
- ¿Peeta? - se asoma a la cocina y suelta un suspiro de alivio - perdona, has pagado por mi enfado con Haymitch
- Tranquila, yo tampoco quiero que se cachondee a mi costa y… - con un giro que no espera la pego contra la pared y apoyo mi frente en la suya, acariciando su cara con mi nariz - ya te lo cobraré, quiero que sepas, que estás jugando con fuego Chica en Llamas…
Me separo rápidamente, por mi propio bien… y la dejo allí plantada mientras salgo de la casa, sin apenas mirar atrás. Su cara era todo un poema, una vez fuera estoy seguro que oye mi carcajada, dejándole entrever que el niño ha crecido y que ella sigue siendo más inocente que yo aunque esa inocencia puede ser su perdición y la mía. No puedo dejar que repita lo de antes, sé que aun no es el momento y no creo que pudiera controlarme.
Con paso firme llego a casa de Haymich y prudentemente toco la puerta con el puño sin atreverme a abrir, al rato una voz ronca suena dentro.
- ¡Muchacho!, entra no te acuchillaré - menos mal que parece que no está borracho no soportaría que me pasara como la otra vez, llevaba tal borrachera que lo único que pude hacer fue quitarle la ropa y acostarlo.
- ¡Ok! Haymitch, traigo la comida, espero que quede algún plato limpio en esa asquerosa cocina tuya - digo con humor.
- ¿Te crees muy gracioso ¿no panecillo?, sabes perfectamente que Sae lo limpió todo ayer, y me obligo a bañarme cuando le dije que ibas a venir ¡ni que fueras un ministro!, insistió en que eres un caballero y tenía que recibirte en condiciones - quería sonar enfadado, de hecho, ¡sonaba, enfadado! - metió toda la ropa que encontró en esa infernal máquina de lavado y abrió las ventanas, me quitó las mantas y no tuve nada que ponerme, sólo en la bañera pude recuperar el color.
Creí que me moría de risa al ver su cara de contrición - Vamos Haymitch, Sae me usó de excusa tú lo sabes, además lo necesitabas, tienes que cuidarte, que aun eres joven para tirar el resto de tu vida bebiendo como un cosaco, tendrás que salir y buscarte una novia…- esto último lo dejo caer como quien no quiere la cosa, le veo abrir los ojos como platos
- Si claro ¡como tú! - me replica - alguien que me caliente la cama.
- Pues si, como yo ¿Qué pasa? Y no seas borde que no es eso y lo sabes - me enfada su actitud ahora que estoy aquí es como si todo el esfuerzo que ha hecho por nosotros lo reclamase con fuerza, después de tantos meses sin beber ayer debió cogerlo con desesperación - ¿Qué pasa? ¿que ayer aprovechaste el tiempo?
- Si, lo aproveché, y tu también por lo que vi… de mudanza no Sr. Mellark ¿por fin dijo que sí el Sinsajito?
- Haymitch..., en el trece se podía hablar contigo pero aquí estás imposible, no quiero contestarte porque lo más probable es que termine diciéndote algo muy feo - es cierto, no se toma nada en serio. Entro en la cocina con él detrás y busco los platos en las alacenas, los pongo en el tablero de la cocina y saco una cacerola de la cesta que preparé.
- Humm, eso huele delicioso, chico - grita desde el sofá
- Peeta…
- ¿Qué?
- Deja de llamarme chico, soy un hombre, y me llamo Peeta - Sin mirarle lleno los platos y coloco al lado las cucharas, me siento en uno de los taburetes y me dispongo a comer.
Haymitch se sienta frente a mí con aire pensativo - ¡Bien! Habla, tú tienes algo en esa cabecita rubia, en serio dime lo que realmente quieres saber.
Dejo la cuchara al lado del plato, este hombre jamás dejará de sorprenderme con su perspicacia - Verás… yo,- me cuesta trabajo hilar las palabras - solo te tengo a ti.
- ¿Y viniste a declararme tu amor? - pregunta burlón -
- ¡Haymitch! - le repruebo - ¡Por favor! Bastante penoso me resulta ya esto - le digo poniendo mis manos en los bordes del taburete y mirando al plato, empiezo a dudar de que esto sea buena idea quizás debería llamar al profesor, pero… es demasiado "académico" necesito algo más visceral, resumiendo tendré que pasar por la humillación de contar a Haymich mis dudas sobre sexo… espero que alguno de sus años como mentor le hiciese intimar con alguien porque si no ¡lo llevo claro!, y encima mi sacrificio será en balde.
- Vale, Vale, comencemos de nuevo - dice el sin soltar la cuchara.
- Tu sabes - comienzo a contarle - que yo no tengo - hago una pausa - experiencia con… las mujeres, bueno no tengo a quien más preguntar, aunque hablé con el profesor Aurelius fue más a nivel médico - termino sin dar mucho sentido a mis palabras, noto que las orejas me arden debo parecer un amapola.
- ja ja ja, ¡así que es eso…!, ¡vaya! Por lo que veo aun necesitas a tu viejo mentor - mete una cucharada de guisado en su boca y sigue comiendo mirándome con ojillos divertidos.
- Pues - termino de atreverme - si, es eso se lo habría preguntado a mi padre pero no tuve oportunidad antes de los juegos después todo se complicó, mis hermanos eran demasiado serios, iban a la suya y luego la guerra… en fin; resumiendo que… todo mi conocimiento es TEORICO - digo centrando la mirada.
Él está a punto de escupir la comida por el ataque de risa, pero gracias a Dios logra contenerlo, habría tenido problemas para explicar a Katniss porque llegaba sucio de arriba abajo al volver.
- ¿teórico?, ja ja ja. ¿Y sobre que si puede saberse tienes conocimiento teórico? ¿Sobre las mujeres?, eso es imposible ellas son inteligibles para cualquier hombre Ja, Ja, Ja - sigue muerto de risa.
- ¿Me harás decirlo verdad? - pregunto con aire cariacontecido
- Por supuesto, Ja, Ja, Ja por nada del mundo me perdería la oportunidad de ver y "no oír" al gran Peeta Mellark sin palabras, esto sí es un gran hecho histórico y no la rebelión.
Tomo aire fuertemente para llenar mis pulmones y relajar mi corazón - ¡sexo! - contesto vencido - conocimiento teórico sobre sexo, ¿estás contento?
- Ja, Ja, Ja, Ja - su risa se hace más fuerte y yo me quedo mirándole y cabreándome por momentos. Cuando él me ve hace un esfuerzo y se calma un poco - perdona, perdona - pide secándose las lágrimas de los ojos - lo siento de veras sé que es importante para ti.
- No pasa nada, esperaba tu reacción pero no tengo confianza con nadie más y al fin y al cabo, eres lo más parecido a una figura paterna o como un tío que tengo.
- Bien, pues no perdamos más tiempo - dice Haymich terminando su plato - por cierto esto estaba muy bueno ¿lo cocinó Katniss? - el tono extrañado de su pregunta me hace reír.
- No, "precioso" - le llamo por el apodo que el utiliza con Katniss - no quiero que queme la cocina Sae se encarga de ello, de momento, aunque quizas si te portas bien te invite a comer tortitas..., aun le salen algo raras pero están buenas de verdad... - si Katniss se entera de que le invité tendré problemas seguro, pero puedo intuir que en el fondo le aprecia, le entiende como nadie más.
Salimos al salón y nos sentamos en el sofá Haymitch se acerca a un armario y saca dos copitas de licor, las rellena con un liquido oscuro que huele dulce le miro extrañado mientras me pone una en la mano.
- Estas cosas tienen que hablarse disfrutando un buen licor de bayas - le miro con cara a cuadros - si, muchacho, encantadoras bellas y a veces tan venenosas como esos frutos con los que amenazasteis al capitolio, se meten en tu cabeza, en tu sangre y en tu corazón y ¡estás muerto! Porque si ella te deja entonces no tendrás vida nunca más - sonríe con algo de tristeza.
- o si te la roban ¿no? - pregunto conociendo la respuesta.
- … no estamos aquí para hablar de mí, vamos chico cuéntame cuanta "teoría" conoces.
Bueno... este... se que es distinto pero reconocedlo en algun momento los capitulos tenían que cambiar y en realidad todo va bastante lento solo que escribo sobre todo lo que pasa en la mente de él pero llevará una semana escasa en el distrito.. cuento fatal el tiempo.
En fin que ya vive con Katniss y ha tenido una mala mañana pero el día siempre puede mejorar ¿no? ...
Katniss le dió una sorpresa y el tuvo que pasar por la... burla de Haymich.. pero él lleva su idea... y ella como que se está poniendo tontorrona ¿no?
os gusta? decidme x favor
Besitos Peetkat
charlotte8800,labluegirl,Lali weasley,juliper22 ... deciros que no siempre podré actualizar tan rápido pero de momento... Espero que os guste. ¿que historia de la parejita está completa sin su mentor? y puesss que os pareció la "inocente" Katniss... ahora Peeta ya sabe como reacciona ¿no? ... pero si le pasa lo del capitulo anterior como que ... no se va a agobiar tanto. Lo subi un poco rápido así que si hay errores me avisais y lo cambio...
