El departamento de Yuri era tal y cual esperaba, se encontraba en una zona no muy lujosa y con pocos inquilinos alrededor. Siguiendo las indicaciones, Víctor se acercó hasta el departamento con el número indicado en la información de Yuri. Toco la puerta un par de veces pero no había respuesta o ruido alguno.
Sin esperar que el muchacho cooperara, giro la perilla de la puerta, percatándose de que no tenía seguro. No espero más y la abrió lentamente para tratar de no hacer ruido, las luces estaban apagadas, así que trato de dirigirse de manera silenciosa en búsqueda del muchacho. Notando al fin un bulto cubierto por sabanas en la cama.
— ¿Yuri...?— Dijo en tono bajo mientras se acercaba lentamente.
No hubo respuesta alguna, seguía en la misma posición fetal. El nerviosismo se apodero de Víctor al escuchar un leve gimoteo, sabía que estaba despierto, así que lo descubrió lentamente topándose con el rostro sollozante del muchacho entumecido. Seguía totalmente desnudo, flexionando las rodillas para abrazarlas, mientras trataba de cubrirse el rostro.
—Por Dios...— Víctor trato de extenderlo, para verle el rostro. Le retiro los brazos lentamente, mientras el azabache no opuso resistencia, luego le extendió las piernas, enderezándolas poco a poco, distinguiendo aun el pequeño moño que seguía atado en su miembro.—Te lastimaras si sigues con esto.
Le desato el pequeño listón, sonriendo amargamente al notar como su piel se erizo al sentir sus manos rosando el miembro, sin dejar de temblar como si hubiera salido desnudo en medio de una tormenta.
Para calmarlo trato de llevarlo hasta sus brazos y acurrucarlo en su pecho, acariciándole el cabello suavemente para posteriormente limpiarle las lágrimas. No sabía que decir y entendía que dijera lo que dijera, no le responderían nada. Todo su cuerpo expresaba miedo, desde la rigidez de sus brazos y piernas hasta la respiración agitada que tenía.
Sin poder decir nada más, movió unos de los cabellos de su frente para depositarle un beso, cuando repentinamente el muchacho le dirigió sus ojos llorosos para darle el frente.
—Víctor... ¿L...leíste los mensajes? — Pregunto a duras penas.
—No tienes que tomarle importancia a eso, solo tranquilízate ¿Quieres? Todo estará bien.
—No creas... no creas lo que ahí dice...— Nuevamente comenzó a derramar un par de lágrimas. —Yo no...No soy eso...
—Cálmate, no te tomes a pecho los juegos de Eros.
—Yo... Yo no soy un chupa vergas... Yo no hago esas cosas... es asqueroso. — Soltó antes de volver a encogerse, flexionando nuevamente sus piernas mientras se abrazaba a sí mismo.
—Te creo Yuri, solo date un momento y respira profundo, veras que te sentirás mejor. — Volvió a intentar acariciarle al cabello, pero su mano fue detenida al instante.
—Por favor... aléjate de mí...— Dijo Yuri con en tono quebradizo. — Gracias por tu trabajo...
— ¿De que estas hablando? — No entendía.
—Lo siento... no necesitare más de tus servicios. — Se separó volviendo a su posición en la cama de manera lenta, cubriéndose nuevamente con las sabanas, mientras sus alaridos se hicieron más sonoros.
—Yuri... No puedes estar hablando en serio...— Respondió asustado, tratando de tocar nuevamente a Yuri, hasta reaccionar y darse cuenta de que fue el quien lo había lastimado.
—No puedo estar cerca de ti. — dijo en tono bajo —Vete.
