Yuri no había colocado números o direcciones de familiares en su expediente, la única referencia de ellos que tenía era que trabajaban en un negocio propio llamado Yutopía.
Joder ¿Por qué no había notado esto antes? El muchacho no brindo siquiera buena información general y apenas se daba cuenta. No es como si pudiera hacer algo al respecto, estar revisando la información de Yuri ahora que ya no era su paciente debería considerarse incorrecto por una parte.
Por la otra, no es ilegal tratar de localizar a una persona ¿No es así?
Si Japón no es un país muy grande, no debería tener tanto problema, así que con un poco de optimismo y queriendo acelerar el proceso empezó a googlear negocios con ese nombre con la esperanza de encontrarlo rápidamente. Por suerte Japón era un país muy avanzado tecnológicamente hablando y los negocios solían estar registrados o en una página de internet.
Luego de un rato navegando, encontró uno que aparentemente era el que estaba buscando: Un establecimiento en Hasetsu de aguas termales a nombre de Toshiya Katsuki. No había muchos locales registrados bajo el mismo apellido de Yuri y que coincidieran con el nombre Yutopía que se le había dado en la información personal.
Vaya, se sentía todo un detective solo por saber usar google.
Sin esperar un segundo más, hizo una llamada al establecimiento para comprobar que era el correcto antes de realizar un viaje. Aunque de cualquier manera no le caería nada mal un descanso en aguas termales para desestresarse.
—Buenos días, Yutopía a su servicio. — Escucho una voz femenina a través del teléfono.
—Disculpe ¿Se encuentra el señor Katsuki? — Pregunto inseguro, arrepintiéndose de marcar sin haber planeado que decir.
—Por el momento no está disponible, pero puedo atenderlo. — Le respondieron con un tono extrañado.
—Lo siento, necesitaba hablar con Katsuki de un asunto importante.
—Katsuki Mari a su servicio, estoy a cargo del negocio por este día. Seguramente poder atenderlo o informar a mi padre de lo que quiera hablar. — ¿Mari? No sonaba como un adulto mayor, y no había escuchado de ella por parte de Yuri.
—Bueno... ¿De casualidad tienen parentesco directo con Yuri Katsuki? — Pregunto para comprobar que no se equivocaba de familia.
— ¡¿Yuri?! ¿Paso algo con mi hermano otra vez? ¿Puede darme la dirección de donde se encuentra? ¿Tiene que pagar una multa? ¿Cuánto es? — Definitivamente hablaban del mismo Yuri.
—Lo siento, Yuri no está en problemas por el momento. — Trato de reír. — Solo estoy interesado en su caso.
—Aún tiene arranques con la otra personalidad ¿Cierto? — Pregunto agobiada.
—Así es... — Escuchaba atento al tono de voz de la persona tras el teléfono, a juzgar por ello parecía estar enterada desde hace tiempo.
—Me preocupa que después de tantos años aun no pueda con ello. — Suspiro. — Pero por el momento se encuentra bien ¿No es así? Sera un alivio para nuestra madre.
—Parece que no tienen mucha comunicación.
—No, Yuri no quiere hablar con nosotros desde que escapo de casa. No lo he visto desde el segundo arresto que tuvo y pague multa, ni siquiera ese día quiso verme la cara y volvió a escapar en cuanto me descuide. — Confeso. — No estoy segura de que tenga ánimos de vernos...
—Entonces la segunda personalidad si surgió cuando era joven... — Pensó en voz alta.
—Disculpe ¿Usted quién es? — Pregunto Mari de forma tardía.
—Víctor Nikiforov, Psicólogo.
—Gracias al cielo está en tratamiento. — Suspiro más aliviada. —Mama temía mucho por la estabilidad de Yuri, aunque confiamos que mientras el otro no aparezca todo estaría bien.
—De momento estoy tratando de averiguar la razón por la que tiene este problema. Me gustaría saber si pudieran ayudarme con alguna información.
— ¿Eh? ¿No se lo dijo? — Pregunto confundida. — Yuri sabe perfectamente de eso.
— ¿En serio? Por desgracia nunca quiso cooperar conmigo, por eso tuve que buscar por mi cuenta. — Esto si era exasperante ¿Por qué carajos Yuri sabia eso y no se lo había contado? Continuar hablando con su hermana le estaba provocando ansiedad.
—Entiendo, de cualquier manera si es por ayudar a mi hermano puede contar conmigo. — Suspiro aquella mujer mientras trataba de pensar claramente que decir.
—Creo que es un tema delicado que me gustaría tratar en persona, sin embargo no me encuentro en su localidad ¿Hay alguna manera de que me envié información sobre el tema? — Víctor se levantó de su asiento y comenzó a dar vueltas en la habitación en la espera de una respuesta positiva.
—De acuerdo, buscare en la vieja habitación de Yuri cualquier cosa que le sea de ayuda y supongo que mis padres deben tener notificaciones de los antecedentes escolares de Yuri.
—Si no es mucha molestia ¿Podría resumirme algo de lo ocurrido? — El vértigo no pasaría si no tenía al menos una idea.
—Bueno, los chicos a veces son pesados... y Yuri no fue bien recibido.
— ¿Tuvo problemas en la escuela?
—Algo así...—Dudo de lo que iba a decir. — Conozco a mi hermano, y creo que si aún tiene el problema sigue negándolo... A Yuri nunca le gustaron las niñas.
Sabía que en el fondo Yuri era homosexual. Por más que lo negara, era un chico de closet. Dios santo, quería abofetearlo por ponerse tan mal por algo tan simple.
—Entiendo, Yuri no está conforme con su sexualidad.
—Algo así... Aunque no era así al principio, en casa reconocimos sus actitudes muy temprano, no teníamos problemas en ello si se sentía bien consigo mismo, así que habíamos hecho caso omiso.
— ¿Y entonces?
—Bueno... Por lo general Japón es un país bastante homofóbico ¿Sabe? Cuando iba en secundaria Yuri tuvo su primer amor y no fue muy bien recibido.
—Lo rechazaron.
—Más que eso, aquel mocoso lo exhibió y todos en el colegio se enteraron. Muchos de sus compañeros empezaron a alejarse de él como si fuera enfermedad contagiosa. Mi madre lo cambio de inmediato de escuela, pero para entonces Yuri comenzó a volverse más cerrado y ya no le gustaba hablar con las personas.
— ¿Qué edad tenía cuando eso paso?
—Catorce...
—Entonces Yuri comenzó a acumular su frustración hasta explotar a los diecisiete.
— ¿Acumular? Yuri exploto después de otro incidente. — El tono de Mari comenzaba a volverse amargo. — Esos desgraciados... — Trato de tomar aire. — Yuri volvió a encontrar al chico que le gustaba en preparatoria, justo en su último grado. El maldito de Yuuto lo reconoció de inmediato en el curso cuando se transfirió y empezó a esparcir el rumor de que mi hermano era un "chupa vergas homosexual"
Pero que inmadurez, Víctor gruño internamente mientras se imaginaba lo sucedido. Eso explicaba el comentario de Eros y porque Yuri estaba asustado al respecto.
—La razón por la que nuestra madre no se atreve a buscar a Yuri es porque no encuentra palabras para disculparse... En casa cometimos un error. — Mari trago hondo, mientras tomaba lapsos más tardíos en recuperar la voz. — Le pedimos a Yuri que aguantara hasta la graduación...
—Recibía otro tipo de Bullying ¿Cierto? — Víctor termino recargado contra la pared, mientras cerraba los ojos y se sobaba las sienes.
—No sabíamos...— La voz de Mari dejo de sonar, mientras un gimoteo comenzó a escucharse por el teléfono. — No sabía lo que le hacían a Yuri... Solo llegaba a casa y se encerraba en su habitación a llorar. Confiaba en que sería pasajero así que solo le decía que aguantara. Me siento mal porque le llegue a ver moretones y le creía cuando decía que se había caído. — La voz de aquella mujer se empezaba a debilitar poco a poco. — Ignoraba las notas de burlas que le dejaban en su casillero y yo no...
—Es muy común en este tipo de situaciones. — Resoplo Víctor dejándose caer en el suelo. — Por favor, tomate un momento e inhala y exhala profundamente diez veces consecutivas. — Le indico al notar que estaba presentando dificultades para hablar.
—De acuerdo. — La chica siguió sus indicaciones antes de retomar el teléfono. — Yuri fue expulsado de la preparatoria antes de concluirla, uno de los prefectos encontró a Yuri chupándole el miembro a uno de los otros estudiantes...— Trago hondo. — Era obvio... Era obvio que estaban forzándolo y aun así dijeron que era el culpable... Había tantos malos rumores que prefirieron hacerse a la idea de que por ser homosexual hacia eso con los demás estudiantes. No pudimos hacer nada...
—Eso es un crimen, no importa por donde lo vean Yuri necesitaba apoyo en esos momentos.
—Yuri nunca quiso admitir lo que le hacían, solo se mantenía callado... No quería que más personas supieran de eso...Creímos que entonces era lo correcto... que nadie más se enterara...
— ¿Y el otro Yuri...?
— Fue repentino... Después de días encerrado en su habitación sin querer siquiera querer comer, se fugó de noche... el día de la graduación de sus ex compañeros cuando festejaban en una fiesta... Yuri simplemente apareció a interrumpir violentamente, comenzó a romper los vidrios de la casa donde festejaban... No podría decir que paso exactamente... Una patrulla llego a nuestra casa por la noche a reportar que el había provocado un enorme desastre... No podíamos creerlo, hasta tenerlo de frente. No era el Yuri al que estábamos acostumbrados, el gritaba obscenidades y se reía, no importaba si estaba herido...
— Dios santo...— Sabia de lo que Eros era capaz de hacer.
—Quisiera que mi hermano volviera a ser el de antes... Haremos lo que pida, solo ayúdelo...
—Iré a Hasetsu en cuanto pueda, me gustaría ver la habitación de Yuri, si no les molesta. — Dio un último suspiro. — Quiero saber quién era el de antes... Quien es el muchacho que debo traer de vuelta.
Yuri, Yuri, Yuri.
Lo haría caer en cualquier momento... Lo haría caerante él.
Por deshonesto, complicarse tanto y no aceptar que realmente necesitaba ayuda. Todo era molesto, saber que tenia problemas, conocer esos problemas y que no le tuvieran confianza para tratar de arreglarlo.
Lo iba a sanar a la mala, si es el camino que había escogido.
