La serie Hey Arnold y sus personajes no me pertenecen en lo absoluto :)

Espero y les guste.


Tomas de su mano y olvidas mi rostro, contemplas el suyo para luego reír. Porque crees que eso es amor, y tal vez lo mío sea más fuerte. Algo que nadie puede superar.

Algo que ni yo supe controlar...

-Arnold querido, dije que si me veo bien esta mañana.-Dijo Lila moviendo una de sus manos frente a la cara del rubio.

-Ah, si si Lila lo lamento, no me siento muy bien este día.

Creo que Arnold no debió de haber dicho eso.

En ese momento, Lila se para bruscamente y jaló del brazo a su novio hacia la salida gritando por toda la cafetería.

-Oh Arnold pobrecillo, y yo que ni me daba cuenta! Mírate estás ardiendo en fiebre!

-Lila, no es necesario tanta-

-¡CALLA ARNOLD! Estas enfermo-Interrumpió Lila a su novio

-AYUDAME!-Le dijo Arnold moviendo solo los labios y sin emitir sonido alguno a su mejor amigo quien veía la escena con cierta gracia y una sonrisa enorme desde la mesa.

Este episodio quedaría para la posteridad.

-Oye Helga, ¿Hiciste el apunte del profesor Simons?-Dijo Phoebe tratando de iniciar un tema de conversación que olvidase el incidente con Arnold.

-¿Literatura?

-Si

-Oh, claro Phoebe. Ya sabes que es la única materia que realmente me gusta, porque puedo desahogar en un pedazo de papel todo lo que siento.

Y esa era la verdad. No había cosa más fascinante para Helga H. Pataki que escribir y dejar volar su mente en un mundo puro donde nadie pudiese pisar y contaminarlo con malas vibras y oscuridad. Las letras eran lo suyo y por nada permitiría que alguien se las quitase.

Nadie excepto un rubio que acababa de pasar siendo jalado por la 'Señorita Perfección' en medio de las dos amigas. Y la pelirroja no paraba de gritar.''¡Abran paso, mi novio esta enfermo!'' causando interés en Helga. ¿De qué podría estar enfermo Arnold?

-¿Oíste eso, Helga? Arnold está enfermo.-Dijo Phoebe preocupada

-De seguro ya se le pegó la estupidez con Lila a un lado siempre.-Respondió Helga con un toque de diversión.

-Supongo-Respondió Phoebe, pero ella sabía que Helga estaba igual o incluso más preocupada por Arnold.

El timbre de entrada a clases hizo su aparición y las chicas no tardaron en llegar al aula. El profesor Simons los esperaba con la misma alegría de siempre y los alumnos, con la misma flojera de todas las mañanas.

-Buenos días niños. Les tengo una maravillosa noticia, el día de hoy es un día sumamente especial porque tenemos a una invitada con nosotros. Quiero que muestren su respeto y su educación ya que en cualquier momento llegará.

-¿Una invitada especial?-Preguntó Helga a Phoebe

-¡Qué se yo!-Contestó confundida la amiga

Helga ya se estaba imaginando lo peor: Olga Pataki. Un gesto de incomodidad se apoderó de la rubia en un segundo hasta que en ese instante, entró al aula una mujer de gran estatura con cabello castaño, ojos muy grandes color almendra y una gran sonrisa. Llevaba un libro color rojo en sus manos y traía puesto un vestido color café que hacía juego perfectamente con sus ojos.

-Niños, ella es la escritora Lucía Welling, y viene a compartir con nosotros su experiencia en literatura, por favor Lucía, inicie.-Introdujo el profesor con su mejor sonrisa. Todos esperaban con ansías. En especial, Helga.

-Hola jóvenes, soy Lucía, como su profesor les dijo y estoy muy contenta de estar aqui. Les voy a platicar un poco de literatura, pero no quiero que esta clase resulte aburrida, así que mejor iniciemos con ustedes. ¿Hay alguno que le gustaría platicarnos de algo de literatura?-Nadie respondió- ¿No?-Otra vez, silencio-¿Algún poema o escrito que quisieran compartir?.

Helga tuvo que morderse el labio inferior con fuerza para no delatar su deseo y pasión por las letras. En ese momento, no se iba a abrir con nadie, nadie se lo merecía.

-Bien, entonces comencemos conmigo. A mi me interesó escribir desde que tenía mas o menos su edad y comprendí que no hay mejor forma de limpiar tu alma, que pasar todos tus problemas, sentimientos e inquietudes a una hoja de papel y transformarlos en aventuras e historias que te lleven a otro mundo.

Las palabras de Lucía retumbaban en el oído de Helga sin cesar. ¿Cómo podía ella pensar exactamente igual?

Y así transcurrió la clase más emocionante y entretenida para Helga. Todo estaba sumamente perfecto hasta que se dio cuenta de algo: Arnold todavía no estaba en el salón. Entonces, sí estaba enfermo.. y lo peor: Lila tampoco estaba ¿Y si era algo grave? Una descarga de electricidad recorrió su cuerpo… ella necesitaba saber que se encontraba bien.

Dio el timbre de cambio de clases y Lucía salió del aula después de haber recibido una maravillosa respuesta por parte de los alumnos.

-Bien niños, espero que les haya gustado la clase, si me permiten decir, estuvo increíble. Espero que hayan comprendido el punto de vista de Lucía y lo traten de aplicar en su vida.

-Profesor Simons.-Interrumpió Helga el sermón inspirador de Simons -¿Puedo ir al baño?

-Si, Helga. Regresa rápido que empezaremos con trigonometría y es algo un poco confuso.

Helga salió del salón apenas y el profesor le dio permiso. Volteó a ambos lados y se dirigió sin pensar dos veces a la enfermería. Al llegar, notó la puerta entreabierta y pudo escuchar la conversación.

-Niño tienes 39° de temperatura, estas enfermo.-Dijo secamente la enfermera.-¿Has comido y dormido bien?

-Si, bueno no tanto, pero nada fuera de lo normal.-Respondió Arnold acostado en la camilla.

-Oh Arnold, ya te sentirás mejor con la medicina de la enfermera, no te preocupes.-Lo tranquilizó Lila con una sonrisa, mientras le depositaba un beso en su mejilla.

El corazón de Helga se hizo chiquito. Ella jamás tendría tanta suerte como Lila. Una lágrima cruzó su rostro. La secó rápidamente para que nadie pudiese notar su debilidad.

-Arnold te tendrás que quedar aquí durante las próximas horas para ver cómo sigues, o si prefieres, te mando a tu casa..

-Me quedaré.-Dijo Arnold- solo necesito dormir un poco.

-Está bien. Lila déjalo descansar, ya repondrá fuerzas-Mencionó la enfermera

-Si. Amor estaré en clases, pero vendré al final para ver cómo sigues. Si te sientes muy mal, vete a descansar y yo te paso los apuntes.

Lila era lo suficientemente magnífica como para haber atrapado a Arnold y ser la mejor novia del mundo, pero era al mismo tiempo, lo suficientemente cruel para hacerle daño a Helga y ni siquiera darse cuenta de ello.

Lila se dirigió a la puerta y Helga tuvo que correr para no ser pescada por la pelirroja.

Pronto, Arnold se quedó completamente solo y sus ojos comenzaron a cerrarse.

Helga caminó por los pasillos sintiéndose un poco vacía. Lila era extremadamente lo mejor en la vida de Arnold y estaba segura de que jamás iba a superar eso. Chocar con un cuerpo extraño la sacó de sus pensamientos.

-Lo siento.-Dijo Helga

-No te preocupes, no fue nada-Contestó Lucía-¿Te encuentras bien?-Le preguntó al notar la cara de Helga.

-Por supuesto, solo necesitaba un poco de aire-Mintió Helga

-Claro, tu nombre es…

-Helga

-Ah, Helga. Mira, si algún día quieres hablar.. Me encuentro en la biblioteca de la ciudad y me encantaría conocer tus poemas, el señor Simons me dio una excelente referencia de ti..

-¿Mis poemas?

-Es interesante saber que a tu edad amas la literatura y conocer tu estilo sería genial

-Gracias, lo tomaré en cuenta. Algún día pasaré por ahí.

Pero la verdad, la rubia no lo planeaba así.

Helga se despidió de la escritora y no pudo evitar dirigirse de nuevo a la enfermería. Aprovechó de que la enfermera estaba en la hora de su almuerzo y entró tratando de no hacer ruido, porque Arnold estaba dormido. Fue imposible no dejar salir una sonrisa: Arnold indefenso, frente a ella, dormido… y era totalmente igual a como ella se lo había imaginaba siempre: un ángel.

De pronto, el ángel comenzó a moverse, a temblar.. Estaba sudado y sus ojos estaban apretados… él estaba sufriendo y Helga sintió un dolor muy grande al verlo así.

-¿Quién… eres?-Decía Arnold una y otra vez. Estaba teniendo una pesadilla y Helga hubiera dado su vida por calmar cualquier cosa que incomodase al chico.

Y de pronto, como si en realidad él supiera que la rubia estaba parada a un lado de él, exclamó con sus ojos aún cerrados:

-¿Helga, eres tú?

Y mi corazón se paró bruscamente. ¿Estabas soñando conmigo..?

Gracias por Leer =)


Y gracias por los reviews =)

aire2409: Me alegra muchísimo que te hayas animado a dejarme un review :)! Gracias, tus palabras me hacen saber si estoy haciendo un buen trabajo o no. Aprecio mucho lo que me dices y créeme que no te defraudaré en la historia :D!

Eleonor Rigby: Oh por supuesto que esto no acaba aún, todavía hay un par de cosas que deben dejarse en claro, ¿no crees ;)? Te prometo continuar escribiendo y muchas gracias por tu review!

taixdoroti: amiga :D gracias por tu review, hago lo que puedo jaja! Lo continuaré y te esperan miles de aventuras más con Helga y Arnold jaja xD!

Gracias, es muy importante para mi saber su opinión y sugerencias. Y te invito seguir leyendo y dejar reviews :D!

Dios grande y Santísimo! Una disculpa enorme, la verdad es que no sabía cómo subir capítulos y mi asesora en fanfiction salió a misiones y volverá dentro de una semana!

bueno, tengan consideración, soy nueva en fanfiction : (

adios :D!

_just a good dream