Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Diálogos y situaciones los inventé (algunos, claro está). Está siendo publicada por mí en P.F. con este mismo Nick. En ningún otro portal. Espero que os guste - Lemon en algún momento y Spoilers.


Algo sorprendente

Llegamos a casa de Aurelius y la verdad…, es muy bonita una pequeña valla blanca rodea el jardín donde crecen enormes árboles que proporcionan sombra, tendré que plantar algunos en nuestro jardín cuando vuelva, me encantaría salir alguna noche calurosa para tumbarme con Katniss en una hamaca o sobre una manta en las tardes de verano y que esas magníficas ramas nos proporcionen algo de fresco… sería estupendo… y … otra vez estoy empezando a divagar… la verdad es que mi renuencia a entrar ha ido aumentando conforme nos íbamos acercando y yo ya estaba enterado de quienes eran las otras personas que iba a encontrar… mi suegra y Annie… con la primera no sabía muy bien que pasaba en realidad tengo sentimientos encontrados, por un lado no dejo de darle las gracias por traer al mundo a Katniss y por otro… tengo tanto que reprocharle… aunque también es cierto que puedo no ser la persona adecuada quizás eso debería hacerlo Katniss llegado el caso.

Con Annie es diferente… hice el pastel de su boda y cuando hablaba con ellos para inspirarme, sobre sus recuerdos de niños jugando en el mar… en la playa del distrito cuatro, fui componiendo en mi mente el diseño que quería regalarles no poseía nada más que mi habilidad, ya que en aquel entonces no tenía nada que regalar, nada que ofrecer a nadie que no fuese dolor y problemas…. Me alegré cuando vieron mi obra y sintieron que era realmente para ellos que reflejaba todas las cosas y colores que amaban.

Yo debo mi vida a ese hombre y a su compañera a Mags y no pude hacer nada por salvarle… cuantas veces desee haber sido él o Prim… entonces estaba enfermo pensé que jamás podría volver con Katniss, no la recordaba… la odiaba… y ahora que la tengo conmigo… me siento egoísta y culpable como ella por ser feliz de nuevo.

Johanna parece intuir mis dudas y tira de mi sujetándome por el brazo - Vamos, no te preocupes… ¿Cuándo ha tenido miedo el inconsciente chico del pan…? - me mira con ojos comprensivos mientras sigo con la mirada fija en esa puerta – podrás con ello – añade, sonriendo para apoyarme.

Cruzamos el umbral de la puerta y veo la figura madura de Aurelius saliendo de la cocina y levantando los ojos sobre sus lentes de trabajo lleva una taza de té entre las manos.

- Muchacho... - me llama sonriente con una gran sonrisa en la cara – ven vamos acompáñame a tomar el té – me espera para que le siga dentro de lo que parece ser su despacho, desde la puerta puedo observar las estanterías llenas de libros, si bien siempre me gustó leer él alimentó ese gusto mientras me trataba.

Le sigo dentro y en cuanto deposita la taza sobre una mesita y me abraza fuertemente, yo correspondo igual al hombre que tanto me está ayudando desde que le conozco – profesor… tiene usted una casa preciosa.

- Me alegra que te guste Peeta – mira sobre mi hombro para ver a Jo… que señala la cocina y se marcha dejándonos a solas – siento no haber ido a buscarte pero como verás te conseguí una buena guía… - duda un momento – ya sabrás que tengo visitas, no pude avisarte porque en realidad ni lo recordé. Y esta mañana salimos en cuanto llegaron para el hospital porque Annie ya ha salido de cuentas, lo más probable es que podamos ver a Finn mañana o pasado.

- Finn, ¿tan pronto? Hay que ver cómo pasa el tiempo - pienso en el hijo de Finnick que está a punto de nacer… y él no podrá verlo o ¿en realidad si? . Es cierto que los seres que amamos viven en nuestro corazón pero ¿pueden esos seres saber que su semilla crece fuerte en esta tierra y es feliz? . Eso creo que nadie puede contestarlo pero personalmente creo que Finnick lucho por dar a su hijo un mundo mejor para vivir y librarle de lo malo que él sabía que existía de primera mano y en esa nueva oportunidad está la figura de su padre… creo que si... que les sigue cuidando – Aurelius, me quedaré lo suficiente para conocerlo… , pero primero tengo que llamar a Katniss quiero avisarla para que sepa que estoy bien y que ya he llegado – le digo al profesor buscando el teléfono con la vista.

- Claro muchacho – me dice el profesor señalando su mesa de trabajo que es un completo caos – llama desde aquí mismo, ¿quieres que me quede para hablar con ella? –

- Lo siento profesor, esta vez necesito hablar con Kat a solas – la echo de menos y quiero contarle lo de su madre, no sé cómo va a tomárselo.

- ¿Le contarás que Margaret está aquí? - le miro algo perplejo la madre de Kat para mi siempre fue la Sra. Everdeen pero imagino que habla de ella – tu "suegra" cuida ahora de Annie.

- Lo sé – no menciono lo que pienso al respecto pero creo que él lo intuye, su mano se deja caer sobre mi hombro y asiente mientras vuelve a recoger su taza y sale en dirección también a la cocina – hablamos en unos minutos ¿de acuerdo? – le digo.

El asiente y cierra la puerta mientras yo tomo asiento, descuelgo el auricular y respiro despacio mientras marco el número de nuestra casa. Estoy seguro de que espera la llamada, el teléfono suena solo dos veces hasta que oigo su voz como imaginé ella estaba esperándome.

- Peeta – dice de inmediato - ¿Por qué no has llamado antes? – pregunta impaciente.

- Katniss acabo de llegar es un viaje muy largo – mi voz suena algo cansada pero estoy feliz de oírla al teléfono sonrío y le explico - acabo de entrar en casa del profesor

- Lo siento, solo estaba preocupada –

- ¿Tan pronto? – río bajito - no iba a pasarme nada tontita.

- No me llames así, me hace niña… y sólo, ya sabes no me gusta que estés lejos… - su voz se apaga un poco – anoche te añoré muchísimo Peeta.

- ¿Tuviste pesadillas? – pregunto preocupado

- No, esta vez fue diferente sentí la soledad… , el frío… - entiendo lo que quiere decir, así me sentí sin ella cuando volvimos de los primeros juegos, y me enteré de que todo había sido una farsa por su parte, me sentí hueco y así volví a sentirme en las celdas de Snow mientras fui consciente de de la realidad, del encierro hasta comenzar a perder los recuerdos – percibí el vacio de tu cuerpo junto al mío y la ausencia de calor en el lado que has estado ocupando – hace una pausa antes de seguir – he notado la ausencia como si fuese palpable Peeta… y fuera de hielo.

- Tampoco yo pude descansar bien - digo recordando la noche pasada en el tren – aunque al principio conseguí dormirme siguiendo el ligero bamboleo del tren y pensando en nuestro día de campo sobre todo me encantó volver a pintar tu piel de memoria… - le cuento para animarla.

- oh, lo conseguiste… yo en realidad lo intenté pero solo logré que tu ausencia fuera más patente así que me puse a leer… ¿sabes? – en su voz se nota una pequeña sonrisa como si levantase ligeramente las comisuras de los labios –

- ¿Te gustó lo que leíste? Estabas muy "emocionada" con los vampiros – le digo recordando el episodio del masaje y su posterior "prueba" – casi puedo sentir el sonrojo en su voz porque comienza con un pequeño balbuceo su siguiente frase.

- Esteee, pues no… estoy leyendo algo mucho más interesante… - ahora hay un tinte de malicia en su voz… - no se es de los últimos que llevaste a casa

- ¿de los últimos? – pregunto algo ansioso, solo de pensar lo que llevé a casa – Y ¿Cuál has leído?

- Que no tonto… que estoy con el de los hermanos vampiros pero la chica por fin se decidió y no sé… leer sobre el amor de otros… me anima y ellos ahora están más unidos – podría jurar que se ha pensado esa última palabra - y además tengo el de la princesa… pero … cuando vuelvas quiero saber porque casi te tragas la lengua… ¿Qué me escondes? - se ríe bajito como una niña haciendo travesuras pero creo que se me notó el "sobresalto".

- Estas siendo mala conmigo Katniss… - ahora me estoy divirtiendo ella se ha relajado y yo creo que ha llegado el momento de decirle quien está aquí - Me las pagarás a mi regreso – digo sin embargo siguiendo el juego.

- Bueno pero sólo si me coges - ¿es que piensa hacerme correr?, sonrío imaginando el cuadro –

- Katniss no es justo… sabes que mi pierna no me deja correr bien – me quejo tontamente bromeando de nuevo, es tan divertido tontear con ella, y oír que me responde.

- Pues… tendrás que usar el ingenio – dice ahora y debe estar muy sonriente – ahí sí que no puedes quejarte ¿o sí?

- ja ja ja eres terrible Katniss, ya veremos… ya veremos – repito seductor con voz suave – igual te doy una sorpresa.

- Y Aurelius – pregunta al fin con voz algo ronca –

- Atendiendo a sus invitados, bueno es mejor decir sus invitadas – llegó el momento.

- ¿invitadas? … pero… ¿su familia? – pregunta ella

- En realidad la tuya …

- No entiendo

- Katniss, Johanna fue a recogerme a la estación… - me callo un momento esperando su reacción creo que ha dejado de respirar… en este momento – y tu madre está aquí también … con Annie - un pequeño gemido sale sin poder reprimirse en su garganta.. – Annie va a tener al niño pronto hoy o mañana y el profesor quiere controlar sus reacciones post parto

- Tienes que estar ahí Peet – dice muy seria sin decir nada al respecto de su madre - por Finnick, tienes que darle ánimos y recibir al hijo de nuestro salvador, el impidió que me volviese loca y me dio la vida al devolverte la tuya… le debemos tanto.

- Sin duda cariño… solo te llamé para contarte que había llegado bien y que quiero que estés tranquila, si no vuelvo tan pronto como tenía planeado.

- ¿Hablarás con mi madre? – no esperaba esta pregunta pero es obvio que tendré que hacerlo no puedo ignorarla el tiempo que estemos aquí.

- Pues claro que hablaré con ella, pero… ¿Tú quieres que me vaya a un hotel mientras ellas están aquí? , ¿no quieres que hable con ella Katniss?

- De ningún modo, Aurelius te ofreció su casa y no puedes hacer un desprecio, quédate y compórtate como tú mismo, habla con todo el mundo confío en ti siempre tuviste mejor criterio que yo con la gente Peet – me contesta al fin – quiero que seas todo lo tú que puedas permitirte… es lo que amo de ti, por encima de todo… tu integridad ese ser tu mismo – espera, espera, ¿ha dicho te amo?

- Katniss… ¿lo amas de mí? – pregunto ansioso

- Te amo a ti – repite ahora con voz segura.

- ¿Y me lo dices por teléfono?, no puedo creerlo Kat… - no estoy enfadado, solo me sorprende, pero si hay alguien en el mundo que puede sorprenderme esa es Katniss.

- El momento no se elije Peeta – en eso tiene razón

- Eso es cierto – concedo - pero prométeme algo Katniss

- Lo que quieras -

- El próximo te amo será en casa – aventuro

- Será donde tú quieras, porque ahora puedo decirlo, puedo afirmarlo cuando y donde sea – su voz suena tan firme.

- En nuestra cama – sigo

- Concedido – ni una duda

- Antes, durante y después de hacerte mía – soy muy osado.

Se oye un momento de silencio una respiración algo agitada al otro lado del teléfono ¿Qué estará pensando? – Hasta entonces solo diré que te quiero… Te deseo… no lo olvides – termina.

- Nunca… Te quiero, te deseo, serás mía - le repito emocionado por la sorprendente confesión, no por qué no la esperase algún día si estuviera ahí en ese momento la besaría hasta derretirnos ambos en el otro.

- Tenme al tanto con Annie… ¿de acuerdo? Y… Peeta ... muchos besos… - se calla un segundo – por todo tu cuerpo – Dios bendita chica con sus sorpresas.

- Te tendré al tanto y… Katniss para ti… no dudes que mis besos también cubrirán tu cuerpo cielo – y tan cierto.

Cuelgo el teléfono y me doy la vuelta unos ojos azul claro me miran fijamente sin apartarse ni un ápice de los míos, contra todo pronóstico no estoy nervioso... sino contenido.

- Buenos tardes Sra. Everdeen… está feo espiar conversaciones de los demás – le digo quizás algo falto de tacto y sin saber muy bien cuando ha entrado pero creo que al menos ha escuchado el apasionado final de mi conversación con Katniss, me siento un poco acalorado pero consigo controlar mis latidos.

- No cuando las conversaciones son sobre la hija de una misma – parece a punto de decirme algo más y la veo apretar el puño.

- ¿su hija? , nadie lo diría, lo digo por la escasez de visitas… - digo al ataque.

- Eso no implica que no me preocupe por ella.

- Si claro, y la cuida "delegando" ¿no? – no puedo creerme que le esté hablando así.

- Pues si… es así Peeta – sus ojos me siguen mirando fijamente, ha cerrado la puerta tras ella y se acerca hasta mi altura, entonces lo entiendo, ha delegado en mí, pero ¿Cómo? ¿Cuándo? .

- ¿yo? – pregunto incómodo – ha dejado todo en mis manos

- Si –

- Pero si usted … me odia... siempre prefirió a Gale para ella…- algo de enfado trasluce mi mirada.

- No es cierto Peeta… pero yo cuando os eligieron en la cosecha te reconocí enseguida… como si no bastara tu apellido… también ví a tu padre en tus ojos, en esos ojos tan sinceros y tiernos… esa sonrisa dulce y directa… era un gran hombre ¿sabes?, sois muy parecidos – duda un momento - después cuando vi como cuidabas de mi hija… no solo en los juegos sino siempre que ella te necesitaba, me vi reflejada en ti… yo amé así a mi marido.

- Si, todos decían que éramos muy parecidos – contesto – era un gran hombre… cierto para mí el mejor y sé que él la amó un día pero… tiene razón somos similares usted y yo… no es que no dé gracias al destino por qué sus caminos se separasen, en realidad sé que soy muy egoísta con lo que fue su vida… pero… Katniss y yo existimos por eso… ¿no?

Ella sonríe recordándome a Prim tanto que duele - cierto, yo se que tu padre me habría hecho feliz… mucho… pero….

- Lo sé, usted vivió con él sr. Everdeen lo mismo que me pasó a mí la chica de ojos grises que me robó el corazón con cinco años y aun no me lo ha devuelto… - sonrío frente a ella – y la entiendo su marido robó su corazón de la misma forma… y … en realidad – sigo mientras se sienta sin dejar de mirarme y yo me acomodo en el sillón de enfrente … - ninguno de los dos queremos que nos lo devuelvan ¿cierto?

Ella me mira de nuevo con ojos dulces ahora sé porque mi padre la amaba, era como Prim, invitaba a ello. Dulce, frágil y delicada… - cuando mi marido murió sentí que mi corazón se rompía en mil pedazos… y no fui capaz de responder a mis hijas no había nada que funcionase dentro de mí, nada que bombease la sangre a mi cerebro y que me hiciese reaccionar… ni las lágrimas de Katniss, ni el hambre de Prim… y … ese día… el día del pan quemado …- agacho mi cabeza, maldita sea… ¿Por qué no se lo di en la mano? - si se que fuiste tú… tu padre quiso comprarme una cajita con árnica al día siguiente… - con la mano acaricia la mejilla donde recibí el golpe ese día.

- No fue nada… pero … sra..

- Si lo fue salvaste las vidas de las tres y Peeta… llámame Margaret, al fin y al cabo lo conseguiste... somos de la familia, he oído a la gente del distrito que viaja hablar sobre el matrimonio Mellark imagino que sois vosotros.

- oh... no... sólo que todo el mundo lo dice y a Katniss le gusta así y a mi… - sonrío de nuevo – me encantará hacerla mi esposa cuando ella quiera.

- Me alegro porque no me gustó demasiado el final de vuestra conversación – dice frunciendo ligeramente el ceño.

- Mar, ¿puedo llamarte así? - asiente – a mi hay muchas cosas que tampoco me gustan, y sinceramente… y sin ánimo de faltarte al respeto… creo que ya es tarde para que vengas a echarme en cara eso.

- ¿Quieres decir que tu y mi hija? – pregunta sonrojándose un poco, no se como he sido capaz de decirlo tan llanamente cuando cualquier insinuación de Joanna o Haymitch me sonrojan, imagino que ahora estoy en cierta forma defendiendo lo mío con Katniss no quiero que nadie intente llevársela de mi lado ahora.

- No quiero decir absolutamente nada más que lo que ya he dicho… - respondo algo cortante – solo me refería a que llevamos un tiempo viviendo juntos y lo que pase entre nosotros a estas alturas entra en la privacidad de ambos…

- ¿Sois precavidos? – su pregunta me sorprende sobre todo después de su reacción del principio, pero por su mirada sé que he dado en el clavo… –

- Lo somos – miento, aun no hemos llegado a nada pero… llegará

- O lo seréis - contesta enigmática

- No entiendo – es cierto ¿cómo puede saberlo? ¿será verdad que una madre intuye esas cosas? – ¿como sabe o supone eso…?

- Pues me enteré de la forma más desafortunada en realidad, tuve que comprar unas pastillas para una persona del distrito cuatro tiene fuertes migrañas y cuando llegue a la farmacia más cercana, el dueño me preguntó si estaba en casa del profesor con sus otras dos "amigas" y una de ellas embarazada – ¡ay Dios! , ¡ay Dios! me estoy temiendo lo peor , y lo peor llega ¡por supuesto! , creo que voy a marearme, Margaret sigue contando su encuentro con el farmacéutico que es cuanto menos curioso – cuando le pregunté qué ¿qué quería decir…? el hombre me explicó que Aurelius había comprado anticonceptivos el día anterior como si fuese a apurar bien los días que le quedan… y él pensaba que era con nosotras pero…

- oh.. pero eso no quiere decir nada – intento excusarme, las han confundido con cortesanas y a este paso van a pensar que yo vine a participar en alguna orgía… dios que lío he montado.

- Peeta, nos confundieron con las amantes del profesor… un hombre de sus años – pudiste llamarme o encargarte de ello en el distrito doce.

- A ver, a ver… vamos por partes - que a mi esta mujer me está descolocando – siempre dijo que su hija era muy joven para casarse y ahora me cuenta esto ¿Dónde está la trampa? – me pregunto cuanto es mentira en eso de que quería que la llamase.

- No hay ninguna trampa Peeta… quiero que confiéis en mi. Sé que no he sido muy buena madre – la miro acusador – más bien nefasta – asume – y sobre todo con ella, pero no soy idiota… dado mi comportamiento en el pasado Katniss siempre fue muy independiente… su don es la capacidad de superarlo todo de salir adelante… pero al final, estaba tan destrozada por la muerte de Prim que solo tu podías sanarla… Aurelius me dijo que aun la amabas que estabas haciendo de todo por ella – hace una pausa – oh Dios Peeta cuando me contó como la defendiste ante los jueces… como trabajabas sin descanso para reponerte… lo supe… eras tú… siempre has sido tú, su motor su fuerza, y si tu no conseguías despertarla nadie lo haría.

- ¿ni siquiera Gale? – pregunto

- Ni siquiera él eran compañeros… y ella confundió a ratos sus sentimientos pero yo descubrí los verdaderos puede verlos… al principio me resistí a veros juntos, cuando Snow empezó a tramar toda esa boda… no podía traer nada bueno, porque os amabais y ella se negaba a sí misma y tú la amabas tan ciegamente que era fácil que ella te lastimara…

Hace una pausa antes de seguir hablando - pero acabada la guerra y después de todo lo que pasó… cuando supe que volverías al distrito doce decidí apartarme, y ahora vivís juntos, no soy ni una niña ni una ingenua Peeta, y lo que sentís es muy fuerte, habéis vivido rápido y sufrido lo indecible es normal que disfrutéis al fin del amor y de la felicidad que parecía esquivaros

- Pero si nunca estuviste cerca de ella – vuelvo a reprocharle y ella me mira algo dolida - ¿Cómo puedes saberlo? Saber lo que necesita, lo que sentimos…

- Peeta por favor, todos tenemos porque llorar tus padres… tus hermanos, amigos y tanta gente. Yo me siento culpable por estar trabajando cuando Coin se llevó a Prim al frente… no me enteré hasta el día siguiente estaba obsesionada con ayudar en el hospital y me olvidé de mis hijas por segunda vez en mi vida.

- Como ahora está haciendo – recalco – no hay dos sin tres dicen – estoy siendo sarcástico

- Ella no quiere verme Peeta – dice con un suspiro ahogado, obviando mis malos modos.

- Eso no lo sabes –

- Lo sé, estuve en el distrito tiempo antes de que tu llegaras, después del juicio, hablé con Haym y con Sae… me senté frente a ella tal como antes ella hizo conmigo y le hable, lloré me arrodille para pedir su perdón pero ¿sabes que hizo?

Niego con la cabeza – Me miró sin verme... llevando sus ojos a través de mi como si yo no existiera y me dijo, Prim ha muerto… pero ¿está bien Peeta? … el me odia ¿sabes? Pero yo quiero que sea feliz… y volvió a girar la cabeza… y volver a ignorarme. Me quedé algunos días y siempre era así – escucho paralizado la historia de esta mujer nadie me dijo que había estado allí y que Kat me tuviera en su cabeza – una tarde abría la ventana y ella decía, mira el atardecer.. el color favorito de Peeta… Peeta hace dos lazos a sus zapatos ¿sabes? , Peeta duerme con la ventana abierta… a Peeta no le gusta el té con azúcar… - mi asombro trasciende a mis ojos – siempre así…

- Y entonces, la abandonó de nuevo –

- No podía seguir, no podía ver como mi otra hija se convertía en algo semi -vegetal que solo repetía tu nombre… pero no abandoné supe que volvías, igual que supe que lo mejor era que unieseis vuestras vidas al fin, que fueseis libres parar conoceros a solas y me marché rezando porque consiguieras despertarla… y ahora necesito saberlo , ¿lo hiciste? ¿despertó? – en sus ojos hay anhelo.

- Creo que… si… - contesto sinceramente viendo una sonrisa extenderse por su cara – ella... bueno parece feliz conmigo y ambos compartimos terapias – no dando muchos detalles aunque ella ya los ha deducido.

- Entonces le dejé la mejor medicina posible… el chico que la ama hasta el punto de no olvidarla ni rendirse nunca para poder salvarla incluso de sí misma… . Peeta… aunque me odiéis tu y ella y creáis que la abandoné otra vez… yo sabía con quien estaba y lo que ibais a compartir.

- Pero… no puedes quedarte así…. Sé que Annie te necesita pero Katniss también ella… - se me hará difícil decir esto pero - puede necesitar hablar con alguien puede tener dudas de cosas de chicas…

- ¿Y realmente crees que se las contará a su madre? ¿Me habrías pedido a mí los anticonceptivos Peeta? – niego avergonzado por la obvia respuesta – entonces… hice lo correcto, pero no dudes que sigo queriendo a mi hija, y me siento muy avergonzada por no estar con ella aunque sé que ahora es lo mejor… poco a poco irá sanando, tu iras sanando a su lado y aunque las secuelas nunca desaparezcan os tendréis y me tendréis a mi cuando queráis reclamarme.

- Entiendo pero… no te apartes totalmente, estamos preparados. Katniss está preparada para oir tu voz de nuevo para compartir recuerdos – tomo sus manos entre las mías en un acto de confianza que hasta hace poco no habría creído posible – tienes que verla, nunca lo admitirá pero necesita a su madre.

- ¿Estás seguro? – pregunta con esperanza en los ojos.

- Si, poco a poco ella irá recordando que fuiste a su lado que no la apartaste de un plumazo que en ese momento fuiste fuerte, ella lo sabe en el fondo.

Me mira dulcemente y su mano se posa en mi mandíbula – eres un gran chico Peeta, siempre has sido el mejor para ella y te ama siempre lo hizo lo vi en los primeros juegos en esa cueva, vi como mi niña se hizo mayor y en la segunda arena cuando su mundo se vino abajo la vi enamorada de ti y luchando por salvarte como la mujer en que se ha convertido que siempre estuvo destinada a ser por su carácter y que ahora crecerá entre tus brazos.

Es tal la sinceridad que veo en sus ojos que no siento vergüenza esa mujer me está abriendo su alma y me ha confiado lo único que le queda no puedo odiarla no puedo saber por qué hizo lo que hizo porque sinceramente si Katniss hubiera muerto yo habría quedado como ella, sin corazón y sin alma una cascara vacía esperando ser llevada por la parca. Igual que Katniss cuando murió Prim, cuando yo intenté matarla… No somos tan distintos, peror al mismo tiempo si... ahora lo entiendo.

- Margaret… - le digo levantándome – vayamos a ayudar a preparar la cena – le ofrezco mi mano, me dedica otra triste pero esperanzada sonrisa y me acompaña.,


Angiiee7, MarEverdeen, juliper22,Pam'CulLenMelLark-14, Alanis Dawson Salvatore,Ileli Nie,miraura21, Karrma muchisimas gracias por vuestros comentarios me encantan creo que los he respondido todos, a veces con un rollo... que no veas .. lo siento... espero que me sigais dejando vuestra opinion. Mas que nada porque despues de los de la tortura, creo que este es el más dificil que he escrito... o más dificil que el de la tortura... no se.

me gustaría saber .., que os parece... Besitos.. muchas gracias por dedicarme vuestro tiempo ...

Muchas gracias a todos los que seguís esta historia por fav. y alertas y por regalarme vuestro tiempo… esta semana pude actualizar dos veces pero no siempre puedo hacerlo… bss

Sé que me reclamareis el último párrafo porque Peeta o Katniss jamás se dejarían morir si tuvieran hijos… ellos lucharían por ellos pero … ahora no los tienen y… la conversación no ha terminado… OK?