Tal vez mañana le haga algunas leves modificaciones a la redacción del capítulo, pero igual espero que les guste.

Al entrar en la pequeña oficina de Dumbledore, Hermione se impresionó al ver lo bonita que estaba arreglada. Estaba toda llena de libros y de objetos muy interesantes que recordaba haber visto anteriormente, además todo estaba cubierto elegantemente con los colores de Gryffindor.

-Tome asiento señorita Granger- le mostró una de las sillas que estaba frente a su escritorio y Hermione se sentó mientras él hacía lo mismo.-Primero que nada me gustaría presentarme, mi nombre es Albus Dumbledore, soy el profesor de Transformaciones y también soy el encargado de la casa Gryffindor, a la cual ahora pertenece- le sonrió de manera cálida.

-Es un placer conocerlo profesor Dumbledore- para Hermione era muy extraño ver a su antiguo director vivo, joven y con su cabellera completamente café.

-El principal motivo por el que la traje aquí es para poder presentarme y darle la bienvenida a la casa de Gryffindor, quiero que sepa que si tiene cualquier situación o problema, no dude en acercarse a mí-

-Prometo que tendré eso en mente profesor- le aseguró Hermione.

-Bien, ahora me gustaría saber ¿Cómo se ha sentido hasta ahora en Hogwarts?-

-Me he sentido muy agusto, todos han sido muy amables conmigo- incluyendo Tom Riddle para sorpresa de ella, Dumbledore asintió al escuchar eso.

-Excelente- con un movimiento de su mano hizo que una taza y una tetera se acercaran a él para servirle té.-¿Le gustaría un poco de té señorita Granger?-

-Por ahora no, gracias- Dumbledore le dio un pequeño sorbo a su taza antes de decir:

-El director Dippet me comentó las terribles circunstancias que la trajeron aquí- volvió a poner la taza sobre el escritorio.-Y solo por esta ocasión me alegra saber que las barreras de Hogwarts pudieron ser traspasadas sin ningún problema- Dumbledore la vio directamente a los ojos mientras decía esas palabras y aquella mirada solo le confirmó a Hermione que él no creía en la historia que había inventado. Eso no le sorprendía en absoluto ya que sabía que él era mucho más inteligente y perspicaz que el profesor Dippet.-Pero debido a eso me veré en la necesidad de reforzar las medidas de seguridad de la escuela-

-Lamento si fue mi culpa que…-Dumbledore levantó su mano para interrumpirla.

-No tiene por qué disculparse por eso señorita Granger, lo importante es que está aquí sana y salva- Hermione asintió.

Dumbledore le dio otro sorbo a su taza antes de ponerse de pie:

-Bien, no le quitaré más de su tiempo señorita Granger, no quisiera hacerla llegar tarde a su siguiente clase- Hermione también se puso de pie y entonces caminaron hacia el salón de Defensa contra las Artes Oscuras.

Durante el trayecto Hermione se preguntó si había hecho lo correcto al no decirle que venía del futuro, no quiso que Dumbledore supiera demasiadas cosas acerca de su propio futuro. Decidió que por ahora intentaría regresar a su tiempo sin ayuda de nadie para mantener la línea de tiempo lo más intacta que se pudiera, aunque una parte de ella se preguntaba si en verdad quería y debería dejar que las cosas transcurrieran tal como estaban destinadas ya que sabía que de ese modo, Voldemort volvería a ganar y todos sus amigos volverían a morir a manos de él.

-Hasta aquí puedo acompañarla señorita Granger- comentó Dumbledore sacándola de sus pensamientos mientras se detenía frente a la puerta del salón.-Espero que tenga un día provechoso y nuevamente bienvenida a Hogwarts-

-Muchas gracias profesor Dumbledore- y después de hacer una leve reverencia, él se retiró. Ella entró al salón y se dio cuenta que afortunadamente la clase apenas estaba por empezar.

-Hermione ¿está todo bien?- le preguntó Cate preocupada sentándose a su lado.

-Sí, el profesor Dumbledore solamente quería presentarse y darme la bienvenida a Gryffindor- Cate entonces le sonrió:

-Por eso él es mi profesor favorito, siempre trata de llevarse bien con todos los estudiantes-pareció analizar sus propias palabras por un momento antes de añadir.-Bueno trata de llevarse bien al menos con la mayoría- volteó su mirada hacia el otro lado del salón donde estaba Tom con sus seguidores.- Hasta él tiene algunas excepciones-

-¿No le agradan los de Slytherin?-

-Sí le agradan, pero solo es ese grupo en particular al que parece no poder tolerar, es el único profesor en toda la escuela que no idolatra al bombón de Tom Riddle- Hermione no pudo evitar hacer una mueca de asco al escucharla decir eso.

-¿El bombón de Tom Riddle? ¿En serio Cate?- preguntó Igna mientras él y Claudius se sentaban detrás de ellas.-Por eso el tipo se cree el dueño de la escuela-

-Yo creo que es un tipo bastante perturbador- comentó Claudius en voz baja.

-Tampoco es para tanto Claudius- dijo Igna antes de voltear a ver a Hermione.-Pero de igual forma es mejor mantenerse alejado de los Slytherin, ninguno de ellos es buena compañía- Cate se carcajeó al escucharlo decir eso.

-¿Y si ninguno es buena compañía entonces por qué te la pasas babeando por Lucretia Black todo el día?-

-Yo no hago eso, lo que pasa es que…- no pudo terminar de hablar porque en eso la profesora Merrythought entró al salón. Era una señora de mediana edad, bajita, que tenía el cabello castaño corto y ojos verdes, a pesar de traer puesta una túnica negra se notaba que era bastante corpulenta.

-Buenos días jóvenes- se colocó frente a todos.-El día de hoy volveremos a realizar duelos para poder practicar los hechizos que hemos estado aprendiendo, así que todos de pie- inmediatamente todo el salón se puso de pie.

Con un movimiento de su varita, la mitad del salón se despejo y se amplió para realizar los duelos mientras que la otra mitad se quedó con las butacas en su lugar y solo aparecieron unos libros sobre estas.

-De nuevo, si hay alguna otra chica quiera practicar sus habilidades de duelo, es bienvenida- sonaba como si fuera algo que dijera en todas sus clases.-Sino ya saben que hacer-

Hermione se sorprendió al ver que todas las mujeres, a excepción de Cate, se fueron a la mitad del salón donde estaban las butacas y se sentaron para trabajar con los libros.

-El resto de ustedes formen una fila- mientras se formaban, Hermione le preguntó a Cate confundida:

-¿Ellas no practican nunca?-

-No desde que Domulier convenció a Dippet de que el duelo era una actividad muy ruda para las mujeres- Hermione no podía creer lo que escuchaba.

-Pero…-

-Silencio- dijo la profesora pero en cuanto se dio cuenta que era Hermione a la que había callado, se acercó luciendo bastante emocionada.

-Me alegra que decidiera unirse ¿señorita Granger, verdad?- Hermione asintió.-Es bueno tener a otra chica con iniciativa por aquí- le sonrió y después regresó su atención al resto de la clase.-Todos busquen una pareja para iniciar y colóquense frente a él-

-¿No te importa que luche contigo, verdad Hermione?- Cate se colocó frente a Hermione y ella solo negó con la cabeza. Esperaron entonces a que el resto de sus compañeros estuvieran listos.

-Señorita Granger ¿ha realizado algún duelo anteriormente?- le preguntó la profesora antes de iniciar.

-Sí, he tenido la oportunidad de realizar algunos anteriormente- por no decir miles.

-Perfecto- se colocó detrás de ella y dijo en voz alta.-Solo quiero que desarmen al oponente, ya saben que los vencedores nos volveremos a reagrupar para continuar con los duelos hasta que al final de la clase solo quede un ganador ¿de acuerdo?- revisó que todos estuvieran en sus posiciones.

-Reverencia- todos hicieron una leve reverencia al mismo tiempo.-Listos y…..Ahora-

Cate esperó a que Hermione lanzara el primer hechizo por lo que decidió mandarle algo muy sencillo:

-¡Expelliarmus!-

-¡Protego!- Cate logró bloquearlo y después gritó:

-¡Petrificus Totalus!- Hermione sin esfuerzo logró evadirlo. Después de tres ataques más por parte de Cate, Hermione finalmente se fastidió y con un hechizo desarmó a Cate.

-Buen trabajo señorita Granger- la felicitó la profesora.

-Bien hecho Hermione- le sonrió Cate.-Es agradable tener otra chica con quien pelear- Hermione le devolvió la sonrisa.

El siguiente oponente de Hermione fue un chico alto de Ravenclaw, al iniciar el duelo, este comenzó a lanzarle hechizos de forma lenta y Hermione se percató que hacía muchas pausas entre cada uno, se dio cuenta que estaba intentando "facilitarle" un poco el duelo y lo único que logró fue hacerla enojar, por lo que con un movimiento rápido Hermione lo desarmó sin tenerle piedad.

Entre más compañeros vencía, más de ellos comenzaban a verla sorprendidos. Después de varios duelos, finalmente quedaron dos contrincantes:

Hermione Granger y Tom Riddle.

-Este es el último duelo del día- anunció la profesora y volteó a ver a Tom.-Solamente quiero que desarme señor Riddle- le advirtió.

-Por supuesto profesora, solo eso haré- sonó muy sincero.

Hermione no pudo evitar sentir coraje al verlo tan confiado de sí mismo. Tal vez podía engañar a los demás pero ella sabía que detrás de ese bello disfraz se escondía el ser más cruel de todos.

Tom entonces volteó a verla.

-Intentaré ser suave contigo, no te preocupes-

-No te limites conmigo Riddle o vas a perder-

-Reverencia- indicó la profesora y ambos hicieron eso.-Listos…-Hermione levantó su varita y pudo ver determinación en los ojos grises de Tom.-Ahora-

-¡Everte Statum!-

-¡Stupefy!- ambos se movieron logrando evadir el hechizo del otro.

-Nada mal- comentó Tom.-¡Locomotor Wibbly!-

-¡Protego!-

Tom le mando otros tres hechizos más de forma seguida y ella logró bloquearlos. Hermione entonces le sonrió mientras decía:

-¿Nada mal, verdad?- Tom entrecerró sus ojos al escucharla decir eso y casi de inmediato le mandó un hechizo no verbal.

Todos en el salón exclamaron con sorpresa al verlo hacer eso, pero Hermione con toda la tranquilidad del mundo bloqueó su ataque. Pudo ver que aunque Tom aparentó normalidad, había cierta sorpresa e incredulidad en su mirada, así que ella aprovechó ese momento para lanzarle un hechizo no verbal que lo golpeó con tal fuerza que lo hizo caer de espalda al piso. Tom esta vez no ocultó su sorpresa y se apresuró a ponerse de pie bastante molesto, en ese instante a Hermione le pareció ver una leve tonalidad roja en sus ojos.

Él la miró fijamente mientras ella levantaba su varita y empezaba a decir:

-¡Expe…-pero no pudo terminar, ya que en ese momento sintió un fuerte dolor de cabeza, sintió como si algo le estrujara su mente por completo.

-Expelliarmus- dijo Tom en voz baja y finalmente la varita de Hermione salió volando de su mano.

-Tenemos un ganador- exclamó la profesora sin darse cuenta del ataque mental que Tom había utilizado-Por quinta ocasión consecutiva el ganador es Tom Riddle- sus compañeros de Slytherin hicieron un gritó de victoria pero el resto de los estudiantes solo observaron a Hermione con completo asombro.

-Excelente duelo señorita Granger, de verdad es increíble que pueda realizar hechizos no verbales-

-Gracias profesora-

-Algún día usted podría ser una gran Aurora-palmeó su hombro.-Téngalo en mente-

-Lo haré-la profesora le sonrió complacida.

-Bien, entonces nos vemos la siguiente clase- Hermione asintió y trato de salir del salón lo más rápido que pudo.

-¡Espera!- le gritó Cate mientras ella y sus amigos la alcanzaban en el pasillo.-¿Por qué tanta prisa?-

-Necesitaba alejarme de ahí-sin necesidad de explicar, los tres entendieron a lo que se refería, caminaron en silencio por un momento hasta que Igna no pudo resistirse a preguntar:

-¿Dónde aprendiste a hacer eso?-

-Me enseñaron- respondió Hermione sin querer elaborar mucho su respuesta.

-Vaya, pues eres mi heroína- comentó.-Nunca nadie había estado tan cerca de vencer a Tom Riddle en un duelo. Le diste en todo su ego-

-Debió dolerle más el hecho de que fuera una chica quién lo hiciera- mientras los tres se reían, Hermione aún no estaba segura de cómo debía sentirse respecto a la situación. Aunque estaba contenta de haber podido enfrentarse a Tom, tenía el fuerte presentimiento de que eso no le iba a traer nada bueno.

La historia de su duelo no tardó en esparcirse por toda la escuela lo que provocó que a cualquier lugar a donde iba Hermione, la gente solamente se le quedaba viendo. Hubo un momento en el que no pudo soportarlo más y en cuanto pudo, se alejó de todos para buscar refugio en su lugar favorito:

La biblioteca.

Afortunadamente ahí no había mucha gente y la poca que había, estaba concentrada en sus propias actividades. Decidió aprovechar su estancia ahí para empezar a buscar información sobre viajes en el tiempo, pero debido a que los giratiempos aún no eran inventados en esa época, no pudo encontrar mucha información al respecto y lo poco que encontraba solo consistía en puras teorías.

Estuvo tan concentrada en su búsqueda que no se percató del paso del tiempo, cuando finalmente se dio cuenta de la hora que era, susurró:

-Demonios- la cena ya había pasado. Guardó los libros que había tomado y solo se quedó con uno para llevárselo a su habitación.

Mientras caminaba por los pasillos sintió como si alguien la estuviera siguiendo, por lo que se detuvo, tomó su varita y volteó hacía atrás, pero solo vio a un par de estudiantes que también caminaban por allí. Guardó su varita para continuar con su camino pero justo cuando se dio la vuelta, alguien dijo:

-Immobulus- Hermione no alcanzó a reaccionar a tiempo y quedó estática, poco después sintió que le daban un fuerte golpe en la cabeza que la hizo perder la consciencia.

Todo se quedó negro por un momento, hasta que de repente un terrible dolor la despertó de golpe haciéndola gritar, sintió como si varios cuchillos calientes le fueran enterrados en todo su cuerpo y aquello duró lo que le pareció una eternidad.

Al recuperar un poco la consciencia, logró identificar que aquel dolor había sido proveniente de un cruciatus. Al levantar la mirada vio la figura de tres personas que no podía identificar bien por la oscuridad pero apenas ella abrió la boca, uno de ellos gritó:

-¡Crucio!- el dolor la volvió a golpear por completo, no supo cuánto tiempo pasó antes de que dejaran de torturarla, se notaba que aquellas personas disfrutaban mucho de lo que estaban haciendo ya que empezaron a reírse de sus gritos.

-Son unos…-

-¡Crucio!- ese maleficio duró mucho más que los anteriores.

-Creo que con eso es suficiente- alcanzó a escuchar a una voz distorsionada decir y de inmediato la liberaron del maleficio. Hermione sintió entonces que la elevaron en el aire y la movieron hacia otro lado, no pasó mucho antes de que la volvieran a acostar sobre un piso frío.

-Eso es para que aprendas a no humillar a nuestro señor- escuchó aquella voz distorsionada decir en su oído.-Y si quieres vivir, más te vale que nadie se entere sobre esto- en cuanto terminó de decir eso, aquellos tres personajes misteriosos se alejaron de ahí, dejando a Hermione sola en uno de los pasillos de la escuela.