Capitulo 8


Mel termino de prepararse y luego se dirigió hacia donde estaba Neji, pero antes de tocarle el pecho con la mano se paro.

-no le toquéis en ningún momento del proceso-dijo ella seria, ellos asintieron y justo después ella le toco, empezó a decir cosas que no se la entendía.

Al cabo de unos segundos del brazo de Mel salieron hilos azules de chakra y se metieron dentro del cuerpo de él y luego mientras eso pasaba ella se desabrocho un poco la parte de arriba y los otros dos pudieron ver que tenía un sellos un poco más abajo del hombro derecho.

Ella cogió el cuchillo y le hizo un sello a Neji en la misma parte que lo tenía ella cuando termino de hacerlo un hilo rojo salió del sello de Mel y se metió en el recién hecho de Neji, el entonces se puso a gritar pero no se movía, Hiashi al oír a su sobrino gritar de esa forma se intento acercar pero Tsunade se lo impido.

Al cabo de unos minutos los gritos de Neji pararon y se poso una calma inquietante dentro de la habitación. Siguió así hasta que el hilo rojo entro por completo dentro de el y entonces a los pocos segundos otro hilo rojo pero esta vez un poco más oscuro salió del sello de Neji y entro en el de Mel, ella no grito pero se notaba que le dolía.

Cuando todo termino Mel se sentó en un sillón que tenia al lado y se quito el sudor de la frente.

-¿ya está?-pregunto Tsunade acercándose a ella, mientras que Hiashi se acercaba a su sobrino.

-si, ahora solo falta que despierte-dijo ella mientras guardaba todo en su mochila.

-¿pero no has hecho el sello después?-pregunto Hiashi confundido.

-eso habrá que esperar a que despierte-dijo Mel levantándose.

-¿hay que curarle la herida?-pregunto Tsunade después de haberse acercado a Neji y verle la herida.

-¿sangra?-pregunto Mel mientras cogía sus cosas.

-no-dijo ella entrañada de que no lo hiciera mientras miraba más de cerca la herida.

-pues entonces no hace falta, si quieres tápale la herida-dijo Mel acercándose para ver.

-aja-dijo Tsunade y acto seguido llamo a una enfermera para que le tapara la herida.

-¿tienes donde dormir?-pregunto Tsunade al ver que se había hecho de noche.

-la verdad es que no-dijo sinceramente mientras las dos salían por la puerta de la habitación, no sin antes ver que estaba todo bien con Neji.

-bien, hay habitaciones disponibles en el hotel oficial, así que, llamare para que te guarden una-dijo mientras se dirigían al despacho de Tsunade.

Cuando llegaron, Tsunade la hizo sentarse y le dio la dirección del hotel después de haber llamado para guardar una habitación.

-sabes que tienes mi apoyo para lo que necesites y me encargare de mandar una carta a tu padre para decirle lo que ha pasado-dijo Tsunade, Mel sonrió agradecida y cuándo escucho lo último se quito un peso de encima.

-gracias-dijo antes de despedirse, estaba ya en la puerta del despacho cuando se acordó de algo.

-mi madre te quería mucho-dijo sin girarse.

-lo sé-dijo la mujer mientras sonreía y se aguantaba las ganas de llorar.

-vendré mañana a verle-dijo antes de salir.

Tsunade se quedo pensativa y un poco triste con el recuerdo de la madre de Mel, Tsunade aunque Mel no supiera quería a la chica como si fuera una hija y por eso sabia el peligro que el padre presentaba.

Suspiro y se puso a escribir la carta que tan pocas ganas tenia de escribir.


En otra zona más alejada:

El padre de Mel se encontraba en su aldea, mas concretamente en su casa muy cabreado.

-¿Cómo que se ha ido?-pregunto furioso mientras que por sexta vez se levantaba de la silla donde estaba levantado.

-sí, señor no está por ningún sitio de la aldea-dijo un hombre un poco asustado.

-¿y donde esta?-pregunto cabreado acercándose al hombre.

-no lo sé, señor-dijo el hombre bajando la mirada.

-"esta niñata me está sacando de mis casilla"-pensó furioso, pero sonrió al venirle una idea a la cabeza.

-llama a Rufus y dile que venga-dijo mientras se sentaba en la silla sonriendo.

-¿Rufus?, señor ese hombre es despiadado-dijo preocupado el hombre.

-hazlo-le grito ya cabreado.

Cuando el hombre se fue, el padre de Mel se quedo pensativo.

-sí, el será capaz de darle una lección a mi hija que nunca olvidara-dijo para sí mismo, mientras se reía.


En una zona cercana:

El hombre al que habían mandado a buscar a Rufus iba por la zona más apartada de la aldea acercándose a una casa cerca del bosque.

-Rufus-llamo mientras golpeaba la puerta, no le dio tiempo a golpear por tercera ver la puerta ya que esta se abrió violentamente.

-¿quién osa molestarme?-pregunto el hombre que abrió la puerta furioso.

-el….el je….fe quiere verte-dijo el asustado mientras daba varios pasos hacia atrás.

El tal Rufus al saber que era llamado sonrió malévolamente.


En Konoha:

Mel se dirigió hacia el hotel, había comprado algo de comer por el camino ya que era muy tarde para que estuviera la cocina del hotel abierta.

Llego agotada a la puerta, no había dormido nada durante días y ahora su cuerpo se estaba quejando, llego a la recepción donde le dieron la llave y el número de habitación.

Cuando llego a la habitación comió rapidísimo y se desvistió y tiro a la cama en un suspiro.


En la residencia de los Hyuga:

Hiashi acababa de entrar por la puerta cuando fue abordado por sus hijas.

-venid al salón y os lo cuento-dijo el cansado.

Las chicas asintieron y le siguieron hacia el salón, donde se sentaron y después de pedir a uno de los sirvientes un té, Hiashi les contó a sus hijas todo lo que había pasado. Cuando termino sus hijas se quedaron pensativas.

-¿crees que haces lo correcto?-pregunto Hinata después de unos minutos mientras le traían el té a su padre.

-yo, creo que sí, hija es la única forma que conozco-dijo el después de beber casi todo el té.

-¿se lo dirás al consejo?-pregunto Hanabi preocupada de lo que el consejo pudiera decir.

-cuando Neji se despierte, lo haré-dijo el terminándose el té y levantándose- lo siento, hijas pero estoy cansado, mañana me podréis preguntar todo lo que queráis-dijo el mirándolas.

-claro padre-dijo Hinata, mientras Hanabi asentía.

Cuando su padre se fue las dos hermanas se quedaron hablando de la decisión que había tomado su padre.


En el Hospital:

Neji esta tumbado en su cama cuándo empezó a mover una mano con intención de despertarse.