Capitulo 11
-hola-dijo Neji acercándose a ella, ella se giro y le miro.
-hola-dijo ella sonriéndole y volvió a girarse para mirar el paisaje.
Se quedaron un rato en silencio mirando el jardín que tenían enfrente.
-gracias por salvarme y siento mucho no poder hacer nada para impedir la boda-dijo el sin mirarla.
-lo sé, no te preocupes-dijo ella mirándolo, el se giro para mirarla.
-podemos intentar ser un buen matrimonio-dijo él mientras la miraba serio-¿qué dices lo intentamos?-pregunto él mientras le daba la mano para que ella se la estrechara.
Ella se quedo mirándole indecisa.
-sabes que tu unión a mí, te causara problemas ¿no?-pregunto ella mirándole seria, el asintió.
-lo sé, ya me lo han explicado-dijo el mirándola, ella le miro extrañada, el al ver la cara de la chica explico- mientras me hacían pruebas, Tsunade me lo explico.
-ahh, vale-dijo ella asintiendo.
-¿entonces qué dices?-volvió a preguntar mirándola, ella le miro dudosa, pero al final accedió y le estrecho la mano.
-bien ¿no tendrías que volver a la fiesta?-pregunto ella extrañada de que estuviera allí fuera.
-sí, pero me estaba agobiando allí dentro-dijo él mientras volvía a mirar el jardín.
Mel se le quedo mirando y fue a decirle algo, pero fue interrumpida ya que apareció Hinata.
-hola chicos-saludo Hinata acercándose a ellos-nii-san, te estaba buscando para darte un regalo-termino de decir.
Neji se quedo extrañado pero asintió y los tres se dirigieron hacia el salón donde estaban todos esperando a Neji. Neji cuando entro y miro a todos sus amigos noto que faltaba Kiba cosa que le extrañó ya que Akamaru se encontraba allí y esos dos nunca se separaban.
-¿dónde está Kiba?-pregunto extrañado a Hinata, esta solo sonrió, pero se mantuvo callada.
-estoy aquí, no hace falta que llores por que no esté-dijo Kiba sonriendo mientras aparecía por la puerta del salón, llevando consigo un Halcón en el brazo, viéndolo mejor era más bien una cría ya que era muy pequeña.
-¿qué haces con eso?-pregunto el mirando medio extrañado y asombrado al Halcón.
-es tuyo, es tu regalo de bienvenida-dijo Hinata contenta mientras Kiba se acercaba a Neji.
-¿de verdad?-pregunto el maravillado mientras Kiba le pasaba el Halcón a su brazo, cuando lo tuvo en su brazo con la otra mano le acarició el plumaje.
-sí, ¿te gusta?-pregunto Hinata con un poco de miedo a que su primo le rechazara el regalo.
-claro que si, nee-san-dijo el sonriendo mientras la miraba- gracias chicos-dijo el mirando a todos.
-bueno y como lo vas a llamar-dijo Kankuro sonriendo mientras abrazaba por la espalda a Tenten.
Neji se quedo mirando al animal pensativo un par de segundos.
-libertad-dijo mirándole, los demás sonrieron al escucharlo.
Siguieron la fiesta hasta bien entrada la noche. Poco más de las dos de la mañana se empezaron a despedir dando por acabado la fiesta.
-adiós, por cierto, mañana vendré a terminar de cerrar el sello-dijo Mel cuando le toco a ella despedirse.
-ok, gracias y ven cuando quieras-dijo él con su típica voz raspada.
Los que quedaban aun en la sala se quedaron sorprendidos al oír eso, ya que Neji nunca o muy pocas veces invitaba a nadie para ir a su casa.
Ellos sintieron la mirada de los demás encima de ellos y se pusieron nerviosos aparte de incómodos, Mel a los pocos segundos se despidió de la gente que quedaba y se fue.
Kiba que era uno de los pocos que quedaban en la casa, se acerco a Neji mientras le miraba pícaramente.
-parece que te llevas bien con ella-dijo Kiba cuando estuvo al lado de el, mientras seguía con su mirada de picardía puesta.
-¿de qué hablas?-pregunto el confundido mirando al chico.
-no, de nada-dijo Kiba sonriendo mientras negaba con la cabeza.
Los pocos que quedaban en la casa y que no vivieran allí se fueron a sus respectivas casas, en cuanto apareció Hiashi con cara de pocos amigos. Cuando los Hyuga se quedaron solo, Hiashi se despidió y se fue adormir, cosa que seguidamente hizo su hija pequeña. En el salón se quedaron solos Neji y Hinata, ella se giro para irse pero su primo la paro.
-espera, quería darte las gracias por Libertad, se que fue idea tuya, solo tú sabes que me gustan los Halcones-dijo él cuando ella se giro para mirarle.
-no hace falta…-dijo Hinata sonriendo mientras le miraba pero fue interrumpida por su primo.
-sí, hace falta, aparte también quería pedirte perdón por todo el daño que te he hecho durante todos estos años-dijo Neji acariciando la mejilla de su prima.
-lo sé Neji-dijo ella sonriendo, miro el reloj y vio que era muy tarde, además de que estaba muy cansada-es mejor que vayamos a dormir-dijo ella, el asintió, acompaño a Hinata hasta su habitación y luego se fue hacia su habitación.
Cuando llego a su habitación, entro, se desvistió y suspirando se tumbo en la cama, se quedo pensando en todo lo que había ocurrió hasta que muy lentamente se quedo dormido.
En una zona más alejada:
El padre de Mel se encontraba en su despacho, esperando sentado en una silla, se estaba impacientando de tanto esperar ya que a la persona que estaba esperando se estaba retrasando mucho, cuando iba a levantarse de la silla ya arto de esperar llamaron a la puerta.
-adelante-dijo el hombre cabreado, la puerta se abrió y entro en la habitación.
-¿querías verme?-pregunto el hombre que se hacía llamar "Rufus".
-sí, ¿por qué has tardado tanto en venir, te esperaba hace ya mucho tiempo?-pregunto el hombre con voz fría, el otro hombre sonrió.
-tenia cosas que hacer-dijo sonriendo con maldad.
-bueno, no me importa, tengo una misión para ti-dijo el sonriendo, el hombre se sentó enfrente de el intrigado por la misión que le iba a mandar.
-¿y qué es?-pregunto mientras sonreía malévolamente.
-¿te acuerdas de mi hija?-pregunto él, Rufus asintió mientras sonreía.
-como no acordarme era una exquisitez-dijo él mientras ponía una cara lasciva.
-quiero que la hagas sufrir como solo tú sabes hacerlo, quiero que se arrepienta de no haberme obedecido-dijo sonriendo con maldad y el otro asintió contento.
-¿me dejaras hacerlo?-pregunto esperanzado.
-sí, para todo lo que quieras hacerle tienes mi permiso-dijo el mirándole.
-bien ¿dónde está?-pregunto mientras se preparaba una copa de vino.
-en Konoha-dijo serio el padre de Mel, el otro soltó una carcajada contento.
-hace mucho que no voy a esa aldea-dijo después de beberse la copa de vino de un sorbo-tendré que recordarles que todavía estoy vivo-dijo eso y se fue sin más.
-bien-dijo el padre sonriendo cuando se quedo solo.
