—Víctor... Cuando dices que eres mi novio... ¿A qué te refieres? —Pregunto el azabache, mientras se agachaba desde el otro extremo de la mesa de la cafetería, después de acabar con su rebanada de pastel.

— ¿Huh? ¿Cómo que a que me refiero? — No entendió la pregunta. —Pues a ser tu novio, como lo escuchas.

—No... No lo entiendo...

—Supongo que porque es tu primer noviazgo, aunque tengas veinticuatro...— El hombre suspiro, mientras tomaba la cuchara para dar un ligero bocado, pensando que decir exactamente. — Yuri ¿Qué crees que hacen los novios?

—No se...— Sus mejillas se tornaron rojizas.

—Creo que tu cara dice lo contrario. — Víctor soltó una leve carcajada.

—Bueno... ¿Salir de paseo?

— ¿Qué más?

—B-besos...— Yuri se cubrió el rostro.

—Me encanta que seas tan tímido, pero supongo que tienes una idea de otras cosas ¿No es así?

—Víctor... ¿Me pediste ser tu novio porque querías alguien con quien tener sexo frecuentemente?

— ¡¿Qué?! — Víctor casi escupió el pastel. —No Yuri, al contrario, quiero rehabilitarme ¿Por qué crees que querría abusar de ti?

—D-dijiste que te atraía mi...—No se atrevió a terminar la frase.

—Ah cariño, no te alteres. —Víctor saco un bufido. — ¿Por eso me tenías miedo? No tienes que preocuparte, para una persona como yo una de las mejores opciones para corregir problema es ser atacado por el lado emocional, necesito una pareja a quien serle fiel y respetar para controlar mis impulsos.

—Vaya... —Yuri destenso su cuerpo. —Debí suponerlo...

—No significa que no lo vayamos a hacer, si fuese tu deseo podemos llegar a hacerlo. — Fingió una sonrisa mientras extendía una mano para acariciarle la cabeza. — Es tu decisión si me dejas en abstinencia estos ocho meses.

— ¿Puedes aguantar? — Pregunto Yuri con un poco más de confianza.

—...— Víctor no respondió al instante, solo agacho la mirada mientras comenzó a picar los rastros del pastel. —Eso quiero...

Yuri no lograba comprender, bastaron unos segundos para que Víctor se notase cabizbajo ¿Realmente esto estaba bien? Tal vez estaba mal de su parte si no pretendía llegar a algo más, pero tenía miedo de que se burlaran de su cuerpo o de no saberlo satisfacer.

—Víctor... ¿Qué es... que es lo que esperas de mí? —Pregunto inquieto. Mientras Nikiforov trato de calmarse para volver a dirigirle la mirada.

—Me gustaría que pudieses ser más abierto conmigo, si me contaras de tu vida y me dejaras brindarte alguno que otro momento de alegría sería suficiente. — Yuri solo se crispo inconscientemente, retrocediendo la mirada mientras trataba de voltear a otro lado.

—No es la respuesta que esperaba. Aunque no tengo nada que darte... apenas me alcanza para la renta y el psicólogo.

—Lo haces sonar como si te estuviese pidiendo dinero. — No le caería nada mal ser prostituto por su problema pero no aceptaría dinero por relaciones. — Tranquilo, quiero que esto sea lo más natural posible.

— ¿Entonces por qué yo? — La duda lo carcomía. — No... No soy una persona adecuada... yo...

Maldición estaba empezando a temblar otra vez.

—Yuri, está bien. Para mi eres perfecto.

No quería decir fácilmente que en realidad quería actuar más por el que por sí mismo, sabía que Yuri se sentiría decepcionado de eso. Ambos tenían problemas, eso era un hecho, pero algo dentro de sí sentía que por su parte no tenía salvación, en cambio Yuri sería un claro ejemplo de que podía sacarlo adelante si controlaba su personalidad. Al contrario de él que tenía facilidad para fingir y aparentar que todo estaba bien.

Era un experto en mentirse a sí mismo.

—Pero... sería más útil si salieras con alguien más... hay... hay muchas mujeres hermosas que embonarían más contigo... Podrías tener una relación más real.

—Nuestra relación es real Yuri. — Insistió Víctor. — Esto es por ambos.

—Pero... ¿No crees que sería mejor si...

—Yuri, me interesas tú.

—Es que... No es justo que alguien como yo te acapare. — Víctor se palmeo la frente tratando de tener paciencia. No sería mala idea volver a acorralarlo entre sus brazos para que se deje llevar y deje de pensar de esta manera.

—Creo que estas siendo muy superficial, no sabes como soy como persona para poder deducir si soy buen partido o no. Yuri... Soy un sátiro, mis relaciones son complicadas y no suelen durar mucho antes de que resulte fastidioso.

—El Víctor que conozco siempre es amable y muy buena persona, no creo que sea falso. — Dijo finalmente Yuri mientras Nikiforov frunció los labios.

No lo conocía, no lo conocía en absoluto. No tenía idea del desastre que era como persona, lo malditamente débil y frustrado que resultaba ser. Se necesitaba coraje para salir con alguien como Yuri Katsuki, pero aún más para salir con Víctor Nikiforov. Dejando a un lado lo enfermo, era un gran idiota.

Un idiota que quería hacer una buena acción con alguien para afrontar uno de sus miedos, aunque se había resignado a este.

«Solo déjame ser el soporte con el que te levantes ¿Vale? No puedo cubrir expectativas por completo, me sentiría idiota de volver a intentarlo»