Capitulo 12


A la mañana siguiente en la mañana Hyuga todo estaba silencioso, solo se oía a los sirvientes haciendo su trabajo. En la habitación de Neji todo estaba silencioso, el todavía se encontraba tumbado en la cama durmiendo.

La brisa entro por la ventana abierta de la habitación de Neji y llego a la cama donde se encontraba Neji tumbado bocabajo con la sabana hasta la cintura.

-umm-se quejo Neji despertándose por culpa de un rayo de sol que le dio directo a los ojos. Miro el reloj para ver qué hora era y se asusto al ver que era tan tarde.

-mierda, son las 11:35, es muy tarde-dijo levantándose rápidamente, se metió en el baño, se ducho y vistió rápidamente, salió de la habitación no sin antes recogerse el pelo con su típica coleta.

En su camino hacia la cocina no se encontró con nadie de su familia, cosa que le extraño, por lo menos de su tío, ya que a este nada le impedía levantarse muy temprano. Llego a la cocina donde la cocinera le preparo el desayuno.


En otra zona de Konoha:

Mel estaba en su habitación preparándose para bajar a desayunar. Bajo al restaurante del hotel, pero al ver que había mucha gente sentada desayunando y aun más gente esperando para hacerlo decidió desayunar fuera.

Caminando por las calles se encontró con Tsunade que muy animada la invito a desayunar, cosa que Mel intento rechazar ya que quería pasar un tiempo para ella, pero la mujer la ignoro y la insistió en invitarla a desayunar, Mel al final acepto un poco obligada.

Las mujeres entraron en un restaurante y después de pedir lo que querían y de que se lo sirviesen se sentaron a desayunar.

-¿Qué tal la fiesta ayer?- pregunto Tsunade mirando a la chica como si fuera hija suya.

-bien, la verdad es que fue divertida-dijo la chica sonriendo, Tsunade sonrió en silencio ya que en ese momento vio aparecer a Kakashi que al verlas se acerco a ellas.

-¿qué tal señoritas?-pregunto cuando estuvo en la junto a la mesa de ellas.

-pues como ves, mejor que nunca-dijo Tsunade sonriendo mientras terminaban de desayunar. Después de pagar los tres se fueron juntos en dirección al hospital.

-estaba pensando en que formaras parte de nuestros ninjas médicos ¿te interesa?-pregunto esperanzada la mujer mirándola, Kakashi sonrió al oír la proposición.

-no creo que a los otros ninjas médicos les guste tenerme de compañera-dijo ella seria, recordando que era eso lo que le pasaba en su aldea.

-tonterías, les encantaras, ya lo veras-dijo ella sonriendo, pero Mel todavía estaba reticente a aceptar, pasaron unos cuantos minutos donde Tsunade junto con Kakashi estuvieron intentando convencer a Mel, cosa que al final convencieron.

-vale, ¿cuándo empezaría?-pregunto sonriendo, la mujer sonrió contenta ya que la había ganado.

-pues, si podrías empezar hoy por la tarde, la verdad es que te lo agradecería-dijo la mujer cuando se pararon en frente del hospital.

-bien, pues entonces voy ahora a casa de los Hyuga para cerrar el sello a Neji-dijo ella pensativa.

-vale, pues después ven al hospital para firmar el contrato-dijo la mujer despidiéndose con la mano, para meterse en el hospital junto con un confuso Kakashi.


En otra aldea:

En una cueva había una mujer cocinando algo en una olla en el fuego, mientras pasaba eso un hombre con semblante serio entro en la cueva acercándose a la mujer.

-hay que seguir avanzando-dijo el hombre sentándose en el suelo al lado de la mujer.

-¿qué ha pasado?-pregunto ella extrañada mientras dejaba de remover el estofado que estaba haciendo.

- la han empezado a buscar y por lo que se ve la han encontrado y se dirigen hacia donde esta-dijo el hombre guardado sus cosas en la mochila.

-¿ya han empezado?-pregunto sorprendida la mujer sirviendo la comida en dos cuencos.- ¿no han empezado demasiado pronto?

-sí y hay que avisarla cuanto antes-dijo el hombre empezando a comer-¿sabes donde esta?

-sí, está en Konoha-dijo la mujer sacando una carta- según mi amiga, ella está allí.

-bien, después de comer nos vamos, hay que adelantarnos a ellos-dijo el hombre mientras los dos se ponían a comer en silencio.


En otra zona:

El hombre que se hacía llamar "Rufus" se encaminaba hacia la entrada de su aldea con una sonrisa siniestra en la cara.

-ya estoy de vuelta-dijo el sonriendo mientras salía de su aldea en dirección a Konoha.


En Konoha:

Mel se dirigió hacia la mansión de los Hyuga, cuando llego llamo a la puerta y espero a que le abrieran. Estuvo esperando unos pocos minutos hasta que un hombre serio le abrió la puerta.

-¿qué quiere?-pregunto el hombre serio cuando abrió la puerta.

-ehhh…..Soy Fire Mel, vengo a…..-empezó la chica, pero fue interrumpida por el hombre que al oír su nombre se le cambio el semblante y le sonrió.

-viene a ver al joven Neji, claro, pase pase-dijo el abriéndole más la puerta para que pasara.

-ehhh, gracias-dijo ella mientras entraba por la puerta.

El hombre la guió hacia la puerta de una especie de sala/ oficina y le pido que esperara.

-espere, aquí-dijo el hombre alejándose y dejándola allí sola, espero un par de minutos, y vio aparecer a Neji junto con el hombre, antes de llegar el hombre se despidió de Neji y se marcho.

-Hola-saludo Neji mirándola cuando estuvo cerca.

-hola-saludo ella sonriéndole mientras veía aparecer a una sirvienta por detrás de Neji.

-¿quieren algo de tomar?-pregunto respetuosamente la sirvienta.

-si dos vasos de té caliente, por favor-pidió Neji mirando a Mel que le agradeció con la mirada.

-¿vienes por lo del sello?-pregunto él mientras permanecían allí de pie.

-sí, lo que pasa es que necesito que el sitio este bien ventilado y con mucha luz-dijo ella un poco tímida mientras miraba la sala donde estaban y viendo que no le servía.

-entonces es mejor que vayamos al jardín-dijo él mientras la guiaba hacia allí, cuando pasaron por la cocina Neji pidió que les llevaran el Té al jardín, después de eso la llevo al jardín donde se sentaron en el borde.

Mel un poco nerviosa le pidió que se quitara la camiseta, el con un asentimiento de cabeza lo hizo, cuando se quito la camiseta la chica se quito sus característicos guantes y le puso las manos en el sello, fue acumulando chakra en las manos y la dirigió hacia el sello, después de unos segundos ella quito una mano y la dirigió hacia el sol, el la miro extrañado pero de repente empezó a sentir un calor por todo el cuerpo pero sobre todo en el sello, a los pocos minutos ella termino y quito las manos pero él se lo impidió cogiéndoselas para que no las apartara, se quedaron mirándose muy cerca los dos como hipnotizados.