Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que ... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Dialogos y situaciones los inventé (algunos, claro esta). Esta siendo publicada por mi en P.F. con este mismo nick. En ningun otro portal. Espero que os guste. - Lemon en algun momento y Spoliers


Vida tranquila ¿al fin?

Es temprano cuando despierto, Katniss se remueve algo inquieta a mi lado pero no despierta, la noche ha sido movida en todos los sentidos, no esperaba nada de lo que pasó anoche, quien me iba a decir que ellas dos estaban hablando y yo no me había enterado, creí que todas sus conversaciones eran con el profesor, pero el que Johanna se presentase de improviso me preocupa un poco, aunque en este momento no quiero pensar en ello tengo que hablar con los dos, con Haym y con ella, solo deseo que tanta agitación traiga un final feliz para ambos creo que también lo merecen siempre que puedan poner en orden sus sentimientos, tengo mucha curiosidad por saber que pasó anoche.

Aun recuerdo una de las charlas con Haym, y su "curioso" regalo de cumpleaños, presentándose un día de repente en la casa pidiendo el desayuno.

- Buenos días, rubio necesito un desayuno en condiciones

- Oh!, y en tu casa no hay nada comestible imagino

- Imaginas bien, pero no me tires de la lengua que te he regalado semanas de intimidad

- ¿regalado?

- Mi regalo de cumpleaños para "preciosa", ya sabes para que practiquéis un poco la "vida de mayores"

- Anda entra en la cocina y deja esas tonterías fuera de una vez.

- ¿tonterías? ¿Es el amor una tontería? –

Me hizo quedarme pensativo – No, pero tal como tú lo cuentas me recuerda mucho al sarcasmo – entramos los dos en la cocina y busque los ingredientes para preparar tortitas con sirope –

- ¿tortitas? , ¿Ya no horneas en casa para Katniss? … hombre infiel en cuanto ella se entrega… YA, te olvidas de sus gustos.

- Haym, yo no me olvido de nada y a Katniss le encanta todo lo que cocino – en ese mismo instante me arrepentí porque él es un genio del mal, dicho con todo el cariño claro.

- Por supuesto, e imagino que bien calentito todo sabe mejor – le dio igual la mirada asesina que recibió de mi parte, a veces pienso que es inmune a casi todo –vale, vale, en realidad quería saber si toda la teoría que aprendiste dio resultado.

- ¿a ti que te parece?

- Pues por los gemidos que escucho cada noche funciona bien, muy bien.

- ¿Qué oyes qué? –

- Sois muy ruidosos chicos y yo soy un vecino con el sueño ligero, aun borracho -

- En mentira –

- Oh, Peet, te necesito… más, sí, más, el Oh Dios mío de la otra noche fue bastante revelador – me puso ojos de falsa inocencia que cara más dura tiene

- Calla, está feo escuchar a la gente

- Pues pon algo de tu parte y cierra las ventanas debe oíros todo el distrito

- ¿tan alto?

- bueno en realidad no tanto como cuando tú la llamas a ella, eso sí suena contundente – seguro que me sonrojé porque se rió de mi a conciencia.

- Eres muy molesto –

- Solo soy un amigo preocupado, tanto jadeo ¿estás seguro de que no necesitas un chequeo? o medicina o algo.

- Yo no sé lo que necesito pero tu si necesitas un bozal.

Sin hacerme caso terminó el plato de tortitas – muy ricas, ¿puedo beber algo de leche? –

- Estas raro… pero si en la nevera – tarde… en un segundo ya estaba abierta –

- Humm fresas –

- no las toques, son… son… - no sé cómo me quedo sin palabras frente a él en el momento menos oportuno pero esa vez me volvió a pasar – para la cena.

- Oye esta noche vengo a cenar –

- No – cerré la puerta de la nevera de golpe

- Venga me encanta tu pastel de fresa –

- No haré pastel –

- Oh – supe que me iba a arrepentir – ya veo.

- No, no ves nada, ni hables tampoco-

- Pero –

- Haym –

- Vale, ¿es una sorpresa? –

- Hummm – intenté ignorarle pero – toma una y lárgate, a la de ya, Katniss está a punto de llegar y estará cansada para aguantarte, esta tarde te acercaré la cena a tu casa, ¿de acuerdo? –

- Está bien, seré bueno, pero solo por esta vez – y yo me lo creí.

- Solo por esta vez – mentiroso…

Nuestra relación siempre fue extraña, mezcla de padre amigo y maestro cuántas de estas recordaré a lo largo de mi vida.

La ducha me despeja y me marcho a la panadería donde mis ayudantes como cada mañana han encendido los hornos y puedo relajarme haciendo el pan, siempre me tranquilizó concentrarme en el trabajo con las manos, amasando con cuidado mezclando la harina y el agua, moldeo los panes que luego alimentan a la gente, no sé cuando he comenzado a pensar que las personas pueden ser parecidas al pan, solo somos un puñado de ingredientes que si se mezclan bien pueden dar como resultado un manjar, ya sea sencillo o complicado, como Katniss los ingredientes están en ella y mis manos la están moldeando no pretendo cambiar para nada su esencia, su fondo, lo único que pretendo es realzar esas cualidades y sacarlas al exterior, eso es lo que siento cuando estoy trabajando la masa. No puedo evitar pensar en ella en cada momento, incluso después de tan poco tiempo de estar juntos se ha atrevido a bromear con los chicos en cada ocasión, como aquella vez que comimos todos en el quemador y reímos como los jóvenes que somos a costa de Tom y de sus problemas para entender a las chicas, ella que nunca pensó considerarse a sí misma totalmente como una llegó a la conclusión de que los raros son los chicos, defendiendo su opinión con tal vehemencia que me sorprendió porque el más raro de todos según ella era yo. El problema en ese momento era que la hacía pensar mucho, se me escapa una sonrisa al recordarlo, pensar… si eso es lo que hago con Katniss, la vida está hecha de elecciones y ella las está tomando, y no se arrepiente por ello, cada decisión tiene una consecuencia eso nos hace crecer, y cada día me doy cuenta de cuánto he crecido con ella y por ella y ahora es su turno.

En este tiempo he terminado prácticamente la mudanza, mis cuadros ya están dispuestos en la habitación de invitados y he vuelto a usar los pinceles con asiduidad, ahora mi tema principal es Katniss, son cuadros sencillos con ella realizando tareas normales pero hay una luminosidad en las telas, un aura que emana de esa nueva sonrisa que por momentos parece que va a ser eterna, aunque a veces se oculta con ligeros nubarrones en sus ojos grises que yo siempre evito, el cuadro de Prim está colgado en la habitación pero ella aun no lo ha visto, algún día se lo mostraré cuando esté preparada para perdonarse sé que ella encontrará la forma de volver a ver mis pinturas.

Hay un nuevo cuadro que me gusta especialmente y que tampoco sabe que existe porque lo he pintado siguiendo mi memoria, todo lo que saben mis manos sobre su cuerpo está en él.

Tumbada boca abajo mira sonriente el colgante de las gaviotas que cuelga entre sus finos dedos, a un lago el pequeño paracaídas que envuelve el broche del sinsajo y la perla son sus objetos más valiosos, la cabeza apoyada en una mano y el perfil de su cuerpo sobre las sábanas iluminado por el descarado sol que entra por la ventana, justo lo que yo debo evitar puedo verlo así, una pierna estirada y la otra doblada hacia arriba en completo abandono, no hay marcas, ni cicatrices es ella el día después de su cumpleaños. Por detrás asoma una cabeza de pelo rubio apoyada sobre la espalda sin mostrar la cara, solo en actitud de regalar besos, el amplio pecho inclinado sobre ella y las manos en la cadera acariciándola. Esa escena sucedió en la oscuridad de la noche brilla para mí ahora sin miedo a sufrir ataques, alguna vez me molesta la cabeza pero es controlable y Katniss no tiene pesadillas que la dejen inconsciente.

No sé porque pienso en todo esto ahora quizás porque después de anoche para alguien más comience a abrirse el camino igual que para nosotros se abrió.

Cuando he terminado la primera hornada salgo para desayunar y ver cómo está Kat mientras comienza a venderse todo lo que hemos preparado, las ocho de la mañana y el pueblo ya despierta poco a poco.

Mientras estoy preparando las tostadas y la leche Katniss entra por la puerta bostezando.

- AHhhhh, buenos días Peet – su sonrisa es somnolienta aunque el pelo mojado me dice que se acaba de duchar.

- Buenos días, dormilona, ayer estabas muy cansada – sus brazos se alzan hasta mi cuello y se apoya en mi pecho - ¿Cómo estás hoy?

- Humm,por tu culpa - me besa suave en los labios - estoy algo confundida, he soñado que Johanna venía a casa y que Haymitch y ella se colaban en nuestra habitación – suavemente la sujeto por los hombros y la aparto para mirarla.

- Eso no era un sueño, todo eso pasó – me mira parpadeando varias veces – ¿no te acuerdas?

- Oh – se queda pensando – oh, OOOOHHH - -se lleva la mano a la boca para cubrir la sorpresa – es cierto, ¡vamos! – Me toma de la mano y tira de mi en dirección a la calle - ¡Vamos! – vuelve a apremiarme.

- Pero, ¿Dónde quieres ir? – pregunto resistiéndome un poco, tengo curiosidad por saber que pasa por su cabeza.

- Si lo que pasó ayer no fue un sueño… - dice parándose y mirándome a los ojos – quiero comprobar que todo está bien y no se ha convertido en una pesadilla.

- ¿pesadilla?, tengo curiosidad pero no veo porque, ayer les dejamos bastante, entretenidos, no creo que Johanna le dejase beber y dudo mucho de que Haym sobrio sea capaz de hacerle daño.

- Peeta – su expresión es extremadamente seria – quiero verlo con mis propios ojos ¿por favor?

No puedo hacer nada ante esa pregunta y en realidad yo también estoy deseando saber que ha pasado.

Juntos nos dirigimos a casa de nuestro mentor, no se oye ningún ruido cuando nos acercamos a la puerta – Todo está bien, deben estar dormidos – aun me resisto a invadir su casa como ellos han hecho tantas veces, no es mi estilo de venganza.

- Vamos, ya hemos llegado hasta aquí – Katniss está decidida a entrar así que lo único que puedo hacer es tocar la madera con los nudillos.

- No contestan –

- Pues abre –

- Kat, sabes cómo nos fastidia a nosotros y si están… -

- Pues que se aguanten, entra – abro la puerta con cuidado y ante nosotros se extiende un espectáculo digno de recordar… todo está tirado por el suelo, las sillas, algún plato, la botella está rota al lado de la chimenea, parece una batalla campal.

- Esto es un enorme desastre, Peeta ¿seguro que todo estará bien?

- Pues – la duda se empieza a abrir camino en mi mente, ¿y si al final? … - Haym… Jo… - llamo en voz alta pero no hay respuesta.

- Rápido, arriba – Katniss une el acto a la palabra y sube por las escaleras como una exhalación –

- Kat espérame, sabes que no puedo ir tan rápido como tu – ella me espera en la parte de arriba de las escaleras donde el desbarajuste de muebles movidos continúa, puede ser que el reencuentro haya sido más efusivo de lo que había pensado, casi sin darme tiempo a pararla, Katniss está dentro del dormitorio donde un mar de ropa se extiende por el suelo.

- Hay sangre, Peeta, mira… aquí – una de las camisas está completamente rota y hay unas pocas gotas de sangre en el suelo junto a la mesilla.

En el mismo momento un grito suena en el baño. – NO, NO, NO, déjame tranquila DEJAME - nos miramos rápidamente y salgo disparado hasta la siguiente puerta –

- ¿Qué está pasando aquí? - Me paro en seco, la escena no puede ser más turbadora, Katniss choca contra mi espalda y me lanza en dirección a la ducha donde Haym sujeta a Johanna, el agua cae sobre la espalda de él mientras Johanna se resiste pataleando.

- Suelta bruto, suéltame – se agarra a mi brazo y ante la atónita mirada de Katniss no puedo frenar el acto reflejo y tiro de su brazo, terminando todos revueltos y mojados en el suelo de la ducha en un lío de brazos y piernas que no atinamos a aclarar.

- ¿Qué pasa chico? ¿Añorabas ver de nuevo mi cuerpo desnudo? -

- Haym, suéltame y deja de decir estupideces, he resbalado, ya tuve suficiente de tu cuerpo cuando vomitaste en aquel tren – no entiendo cómo está tan tranquilo, Katniss no sabe a dónde mirar, y Jo casi hiperventila porque el agua no deja de caer sobre su cabeza.

- zoquete, idiota – Mi chica le mira cabreada y roja como un tomate intentando apartar una de las piernas del mentor que está sobre su regazo y con el cuerpo intenta ponerse delante de Jo para cubrirla sin conseguir para nada el objetivo – apaga la ducha, ¿Qué intentas que le dé un ataque o algo? –

Alargo un brazo con mucho trabajo alcanzando una de las toallas que han caído al suelo y se las doy cabreado – tomad poneos algo y tu… apaga de una vez esto –

Al fin Haym parece entrar en modo útil y el agua deja de caer sobre nuestras cabezas – Jo se suelta de Katniss y golpea a Haym – Te dije que no podía hacerlo, te lo dije –

- Perdona, solo pensé que si lo hacíamos juntos sería más fácil, pero… - Haym parece verdaderamente contrariado – no sé qué decir soy un inútil, ya os lo dije ella… - con un gesto sorprendentemente ágil se incorpora y sale de la ducha con la toalla medianamente enrollada.

- Espera – Jo tiende la mano hacia él – por favor… no eres un inútil, solo pretendías ayudarme pero, es demasiado pronto – la mano tendida hacia él se habría quedado en el aire pero la mirada de la morena le hace cambiar la cara que pasa a tener una expresión de ternura que muy pocas veces le había visto. Con un leve tirón la ayuda a levantarse y la toalla de la chica cae al suelo de nuevo.

Y una cosa lleva a otra y Haym toma a Johanna entre sus brazos para besarla apasionadamente entrando en el dormitorio.

- Esperad un momento – me levanto como puedo mientras Katniss les llama de pie dando un salto sobre mi cabeza de forma casi acrobática con toda la agilidad que siempre le conocí y alcanzando la puerta - ¿Qué pensáis exactamente que estáis haciendo?

- Cierto, ¿pensabais dejarnos aquí mientras… mientras…?- no puedo terminar la frase.

- Eso, ¿pensabais…? - Katniss comienza a azorarse por momentos, pienso que está comenzando a recapacitar sobre toda la situación, dos amantes pillados en la ducha haciendo una rara terapia de choque para superar los traumas, por los vecinos… ¡Dios! incluso parecemos nosotros los acosadores, después de aguantar todas sus pullas los que terminamos cayendo sobre ellos fuimos nosotros -

- Pues sí, preciosa pensábamos y estábamos en curso de dejar de pensar y pasar a la acción ¿algo que alegar?, señorita gritona – mientras se encara con nosotros coloca a Johanna detrás de su cuerpo para cubrir su desnudez, claro que él se muestra sin pudor solo cubierto con una toalla, cuanto más lo pienso más me doy cuenta de lo realmente vergonzante de la situación - ¿o solo quieres ser tú la que "cocine" en las llamas – le guiña un ojo y me mira con un sarcástica sonrisa en los labios.

- Oye, para un poquito que solo estábamos preocupados por vosotros – miro un poco detrás de su hombro para señalar a la morena que se oculta a su espalda – sobre todo por ella.

- Si, sobre todo por ella que de repente se volvió más vergonzosa que cuando estaba en el ascensor – termina Katniss con humor raro.

- Oye…. – hace amago de salir tal como vino al mundo pero un fuerte brazo de nuestro mentor la frena.

- Antes era antes, y ahora estoy yo – la cabeza de Jo que comenzaba a asomar tras él nos muestra una cara sorprendida y sus ojos se elevan para mirar a Haym – es mi chica ahora y voy a cuidarla – poco a poco empuja hacia atrás llevándola cerca de la cama donde sin apartar la mirada de nosotros toma una sábana y se gira para ponerla alrededor de Johanna, que ahora si le mira con cara de arrobo y…

- Estás ruborizada Jo – sonrío al darme cuenta de cómo la chica dura y descarada también tiene un lado dulce que nadie conoce, un lado que quizás Haymitch supo ver y le llevó a intentar protegerla desde la muerte de Seneca.

- Y vosotros pareceis dos gransos remojados – se ríe ella señalando con el dedo.

Me miro y a Kat, mientras ella repite mi movimiento, en el suelo bajo nuestros pies un gran charco de agua se ha formado el pelo cuelga lacio sobre mis ojos y su cara aun gotea desde el pelo hasta la barbilla, sin poder evitarlo rompo a reír a carcajadas y Katniss se queda anonadada cuando los otros dos se me unen.

- Pues no veo que tiene tanta gracia – exclama ella mirándonos de forma alternativa haciendo una mueca de enfado.

- Estás adorable, cariño – le tomo la barbilla y pongo un beso en sus labios – mojada… pero adorable - le digo frente a su cara, su gesto cambia inmediatamente y una ligera sonrisa se pinta en los labios.

- Tú también – se queda pensativa – aunque… huuuummm tienes que cortarte un poco el pelo ¿no? – con la mano me aparta el flequillo de los ojos.

- ¡OH no! – exclama Haym – De verdad ni haciendo el ridículo podéis dejar de chorrear almíbar en mi piso. ¿En serio tengo que aguantar esto? – separándose de Jo nos agarra a cada uno de un brazo y nos lleva hasta la puerta – LARGO, a secarse a casa, no quiero cuidar de vosotros porque pilléis un resfriado, quiero estar con mi chica – lanza una mirada en su dirección – llevo mucho tiempo de retraso… - sin más cierra la puerta a nuestras espaldas.

- Oye…- Katniss se gira y la puerta se abre quedando su nariz casi pegada a la de Haym - ¿la sangre? – ya casi no lo recordaba.

- ¿sangre? –

- Si vimos sangre en la mesilla – dice Kat.

Haym mira en esa dirección y se lleva la mano a la cabeza – Hum, bueno supongo que hay ciertas cosas que es peligroso hacer en la cama – no puedo ni imaginarme a que se refiere.

- No os preocupéis – se oye a Jo por detrás – solo fue un pequeño accidente –

- Si – sonríe Haym – creo que nuestro reencuentro fue algo…

- Pasional – termina Jo – largo chicos, largo…

Otra vez la puerta en las narices y ahora sí parece algo definitivo, con caras de sorpresa y cabezas gachas, mojados hasta las zapatillas bajamos la escalera y salimos al exterior, en la puerta paso mi brazo por los hombros de Katniss – supongo que Haym ha encontrado alguien que termine sus frases – miro a Katniss sonriente que me devuelve el gesto asintiendo – vamos aun tenemos cosas que hacer y creo que estos dos nos buscarán cuando quieran hacerlo.

- Al menos ahora podremos estar más tranquilos –

Los sonidos que salen de la casa van aumentando – durante un tiempo – afirmo quien sabe si esto no es una caja de bombas a la que le hemos dado mecha para que nos explote en la cara un día de estos, con la otra mano cierro la puerta y juntos avanzamos hasta nuestra casa mientras a nuestra espalda se oyen algunos gemidos que hacen que Kat se tape la cara y acelere el paso.

- Kat, Katniss, frena –

- Corre vamos a casa –

- Espera ¿Qué pasa? -

Me mira fijamente y con el rabillo del ojo no deja de lanzar miraditas por encima de su hombro – así es como suena cuando tu… y yo…. Y, y, y,-

- Oh, ¿solo es eso? – Me hace gracia que ahora se sienta avergonzada por lo que Haym le dijo – Tranquila no tienes que preocuparte.

- Uff, pensé que… -

- Tu gritas mas fuerte – pongo cara de inocente mientras le beso la frente y me preparo para salir corriendo porque su expresión va cambiando de alivio a TE MATARE en cuestión de segundos.

Cobro un poco de ventaja y subo corriendo la escalera para meterme en el baño, cuando ella comienza a aporrear la puerta – abre, rubio maldito –

- Oh Dios, como puedes decirme eso, has herido mi corazón – me río sin poder evitarlo, me encanta que aun sienta esa vergüenza –

- Abre y verás quien grita más –

- Ays ¿quieres pegarme? -

- SI, SI, SI, SI – otro golpe va a impactar cuando de golpe abro la puerta y la inercia la lleva a caer en mis brazos.

- Hum, creo que llegaré un poco tarde al trabajo – la beso apasionadamente sin dejarla golpear mi cara, sujetando sus manos tras la espalda con una mano y colocando la otra en su nuca para acercarla más mientras con la lengua exploro hasta la última parte de su boca, la deseo tanto en este momento, ese genio, esa vida, mostrándome su enfado, su pasión, derritiéndose para mi hasta convertirse en algo dulce y embriagador – Vamos cierra las ventanas, te dejaré que me hagas gritar, Haym dice que resulto... contundente –

La empujo suavemente en dirección al dormitorio y comienzo a desvestirme sin apartar mis ojos de Kat, en un instinto casi animal deseo palmear su trasero pero ella se aparta con agilidad y media sonrisa mientras cierra las cortinas – Ni se te ocurra, si no quieres que te corte la mano, para tocarme ahí te lo tienes que ganar.

Me río bajito, y entrecierro los ojos para asustarla – bueno, entonces ven a jugar entonces conmigo, solo un ratito antes de marcharme.

Me mira apreciativamente – Al fin y al cabo – susurra acercándose – la ropa esta mojada ¿no? –

- Me gusta como piensas Kat –

La cara que luciré el resto de la jornada en la panadería me temo que arrancará sonrisas en mis ayudantes, pero ¡qué demonios! habrá merecido la pena, la camiseta de Katniss está pegado a sus curvas, esas formas que voy a repasar hasta llevarla al éxtasis, hasta que yo grite con ella sin importar quién nos oiga.


Y como muy bien imaginais el título contiene sarcasmo a lo Haym. EL inicio del capitulo es la respuesta a ¿como se enteró él de lo de las fresas? pues Peetta que se pone muy inocente cuando está con él. besitos y perdón por el retraso, ya volvi a trabajar pero a cambio he vuelto a casa y a mi adorada conexion XD estoy contenta pero andaba algo vaga... o floja como decis muchas de vosotras...

MarEverdeen tranqui que se que estás ahí aunque solo digas hola, wapa me encanta que no os haya resultado muy raro, y esperro que no os defraude el casi final de la historia de Haym y Jo porque esto ya camina hacia su inexorable final. Lo echaré mucho de menos pero es así. bsitos
charlotte8800 gracias wapa este es más tranquilito ¿no? 3. Bsitos
Karrma hola preciosa, pues si hot lo del chocolate jajaja, y como iba a tener problemas para actualizar me puse en serio para hacerlo largo e ir cerrando las puertas, me alegra que te guste la historia, me gusta escribir conversaciones tontas entre ellos y haym es perfecto, en este me salió una situación bastante "curiosa" diria yo pero claro ¿como si no se iba a enterar Peeta de lo que pasaba? pues así pillandolos jajaja al final mira quienes son cotillas también... bsitos.
Juliakyra si si Jo, espero no haberla modificado mucho con respecto a su caracter en el libro, ¿que piensas? os ha hecho gracia este capítulo? bsitos.

Katri Wishart gracias por hablar tan bien del capitulo, Kat y Peeta tan diferentes y ¿que tal lo de Jo sacando su corazoncito y lo de Haym sacando su "paladín interior" jajaja,. no se espero que os guste, en serio y que al menos consiga arrancaros una sonrisa. bsitos.
girlonfire91 de nada... gracias a ti por leer y comentar en serio agradezco mucho vuestro tiempo bsitos.
Angiiee7 hola y perdon por la tardanza, este si esta lleno de comentarios de Haym, espero no haberme "columpiado" un rato con esta capitulo. bsitos
Pam'CulLenMelLark-14 Hola, siempre intento poner cuidado con los lemon, me cuesta escribirlos y les doy muchas vueltas así que me alegra mucho que os gusten, y queden sexys, bsitos.
juliper22 aprecio muchisimo tu comentario ya sabes que en todo pero especialmente porque siendo tu profesional, me dices que he captado el trasfondo emocional de la prueba que el se pone a si mismo, y saber que tiene sentido la terapia... Y hablando de capítulo raro y de giros inesperados en este si me salí del tiesto ¿si? ¿no? , si me he pasado con ellos espero que me lo digais y que no haya sido para mal, cuando comencé a escribir el capitulo no sabia muy bien como hacer que Peeta contara que habian tenido sexo y eso, y no le iba a esconder en un armario para que les escuchara, (que no te creas, que esa era mi primera idea), en este capítulo tenia que ser deterrminada la relacion de Haym y Jo, pero como siempre me encontré con el handicap de la primera persona... así que cuando me puse a escribir es lo que se me ocurrió, una especie de explicación de como es la relación entre Haym y sus chicos y a ellos haciendo de eso DE CHICOS, casi adolescentets, que aunque son muy maduros en sus relaciones a veces también tienen sus momentos, a veces pienso en ellos como viejos que necesitan volver a ser jóvenes y eso lo obtienen a través de otros personajes porque cuando Peeta y Katniss están juntos el mundo se vuelve ellos dos. no hay nadie más y su conexión es tan fuerte que siempre están creciendo, aunque también tienen que aprender a disfrutar de lo que no pudieron cuando tenían dieciseis.
Espero haber conseguido un poco transmitir esa sensación, besitos.